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Enfrentar cambio climático necesita voluntad y recursos

Managua. Radio La Primerísima. | 6 de Junio de 2014 a las 12:09
Enfrentar cambio climático necesita voluntad y recursos

Los negociadores de las Naciones Unidas están reunidos en Bonn, en Alemania, para debatir el contenido del texto que supondrá el gran acuerdo global sobre Cambio Climático.

Si no hay un acuerdo urgente y ambicioso, en el año 2015 habrá más de 375 millones de personas afectadas por desastres relacionados con el clima. Para evitar los efectos más catastróficos, los países ricos deben aceptar un acuerdo que reduzca sus emisiones y se mantengan las temperaturas.

El representante de Nicaragua en la Convención Marco sobre el Cambio Climático, Paúl Oquist, señaló que para alcanzar un acuerdo para enfrentar el Cambio Climático, se necesita tener mecanismos claros de implementación, y principalmente de los recursos económicos necesarios para la adaptación.

En su discurso, Oquist sostuvo que es irresponsable en cualquiera organización asumir compromisos sin contar con la voluntad, la capacidad, las tecnologías y las finanzas necesarias para cumplirlos.

A continuación, intervención del representante de Nicaragua en ese foro, Paul Oquist:

Señor Presidente-

Nicaragua se asocia a la posición del G-77+China presentada por la República Plurinacional de Bolivia.

La proporción de personas que niegan la existencia del cambio climático es una minoría que tenderá a reducirse en el curso de un siglo cada vez más afectado por el fenómeno. Sin embargo, la proporción de personas que no cree que las organizaciones internacionales y los gobiernos del mundo sean capaces de hacer frente al problema es una mayoría creciente.

No es que no hay acuerdos, existe Kioto y Bali, pero no hay implementación de los acuerdos. No podemos seguir así. Es irresponsable en cualquiera organización asumir compromisos sin contar con la voluntad, la capacidad, las tecnologías y las finanzas necesarias para cumplirlos.

Los costos de esta situación ya son aparentes. La meta de 2 grados Centígrados en este siglo ya se ha perdido y la adaptación a un mundo de 3.7 a 4.8 grados será mucho más dolorosa en vidas humanas, destrucción e inseguridad alimentaria, así como más costosa.

Es absolutamente necesario en el Acuerdo de 2015 tener una clara especificación de los mecanismos de implementación y sobre todo de las finanzas que tienen que ser públicas, mixtas y privadas. Todas las formas son necesarias.

Por ejemplo, en Nicaragua hemos pasado del 25% de energía renovable en 2007 al 52% en 2013 y alcanzaremos el 90% en 2020, dejando 10% en gas para regular el interconectado, basado en proyectos hidroeléctricos, geotérmicos, eólicos, solares y de biomasa financiados con US$2.9 mil millones en inversión extranjera directa privada.

Al mismo tiempo tenemos enormes necesidades de reforestación que requieren de inversiones mixtas por parte del Gobierno y la empresa del Gran Canal Interoceánico, así como inversiones privadas. La razón por la cual Nicaragua puede construir un canal, que pueda atender los buques más grandes en los mares hoy en día y en el futuro cercano, es porque tenemos suficientes recursos hídricos, pero en el siglo de cambio climático tenemos que proactivamente sembrar agua, fijar nuestros suelos y crear hábitat para un repunte de la biodiversidad, fortaleciendo así nuestra capacidad de adaptabilidad al cambio climático.

Finalmente, después de que la Depresión Tropical 12E asoló Centroamérica en 2011, la Comisión Económica de Naciones Unidas CEPAL estimó que Nicaragua tenía US$1.9 mil millones en necesidades de rehabilitación y de adaptación inmediata al cambio climático. Casualmente esa cifra equivale exactamente a nuestra recaudación fiscal en 2013, US$1.9 mil millones. O sea, a 0.85 grados de alza de temperatura nuestras necesidades de adaptación representan un año de presupuesto. Ya hemos construido con fondos nacionales un asentamiento humano con casas para 1000 familias refugiados climáticos con presupuesto nacional y fondos del Acuerdo Petrolero de Petrocaribe.

Estas son las razones del por qué nosotros y todos los países en desarrollo enfatizamos adaptación y los medios de implementación, sobre todo finanzas.

Quisiéramos sugerir 3 puntos en el campo financiero:

1) La necesidad de utilizar al máximo y capitalizar los mecanismos existentes de financiamiento climático como primera prioridad.

La GEF acaba de tener una reabastecimiento exitoso, pero el monto total, así como el monto de los proyectos y el multiplicador de financiamiento local exigido son inadecuados dadas las necesidades.

Nuevas fuentes de financiamiento deben ser asignados al Fondo de Adaptación, que tiene cada vez menos recursos, no obstante la prioridad crítica de este tema.

2) La aprobación y operacionalización del Mecanismo de Varsovia de Pérdidas y Daños como mecanismo financiero. Esto se puede basar en préstamos concesionales de contingencia para desastres como los del Banco Interamericano de Desarrollo, Bonos Verdes del Banco Mundial y de empresas nacionales e internacionales. Cómo pueden aplicarse los bonos verdes a desastres? Por ejemplo, en una zona afectada por huracanes o taifunes se pueden reconstruir las líneas de transmisión eléctrica bajo tierra, en vez de por encima de la tierra. Así esto implica reconstrucción, rehabilitación por el fenómeno climático y a la vez adaptación, ya que en tres o cinco años, cuando sufran el siguiente evento climático extremo, habrá una mayor resiliencia. Esto es muy importante para la salud y seguridad pública, porque uno de los mayores problemas después de un desastre es restablecer la electricidad para fines de salud y seguridad pública.

