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Conferencia de prensa conjunta de Calderón y Ortega

| 28 de Junio de 2007 a las 00:00
-MODERADOR: A continuación vamos a dar paso a la sesión de preguntas y respuestas comenzando por Nicolás Berríos, de Radiodifusoras de Nicaragua. -PREGUNTA: Para el Presidente Felipe Calderón. Quisiéramos saber cuál es el tratamiento, que se les brinda por parte del Gobierno mexicano a las familias nicaragüenses que lamentablemente muchos de ellos mueren en este intento por llegar a los Estados Unidos para una mejor oportunidad de vida, cuál es el tratamiento que ustedes como hermanos mexicanos le brindan a estos pueblos, a estos hermanos centroamericanos y principalmente de Nicaragua. -PRESIDENTE CALDERÓN: Sabemos que este éxodo forzoso, como usted bien lo llama, este exilio económico lo padecen millones y millones de personas en el mundo, pero en nuestra región lo padecen millones y millones de mexicanos en Estados Unidos y también centroamericanos nicaragüenses en aquel país y aún en el nuestro. Y lo que hemos hecho enfáticamente es reiterar la defensa de los derechos de los migrantes, desde luego de los mexicanos, pero de todos los migrantes en general, la defensa de sus derechos humanos porque es mi convicción personal y la de mi Gobierno que los derechos humanos deben ser reconocidos y protegidos y que para ellos no debe haber fronteras. Y que, desde luego, sabemos que falta mucho por hacer por parte de nosotros mismos, de las autoridades mexicanas por hacer a cabalidad pleno cumplimiento y trato digno hacia los migrantes en nuestro territorio. Y quiero además reiterar, aprovechar su pregunta para reiterar nuestra exigencia de respeto absoluto a los migrantes en Estados Unidos y nuestro rechazo a las violaciones de sus derechos humanos. Y señalar, por cierto, una vez que he conocido el resultado de la votación que tuvo hoy lugar en el Senado de los Estados Unidos, señalar que el Senado de Estados Unidos comete un grave error al no reconocer un problema que está ahí y al evitar con su decisión de hoy darle una solución sensata, racional, legal al problema migratorio que no se puede resolver simple y sencillamente con discursos, requiere resoluciones concretas. Y es un grave error por varias razones: Primero. Porque es un problema al que no se le hace frente y con esta evasiva del Senado norteamericano simplemente se agrava. Segundo. Porque sin abrir, al cerrarle, la puerta a una migración legal, lo único que hace el Senado norteamericano es abrirle la puerta a la migración ilegal que es precisamente la que los norteamericanos no desean y es precisamente la que genera peores condiciones de riesgo e inseguridad a ambos lados de la frontera. Tercero. Porque sacrifica con ello las posibilidades de desarrollo de millones de personas y de familias y con ello provoca el empobrecimiento, no sólo de amplias regiones de México, sino también de regiones de Estados Unidos. Cuarto. Con esta decisión además se deteriora la propia competitividad regional de la economía norteamericana, se empobrecen las posibilidades de desarrollo y de prosperidad, no sólo para los migrantes sino para los ciudadanos americanos mismos porque bien lo saben ellos, la economía norteamericana no podría prosperar y no podría avanzar sin la mano de obra de los migrantes tanto mexicanos como centroamericanos. Que este problema es de ambos países y requiere soluciones sensatas, racionales que hagan frente a este problema y lo conviertan precisamente mediante vías legales y mediante vías claras en alternativas de solución para el progreso de nuestros pueblos. Nosotros seguiremos trabajando por defender los derechos de los migrantes, por repudiar las medidas unilaterales que no corresponden al ámbito de cooperación y colaboración que tenemos entre nuestros países; nuestro repudio al muro fronterizo y nuestra exigencia, por cierto, de que partes construidas de ese muro hace ya por cierto muchos años, mucho antes de esta Administración y que ahora por la revisión que mi Gobierno ha hecho de línea por línea, metro por metro de ese muro hemos descubierto que están incluso, dentro de territorio mexicano. Hemos exigido su inmediato retiro a las autoridades norteamericanas, han pedido una disculpa por este hecho y han asumido el compromiso de removerlo de inmediato a partir del día de mañana. Pero reitero, estamos defendiendo los derechos humanos de los migrantes, no sólo de los mexicanos, sino también de los nicaragüenses en Estados Unidos y aquellos nicaragüenses en México que por alguna razón no alcanzan su propósito de cruzar la frontera con Estados Unidos o no tienen una calidad migratoria regular en nuestro país estamos haciendo el esfuerzo y cumpliendo con nuestro deber y con nuestra convicción y principio de respetar su dignididad y sus derechos