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Pedro Solórzano filtra grabación con Bolaños: compraron diputados para desaforar a Alemán

| 2 de Julio de 2007 a las 00:00
A punta de dinero, abundante licor, prostitutas y otros "servicios" y prebendas, Pedro Solórzano, el principal operador político del ex presidente Enrique Bolaños logró los dos votos clave que le permitieron al gobierno sumar los 47 para desaforar a Arnoldo Alemán el 12 de diciembre de 2002, y posteriormente, enjuiciarlo y condenarlo por corrupción. Esta conversación fue filtrada a los medios de comunicación social por una fuente desconocida, pero en la grabación, aparece en un primer plano la voz de Solórzano, lo cual hace suponer que fue él quien la grabó y él mismo la ha distribuido entre los medios de comunicación. La conversación ocurrió probablemente el Día de Acción de Gracias de Estados Unidos, en la ciudad de Washington, en 2003. La voz femenina parece que es una pariente cercana de Bolaños, pues le llama muy familiarmente: "Enrique" y lo tutea, y no "Presidente" ni le habla de "usted". PUEDE ESCUCHARLA AQUÍ (Archivo wma) Empieza trascripción, realizada por el periodista Adolfo Pastrán Arancibia, de Informe Pastrán. Enrique Bolaños (EBG), Pedro Solórzano (PS), Lindolfo Monjarretz (LM) PS: Pero antes de eso, antes del 11 de diciembre, el mismo 11 de diciembre en la mañana, había una citatoria (del año 2002), había una citatoria que hizo el Presidente de la República a cierta gente, cierta gente digo porque eran prominentes liberales, selectos, estaba el señor Fernando, el de la Verona… EBG: Ernesto Somarriba PS: Ernesto Somarriba, Chale Mántica, Mario D’Franco, era un grupo como dije selecto, y el Presidente se empezó a pasear de una manera sospechosa con un traguito de tequila, que no se me olvida daba vuelta usted, tenia un traguito de tequila en la mano y empezó a explicar que tenia una sorpresa para todos que era el voto 47, que no quería dar nombres, no quería decir nada pero que teníamos que entrar a otra sala para que ahí se fraguara el voto 47, se habló, se apareció como a la hora Orlando Tardencilla, entró y entró con Mariano Suárez, entró a la Sala de Gabinete que es donde están los Presidentes ahí se planeo para el día siguiente estar a las ocho de la mañana que era que comenzaba la sesión de la Asamblea Nacional. Si me llamó la atención que habían hecho unos planes que era llevar a todo las personas que iban a participar en el voto 47 a la casa de Frank Arana, todos estaban para ir a la casa de Frank Arana pero no les veía buena gana…, LM: No era muy atractiva la casa de Frank Arana, PS: Pero Frank se había ofrecido para esto para tenerlos en el sigilo como en cuarentena de horas, lo que faltaba para eso, pero la gente se sentía que iban a estar cuarteada, les dabas un cuarto para dos y eran siete diputados …. es que de ahí surge, de ahí surge,(…) se me acerca Alfredo Gómez Urcuyo, que hoy es Vicepresidente, era diputado, me dice Peyo, si nosotros vamos a votar esto tiene que ser de una manera elegante tienen que llevarnos a un hotel, en ese momento no había dinero, había que poner una tarjeta de crédito, y les dije yo, vamos a ir al hotel nuevo, al Intercontinental de Metrocentro, voy a agarrar siete cuartos, una de las personas que se opuso a ir ahí era Orlando Tardencilla, porque Orlando era Camino Cristiano y dicen que la gente cristiana tiene que dormir en su casa, no pueden dormir fuera, eso lo estaba diciendo para proteger a Mariano Suárez de que no fuera del grupo de los siete, entonces nos despedimos todos y dicen que nos veamos mañana en la Asamblea, pero yo noté algo raro y vi que no debía Mariano Suárez irse a su casa y le dije llama a tu casa y te vas a dar cuenta que te están esperando ahí, entonces el hace una llamada a su esposa y dice, si aquí