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Panamá elige presidente a Varela, amigo de Nicaragua y Venezuela

Ciudad Panamá. Agencias. | 5 de Mayo de 2014 a las 04:00
Panamá elige presidente a Varela, amigo de Nicaragua y Venezuela

Juan Carlos Varela, del Partido Panameñista Auténtico (PPa) y vicepresidente de Panamá que hace tres años rompió con el actual mandatario Ricardo Martinelli, ganó el domingo las elecciones presidenciales desde la oposición con la promesa de atacar los abusos del poder y la desigualdad que persiste a pesar de la bonanza económica de los últimos años.

Con el 87% de los votos escrutados, Varela ganó con 39.11% (649,468 votos), al oficialista José Domingo Arias 31.70% (526,454 votos) y un 27.84% (462,390 votos) al también opositor Juan Carlos Navarro, del Partido Revolucionario Democrático (PRD), del expresidente Martín Torrijos. Otros cuatro candidatos suman menos del 1.5% de los votos entre todos.

La tendencia es irreversible, dijo Erasmo Pinilla, el presidente del Tribunal Electoral que en medio de una conferencia de prensa llamó a Varela, del Partido Panameñista, para decirle que había ganado. Sus rivales reconocieron haber sido derrotados.

La victoria del candidato presidencial Juan Carlos Varela, contra todo pronóstico y encuestas, supone un claro castigo a las maniobras del presidente saliente, Ricardo Martinelli, para mantener el control del poder político.

Fue marginado, criticado y hasta insultado como vicepresidente por responsables oficialistas después de pelearse a muerte con el mandatario de Panamá y durante tres años negarse a dar un paso a un lado.

Pero esa persistencia dio frutos para Juan Carlos Varela, que se convirtió el domingo en el presidente electo de Panamá reivindicando los logros de su jefe Ricardo Martinelli, pero atacando sus debilidades desde adentro.

El próximo presidente es un ingeniero educado en Estados Unidos de 50 años que nació en una familia propietaria de Varela Hermanos, la empresa de licor más grande de Panamá.

Desde muy joven comenzó a hacer política e incluso se confiesa admirador de la revolución sandinista de Nicaragua, algo curioso para alguien que integra una agrupación conservadora como el Partido Panameñista.

Varela promete combatir la flagrante desigualdad en Panamá y controlar el alza de precios sin comprometer el crecimiento económico ni la imagen del país como paraíso de los inversores.

El político –que suele vestir muy formalmente y es de sonrisa fácil– ha dicho que atacará la falta de transparencia y honestidad, algo de lo que acusa a su otrora aliado Martinelli. "La política en Panamá va a cambiar de un negocio a un servicio. Viene un gobierno honesto de unidad nacional", declaró Varela poco después de ser electo.

Varela anunció que una de sus prioridades será restablecer las relaciones con Venezuela, cuyo presidente Nicolás Maduro lo llamó para felicitarlo por su triunfo. "Sin duda el restablecimiento de las relaciones con Venezuela será una prioridad", dijo Varela.

Varela reveló que recibió llamadas de felicitación además de Maduro, del presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, y del mandatario electo de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén. A través de Twitter, Maduro informó de su conversación con Varela para felicitarlo por ganar las elecciones generales del domingo.

Señaló que ambos "recordamos en nuestra conversación los buenos momentos que compartimos como cancilleres; espero avanzar hacia una mejoría de las relaciones".

Maduro rompió relaciones con Panamá el 5 de marzo al acusar al actual presidente panameño Ricardo Martinelli –a quien calificó de vasallo estadunidense- de inmiscuirse en los asuntos internos de Venezuela.

Tras conocer su victoria, Varela ofreció un gobierno de unidad nacional. "Convoco a las fuerzas políticas, a las que estén dispuestas a poner el pueblo primero, por encima de intereses particulares, a un gobierno de unidad nacional que traiga muchos años de paz y tranquilidad para todo el pueblo panameño", dijo Varela.

Destacó la jornada cívica y democrática vivida por los panameños en las elecciones generales de este domingo. "Hoy ganó la democracia, hoy ganó Panamá, hoy ganó todo el pueblo panameño porque dimos una muestra de civismo al mundo", manifestó Varela

"A partir de este momento somos un solo país, un solo pueblo, guardamos las banderas partidarias y sacamos la bandera de Panamá", expresó Varela para reiterar su llamado de unidad nacional.

Prometió que gobernará con honestidad, equidad, con criterio social, con visión de Estado y enfocado en combatir la corrupción.

"Se acabaron los negocios (con el Estado), el que quiera hacer negocios que se vaya al sector privado", expresó Varela, un ingeniero industrial de 50 años.

Garantizó que cumplirá con todas sus promesas electorales, en especial la regulación de precios en 22 productos de la canasta básica para impedir que 600 millones de dólares vayan a parar a manos de los especuladores.