humanos. -PREGUNTA: A unos días de cumplirse en aniversario de las elecciones más cerradas en el país, usted cree que ya convenció a ese sector que no votó por usted y sobre todo con un Jefe de Gobierno Marcelo Ebrard, que ha advertido que no asistirá a sus ceremonias, que no tiene ningún interés en colaborar. ¿Esto no está obstaculizando su trabajo o cómo lo va a convencer o si le interesa eso? Gracias. -CALDERÓN: Primero, el 2 de julio fue un momento decisivo para México y yo celebro que la mayoría de los mexicanos haya votado por el futuro, que del 2 de julio a la fecha, se han podido consolidar las instituciones democráticas, se ha reducido el clima de crispación y de rencor que fue sembrado e inoculado en un segmento de la población. No lo señalo yo, no creo que sea lo correcto, pero ustedes pueden consultar las propias encuestas que están reflejando algunos diarios que ustedes representan. En algunos, la aprobación y el apoyo al Gobierno es del 65 por ciento; en algún otro se registró un 71 por ciento. Son cifras que evidentemente son de casi el doble de la votación que recibimos el 2 de julio, y refrendan lo que un nivel razonable de aceptación de la población a la tarea del Gobierno, de la cual me congratulO, pero que desde luego también me compromete, y que seguiremos trabajando por la gente, seguiremos trabajando por México y por su futuro, con denuedo, como lo hemos hecho a lo largo de este año. Del 1 de julio a la fecha, de un año para acá, las condiciones de México han cambiado significativamente, hay un mayor grado de colaboración y de construcción entre partidos políticos, entre poderes y, desde luego, entre Gobiernos. Independientemente de las declaraciones del Jefe de Gobierno del Distrito Federal, que por supuesto respeto; él personalmente y su Gobierno siguen colaborando estrechamente con funcionarios del Gobierno Federal, yo diría que casi todos los días. Trabajan en ámbitos como el de la Comisión Nacional del Agua, en el ámbito de seguridad pública que hemos colaborado con el Gobierno del Distrito Federal en los diversos operativos que ha realizado contra la criminalidad en el Distrito Federal, que es el mayor problema de los capitalinos, hemos trabajado con la propia Secretaría de Hacienda. Y yo le aseguro que en todas y cada una de las dependencias federales, es decir, en mi Gobierno, se registra diariamente un nivel alto de colaboración con el Gobierno del Distrito Federal, se reconozca o no se reconozca. Este hecho, además lo digo, además, sin menoscabo de reiterar mi invitación a trabajar por la gente y por los ciudadanos, a trabajar por la gente del Distrito Federal y como Presidente de la República, desde luego, lo haré porque es mi compromiso y mi deber; refrendando, por supuesto, que mientras más colaboración haya con las autoridades del Distrito Federal podremos hacer mejor las cosas. Y al revés, la gente debe de saber que mientras menos disposición haya del Gobierno del Distrito Federal a colaborar, menos beneficio podemos generar para los habitantes de esta gran ciudad. De mi lado está el compromiso, la disposición franca y por supuesto la voluntad dispuesta para colaborar más allá de diferencias ideológicas o partidistas, a colaborar por aquellos a quienes debemos servir que son los mexicanos y particularmente los más pobres. El Distrito Federal tiene problemas que no pueden esperar, comentaba yo con el Presidente Ortega que para resolver de manera definitiva no sólo los riesgos de inundación inminente en esta ciudad, sino el problema de agua potable y saneamiento de largo plazo, requerimos inversiones de más de tres mil millones de dólares que entre todos, entre el Gobierno del Estado de México, el del Distrito Federal y el Gobierno Federal a mi cargo tenemos que hacer. Yo estoy decidido a poner nuestra parte, pero sí espero no por mí, sino por los ciudadanos del Distrito Federal un mínimo de colaboración y de disposición a trabajo conjunto de parte del Gobierno del Distrito Federal. -PREGUNTA: Buenos días, mi pregunta es para el Presidente Ortega, usted desde que ha llegado a México ha hablado de integración latinoamericana, hasta qué punto es posible esa integración teniendo en cuenta que hay un bloque ideológico tan diferenciado como es el que forma Nicaragua, Cuba, Venezuela y Bolivia, sobre todo en temas comerciales, en la relación con Estados Unidos, respecto a países como México. Y también mi pregunta es, ¿no le parece a usted tal vez un poco delicado hablar del ALBA en México teniendo en cuenta las diferencias que existen entre México y Venezuela o es que tal vez usted podría hacer de mediador entre estos dos países? Y como usted ha estado comentándole al Presidente Calderón sobre ese tratado de comercio me gustaría saber también la opinión del Presidente Calderón sobre el ALBA. Muchas gracias. -ORTEGA: Sí, hemos