Escúchenos en línea

Discurso de Daniel Ortega tras la firma de la Declaración Conjunta

| 28 de Junio de 2007 a las 00:00
Nos sentimos satisfechos del diálogo que hemos logrado profundizar con el Presidente Felipe Calderón, con los miembros de su gabinete, todo esto con el mejor ánimo de encontrar en estas nuevas circunstancias históricas las mayores y mejores formas de cooperación, de intercambio de un comercio justo que permita, en primer lugar, fortalecer la integración, la unidad de nuestros pueblos, de nuestras naciones. Que permita hacer realidad ese gran sueño de la patria latinoamericana y caribeña. Hemos estado presentes a través de diferentes miembros del Gobierno de Nicaragua en encuentros que se han realizado aquí en México, mañana se estarán realizando otros encuentros en Belice. Y la pregunta que nos hacemos es cómo enfrentar el momento actual donde están en riesgo nuestros pueblos, el riesgo es mucho mayor, en donde las políticas económicas que se han venido aplicando en nuestros países no han sido la respuesta que esperaban nuestros pueblos. Y en donde a final de cuentas recae en nuestros hombros, en los hombros de los pueblos latinoamericanos y caribeños, en los hombros del pueblo mexicano, en los hombros del pueblo nicaragüense, encontrar la respuesta para fortalecer políticas, desarrollar políticas en todos los campos que nos permitan crecer y que nos permitan lidiar frente a los intereses del capitalismo global, frente a los intereses del imperio que todavía no se deciden a compartir y a trabajar por un mundo justo, por un mundo solidario, por un mundo en paz, por un mundo en democracia y por un mundo en libertad. Nosotros valoramos todas las iniciativas que ha desarrollado México a lo largo de su historia para con los pueblos latinoamericanos y, en particular, para con el pueblo nicaragüense y los pueblos centroamericanos. El Acuerdo de San José, el acuerdo donde se involucraron los esfuerzos de México y Venezuela para facilitar el acceso de nuestros pueblos al suministro petrolero y a sus derivados. Han pasado ya más de 20 años y la situación ha cambiado dramáticamente en el tema del suministro del petróleo y de sus derivados, los precios del petróleo, las situaciones complejas que afectan a algunos países en cuanto a sus reservas, en el caso mismo de México. El peso adicional que se agrega a las economías de nuestros países, de los países no productores de petróleo. Eso nos lleva necesariamente a examinar a la luz de estos nuevos acontecimientos, cómo retomar, cómo desarrollar iniciativas que puedan ser elementos complementarios en un marco de justicia, de equidad y de un intercambio justo que nos permitan un poco de estabilidad a los países que somos dependientes del petróleo, porque no somos productores de petróleo. Y que mientras encontramos respuestas urgentes, como las que está demandando en este momento el pueblo nicaragüense, en donde en un periodo de 16 años no se hicieron inversiones en el campo de energía. Y por eso todo mundo se sorprende cuando me preguntan: ¿qué es lo que genera Nicaragua, cuánto genera Nicaragua? Y cuando les digo que en Nicaragua se están generando 450 megawatts para toda la población, para las escuelas, para los hospitales, para las industrias, para la pequeña industria. Cuando yo respondo esto, los que no conocen la realidad de Nicaragua, me vuelven a preguntar, porque les parece que estoy dando un dato equivocado. Porque les resulta inconcebible que un país pueda caminar, pueda marchar con una generación de 450 megawatts, a pesar de que la capacidad instalada anda por los 717 megawatts, que sigue siendo también una capacidad instalada totalmente mínima, pero ya obsoleta y gastada. No se produce una sola respuesta en este campo durante 16 años. Y hemos buscando el respaldo de los hermanos latinoamericanos, y hemos encontrado ese respaldo, esa buena voluntad de trabajar en ese campo, de parte del Presidente Calderón, de parte del Gobierno y el pueblo mexicano. E igualmente, hemos encontrado ese respaldo en el hermano pueblo venezolano, en el Presidente Hugo Chávez; en el hermano pueblo cubano, nuestro hermano el Presidente Fidel Castro, que nos