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Ortega advierte: acuerdos con Fenosa no son una solución definitiva a la crisis eléctrica

| 30 de Junio de 2007 a las 00:00
El presidente Daniel Ortega advirtió este sábado que aún "no hay solución" a los problemas entre el gobierno de Nicaragua y la transnacional española Unión Fenosa. Durante su discurso de apertura de la XXVIII reedición del histórico Repliegue, el líder sandinista explicó a una multitud estimada en unas 20 mil personas, en su mayoría jóvenes, el proceso de negociaciones con Fenosa y en qué consisten los acuerdos firmados en Madrid, España, el pasado 28 de junio. Antes de abordar el problema energético, Ortega informó a los asistentes a la marcha de las gestiones realizadas en su visita del 27 y 28 a México donde firmó acuerdos de cooperación de beneficio a la población. Entre los acuerdos firmados con el gobierno de México están la adquisición de 1.000 autobuses para cambiar las unidades obsoletas de la capital y ciudades del interior. Asimismo, Ortega informó sobre el compromiso de México de financiar la construcción de tres carreteras de vital importancia para la producción agrícola en el interior del país que fueron dañadas por el huracán Mitch en 1998. Tras su informe abordó "la situación grave que atravesamos en el campo de la energía: los cortes; cortes de energía todos los días, y les doy toda la razón a los que protestan, tienen toda la razón de protestar. Tienen todo el derecho de protestar, los que protestan. Es una situación terrible la que estamos pasando". Ortega resumió las acciones de su gobierno para aliviar la situación, entre las cuales citó las plantas donadas por Venezuela que funcionan con diésel, que llegaron en enero y desde marzo generan hasta 60 megavatios por hora. Además, reveló que Venezuela ya pagó otras plantas, marca Hyundai, que van a generar otros 60 megavatios, a base de búnker. "Los hermanos taiwaneses pusieron el dinero para que vengan 30 megavatios", adicionales en octubre próximo, agregó. También reveló que esta semana, su gobierno cerró un contrato con una empresa francesa que no identificó que va a invertir un total de 120 mega megavatios, los cuales entraran a funcionar progresivamente "de 20 megavatios en 20 megavatios". "De tal manera, explicó, que si dentro de cuatro o seis meses entran a funcionar 20 megavatios, luego entrarán 40, 60, hasta que lleguemos a los 120 megavatios y al cabo de 10 años esa empresa queda en manos del pueblo nicaragüense; ése es el contrato". "Por lo tanto (…) a más tardar en el primer trimestre del próximo año se van a acabar los apagones, se van a desaparecer los apagones", prometió Ortega. Informó que este sábado que arribó a Managua, tras su gira por México y Belice, le informaron que la Planta Managua, la más antigua del país, están sin funcionar porque "ya no sirve. Es como un carro viejo que está apagado y hay que andarlo empujando. Eso hay que sacarlo de circulación, y cuando traigamos la otra energía, las nuevas plantas, vamos a sacar de circulación esa planta".

Revisarán contratos con generadores

Luego, Ortega ratificó que su gobierno revisará los contrataos de privatización y de concesiones de las plantas generadoras de electricidad, realizados y firmados por los gobiernos anteriores. "Tenemos que medirle las costillas a los generadores, y no salten como han saltado, porque... el que no las debe? (¡no la teme!). Vamos a revisar los contratos de los generadores, el cumplimiento que han tenido. Luego, el presidente preguntó varias veces a la multitud: "¿Qué piensan ustedes de Unión Fenosa?". Y en cada oportunidad, la gente gritó a todo pulmón: "¡que se vayan!". "Éste es el sentimiento del pueblo en toda Nicaragua. Esa es la verdad, es el sentimiento del pueblo en toda Nicaragua, de familias de todos los signos políticos, ése es el sentimiento. Nosotros, de nuestra parte, pues, que ya se hubiese ido Unión FENOSA", afirmó. Luego aclaró que "los gobiernos anteriores, así como privatizaron la salud, privatizaron la educación, como privatizaron la generación, así también privatizaron la distribución y se la entregaron a Unión Fenosa. Y hay un contrato, ésas son las dificultades". Recordó que si ese contrato lo rompe el Estado nicaragüense "entonces inmediatamente nos demandan, y tendríamos que pagar 200 millones de dólares, ¡imagínense! ¿Por qué? porque esos tribunales internacionales están hechos para favorecer a las transnacionales y no para favorecer a los pueblos". Entonces, Ortega explicó que no se trata de un problema de fácil solución porque si el gobierno. Sin embargo, advirtió que su gobierno tiene "tenemos un plan contingente, aún a riesgo que ellos nos demanden, pero estamos agotando la negociación".

Las negociaciones con Fenosa

Ortega reveló que el pasado miércoles, las negociaciones fueron rotas unilateralmente por el representante de Unión Fenosa. Ese día, relató, el jefe de la delegación del gobierno, Bayardo Arce, se comunicó con el mandatario telefónicamente hasta México, en donde realizaba una visita oficial, invitado por el presidente Felipe Calderón. "Nuestro hermano Bayardo Arce (asesor económico de la presidencia) nos informó que el representante de Unión Fenosa se había puesto prepotente, irrespetuoso y había roto las negociaciones. La situación era grave. Y no porque tengamos miedo. ¿Quién dijo miedo?, sino porque queremos actuar con el máximo de responsabilidad y evitar trastornos mayores a los que ya tenemos en la generación y en la distribución de la energía eléctrica", informó Ortega. El mandatario nicaragüense dijo que como parte de ese esfuerzo, el mismo miércoles hora de México y jueves hora de China, se comunicó con el Rey Juan Carlos de España, quien estaba en Beijing como parte de una visita oficial. "Él (Rey de España) es un hombre muy campechano. Y me dijo: «Daniel, ¿qué está pasando? Parece que tienen problemas con una empresa española». Y le expliqué entonces los problemas y le dije cómo en la Asamblea Nacional se estaba aprobando una Ley que prácticamente es un subsidio para que no colapse el sistema energético y para que Fenosa tenga con qué pagarle a las empresas generadoras", agregó Ortega. "Me dijo que él inmediatamente se iba a comunicar para que se le encontrara una solución porque él quería las mejores relaciones entre los pueblos de Nicaragua y España. Y yo le creo al Rey. Pero una cosa son sus buenas intenciones y otra los colmillos de esas grandes empresas que andan buscando como despojar a los pueblos", relató. El jueves 28, finalmente se firmó el Acuerdo de Intenciones entre el gobierno de Nicaragua y Fenosa. "Pero, advirtió Ortega, no hay solución todavía. Simplemente se logró establecer un acuerdo de intenciones para empezar a negociar y lógicamente que las instrucciones que tiene y seguirá teniendo la delegación de Nicaragua, como las ha tenido siempre, es defender a los usuarios y al pueblo nicaragüense". En este sentido, reclamó que Unión Fenosa cobre una "tarifa justa. Que le cobren caro a los que gastan un montón de energía, pero al pueblo pobre, a la inmensa mayoría que consume menos de 150 kilovatios por mes, no se les puede subir la tarifa". Un problema adicional, agregó Ortega, es que la gente se queja por los cobros excesivos, sin que necesariamente hayan consumido lo que Fenosa factura. "¿Qué ha pasado? ¡Que les llegan los recibos alterados. Ese es el problema", dijo el mandatario. Tras su discurso, Ortega, de 61 años, luciendo una sudadera deportiva azul y blanco, los colores de la bandera nacional, se puso al frente de una multitudinaria marcha de 30 kilómetros entre esta capital y la ciudad de Masaya. Ortega y Murillo encabezaron El Repliegue

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