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Hacer oposición pero no para destruir al gobierno, propone Dora María Téllez

Por Eduardo Marenco, El Nuevo Diario | 8 de Julio de 2007 a las 00:00
Hacer oposición pero no para destruir al gobierno, propone Dora María Téllez Por Eduardo Marenco, El Nuevo Diario La actuación errática del presidente Daniel Ortega sobre la política exterior, no obstante, su pragmatismo con Estados Unidos; la imposición de su esposa Rosario Murillo como cogobernante del país; su autoritarismo e intolerancia con organizaciones civiles y su habilidad para mantener divididos a los liberales, son algunos aspectos de la actual administración que analiza para EL NUEVO DIARIO la ex guerrillera sandinista y una de las fundadoras del Movimiento Renovador Sandinista.Por Eduardo Marenco, El Nuevo Diario"Daniel es un político hábil, de espuelas grandes", dice Dora María Téllez, comandante guerrillera y ex diputada del Movimiento Renovador Sandinista (MRS). En esta entrevista con EL NUEVO DIARIO da su visión del modelo de poder político que construye el presidente Daniel Ortega a través de la concentración de poder y la organización de los Consejos del Poder Ciudadano. La meta, advierte, es la reelección. ¿Cuál es su balance de los primeros seis meses de gobierno? En política exterior, Daniel está comprometido con la promoción del Alba (Alternativa Bolivariana para América Latina) y ha privilegiado su relación con Venezuela. En un primer piso de relaciones está Venezuela, en un segundo está Taiwan, y en el tercer piso están el resto. ¿Tiene un costo para el país priorizar esta relación o no lo tiene? Tiene un costo en el sentido de que no se manejan las relaciones equilibradamente. Yo creo que para Nicaragua, Costa Rica es una prioridad por la migración, las iniciativas de desarrollo en conjunto, el turismo y el cuido de la cuenca del río San Juan. Son temas que el presidente no ha abordado con el presidente Oscar Arias... pero se fue hasta Irán. A mí me parece bien que vaya a Irán o que se vaya a Senegal o donde quiera, pero debería estar muy rápidamente sentado con el presidente Arias, considerando que los nicaragüenses en Costa Rica envían al país unos 250 millones de dólares anuales. Todos vivimos de eso. No hay nadie en este país que pueda decir que no vive de las remesas. De estas remesas y de las que vienen de Estados Unidos. Así es. Esto afecta la relación, no porque al presidente le guste más el Alba, sino porque la personalidad de Daniel en política exterior, no tiene equilibrios; más bien guarda un desequilibrio en relaciones exteriores. En el caso de los Estados Unidos, me parece que el presidente ha privilegiado las señales concretas: vos ves a jueces y magistrados sandinistas que estuvieron liberando a narcotraficantes en años pasados y ahora ves la política contraria. Yo creo que este gobierno está dando satisfacción en asuntos claves a los Estados Unidos: el narcotráfico, el terrorismo y el libre comercio. ¿Más allá de la retórica antiimperialista hay un pragmatismo con Estados Unidos? Absolutamente. Es decir, ves a un magistrado como Róger Camilo Argüello recibiendo 600,000 dólares comprometido con una línea de jueces y abogados, todos ellos vinculados con el Frente Sandinista y a Daniel Ortega; y ahora los vas a ver con una conducta distinta, que privilegia el interés de Daniel Ortega en no tener una confrontación con los Estados Unidos en torno a la conducta del Poder Judicial. Aunque no se está teniendo esta conducta en el Poder Judicial en materia de extorsiones, ¿verdad?.. Sólo hay un problema en la relación con Estados Unidos: Nicaragua tiene ahí un millón de personas que mandan entre 600 y 700 millones de dólares y yo francamente creo que el presidente Ortega debería estar buscando cómo respaldar el esfuerzo que hacen los nicaragüenses en Estados Unidos. No tiene Daniel Ortega una preocupación por los migrantes nicaragüenses ni en Estados Unidos ni en Costa Rica. Es dramático, porque entre ambos grupos mandan el equivalente