están unos liberales Víctor Guerrero y otra gente que te están esperando, entonces bueno no voy a ir, me voy a ir a la casa de mi hermana, llama a la casa de la hermana, también lo están esperando, la casa de la mama también lo estaban esperando, Hablante: Por eso es que no podíamos dejarlo suelto, en manos de los PLC. PS: Pero todavía le veía una preocupación más fuerte todavía Mariano, porque tenía que ir a su casa porque necesitabas la ropa adecuada para ir a votar al día siguiente, de saco, pero yo note que la altura de el era muy parecida a la mía y el peso y todo y entonces le dije que le iba a conseguir la ropa, esa ropa, era ir a traerle ropa a mi casa, pero ya con esa convencida que le dije yo tenés que irte a dormir ahí sino te van a agarrar, nos fuimos al hotel Metrocentro, íbamos mi persona, Moncho Lacayo y un total de seis diputados: Mariano Suárez, Miguel López Baldizón, Alfredo Gómez Urcuyo, el de Matagalpa… LM: Augusto Valle PS: Augusto Valle… LM: Tardencilla… PS: Orlando Tardencilla… EB: Jorge Matamoros PS: Jorge Matamoros y Miguel López, que ya lo dije. Ellos querían ser atendidos de primera y efectivamente llegue, puse mi tarjeta de crédito y alquilé siete cuartos y en el mismo piso, el hombre que estaba en el counter se puso un poco nervioso, porque no esperaba tanta alquilada de un solo siete cuartos, tal ves era un poco novato, me dio siete tarjetas de una manera rápida, no fue una cosa con mucho cuidado… Mujer: Como con cuidado PS: Cuando vos haces un check in vos decís siete cuartos, o sea, siete tarjetas para siete personas, Mujer: Siete cuartos PS: Pero rapidísimo de una manera rápida, yo pude distribuir rápido las tarjetas, este es tu cuarto, este es el tuyo, y nos quedamos abajo, seis de los diputados con mi persona, con Moncho, porque querían aprovechar el hecho que ya estaban en el hotel que estaban siendo invitados a que los invitáramos a beber en la parte de abajo… LM: Quería echarse su trago Mujer: A que se debe el comentario del cuarto rápido que no se que... PS: Porque más adelante yo explicaré porque. Entonces se distribuyen, nos vamos para abajo, estamos sentados había como excitación, las caras eran conocidas, porque eran diputados, mi cara también, entonces había un hombre bien elegante estaba sentado ahí… LM: Pero ya estaban en la mesa ustedes en la bebedera… PS: Estábamos entrando a la barra Mujer: Vos sos como el babe sitter, el chaperón PS: Yo soy el cuidador, el chaperón, acompañando también a Moncho Lacayo que tenía esa labor encargada del Presidente de la República y a mi persona. Cuando ya estamos sentados yo lo normal que hago porque yo sé que todos beben Whysky, es pedir una botella porque me iba a salir más barato una botella de whysky para ser dividida en tragos. EB: Black Label. PS: Black Label. Empiezo yo a servirles a Miguel López Baldizón, Alfredo Gómez Urcuyo, que es bueno al trago me dice servime uno doble, ya no se diga Matamoros también, todos felices tomando el trago de Whysky que les estaba sirviendo, no habían dado ni el primer trago, ni el primer sorbo, cuando el hombre que yo estaba mencionando un hombre grande, elegante, me pego el grito y me dijo -Pedro Carretón no seas pinche dales Blue Label-, yo lo vuelvo a ver así y le digo yo –ideay-, si me dice, no te preocupés yo los invito- y manda unos Blue Label, que es el whysky más caro que existe, vale 150 dólares la botella, eso en duty free, me imagino que servida debe valer trescientos, inmediatamente se les iluminan los ojos a todos los bebedores. Agarro la botella y empiezo a repartir… Mujer: El Blue Label! PS: Ya no era que me decían echame un poquito, echame doble, me decían, no le echaban ni agua, porque eso se bebe de una manera así, con hielo, entonces todos felices yo no había aprovechado ni la oportunidad de ir a dar las gracias al hombre porque estaba inmerso en el cuido de los diputados… LM: Era como usted dice, la Babe Sitter Mujer: ¡Qué horror!