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Déficit de energía menor, pero racionamiento de 13 horas sigue; «talvez» el domingo mejora

Varias agencias. Desde Managua. | 5 de Julio de 2007 a las 00:00
El servicio eléctrico amaneció el jueves con un déficit de 110 megavatios, menor que el del miércoles pero todavía tan grande que no es posible reducir los racionamientos de hasta 13 horas diarias, advirtió una fuente oficial. El informe del Centro Nacional de Despacho de Carga (ENATREL) dice que la disponibilidad para este jueves será de 390.8, si acaso ninguna planta sale del sistema. Eso significa que el déficit es de aproximadamente 110 en las horas pico y 90 en las horas regulares. Los racionamientos se mantendrán en los próximos días, y quizás mejoren un poco a partir del fin de semana, dijo este jueves el presidente ejecutivo de ENATREL, Ernesto Martínez, en declaraciones al canal 4 de televisión. De acuerdo con el funcionario, para el sábado o domingo próximos, se espera la reincorporación al sistema de 50 megavatios de una de las dos unidades de la Planta Nicaragua, actualmente en reparaciones. Martínez calificó de "situación completamente anormal" lo ocurrido ayer, cuando el déficit de generación alcanzó los 170 megavatios, en un país que demanda alrededor de 500 megavatios hora. El déficit más alto anterior se registró el 20 de junio cuando se dejaron de producir 138 megavatios, lo cual repercutió en el bombeo de pozos que dejaron a millares de usuarios sin agua potable. En días óptimos, entre todas las plantas estatales y privadas producen un máximo de 522 megavatios hora, pese a que la capacidad instalada del país es de 660 megavatios hora. Desde este miércoles y probablemente hasta la medianoche del sábado, solo producen 310. Advirtió, sin embargo, que los apagones continuarán durante los meses de julio, agosto y septiembre, dado que para octubre es que comenzarán a producir los dos ingenios azucareros que generan electricidad a partir del uso de la biomasa. Durante 16 años, el estado nicaragüense no invirtió en la generación eléctrica y como resultado, no sólo no hay energía sino que además, la mayor parte de las plantas instaladas funcionan a base de petróleo, y por lo tanto, su operación es muy costosa, y además, la vida útil de casi todas ha concluido hace ya varios años. Para disminuir el impacto de los racionamientos en la economía nacional, el Instituto Nicaragüense de Energía, que actúa como ente regulador, recomendó reducir la jornada laboral en las instituciones públicas. La crisis, que recrudeció desde mediados del año pasado, obedece al mal estado de las plantas térmicas, en su mayoría en manos privadas, y a evidentes problemas de distribución, a cargo de la transnacional española Unión Fenosa. "Hemos recibido un país totalmente destruido en el campo de la generación, y totalmente distorsionado en el campo de la distribución", aseguró días atrás el presidente Daniel Ortega. Sin una solución a corto plazo, el gobierno aspira a tener resuelta la crisis para el primer trimestre de 2008, para cuando se espera se incorporen 90 megavatios, a partir de plantas eléctricas suministradas por Cuba, Venezuela y Taiwán, y un contrato firmado con una empresa francesa para otros 120 megavatios.

Catástrofe energética, dicen empresarios

El presidente de la Cámara Nacional de Comercio, José Adán Aguerri, por su lado, dijo que para paliar la crisis esta el mercado regional para comprar energía, pero como los otros países centroamericanos también están pasando por algunos problemas, sólo se pueden comprar 10 megavatios y a 200 dólares el megavatio. Resaltó que este precio encarece la energía, y tampoco se puede tener un racionamiento ordenado, si no se sabe que al día siguiente sale de servicio otra planta y se va a tener 50 megavatios menos. "Todo esto atenta a la competitividad de las empresas porque se pierde mercado y entonces se mete otro empresario y cuando la energía se estabilice hay que volver a la lucha de recuperar el mercado perdido", dijo Alfredo Marín, secretario de la Cámara de Industrias de Nicaragua (Cadin). Recalcó que las pequeñas y medianas empresas que generan el 80 por ciento de los empleos en Nicaragua, son las que mas están sufriendo los efectos de los apagones prolongados. Marín informó de que la empresa estadounidense "Florida Power" ofertó al Gobierno de Nicaragua la instalación de una planta de cien megavatios que está en una barcaza en La Florida, que estaría funcionando en cinco meses. El presidente de la Cámara de Comercio Americana-Nicaragüense (Amcham), César Zamora, declaró el miércoles que "el sistema está haciendo aguas por todos lados". Zamora cree que la "grave crisis" continuará hasta agosto próximo, cuando entren a operar las dos plantas de la empresa privada Geosa, con 100 megavatios de energía, y se registren las lluvias en el centro-norte del país, donde está ubicado el lago Apanás. Anotó que la planta Hidrogesa, que se alimenta de Apanás, genera en la actualidad 30 megavatios de 100 posibles, por falta de lluvias. Zamora estimó de que para "los meses de septiembre y octubre ya deberían de estar superados estas crisis grandes, al menos que pasen problemas técnicos mayores". Zamora cree que para el primer trimestre de 2008, con el funcionamiento de plantas de Cuba, Taiwán, Francia y Venezuela. Las distribuidoras Disnorte y Dissur anunciaron que dos plantas de generación térmicas reanudarán sus operaciones antes del próximo fin de semana, con lo cual prevén una disminución de los apagones. El vicepresidente de Nicaragua, Jaime Morales, declaró que "aquí no hay resultados inmediatos ni mágicos, estamos en una crisis que va a mitigarse en los próximos seis meses, y el pico más agudo nos ha llegado, a causas de estas plantas antiguas, obsoletas y valetudinarias". Reconoció que "el punto más delicado y urgente del gobierno es tratar de solucionar o paliar la enorme crisis energética que viene heredada desde muchísimos años atrás, por las improvisaciones y negligencias del pasado". Zamora dijo que dejaron de operar tres plantas generadoras por mantenimiento y averías técnicas, además de que no se pudo comprar más energía en el mercado de ocasión regional, debido a que Guatemala paralizó algunas generadoras por desperfectos. "Yo creo que esta crisis será recurrente porque el sistema es muy frágil, y en la medida que cualquier planta tenga algún problema, vamos a tener déficit", expresó. Agregó que "hay una doble crisis, una de desabastecimiento y otra de precios altos de los combustibles". Según Zamora, "el 30 por ciento de la energía que se genera (en Nicaragua) se pierde por problemas técnicos y por robo de energía. Estamos hablando de 90 millones de dólares que se roban al año de energía", advirtió. "Este país no se puede dar el lujo de seguir perdiendo esa cantidad de dinero, ya lo hemos venido haciendo por 30 años y eso es lo que ha provocado que esta crisis se profundice", agregó. El gobierno y Unión Fenosa prevén suscribir, antes del 31 de julio, en Madrid, un memorando de entendimiento, que entre otras cosas incluirá un compromiso de luchar contra el fraude o robo de energía.

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