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Hay poder ciudadano, porque hay una Revolución, afirma Rosario Murillo

Multivisión Canal 4 y Programa El Pueblo Presidente | 10 de Julio de 2007 a las 00:00
Compañera, el gobierno de Unidad y Reconciliación ha venido trabajando y promoviendo lo que es una nueva manera de dirigir, estamos hablando de un nuevo proceso de Democracia Directa. Me gustaría que nos explique este nuevo proceso del gobierno de Unidad y Reconciliación. En primer lugar, nosotros tenemos que recordar que en Nicaragua hay una Revolución. En 1979 después de décadas de lucha, el Frente Sandinista vanguardizó al pueblo nicaragüense para conquistar la democracia. Por primera vez, en Nicaragua vivimos en democracia, y eso aseguró condiciones para que el y la ciudadana conociéramos nuestros derechos y participáramos en todos los aspectos de la vida política, económica, social; en todos los aspectos que nos permiten incidir para decidir y cambiar las cosas. Durante la década del gobierno revolucionario avanzamos en un proceso de verdadera democracia, de verdadera participación, de posibilidad de [email protected] nicaragüenses de conocer sus derechos y de ejercerlos. Estamos en una nueva fase de la Revolución en el gobierno. Hemos venido luchando estos 16 años para asegurar que las conquistas alcanzadas durante los 10 años de Revolución, no retrocedieran; pudimos defendernos frente al esquema neoliberal, de aplastamiento de esos derechos, de negación de esos derechos. Ahora, estamos reemprendiendo el camino de la Revolución en el gobierno, para darle continuidad a un proceso de identificación y de ejercicio pleno de los derechos. Los ciudadanos tenemos que compenetrarnos, conocer la Constitución, saber cuáles son las leyes; conocer todo lo que significa la institucionalidad de nuestro país, para poder participar, y no meramente a través de representantes electos o no, si no directamente. Daniel se ha comprometido con el pueblo de Nicaragua, de hacer evolucionar el proceso democrático en este país, a través de la participación directa de la ciudadanía, en todo lo que son programas y políticas de gobierno, tanto los que surgen como propuesta de la población para resolver sus necesidades, sus problemas en las familias y comunidades, como lo que son consultas que el gobierno tendrá que realizar con la población, alrededor de propuestas o políticas que querramos desarrollar en los próximos años, para ir encontrando soluciones al problema del hambre y la pobreza que hemos heredado, y para poder hablar de un camino hacia el desarrollo. La Democracia Directa no es sino la continuidad de la Revolución Popular Sandinista, la identificación de los derechos de parte del ciudadano, y el ejercicio de esos derechos. Hemos creado Consejos para que las personas puedan participar ejerciendo sus derechos; articulando a los ciudadanos desde las comarcas, los barrios, desde el más humilde nivel, con los programas de las instituciones de este gobierno, que es del pueblo, a fin de ir avanzando en las soluciones que el pueblo demanda y merece. Los Consejos del Poder Ciudadano en este nuevo proceso de democracia directa, ¿van más ligados a que la población tome directamente las principales decisiones dentro del gobierno? La voluntad política del Presidente Daniel, es en primer lugar, compartir la Presidencia con el pueblo. Es decir, ¡somos servidores del pueblo! el pueblo es el que realmente está en la Presidencia y eso, ¿cómo se traduce en la vida cotidiana? Se traduce en la creación de estos mecanismos, los Consejos del Poder Ciudadano. Recordemos que en la campaña electoral nuestro eje principal fue la Reconciliación, la Unidad de todas y todos los nicaragüenses. Por lo tanto, los Consejos del Poder Ciudadano, son en realidad la ampliación y la puesta en práctica de una política, de una propuesta, y de un compromiso... la Reconciliación Nacional, la Unidad de [email protected] [email protected] nicaragüenses, que encuentran en estas formas