… PS: Estábamos en eso y siento que a Miguel López que es el que esta al lado, que de alguna manera se sentía también como coordinador de los diputados, recibe una llamada -no no puede ser -le dice- no hombre, no puede ser, estás loco- si-, es Mariano Suárez, que es el diputado Camino Cristiano, que está arriba en el séptimo piso, y me lo pasa, me dice tiene un problema Mariano Suárez, agarro el teléfono yo y Mariano Suárez me dice -mirá yo con esto si que no juego. Una cosa es que me des un cuarto, pero yo soy cristiano, y yo con mujeres desnudas, a mi no me vas a comprar (risas), -Como le digo yo, cuál mujer desnuda- la mujer que me pusieron aquí en el cuarto, -perate un momentito, pero qué mujer desnuda- aquí hay una mujer desnuda que me acaba de sacar del cuarto,- una confusión y el hombre como loco diciendo que a él le habían puesto una mujer desnuda arriba- entonces le digo yo, mirá bajá, que yo te voy a arreglar esto, debe haber habido una confusión en el front desk y efectivamente yo me encuentro nervioso, porque no sé, o talvez alguien me aventajó a mí y dijo: esto viene acompañado con mujeres… LM: Vos te imaginabas que era Monchito quien se la había puesto… PS: No me lo imaginaba, esto ya no es obra mía dije yo, esto ya me supera y efectivamente el hombre baja todo afligido, pero yo hago un movimiento que tengo que ir rápido a resolver esta situación, me vuelvo a encontrar a la persona que es el donante de la botella y me dice-Pedro Carretón, vení para aca - perate hombre, le digo yo, que tengo un clavo que en el séptimo piso, uno de los que anda con nosotros acaba de encontrar una mujer en bola, con esas palabras, y entonces él reacciona de una manera violenta, agarra el vaso lo tira contra el piso y dice esa es mi esposa, yo veo que él quiere agarrarla conmigo, y le digo pero yo no tengo la culpa es el que le dio las llaves, es el del hotel... Lo agarró del cuello, casi lo saca del counter para reclamarle por lo que le había pasado, porque ya la mujer le había puesto las quejas, inmediatamente se calmó la situación, se puso menos tensa porque le dimos las explicaciones y yo después de las once y media, doce de la noche, cuando ya teníamos toda la situación media controlada, que ya después de haberse bebido todas las botellas tenía que hacer la operación de ir a traer el traje de él, verdad, pero yo en todo ese trajín no había podido llamar a mi casa, o sea, estaba perdido no había dado razón de vida y entre de una manera sigilosa al cuarto, como gato con zapatos tenis muy silencioso y todo, a sacar dos trajes, el mío y el del voto 47, en eso se prendió la luz, "y qué son horas estas de venir" la Karla, mi esposa, entonces: No Karla, que estamos buscando el voto 47, que esto es por Nicaragua y que ya se buscó, entonces le voy aprestar la ropa. ¿Y con quien estás? Estoy ahí con el Presidente, no te preocupés, que no sé qué, que no sé cuánto, y me contesta de una manera brava ella y me dice: Andá vivite con el Presidente. Aquí no andés viniendo a estas horas. No, es que le voy a prestar… Que se lo preste el Presidente. No, le digo yo, es que no ves que él es alto y es… "pues que le quede brinca charco", me dice. Yo agarro mis cosas y me voy. Cuando llegamos, ya Matamoros está excitado. Se volvió a levantar. Se levantó y dijo que iba a ir a ver a unas mujeres que tenía por ahí. Que quería dormir con una mujer. Entonces fuimos a un barrio cerca y tocaba el timbre con un palo de la misma acera, en lo que son las barandas de las verjas, ese era el timbre, pues, y salió una mujer, así medio dormida, allí esperamos una media hora. Yo ya le dije a Moncho: Moncho, si… Hablante: Fea? PS: Más o menos. Nada del otro mundo. Mujer: Pero