estado conversando, incluso de Irán, conversando el Presidente Felipe Calderón de lo que fue mi recorrido por Argelia, Libia, Sudán e Irán y el alto desarrollo industrial que tiene Irán y las razones que tienen los iraníes para desarrollar la energía atómica. Y como a lo de Irán ya le plantee la necesidad de que ellos apoyan a Nicaragua para resolver ya de largo plazo el problema energético. Es decir, estamos en un planeta que se llama tierra y es elemental que cuando dos seres humanos se encuentran, dos gobernantes se encuentran, conversen. Cómo no conversar del ALBA si es una realidad que está ahí, cómo no preocuparme yo por tratar de explicarle al Presidente Felipe Calderón cuáles son las intensiones del ALBA, cuáles son las voluntades del ALBA y cómo se ha ido conformando el ALBA, cómo se está estructurando el ALBA; cómo el ALBA está contribuyendo a que no solamente los pueblos que somos parte del ALBA, sino que también pueblos como Haití, que participan como observadores están siendo beneficiados por los programas del ALBA. También todos los países del Caribe que están en PETROCARIBE que están siendo beneficiados por una política de suministro de petróleo, de combustible en condiciones que son acordes con la situación crítica que está viviendo el mundo en cuanto a los países que no somos productores de petróleo. Si los países que son productores de petróleo tienen grandes problemas, ya no digamos, la situación de los países que no somos productores de petróleo. Pero bueno, aquí hemos encontrado una alternativa con un sentido de justicia, un sentido de equidad, un sentido de comercio justo, con un sentido de solidaridad y hablar de las iniciativas que han partido de México en diferente momento, de cara a la región y mencionaba el hecho mismo de que el Presidente Felipe Calderón, no se limitó en su recorrido a encontrarse con Centroamérica, sino que fue más allá de Centroamérica y yo creo que es correcto, México no puede estar viendo para el norte. Independientemente de las relaciones comerciales, de la realidad de esa frontera con la potencia del norte. México tiene sus raíces y su ombligo en el sur y por eso es que es comprensible que el Presidente se sorprendió mucho porque nadie se esperaba que visitó Brasil entre otros países que visitó cuando aún no había tomado posesión, Argentina, Brasil. Argentina, visitado Argentina un gobierno muy valiente, muy independiente que logró salvar la crisis en que se había hundido la Argentina después que presentaban a la Argentina como el modelo del éxito de las políticas neoliberales y cuando presentaban al Presidente Menem como el hombre más prestigioso, luego vino el derrumbe, la catástrofe, el terremoto, el hundimiento, el incendio y empezaron a desfilar los presidentes en Argentina y empezaron a deambular por las calles de Argentina, en los basureros, los argentinos buscando alimento. Y esto me lo comentaba Dante Caputo, me costaba creerlo por lo rico que ha sido Argentina, la riqueza que tiene Argentina, la fortaleza que tiene Argentina. Me decía Dante Caputo, que a él como le partía el alma, de su apartamento ver como organizada llegaba la gente a buscar lo que podía salvar ahí en los basureros. Bueno, llegó Kirchner, con una posición valiente y firme, y ha logrado sacar adelante a Argentina. Entonces, estamos hablando de algo que es elemental, quién no va querer la unidad de la humanidad. Ya quisiéramos la unidad de la humanidad entera, ya quisiéramos que esas relaciones comerciales, esas relaciones mundiales, el comercio mundial que ya están obsoletas, que lo que hacen es provocar cada vez más daño, ya quisiéramos que se cambiaran de raíz, ya quisiéramos que la Cumbre de Doha, las reuniones estas de las Rondas de Doha dieran resultado y renunciaran por fin a sus políticas de estar subsidiando, ya lo quisiéramos. Entonces, el mundo empezaría a ser otro y es que lo ideal es que nos uniéramos todos, lo ideal es que desaparecieran las fronteras en todo el planeta, quiénes inventaron la frontera, si no la ambición, eso fue lo que inventó la frontera, la dominación, la ambición, el colonialismo, todo eso fue inventando las fronteras. O sea que tuviésemos un mundo realmente con un sentido de solidaridad, de justicia, de equidad, de amor al prójimo, como dice Cristo: ama a tu prójimo como a ti mismo, entonces, el mundo sería otro. Entonces, si queremos un mundo en esas condiciones tanto más razón que queramos una América Latina y caribeña unida, la unidad no es mala palabra para nadie, todos compartimos la palabra unidad y que pudiéramos encontrarnos en el corto plazo México, Cuba, Haití, Venezuela, Colombia, Nicaragua, los países centroamericanos y empezar por ahí a fortalecer la unidad e ir avanzando y encontrándonos con los hermanos que desde el sur vienen construyendo también sus procesos de integración. Eso