3) La movilización de fondos de largo plazo. Los bancos no prestan en estos momentos a proyectos de largo plazo, aun los que tienen buenos retornos, como son los proyectos de reforestación. Los mecanismos de "equity financing" van a ser muy importantes en ese sentido y también existe la posibilidad de fideicomisos, que traen adelante fondos del futuro para construir energía renovable hoy en día. Por ejemplo, cuando Nicaragua alcance el 90% de energías renovables estará logrando un ahorro de US$ 600 millones al año en petróleo, que no tendrá que invertir. Se podría formar un fideicomiso en un país en situación similar, construir energía renovable y pagar la energía con el flujo de caja en las facturas para la generación de electricidad de esos US$ 600 millones a futuro al reducir los gastos de importación.

Señor Presidente,

Estamos a pocos meses de la COP 20 en Lima, después de varios años de discusiones e intercambio de opiniones en esta Plataforma de Durban. Las negociaciones de Cambio Climático están en un punto muy crítico, finalmente empezaremos una fase de negociación directa y formal entre las partes.

En ese proceso de negociación tenemos que respetar los principios y propósitos de la Convención, que dieron origen a este proceso. Ninguna organización, ningún país va a avanzar si a cada rato se descartan sus decisiones acumuladas y se tiene que comenzar de nuevo. Por lo tanto, debemos mantener los principios ya negociados de responsabilidades comunes pero diferenciadas, así como realizar el proceso de negociación sin sorpresas, sin emboscadas, sin documentos que caen del cielo. La única manera de alcanzar realmente un acuerdo entre todos y no a otro "momento de Copenhague" es si tenemos un verdadero proceso de negociación profunda sobre estos temas. Eso implica mucho trabajo, pero es la única salida, si queremos llegar a un acuerdo en 2015; que sea aceptado como suyo y vinculante para todas las partes.

Muchas gracias, Señor Presidente-

Necesidad de un acuerdo vinculante

El Gobierno de Nicaragua abogó por un acuerdo legalmente vinculante a nivel internacional, que garantice el cumplimiento de las metas establecidas de cara a la reducción de las emisiones de CO2 a la atmósfera, principal causa del calentamiento global.

En su discurso, el representante nicaragüense en la reunión sobre el Protocolo de Kioto,  Paúl Oquist, sostuvo que las listas de cambios políticos nacionales y mundiales, que son necesarios para rescatar la meta de 2 grados, no se realizarán y todos saben que no hay el liderazgo ni la voluntad ni la visión ni la audacia política requerida.

El protocolo de Kioto es el único tratado global que fija reducciones de emisiones globales de carbono que causan el calentamiento global; en este sentido obliga a los países industrializados a que reduzcan sus emisiones de gases de efecto invernadero.

A continuación, intervención íntegra de Paul Oquist:

Dr. Paul Oquist

Bonn, Alemania

Señor Presidente-

Nicaragua apoya la posición del G-77+China presentada por la República Plurinacional de Bolivia.

Los costos del decenio perdido, que vivimos desde Copenhague, se tornan cada vez más evidentes. La meta de contener el calentamiento global en menos de 2 grados centígrado en este siglo ya es un fracaso. El IPCC actualmente maneja escenarios de 3.7 a 4.8 grados. Hace dos años el Banco Mundial nos señaló que podemos y tenemos que evitar un mundo de 4 grados. La Agencia Internacional de Energía maneja escenarios que oscilan entre 3.5 grados a 6 grados. Incluso indican que sólo el actual incremento del uso de gas natural conducirá a un aumento de 3.5 grados. La lectura de CO2 de la atmósfera en la estación científica de Mauna Loa ya pasó los 400ppm camino a 450ppm o más.

Las listas de cambios políticos nacionales y mundiales, que son necesarios para rescatar la meta de 2 grados, no se realizarán y creo que todos lo sabemos. No hay ni el liderazgo ni la voluntad ni la visión ni la audacia política requerida.

La negación del fracaso de los 2 grados es nociva, porque nos reduce el sentido de urgencia. Crea una especie de

“Convention Business as Usual”. Nos reduce la conciencia sobre el hecho de que no resolveremos esto sólo en Bonn, Caracas, Lima, ni siquiera en París. Se requiere una movilización ambiental, social y política masiva y significativa, que presione a la acción y genere un costo político inaceptable de la inacción, de tal manera de hacer frente a este mayor desafío de la humanidad.

Lo que necesitamos es un acuerdo legalmente vinculante, que reconozca los diferentes grados de desarrollo, así como la responsabilidad y diferenciación con relación a quienes causaron y quienes sufren las consecuencias de este fenómeno. Este acuerdo debe además contener compromisos obligatorios de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y también compromisos financieros, de transferencia de tecnología y del fortalecimiento de las capacidades de los países en desarrollo.

Suena familiar? Sí, Kioto es un acuerdo excelente que desde Copenhague ha sido sistemáticamente debilitado año con año.

Cometimos el error de extender un cheque en blanco en Durban sin fecha y sin monto para el segundo período de compromiso. Reincidimos en el mismo error en Doha. Estos cheques en blanco no se han convertido en efectivo. Lo negativo de esto es que obviamente reduce la presión para la ambición cuando se postergan las decisiones a un futuro indeterminado. Más bien lo que necesitemos es negociar y lograr verdaderos compromisos por consenso.

Es loable que haya países participando en el segundo período de compromiso. Es necesario señalar la responsabilidad de los países desarrollados, que no son partes del Anexo I ni parte del segundo período de compromiso, que tienen que realizar acciones comparables en la reducción de sus emisiones.

Muchas gracias Señor Presidente.


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