dónde, en qué? PS: En un barriecito allí cerca del Metrocentro. Entonces le digo: Moncho ahora hacete vos cargo, porque ya he estado de chino bastante y teníamos un cuarto los dos, Moncho y yo, para estar vigilando a esta gente. Entonces ya nos dormimos y a las 6:00 de la mañana les puse un wake up call a todo mundo y se nos arma una revolución, porque empieza Matamoros a decir de que esto no es un internado, que qué barbaridad, que él no va a votar, que no iba a ir a votar por causa de esa situación que estábamos haciendo que se levantaran temprano para prepararlos y todo, pero ya a eso de las siete de mañana hicimos que todos los diputados y todos entraran a la Casa Presidencial, que fue donde se les dio una premonición de qué era lo que iban a ir a hacer a la Asamblea Nacional y ya iba vestido Mariano Suárez, ya iba vestido con su traje… Mujer: Traje prestado? PS: Sí, traje prestado, pero también Tardencilla de apodera de Mariano, en el sentido de que es verdad que Tardencilla tenía mucho protagonismo con él, porque él lo había conseguido. Nos fuimos a la votación y yo recuerdo que muchos de los PLC ni siquiera sabían por donde venía el voto 47… Mujer: A pesar de todo el trajín de la noche. PS: Sí. Entonces ya el Presidente se pone al margen de la situación y empieza a llamar, creo yo que era a Miguel López Baldizón, para que lo cuidaran. Se acuerda que a él lo rodeaba mucho la gente, porque estábamos viendo televisión y lo rodeaban y le decían: No votés. EB: … por quien era que iba a votar en vez de la Delia. PS: Sí. ¿Por qué aparece el voto 47? Porque días antes, el día 11. No el día 9 de diciembre, verdad, se le cumplían los 21 días de ausencia a la Delia Arellano, que es la propietaria de ese curul, porque el suplente es Mariano Suárez. A mí de una manera obediente me da la orden Frank Arana, de ir a la Asamblea porque tenía una cita, de una de las tantas interpelaciones a las que fui objeto yo en la Asamblea y en esa interpelación… Mujer: Te peleastes con Quiñónez? PS: No. En esa primera interpelación yo llego allí para hacerme presente por esa cita que era a las nueve de la mañana. A las nueve y cuarto yo recibo una llamada y me dice: Si a las nueve y media no hay quórum, vos levantás tus bártulos y te vas. ¿Verdad? Y efectivamente, ¿a las nueve y media como voy a hacer? No te preocupés que eso está arreglado con gente del Frente. Yo vi a Edwin Castro que se me acercó y lo vi muy anuente a eso. Creo que era la parte de Edwin Castro. Entonces yo fui. Dije yo: Bueno, son las nueve y media. Vine a las nueve, aquí no hay nadie, no hay quórum, yo me voy. Se armó un chocoyero, una alharaca enorme, entre los diputados sandinistas y liberales. Yo me levanté, me fui, para volver a ser citado el día once. Ahí se habían cumplido casi veintiún días. Veinte días, con ese, porque esa vez no firmó ella. Entonces el día once vuelvo a llegar y ahí se armó el pleito famoso con Quiñónez. Mujer: ¿Qué fue lo que le dijistes a Quiñónez, o quién fue el primero? PS: Entonces ahí efectivamente, ese fue el día once, verdad, está Quiñónez, yo iba a ser interpelado y tenía que dar explicaciones a todos los parlamentarios sobre los caminos de Río Blanco, Siuna, Puerto Cabezas y entonces, cuando yo iba a comenzar mi intervención, se acercó de una manera enviada por Arnoldo Alemán, porque lo estábamos viendo, yo andaba con una gente y me dijeron que Arnoldo lo mandó, y me empezó a agredir, primero con una palabra que me decía: Payaso, muy de cerca. Me empujó y se armó una trifulca donde participó Maximino Rodríguez, Quiñónez y otros diputados más. Yo quería… Cuando yo me quito el saco de una manera rápida, tipo callejero, rapidísimo, para cuadrarme y pelearme con Quiñónez, pero tengo al lado a Maximino, que yo no sé cómo, porque estaba enfocado, viéndole la cara a Quiñónez, metió