organizativas, la manera de participar ejerciendo sus derechos y decidir sobre los programas del gobierno ¡que es suyo! para asegurar que esos programas lleguen, con sentido y propósito, a las comunidades. Que no sean programas diseñados desde arriba, por técnicos o especialistas fríos; por cálculos matemáticos, sino en base a las necesidades de los seres humanos. Por lo tanto, tenés que hacer políticas, programas, propuestas, desde los seres humanos que conformamos la comunidad, la familia que conocemos como Nicaragua. El mensaje que daría usted a los hombres y mujeres que hasta ahora, están trabajando en los Consejos del Poder Ciudadano. En primer lugar, creo que hay que precisar, y quiero enfatizar sobre la pregunta anterior, que estamos en este momento en un proceso de articulación de los mecanismos, para que los programas de gobierno vayan de la mano con lo que son las orientaciones emanadas de nuestro pueblo, desde los Consejos del Poder Ciudadano. La primera fase es la creación misma de los Consejos. El Presidente nos ha orientado que los Consejos tengan la función de servirle, a un máximo de 100 hombres y mujeres en un barrio, una comarca o una comunidad; que no sean Consejos para miles. Son Consejos donde, digamos, una parte de un barrio populoso o de una comarca, se congrega y discuten sus problemas, presentan sus propuestas; y la suma de los consejos de una comarca o de un barrio forma un Gabinete. En ese Gabinete, se van articulando, se va haciendo un resumen de las propuestas que van surgiendo en cada uno de los Consejos. Repito que es muy importante que nosotros nos compenetremos de que no son consejos para miles de personas, lo cual impediría que el ciudadano se exprese, se manifieste, por la excesiva cantidad de hermanos y hermanas en un Consejo. Son Consejos donde van a participar, como máximo, 100 compañ[email protected] o [email protected] nicaragüenses. Desde allí, van presentándose las propuestas, las necesidades, las críticas. Es muy importante la función de la crítica, la vigilancia que tiene que ejercer el pueblo alrededor de los cumplimientos de los compromisos, tanto de campaña como de los que se van adquiriendo en la vida y lucha cotidiana que estamos librando para vencer el hambre y la pobreza. Después de los Consejos, están los Gabinetes donde se van resumiendo las propuestas, y luego, pasamos de la comarca al municipio; del municipio al departamento, articulándose todos estos planes y programas que surgen del sentido real de la vida, que es la comunidad, para llegar a un Gabinete Nacional que pensamos instalar el día 14 de septiembre, en el Aniversario de la Batalla de San Jacinto. Todos sabemos que una de nuestras fotos oficiales en este gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, es la gesta heroica de la Batalla de San Jacinto, donde nos unimos los nicaragüenses para expulsar a los filibusteros. Ahora, estamos unidos para acabar con el hambre y la pobreza. Ese día, 14 de septiembre, se va a instalar el Gabinete Nacional, presidido por el Comandante Daniel, participan todos los Ministros y participan los Delegados que han venido siendo escogidos en cada uno de los departamentos, para llegar al nivel nacional, llevando todas las propuestas de los pobladores de los diferentes niveles de organización que hay en nuestro país. Es importante que tomemos en cuenta, que este es un proceso en el que venimos aprendiendo todos. Decíamos que nuestro punto de partida es la Revolución, el proceso revolucionario que estamos desarrollando en este país, en esta segunda etapa. Es absolutamente revolucionario que [email protected] [email protected] nos reunamos en Reconciliación, en Paz, en Unidad, a construir democracia, a aprender cuáles son nuestros derechos, y ¡a ejercerlos! El 14 de septiembre unidos, gobierno en términos institucionales con el Pueblo Presidente, vamos a crear un gran programa de trabajo para ir dando respuesta a todas esas demandas que se van a ir recogiendo y articulando en forma de