a nuestras exportaciones. Los más grandes inversionistas que tiene Nicaragua son los migrantes pobres que salen a buscar trabajo. Me gustaría ver al respecto una política clara del presidente. Él se ve a sí mismo como un héroe épico que lucha contra el imperialismo, pero olvida los temas claves del país. ¿Cómo ve la relación del gobierno con la oposición? El primer rasgo clave de este gobierno es su desequilibro en política exterior. El segundo es su intolerancia. No le gustan las críticas. No le gustan los planteamientos de los medios de comunicación. No le gustan las movilizaciones de la Coordinadora Civil que son totalmente light, no llevan ni un cachinflín, ni un mortero, ni una triquitraque, ni malas palabras dicen en esas movilizaciones, son bien elegantes, son bien cívicas y muy contundentes por la cantidad de gente que llegó. Pero les tienen miedo. Y además usan a la Policía para evidenciar el miedo, la alergia y la intolerancia a la oposición. En los municipios hay campañas sistemáticas de intolerancia contra la oposición, desde las Alcaldías, desde las instituciones del Estado, hay revanchas a los opositores en todos los niveles, en todos los trámites. ¿Y eso es producto de inmadurez política o de una visión autoritaria del poder? Es producto de una deficiente formación política democrática y una elevada predisposición al autoritarismo. Simplemente. ¿La oposición existe? La oposición existe. Pero yo siento que hay quienes están demasiado ansiosos por una oposición confrontativa y no se trata de eso. Se trata de hacer oposición. Es decir, estamos de acuerdo con que hay aspectos que caminan mal, vamos a hacer que caminen mejor. No se trata de destruir al gobierno. Yo siento a alguna gente con una enorme ansiedad de oposición, y eso los hace subvalorar la oposición que hace la sociedad civil a esa intolerancia. Pareciera que el presidente Ortega, además de tener un acuerdo estratégico con Arnoldo Alemán, tiene otro acuerdo estratégico con los grandes sectores económicos de este país. La tercera característica de este gobierno es que tiene un trato privilegiado a los grandes grupos económicos. La política es no molestarlos mucho, no apretar demasiado, "no te echo a la DGI (Dirección General de Ingresos); eso sí, pago los Cenis, no me meto a renegociar la deuda interna; ese es el acuerdo de fondo, "ni te cobro los impuestos que le debes al fisco", en el caso del sistema financiero. La otra cara de esta moneda es el populismo: repartís vacas preñadas, cabros y gallinas a un segmento de gente. Para mí Daniel ha decidido no tener un gobierno para todos. Si analizas a Chávez, él es un político que se preocupa por cultivar a la mayoría. Daniel Ortega es todo lo contrario: Daniel llegó a la convicción, pienso yo, que esa mayoría de votos no la va a obtener. Sus votos fieles son los 900 mil votos del 2001 y el 2006. Sus alianzas probablemente le sirvieron para no perder más votos. Éstos son mis votos fieles, dijo, y se va a dedicar a cultivarlos. No le interesa el resto. ¿Por qué Daniel hace ese discurso sistemáticamente duro y contradictorio con lo que hace? Porque con el discurso cultiva ese segmento de voto fiel. Es el buen pastor de sus almas, de su rebaño. Exactamente, está pastoreando un rebaño que quiere oír un lenguaje revolucionarista, no revolucionario. ¿Por qué revolucionarista? Porque es puro discurso. No tiene nada que ver con la práctica. Otro rasgo de este gobierno es la personalización del poder en Daniel Ortega y Rosario Murillo. Es muy controversial el papel de Rosario Murillo. ¿Cuál es su apreciación? Yo no veo controversial el papel de Rosario Murillo. Yo creo que este gobierno tiene un modelo de poder político que tiene en la cúspide a Daniel Ortega. En el círculo inmediato tiene a Rosario y sus hijos, claro, Rosario con mucho más poder que cualquiera de sus hijos, por razones obvias. Y en un tercer piso están otros. Es el modelo de poder de los caudillos. Los caudillos privilegian las lealtades familiares sobre las lealtades de partido. Sino, mirá