la mano y la enrrolló en mi corbata y me haló como esos terneros, así, para abajo, de viaje, pero se armó una trifulca allí y los periodistas me preguntaron que por qué me había puesto bravo, sobretodo Lucía Pineda Ubau. PS: Se armo una trifulca horrible allí y los periodistas me preguntaron que por que me había puesto bravo, sobretodo Lucia Pineda Ubau, que estaba cerca con otros periodistas, que llevaba la voz cantante una de las preguntas que me hizo. ¿Y por que fue don Pedro? Entonces me dijo yo, es que mira, este hombre se me acerco, me agredió, me dijo payaso y tenia un olor horrible, feo en la boca. Entonces la Lucia me dice: ¿Era licor? No, era algo feo, horrible, espantoso (comentarios y risas al fondo), pero quedo eso así, quedo tan acomplejado, quedo tan acomplejado Quiñónez que parecía trapiche comiendo chicle durante toda la temporada que estuvo de diputado al punto que le encajaron el diputado manjol (ríen). Nunca más volvió a molestar, pero todo esto lo cuento para empalmar por que es que se da el voto 47 en el sentido de la ausencia de esta mujer que efectivamente estaba en el hemiciclo, pero estaba en un ring side, en un palco alto, en el segundo piso, viendo el episodio, entonces con eso ya se daba el punto final de decir se cumplen los 21 días, que habían sido, para ser francos, anunciados por Orlando Tardencilla a Frank Arana y al Presidente de la Republica, que les dijo, que si se cumplen los 21 días podemos asumir el curul y ya con eso tenemos los 47 votos. Mujer: ¿Y ellos no se dieron cuenta de eso? PS: No. Se estaban dando cuenta ya, a la noche… el día 12. El día de la Virgen. Era un día especial, verdad. El día de la Virgen. Hablante: De Guadalupe. PS: De Guadalupe. Creo que las caras que había en la Asamblea… Habría que ver el video, porque creo que a las caras que había en la Asamblea era de asombro completo, porque estaba cayendo durante un año una lucha que se había dado durante todo un año, en el 2002, de apiarnos a Alemán, no solo de la presidencia de la Asamblea, sino del curul completo y eso fue lo que se hizo. No se me olvida la manera como lo rodeaban, como lo jincaban, como le ofrecían… al voto 47, le mandaban a ofrecerle dinero. Mujer: El voto 47. ¿Cuál era el nombre de el? PS: Mariano Suárez. Eh, Camino Cristiano. Mujer: El que no tenía el traje. PS: Si. Ya después fue impresionante porque el Presidente creo que estaba en la Sala de Gabinete con todos sus ministros viendo todo lo que estaba pasando. Allí yo me le acerque, estuve con el y le conté todo el cuento de la Karla y el mismo llamo a la Karla, sorprendida la Karla le contesto el teléfono y le dice. ¿Ve. Cómo es la cosa? Hablante: No quería creer. PS: No quería creer que era el Presidente, pero usted la friega con el asunto del traje brinca charco. Idiay Karlita. No le quisistes prestar el traje?, del traje brinca charco, ese cuento que yo cuento, y ya estaba el Presidente disfrutando de la caída de voto 47, junto con todos sus ministros, con toda la gente que estaba alrededor de ese que fue muy selectivo. Yo, como ministro, me sentí muy alagado que me haya invitado, porque en realidad era muy poca gente. Recuerdo de que estaba José Antonio Alvarado, y ni siquiera fue invitado, que tenida cierta desconfianza el Presidente, para la gente, tenia la desconfianza de que podía haber filtraciones, entonces el lo hizo de una manera muy sigilosa, al punto de que los doctores, en ese entonces creo que estaba Montenegro y todo era con un… súper pegado, súper en silencio. El mismo sandinismo no lo creía y mandaron a llamar a Edwin Castro. Nosotros estábamos de noche y yo recuerdo que el se hizo a un lado e hizo una llamada a Daniel Ortega, que estaba en el Rio San Juan, que hasta el Presidente ofreció, también, para que se dieran cuenta que venia todo esto, porque