planes, desde el nivel más humilde en nuestro país. El llamado que les haría de nuevo, tanto a los hombres y mujeres, hermanos nicaragüenses que todavía no se han integrado a estos Consejos En primer lugar, es importante que todos tengamos claro cuál es el propósito de los Consejos. Es trabajar para mejorar nuestras vidas, para aprender a convivir; es reconciliarnos, es entendernos; es sumar voluntades para sacar al país de la pobreza, para avanzar en vías de desarrollo para nuestras familias y comunidades. Por eso decimos que los Consejos son la expresión de la Democracia Directa, de la voluntad y del poder del pueblo y en un momento como éste, en que tenemos que enfrentarnos a la realidad de un país destruido, y a la realidad de un pueblo, que durante 16 años, le fue negado su derecho a participar y que ¡tiene que volver a caminar el aprendizaje de la democracia! La verdadera democracia es la participación, es asumir juntos la responsabilidad de sacar adelante este país... el gobierno cumpliendo su parte y los ciudadanos criticando, proponiendo, exigiendo y, sobre todo, participando día a día, de todos los programas que se vayan desarrollando. El llamado es a compartir esta experiencia que nos convierte a todos en ciudadanos con poder, y nos garantiza la solución para los problemas de las familias y la comunidad, en un proceso, en un camino. Decimos que estamos aprendiendo, que con seguridad en este proceso se cometerán errores, pero precisamente, hay que estar vigilantes, para que los errores sirvan para acumular experiencia, para avanzar, y no para retrasar el proceso. A veces escuchamos quejas de [email protected] [email protected] de las comarcas, de los barrios, que dicen: sólo están eligiendo sandinistas, o sólo están eligiendo gente que le cae bien al que está promoviendo un Consejo en una comunidad o en un barrio... ¡hay que luchar hermanos! para que esta deformación de un modelo que tiene que ser un modelo de Reconciliación, de encuentro, de Unidad Nacional, ¡no prenda! Hay que luchar para que lo que prenda, sea ese ejemplo de verdadera democracia que significa reconciliarnos, unirnos, poder trabajar juntos; poder discutir juntos, más allá de nuestras diferencias políticas e ideológicas; más allá de nuestros credos religiosos, porque estamos trabajando por nuestra familia, por nuestras comunidades, por nuestro país, y estamos aprendiendo a ejercer nuestro poder. Hay sectores de la derecha, los Partidos políticos de derecha, la oligarquía nicaragüense que se han estado oponiendo a la creación de estos Consejos y la han criticado. ¿A qué cree usted que se deba la crítica y la campaña en contra de los Consejos del Poder Ciudadano? Todos sabemos que los Partidos de derecha, la derecha en general, jamás se ha caracterizado por entregar el poder al pueblo. Sólo procesos revolucionarios profundos y verdaderos, los que se deben al pueblo, porque vienen, surgen del pueblo y defienden los intereses del pueblo... por lo tanto, sólo en una Revolución se pueden asegurar los derechos de [email protected] [email protected]s. Eso es normal en la derecha, que tiene sus propios intereses que siempre han estado vinculados a la negación de los derechos de las mayorías y, al desarrollo de proyectos que son detrimentales de estos derechos. Es decir, les niegan sus derechos a las mayorías, pero además, las van excluyendo de las posibilidades del desarrollo. En estos 16 años, nosotros ¿qué conocimos...? el retroceso de Nicaragua. Hay índices de analfabetismo, ¡que ya los habíamos superado con la Revolución! El desastre total en la atención de salud. Conocimos la falta de financiamiento en el campo; la extinción de un sinnúmero de proyectos productivos y el cierre de montones de microempresas, en la ciudad y el campo; la falta completa de atención a los pequeños y medianos productores, industriales, artesanos. ¡Eso es lo que son los gobiernos de derecha, que únicamente velan por los intereses de los grandes capitales! Nosotros tenemos el reto de