enviaron una planta nueva para cubrir demanda de sus países, nos enviaron 60 megawatts inmediatamente, y ahora han contratado 60 megawatts más. Y Taiwán nos va a entregar 30 megawatts más y esperamos contar con 90 megawatts que para el mes de octubre y estamos contratando con una empresa francesa 120 megawatts, pero todavía con todo eso no estaríamos más que reponiendo la plantas obsoletas que tiene nuestro país, no podríamos estar hablando de un crecimiento de la capacidad instalada en materia energética en nuestro país, sino que simplemente estaríamos reponiendo lo que ya está obsoleto y que está provocando estos cortes de energía todos los días, todos los días. Nosotros sabemos que un país sin energía, es un país que no puede caminar y por eso es que este es un tema que ha sido abordado en esta visita del Presidente Felipe me expresó su especial preocupación sobre este tema y de nombrar una misión especial de la Comisión de Energía que pueda visitar Nicaragua para aportar. Recordemos que cuando explotó este problema energético en Nicaragua, bueno fue el año pasado, el año pasado el problema energético empezó a explotar, los apagones eran de 18 horas, 16 horas, 12 horas todos los días. Todavía el Presidente Calderón no había llegado a la Presidencia y nosotros hicimos esfuerzo con nuestro hermano venezolano y con nuestro hermano cubano por las relaciones históricas que tenemos, todavía no éramos miembros del ALBA porque no estábamos en el Gobierno, no podíamos ser miembros del ALBA, estábamos en la oposición, pero nos preocupamos por buscar una respuesta y en una reunión en Cuba donde se encontraba lógicamente Fidel presidiendo la reunión, Hugo Chávez, Evo Morales y yo. Entonces, yo le plantee ahí la idea de que por qué no enviaban petróleo o sus derivados a través de las alcaldías, inmediatamente el Presidente venezolano, bolivariano apoyó la iniciativa y se empezó a trabajar el envío de derivados a Nicaragua. Hubo un bloqueo de parte del Gobierno a no querer dejar que entrará el petróleo, finalmente logró entrar en una barcaza, fue más simbólico. Pero gracias a Dios llegamos al Gobierno y en el Gobierno nos inscribimos, nos instalamos, nos adherimos al ALBA y el ALBA hoy es aquello, lo he comentado por todos lados, lo he conversado con el Presidente, lo he conversado con los europeos, los europeos que ahora están hablando de un Tratado de Libre Comercio de Europa con Centroamérica y podría ser, lógicamente, Europa, México-Centroamérica y más allá. Europa negociando, con quiénes, con todos los países latinoamericanos que no tienen convenio con los europeos, porque hay países latinoamericanos que ya tienen Tratado de Libre Comercio con Europa, pero habemos muchos que no tenemos tratado. Seguramente que nuestra posición sería mucho más fuerte, porque de lo contrario no pueden salir los europeos con posiciones iguales o más duras que las de los norteamericanos, donde está de por medio siempre la insensibilidad, eso es lo que más está pesando. Y yo le he dicho a todos ellos que el ALBA es hoy el instrumento de cooperación de comercio justo, de solidaridad, no son regalos los que anda entregando Venezuela. Ya le expliqué en detalle hoy al Presidente Felipe Calderón cómo está el esquema del ALBA. Son créditos o inversiones conjuntas, y créditos a largo plazo, o créditos de corto plazo, pero con intereses que no deben ir más allá del cinco por ciento, ¿para beneficiar a quiénes? A los pequeños productores, a las cooperativas, a la pequeña industria. Le explicaba al Presidente Calderón que se ha formado la Presidencia del ALBA, luego está el Consejo del ALBA, los movimientos sociales del ALBA, y luego vienen las gran nacionales, que son las empresas que forman los países del ALBA, para abaratar los costos de importación de medicinas, por ejemplo, para desarrollar conjuntamente la fabricación de medicinas, lo que vendría a abarcar totalmente el acceso a los medicamentos, o para conjugar tecnología de punta que tiene que ver con la atención hospitalaria, o en materia educativa lo mismo, o en materia de construcción, o en materia energética. Es decir, un programa que realmente era el programa más avanzado que pueda