eran tantas veces que habíamos dicho viene el 47. Lo habíamos pensado con Avellán, lo habíamos pensado con el Jinotega, Alberto Rivera Monzón. Habíamos hecho muchos intentos de ese voto 47, pero los intentos que se hacían siempre se desvanecían por X o Y razón, pero nunca estábamos tan cerca de eso, que fue este Mariano Suárez el que la pego, pero antes pasábamos meses que ni La Prensa creía. Ya era incrédula La Prensa. No pensaba que teníamos el voto 47. EBG: Fue una lucha dura. No fue fácil. Arnoldo los tenía a todos bien agarraditos, como una gallina con todos sus pollos alrededor y no soltaba a nadie. Hablante: A todos los compró. EBG: A todos. Hablante: A Vladimir lo buscamos también. EBG: A Vladimir… Hablante: Temblaba. (Comentarios al fondo) PS: Vladimir Pineda. EBG: Estaba aquel Ramón González, de Matagalpa… PS: O sea, que aquí hubo una sorpresa para dos personas sobretodo, Arnoldo Alemán y a toda la prensa nacional, porque nadie se imaginaba que nosotros habíamos cocinado eso. EBG: Tuvimos que hacerlo en gran sigilo. PS: Nadie se imaginaba eso. Hablante: Y los ministros no sabia, solo sabían que el 12... EBG: El 12 los citamos a un Gabinete y allí pusimos la televisión. PS: Allí estaba usted. Se le vía una cara al Presidente. EBG: Cerramos las puertas, que no saliera nadie a llamar por celular. Cuando estábamos en el Gabinete hasta pusimos vigilancia en las puertas para que no dejara salir a ningún ministro, porque podía llamar por celular a alguno y alertar. Prohibido los celulares. Solos encerrados allí y no dejamos salir a nadie, para estar seguro y esperar a que se consumara todo lo que había que hacer allí. Se dio la votación y votaron en la desaforación de Arnoldo. PS: Pregunta la Lurdes que quién era el hombre que nos dio las botella de Blue Label. Era un hombre que le estaba yendo muy bien con la venta de medicina en California. Nicaragüense. Y estaba tratando de introducir esas medicinas para venderlas aquí en Nicaragua y además de eso la mujer no era nacional, sino que era una cubana, hermosísima, pues, porque después la vimos bajar y era una muchacha bien bonita. Bajó con cierta pena, pero ya el hombre se hizo amigo de nosotros, pues vio que no teníamos nada que ver y todo y pagó la cuenta que era grandísima fue como 450 dólares, de los whyskys que pagó, pero yo me imagino que él por haber haber visto los periódicos que había una expectativa si tuvo la viveza de ver que los que estaban ahí eran diputados y lo que se iba a fraguar para el día siguiente era bien importante para el país. EB: Fue parte de la historia, oístes. PS: Fue parte de la historia y yo dónde lo veo me saluda. Una vez me lo encontré en un restaurante y como mis condecoraciones son bien modestas, lo condecoré con la Orden del Carretón en Cinco Relinchos... LM: Por la labor que hizo... Mujer: Oíme y menos mal que el cuarto donde estaba la mujer le tocó a Mariano Valle, porque si has sido a vos... PS: Mariano Suárez. Pero lo tira, ese hombre lo tira, si ese hombre era bravísimo… Yo nunca he visto, y yo venía del pleito de Quiñónez, yo decía esto me está pasando a mí por todos lados, si el día anterior yo me había escapado de matar con Quiñónez y este hombre cuando tira el vaso era conmigo que se iba a pelear y entonces le digo yo "esperate un momentito si yo no tengo nada que ver..." LM: Pero mirá, Pedro, me han contado, porque yo no sabía, que la noche anterior que fue el 11, afuera de la casa de Mariano Suárez, no se dónde vive, pero era afuera de la casa, dicen que todo eso era gentío de Arnoldo... EB: ...del PLC buscándolo. LM: ....que estaban esperándolo que llegara... EB: ...y pasaron toda la noche... PS: Arnoldo Alemán hizo una jugada que empezó a sospechar ya muy entradas las horas de la noche, como a las 10 de la noche ya sabía que algo, por sólo el hecho de