lograr en Nicaragua, una política de justicia, que signifique que ¡todos podamos participar! que el gran capital tenga el derecho a trabajar por Nicaragua y abrir fuentes de empleos; que vengan las inversiones con un sentido de responsabilidad social para también, abrir fuentes de empleos, y al mismo tiempo, desarrollar programas sociales que vayan contribuyendo a avanzar contra el hambre y la pobreza, a establecer la justicia en este país. Lograr el financiamiento pleno y el desarrollo de la capacidad y del potencial que hay en las pequeñas y medianas empresas de este país. Empresas en el campo de la artesanía, de la pequeña industria, de las cooperativas en el campo, de la producción agrícola y agropecuaria; del turismo que hay que desarrollar beneficiando a las comunidades, y no sembrando nada más grandes proyectos, que llegan a depredar las comunidades. Nosotros sabemos que hay lugares donde llegan inversiones, instalan hoteles, llega la gente a recrearse en esos hoteles y restaurantes, y la comunidad adyacente ¡no recibe ningún beneficio! O lugares donde la gente pudiente construye sus casas de recreo, pero ¡ni siquiera el pan o las tortillas compra en el pueblo donde está asentado! y todo lo llevan de la ciudad capital. Eso sucede en Nicaragua, sucedió en Nicaragua en estos 16 años, y sucede en los países donde hay un modelo de enriquecimiento de unos pocos y de exclusión de las grandes mayorías. Nosotros tenemos que trabajar para desarrollar un modelo de justicia, donde todos podamos participar, buscando un desarrollo justo, un sistema solidario y sobre todo, devolviendo los derechos a todas y todos los nicaragüenses. ¡Tenemos que salir adelante, tenemos que poder trabajar y producir! Daniel lo ha dicho, este país es rico, tiene un potencial inmenso; tenemos recursos naturales que hay que cuidar, que hay que reponer de toda la depredación sufrida en estos últimos 16 años, y ¡tenemos con qué trabajar! la materia prima abunda, y sobre todo, abunda el talento, la creatividad de [email protected] nicaragüenses. Todo eso hay que desarrollarlo y debemos disponernos a trabajar en esa dirección. La derecha critica estas formas de organización, porque sabe que están diseñadas por el pueblo mismo, para defender el derecho a un desarrollo justo y sostenible, que nos tome en cuenta a todas y todos. Y sobre todo que, los que han sido excluidos por los grandes capitales y por un modelo que privilegia a estos grandes capitales, ahora puedan afirmarse en un país ¡que les pertenece, tanto como a los grandes capitalistas! Un país donde podrán encontrar las fuentes de financiamiento, de capacitación, de tecnificación para desarrollarse, prosperar y mejorar la vida de sus familias. Hay analistas que han dicho que, parte de la crítica de la derecha, es porque temen que el pueblo tenga el poder y que ellos pierdan ese poder que hasta ahora han tenido durante estos 16 años. Nosotros vamos en un camino de Reconciliación y Unidad; tenemos que buscar cómo unirnos todas y todos los nicaragüenses. Tenemos que hacer conciencia, en primer lugar, en los excluidos de estos 16 años, para que asuman su poder y encontremos en el día a día, en este nuevo camino hacia el desarrollo, los mecanismos para trabajar con ahínco, con voluntad, con talento, con creatividad, para salir de la pobreza. Tenemos que hacer conciencia en los grandes capitales, en los grandes empresarios, para que entiendan que aquí hay un gobierno con sensibilidad y compromiso social. Que las condiciones para trabajar están dadas, siempre y cuando se respeten los derechos de las mayorías y se les asegure a éstas, condiciones de financiamiento, condiciones de justicia, para desarrollar su trabajo y también salir adelante. Que entendamos, desde la conciencia, que Nicaragua nos pertenece a todas y todos; esta es nuestra tierra, aquí tenemos que trabajar y crear condiciones para que las y los nicaragüenses dejen de irse al exterior a buscar la vida; dejen de morir en el camino de la ilusión, hacia