a Somoza García: los Somoza tenían el Partido Liberal Nacionalista, pero privilegiaban al círculo familiar, a tal punto que Papa Chepe, José Somoza, fue nombrado director general de la Guardia. ¿Qué son entonces los Consejos del Poder Ciudadano? El mecanismo para alinear la fuerza del partido, de las organizaciones de masas y a otros sandinistas. ¿Duplica la estructura partidaria o es una sustitución? No la duplica, funde la estructura partidaria con las de masas y las coloca en un plano igual con el gobierno. ¿Dónde se une? Arriba nada más, en la cabeza que es Daniel Ortega y en su brazo ejecutor que es Rosario. La gente tiende a echarle el pato a Rosario de las cosas malas que pasan en el país. El presidente es Daniel Ortega. Rosario es una mujer inteligente, lo puede asesorar, creo que tiene un gran peso en sus decisiones, pero él es el presidente y no es ningún dundo, no es un niño de teta, ni un bebé que acaba de nacer. Daniel Ortega es un político hábil, que tiene unas grandes espuelas, que ha caminado un trecho largo. Rosario tiene peso porque la familia, para los caudillos, es el círculo más cercano de incondicionalidades. Sobre esta comparación con Somoza García, Richard Millett (autor de Guardianes de la Dinastía) me decía que Somoza García tenía gran habilidad para dividir a la oposición. ¿Es un procedimiento que también aplica Daniel Ortega? Toda la vida lo ha hecho. Sí, ahorita lo están haciendo con Bolaños. Es decir, Bolaños va al tostador porque a Daniel le interesa que haya una fricción entre el acuerdo que pueda lograr la ALN con el PLC. Tienen que meter a Bolaños al tostador, porque la ALN buscará defenderlo y el PLC va a tomar venganza. Lo mejor que puede hacer Bolaños es renunciar a la inmunidad, de todas maneras es valetudinario, no iría preso. La idea es dividirlos y la otra es la venganza. Bolaños fue un presidente de una soberbia gigantesca y todo el mundo le quiere hacer pagar eso. Bolaños actuó como encomendero. Ahora, ¿tiene Daniel Ortega el aplomo suficiente como para no manipular la Constitución para volver a reelegirse? Él no puede ya. La Constitución dice que sólo te podés reelegir una vez. ¿Tiene Daniel el aplomo para decir hasta aquí llegué y me voy a mi casa o a la Asamblea pues, con el piloto automático? ¿O tiene el aplomo de renunciar a la reelección? Porque parte de su modelo de poder es la reelección. No es cierto que están montando todos esos Consejos del Poder Ciudadano para fundir todo, que están concentrando el poder en la cúpula, que están eliminando a toda la gente que tiene algún nivel de relevancia política en el Frente, para no reelegirse. Eso no es cierto. Daniel está construyendo su plataforma de reelección, con los mismos 900 mil votos, no te asustés si hay nuevas reformas y nuevos intentos de dividir a la oposición. Finalmente, en lo personal, ¿tiene dudas sobre las razones de la muerte de Herty Lewites? Es algo sobre lo que ni entro a discernir. Tuvimos la información de la esposa y de su médico, un cardiólogo. No hubo autopsia, eso es algo que tiene que definir su esposa, no nosotros, sino la familia. Obviamente en la muerte de Herty, un político tan querido en un momento tan importante, siempre hay gente que puede tener suspicacias. Yo lo entiendo perfectamente. Pueden tener preguntas: ¿por qué se hizo este procedimiento quirúrgico? ¿Por qué si este hombre tenía problemas cardíacos, probablemente tomaba aspirinas y podía tener hemorragia? Hay miles de preguntas en este tipo de caso. Pero yo, francamente, no me hago la pregunta. Hay gente aquí de los alrededores de las fuerzas políticas que habían dicho que iban a envenenarlo, lo habían dicho antes de la muerte de Herty. "Lo vamos a envenenar, le vamos a dar talio", habían dicho. No sé si lo hicieron en broma o en serio. Los hermanos obviamente tienen el derecho de escudriñar hasta donde lo consideren conveniente. Yo creo que uno siempre quiere saber las causas definitivas de la muerte de alguien de la familia.

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