que ustedes hayan convocado a una sesión ya sospechaban que por donde venían y entonces se dieron cuenta que era por medio de él y empezaron a esperarlo en las diferentes casas, la casa de la mamá, la casa de la hermana, su casa ni se diga porque estaba llenísima, y una de las pruebas que yo le di a Tardencilla que lo andaban siguiendo es que usted no dejaba entrar celulares a ese tipo de reuniones, y en el momento que estuvo con nosotros en la reunión le entraron cuatro llamadas, dos de la esposa que le dijo ni vengas aquí que te van a agarrar, esto está lleno de carros de liberales, y las otras dos de liberales lo andaban buscando, ya lo andaban taloneando, eso que dice Lindolfo es para la historia. LM: Pero mirá Pedro, al día siguiente todos se levantan y van para la sesión, pero Matamoros fue el último en llegar a la sesión... PS: Matamoros tenía un problema serio, de licor.... Hablante: Ya no bebe sí... PS: Matamoros tenía un problema serio de licor y efectivamente era una persona muy necesitada, porque era también, se convertía en voto 47, pero era un voto ya asegurado, no contábamos que él iba a estar indispuesto, porque ya iba a comenzar la sesión y Jorge Matamoros no aparecía por ningún lado. Alguien pregunta, creo que fue Mario De Franco, que estábamos enfrente de la Asamblea, en el edificio de la Vicepresidencia y la Secretaría Técnica, entonces Mario dijo quien conoce a Matamoros, entonces yo dije, yo lo conozco y lo conozco porque en el Partido Conservador tuvimos cierta amistad, pero todavía se volvió más la amistad en un viaje que tuvimos a Dominicana, él se pasó de copas, tomó demasiado y nos teníamos que ir al día siguiente a Nicaragua (...) Matamoros yo no sé por qué fue, pero Matamoros entró en otra situación que no era el voto 47, pero hay un episodio con Matamoros que es el que estoy contando que tengo que atar cabos, pero si fue importantísimo la entrada de Matamoros, para cambiar la directiva... EB: Se le quitó la presidencia a Arnoldo... PS: Llegaron sus papás, llegó su mamá, porque usted yo no sé, alguien llamó a sus papás, Silviano, andá buscalo a su casa, y no les hacía caso, el hombre no le abría a nadie Hablante: Mario Sebastián y la Azalia PS: Después llamaron a Mario Sebastián y a la Azalia, que eran del Partido Conservador, tampoco no les hacia caso, entonces como yo había tenido ese episodio con él en Dominicana, de que a pesar de que él se fue con Mario, con Noel Vidaurre, que eran más conservadores que yo en ese entonces, lo habían dejado tirado, yo lo encontré en un pasillo de ese hotel, los zapatos, la camisa, yo iba encontrando como si vas encontrando pedazos de Matamoros por todos lados, porque no bajaba al check out del hotel y me di cuenta que el hombre estaba borracho, lo agarré en peso, lo metí en la tina, le abrí la paja, se medio bañó, le prepare un café y me parece a mí que ese episodio hizo a él recordarle el acto generoso, el acto de buen samaritano que tuve con él y se acordó de eso y me hizo caso, pero me dijo que con calma, que se iba a bañar, que se iba a alistar y yo para eso tenía que estar llamando a Mario De Franco, a Julio Vega, que calmaran la situación en la Asamblea, que él iba a llegar, pero cada vez que yo hablaba, más lento se me ponía, las peinadas eran eternas, las bañadas eran eternas, pero la Sesión no comenzaba sin él, hasta que llegó y entró que parecía un butaco, porque también andaba con rezagos de tragos, mareadísimo, levantó los brazos creyendo que estaba en un estadio de baseball o de football y todo mundo empezó a aplaudir y ahí se dio el cambio de la Directiva, que era otra de las cosas que teníamos pendientes cambiar, y se cambió la directiva, que ahí metimos a Avellán también, a Fernando Avellán de vicepresidente, aunque no se crea, de vicepresidente, y él (Jorge) era de