no tiene nada de malo, eso es lo ideal, eso parecía un sueño cuando Bolívar lanzaba esos gritos de esperanza, parecía un sueño. Cuando Sandino recogió el pensamiento de Bolívar y escribió una carta allá en las montañas, en El Chipote, en el año de 1927 y Sandino se los mandó a todos los presidentes latinoamericanos de la época, esa carta. Y les decía Sandino que había que hacer realidad el sueño supremo de Bolívar. Y hacía una propuesta Sandino de crear un Banco Latinoamericano, que ese banco debería de empezar por pagar la deuda que tenían los pueblos latinoamericanos con los Estados Unidos para liberarse de las políticas, de invasiones, de presiones, de injerencias que tenían en esa época de parte de los Estados Unidos. Es decir, ese sueño está ahí presente, simplemente en estas condiciones, son realmente condiciones excepcionales que nos dan la posibilidad real de convertir ese sueño en un hecho. -CALDERÓN: Yo también quisiera comentar sobre este punto, que en lo absoluto, a México le afecta o le molesta, al contrario, nos alegra que haya diversos esfuerzos de reunión y de integración en nuestra América Latina. Sabemos que México puede y debe ser un eslabón multidireccional, un eslabón entre naciones, entre regiones y continentes. Estamos geográfica y económicamente situados en una región, eso es evidente, tenemos frontera con los Estados Unidos, tenemos comercio e inversión, pero al mismo tiempo, como bien dice el Presidente Daniel Ortega, nuestra raíz, nuestro corazón está en Latinoamérica. Somos profundamente latinoamericanos y, al mismo tiempo, para nuestra gente aprovechamos nuestras privilegiadas condiciones geoestratégicas que nos permiten generarle bienestar y oportunidades a los mexicanos. Y, por otra parte, nosotros sabemos que más allá de las diferencias hay coincidencias profundas, lo que no se vale entre nosotros es anteponer diferencias a las coincidencias, se vale tener diferencias, pero no se vale que éstas prevalezcan arbitrariamente sobre las coincidencias. Y por esa razón yo estoy seguro que el proceso que hemos iniciado de reconstruir las relaciones de México con América Latina van a llegar a buen puerto y ya han avanzando muy, muy favorablemente. La amistad de nuestros pueblos, estoy convencido, tiene que reflejarse también en amistad entre los gobiernos. El pueblo de Nicaragua y el pueblo de México son pueblos amigos y hermanos y no veo por qué los gobernantes no debamos serlo. Yo estoy trabajando en ese sentido y el Presidente Daniel Ortega también y puede haber una multiplicidad de organismos, de métodos, de medios de colaboración que convivan, que coexistan y ojalá un día podamos construir un instrumento de colaboración latinoamericano genuino, profundo, que comprenda la realidad de cada uno de nuestros países, que sea verdaderamente propicio a generar condiciones de oportunidad, de comercio, de inversión, de prosperidad en Latinoamérica y que no cancele a ninguno de sus integrantes la posibilidad también de integrar al mayor número de países. De manera tal que estamos trabajando firmemente en ello. Un último comentario sobre la otra pregunta del 1º de julio, ha pasado casi un año y hoy México, decía yo, ha cambiado, me referí sólo a lo político, hay un ambiente de mayor colaboración y coordinación entre partidos, poderes, gobiernos, pero también en términos económicos la perspectiva del país ha cambiado notablemente. Hay un flujo de inversión del doble de lo que se registraba el año anterior hacia nuestro país, hay nuevas oportunidades de crecimiento, hay una mejora sustantiva en la evaluación que se hace de México, el riesgo país es casi la mitad de lo que había hace un año, los propios mercados de valores en México han duplicado su valor del 1º de julio del año pasado a la fecha. Estamos en un buen momento, había un marco de terrible incertidumbre y de dominio del crimen organizado en vastas regiones del país, todavía tenemos quizá aquí el mayor desafío. Sin embargo, hemos avanzado y poco a poco se va retomando precisamente control de la situación y reduciendo niveles de violencia exacerbada. De manera tal que sabedor de que falta mucho por hacer, sé que el 1 de julio fue decisivo para la vida del país y estoy empeñado junto con mi Gobierno en construir a partir de esta fecha precisamente un futuro distinto y mejor para los mexicanos. Ha sido un año de trabajo y de esfuerzo y serán muchos, muchos años más que nos pondrán en esa ruta. Y me congratula mucho recibir al Presidente Daniel Ortega y sé que iniciaremos a partir de ahora una nueva etapa también de amistad, de cooperación con Nicaragua y a través o junto con Nicaragua con todos los países de América Latina, independientemente de las ideas, los principios que legítimamente cada gobernante pueda sustentar.

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