tener en este momento un grupo de países en el mundo, de lo más avanzado, y que estamos seguros que va a crecer, que tiene que crecer, que tenemos que crecer, y hoy tiene el nombre del ALBA. Y conversando con el Presidente Chávez, y dada la importancia que se fortalezca esta unidad latinoamericana. Bueno, hoy el ALBA va caminando ahí, en el ALBA que alumbra, bueno mañana podía llamarse de otra forma, no importa el nombre, lo que importa es el contenido, lo que importa es que nos unamos los latinoamericanos. Y estas iniciativas que mantiene México que inmediatamente apenas asumió su mandato, ha asumido el Presidente Felipe Calderón de tomar contacto con los países de la región, los países centroamericanos, de tomar contacto con los países sudamericanos. O sea, esa es la visión que necesitamos todos aquí, que logremos desarrollar un acuerdo hacia la unidad de los pueblos latinoamericanos y que pensemos en unir lo que se puede unir más rápidamente moviéndonos del norte de esta América, de México hacia el Caribe, es decir, México, Cuba, Haití, Dominicana, toda las Antillas, todas las islas, el Caribe, Venezuela, tenemos también Colombia, Bolivia, Ecuador, Brasil. Es decir, que podamos caminar en esa dirección paso a paso, nosotros consolidando el ALBA, pero también avancemos del sur hacia el norte de nuestra América y avancemos del norte hacia el sur de nuestra América, hasta que seamos una sola unidad latinoamericana y caribeña, y entonces vamos a ser una potencia, una potencia moral, que es lo más grande que tienen los pueblos. Vamos a ser una potencia cultural, una potencia social, una potencia económica y sobre todo ello una potencia moral porque vamos a promover la práctica del comercio justo, de la solidaridad, de la protección y defensa del medio ambiente; vamos a levantar los derechos más elementales y más fundamentales de la familia humana y crear entonces las condiciones para que nuestros pueblos puedan crecer. Y que entonces esa historia del crecimiento económico disparado por un lado, con capacidad hasta de poder costearse un viaje al espacio porque ahora hasta esas sofisticaciones hemos llegado. Hay quienes ya se pueden costear un viaje al espacio que cuesta unos cuantos millones de euros o unos cuantos millones dólares para volar ahí un rato y, bueno, desde las alturas observar esas bellezas. Pero por el otro lado, los pueblos pasando hambre, desempleados, empobrecidos, los pueblos corriendo a invadir Europa, porque el problema no solamente lo tienen los yanquis, lo tienen también los europeos. ¡Ah! Pero están en todo su derecho nuestros hermanos africanos de llegar a Europa, ¿acaso no fueron saqueados, esclavizados por quienes hoy disfrutan de esa riquezas acumuladas originalmente en esas condiciones? Igual derecho tiene los latinoamericanos y caribeños de ir a los Estados Unidos. Nosotros tenemos nuestras raíces en estas tierras, todos tenemos algo o mucho o todo de sangre indígena, decía Darío, y decía Sandino: En nuestras venas corre sangre indígena, y por lo tanto tenemos más derecho a llegar al territorio norteamericano que fue poblado por quienes llegaron de Europa a exterminar a los pueblos originarios, a los verdaderos dueños de ese territorio inmenso que hoy se llama Estados Unidos de Norteamérica. Nos sentimos contentos, satisfechos de este encuentro con México luchador, solidario, valiente y si hubiésemos podido contar con más tiempo para poder conversar con los miles de hermanos y amigos que tenemos aquí en México, poder conversar largamente, con movimientos sociales, con los movimientos de los pueblos originarios, de los pueblos indígenas, de todos lo que hoy estamos inmersos en esta lucha por la libertad, por la paz, por la democracia. Estos acuerdos que hemos suscrito el día de hoy entre México y Nicaragua muestran esa voluntad de retomar con seriedad, con firmeza, con un verdadero compromiso entre hermanos latinoamericanos y caribeños el reto de hacer realidad, hacer valer la integración, la unidad de nuestros pueblos para el bienestar mismo de nuestras familias. Muchas gracias, Presidente. Muchas gracias hermanos mexicanos.

Descarga la aplicación

en google play en google play