Secretario, iba Matamoros de Segundo Secretario, y quitamos la directiva, eso es previo al voto 47, que fue el primer golpe que le dimos a la directiva del PLC. PS: ...El de la Verona y empieza a hablar, yo mismo me encargo, me dijo usted que no quería que ni las cocineras se dieran cuenta y yo me encargo de pedir una paella, porque comimos paella, me acuerdo perfectamente, y que usted se tiró su tequila y se paseaba así, tas, tas, y les iba hablando con una tranquilidad y una sabrosura dándole la vuelta ahí en la, porque nos sentamos en unas sillas así y los puso así a todos alrededor pero el Presidente como nervioso de que lo estuvieran oyendo y entonces después dijo vamonos mejor para aquí adentro y ahí ya nos instalamos se cerro eso hermético y ahí no entraba nadie, ni un escolta ni nadie... LM: La noche antes sí... PS: La noche antes, pero eran poquísimo, acordate que José Antonio Alvarado estaba debutando de Secretario Político y ni siquiera le dijo no podés entrar porque tenía una percepción el Presidente de eso del sigilo, era poca gente, Mario, Moncho Lacayo, yo, el Presidente y esos liberales... LM: Es decir la jugada la detectaron hasta la noche antes. PS: Sí. LM: Que le estaban rodeando la casa a Suárez. PS: Tardencilla fachentísimo, porque Tardencilla fue un artífice de eso, entonces ya entro y me acuerdo que hubo una firma, Presidente porque usted no se iba a ir a acostar tranquilo, algo lo hizo firmar usted esa noche EB: No me acuerdo, ahí debe estar si firmó... PS: Algo firmó, porque fue un momento también de alegría, está firmando, y no era aquella cosa prebendaria, porque olvidémonos de que usted le dijo te voy a dar tanto, que era lo que se acostumbraba, aquí no había nada prebendario... LM: Un peso no se le dio. PS: ....De que íbamos a decirle, ve tal cosa… Que después se aprovechó para ser generoso con él y yo personalmente me encargué de darle trabajo a su esposa, pero más adelante eso fue después... LM: Pero no hubo plata efectiva para nadie... PS: Nada, nada. Ni un real en efectivo, que eso es importante que quede en la historia. LM: Que de hecho en todo lo largo de su mandato, en todas las necesidades de votos que se han tenido, jamás se ha ofrecido un peso… EB: Nunca. LM: En verdad... PS: Que ese es el handicap, porque en Nicaragua estaban acostumbradas la gente a que le pusieran el cañonazo de lo que sea para poder hacer las cosas. Hablante: Los dos gobiernos anteriores. LM: A billetazo limpio... PS: O sea, que lo difícil era eso, lo difícil era traérselo a pura labia, a pura platicada a puro... LM: Por convicción, por... PS: Por Nicaragua. LM: Porque era lo correcto, por patriotismo... PS: Por Nicaragua, muy poca gente estaba dispuesta a hacerlo por Nicaragua, porque estaban muy enamorados de Alemán, el Presidente decía o alguien dijo que había un homosexualismo político. Hablante: En esta historia hubo algún momento en tus análisis y en tus evaluaciones, que si hubieras hecho algo diferente hubieras logrado conquistar a esos señores enamorados de Alemán? EB: Es que desde el inicio yo llamaba e invitaba a los liberales del PLC, a todos, pero había unos más influyentes, Oscar Moncada, Noel Ramírez, Carlos Noguera, Wilfredo Navarro, principalmente, había otra cantidad de diputados menos sobresaliente que esos más o menos seguían la corriente de nosotros, los invitaba muy a menudo a mi casa para tratar de convencerlos, tratar de explicarles, tratar de decirles, nunca logramos penetrar. Tu mamá lo cuenta bien, se metía ahí y les decía como casi siempre inicia las reuniones rezando un Padre Nuestro, les decía agarrense de las manos, se ponía ella a rezar el Padre Nuestro, caminaba en la bolsa una botellita y plis, plis, plis, les pasaba echando agua bendita a todos. Ni eso les entró.

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