Martinelli, su enemigo

Después de haber llegado al poder como compañero de fórmula de Martinelli en un matrimonio por conveniencia de partidos políticos rivales, Varela comenzó a tener roces, luego choques y después enfrentamientos abiertos con el presidente.

Martinelli pidió a Varela a los dos años de haber asumido que renunciara, primero al cargo de canciller que ejercía simultáneamente, y luego al de vicepresidente. Varela se negó por haber llegado a su puesto a través del voto popular.

Alejado de las reuniones de gabinete y marginado de la casa presidencial, donó su salario a obras sociales y comenzó a tratar de ganar el apoyo de la gente.

Martinelli lo apodaba "botellón", como se llama en Panamá a los responsables públicos que cobran sin trabajar. Y no pudo ocultar su irritación el domingo con el triunfo de Varela. "Si tengo que ser oposición voy a ser oposición, porque yo conozco lo que está del otro lado. Dios nos coja confesados", dijo a periodistas al llegar a la sede su partido.

Las razones de las diferencias entre ellos nunca quedaron claras, pero Varela dio a entender que se trataba del estilo algo prepotente de Martinelli y de abusos de poder en un periodo de auge de las obras públicas que hicieron al presidente saliente bastante popular.

"¿Cuál es la medalla de oro de un político? Es ser un hombre de Estado o una mujer de Estado, y la agenda de Estado implica diálogo y consenso y la agenda de Estado es de consenso, no por imposición", dijo Varela, un hombre casado y con tres hijos, durante la campaña electoral.

Invariablemente, a lo largo de la campaña electoral, todas las encuestas coincidieron en situarlo en tercer lugar sin posibilidades de alcanzar al que parecía favorito, José Domingo Arias, del partido Cambio Democrático (CD).

Martinelli, presidente de CD, promovió la designación de Arias como candidato presidencial de ese partido, y le impuso a su propia esposa y consecuentemente primera dama, Marta Linares, como aspirante a la vicepresidencia en la fórmula electoral de ese partido.

La Constitución panameña establece que un jefe de Estado no puede ejercer dos mandatos consecutivos y debe esperar dos períodos presidenciales para volver a ser candidato, lo que también atañe a sus familiares en primer grado de consanguineidad y al cargo de vicepresidente.

Empresario de corazón jesuita

Cuando en 1977 Estados Unidos acordó devolver el canal interoceánico a Panamá, un Varela de 14 años fue de gira por el país para organizar el Movimiento Panameñista.

Y participó en la campaña política de 1984 con Arnulfo Arias Madrid y en la de 1989 con el ex presidente Guillermo Endara, que asumió tras el derrocamiento del General Manuel Noriega provocado por una sangrienta invasión estadounidense. Los marinos asesinaron a miles de panameños, sobre todo en la capital.

Pero las rupturas con sus aliados no son nuevas. A pesar de que trabajó muy de cerca con la ex presidenta Mireya Moscoso (1999–2004), se distanciaron y ella apoyó la candidatura del oficialista José Domingo Arias en estas elecciones.

"Sólo la llamaría para desearle feliz cumpleaños", respondió recientemente cuando se le preguntó si la querría de colaboradora en caso de ganar la presidencia.

Varela ha dicho que en su formación tuvo fuerte influencia su educación jesuita y la teoría de la liberación, en auge durante la década de 1970 y 1980. Las guerras civiles en Nicaragua y El Salvador, en las que murieron decenas de miles de personas, también dejaron su huella.

"La pérdida de vidas en El Salvador y Nicaragua marcó mi vida y me lleva siempre a luchar porque esos conflictos nunca se vuelvan a repetir ni en Panamá, ni en Centroamérica", dijo.

Arias acepta su derrota

El candidato de Martinelli, José Domingo Arias, reconoció su derrota y se comprometió a realizar una "oposición constructiva". "Quiero felicitar a Valera", dijo Arias ante sus correligionarios reunidos en su centro de campaña, para enseguida comprometerse a "seguir cerca del país (...) trabajando para que este país tenga lo mejor".

Arias, quien encabezaba la mayoría de las encuestas aunque reduciendo su ventaja en las últimas publicadas, había dicho minutos antes a periodistas que había "que esperar (el escrutinio de) hasta el último voto".

Pero momentos después, en la tarima del centro de campaña del gobernante Cambio Democrático (CD), agradeció a Dios, a su familia, a sus colaboradores y militantes del partido "el trabajo, las sonrisas y el estímulo". También agradeció al presidente saliente y su mentor, Ricardo Martinelli, porque "confió y nos dio la oportunidad".

Se comprometió a realizar "una oposición constructiva (...) al servicio del pueblo", después de una "batalla electoral muy dura".

"Ahora es el tiempo de trabajar unidos (...), para eso vamos a hacer una oposición constructiva, vamos a ofrecer lo mejor de nosotros mismos para que esta nación tenga lo que se merece (...), somos un gran partido, somos una gran alianza", subrayó.


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