los países que tienen un poco más, hacia los países del Norte, a buscar la vida. ¡Aquí tenemos que crear las fuentes de trabajo! para que cese el éxodo del hambre, para que las familias nicaragüenses dejen de desintegrarse. Todo eso es parte del Poder Ciudadano; que los ciudadanos sepan que, poco a poco, se van construyendo, con su participación, las condiciones para expandir las posibilidades de trabajar. Que cese ese éxodo de la miseria; que nuestros compatriotas no sean humillados en el extranjero y que en Nicaragua, podamos convivir en Reconciliación, en Paz, en verdadera democracia, pero sobre todo, con justicia, todas y todos los nicaragüenses trabajando por un futuro mejor. El mensaje que le daría usted a los hermanos y hermanas nicaragüenses sobre lo que significa... "El Pueblo Presidente". El Pueblo es Presidente en Nicaragua, porque hay una Revolución, como decía al inicio. Cuando hay una Revolución, hay un espíritu que se comunica, que interpreta y sobre todo, enfatiza los derechos del pueblo. Es decir, logra que el pueblo, conociendo su derecho, ocupe su lugar de dignidad, su lugar de sujeto histórico en términos económicos, políticos y sociales. Poco a poco vamos viendo, cómo se vuelve a encontrar el nicaragüense con esa idea de su propio poder y lo asume. Las mujeres estamos protagonizando una Revolución profunda cuando hablamos del 50% de mujeres y, estamos avanzando en esa dirección. Estamos hablando de que van a surgir aquí, al cabo de los 5 años de este período Revolucionario de gobierno del Pueblo, más de 150 mil líderes de las mujeres que habrán asumido el Programa Hambre Cero, produciendo para mejorar la vida de sus familias, y para enriquecer al país con alimentos y con productos de exportación. Vamos a lograr que en las próximas elecciones municipales, en las listas de nuestro Partido al menos, el 50% serán mujeres, con capacidad de liderazgo, con potencialidades para desempeñarse como Alcaldesas, como Vicealcaldesas, Concejalas. En nuestro Partido se están dando cambios que significan que en todos los cargos de dirección... nosotros, por ejemplo, estamos creando Consejos de Liderazgo Sandinista en el Frente Sandinista, ya como Partido, y en esos Consejos, el 50% son mujeres líderes. Y en los propios Consejos del Poder Ciudadano, el 50% o más somos y debemos ser mujeres. Estamos protagonizando una Revolución en el sentido de reincorporarnos las mujeres, desde la conciencia de nuestra dignidad y nuestros derechos, a ocupar los espacios que nos corresponden por nuestros méritos, por nuestra inteligencia, sensibilidad y nuestro talento. Ocupar esos espacios para aportar a Nicaragua, a nuestras familias, y que rompamos con esta situación de miseria, de hambre; que nos eduquemos, que avancemos, que nos propongamos alcanzar mejores niveles de vida, y poder hablar de desarrollo ¡de verdad! Todo esto es Democracia Directa... no tenerle miedo a la inteligencia y al poder del ciudadano, al poder del pueblo. Saber que sin ese reconocimiento de la inteligencia, de la capacidad; sin esa incorporación de la inteligencia y capacidad de las mujeres, de los jóvenes, de los campesinos, productores; de los muicroempresarios, [email protected], de las jefas de hogar o amas de casa como les dicen... ¡todos tenemos mucha inteligencia y mucho que aportar a Nicaragua! Incorporarnos, decidir, participar y que el gobierno reconozca ese potencial que hay en todos nosotros, y nos incorpore a la dirección de este país, ¡eso es el Pueblo Presidente! En eso estamos. Explíquenos la importancia que tiene también, la participación, tanto de las mujeres y los hombres en estos Consejos, en la Costa Caribe de Nicaragua. Es importante destacar que nosotros hemos sido muy respetuosos de las formas propias de organización de las comunidades indígenas y afrodescendientes en la Costa Caribe; así como de las comunidades indígenas, aquí mismo en el Pacífico y Centro de Nicaragua. Queremos que el Poder Ciudadano se desarrolle, desde sus propias formas tradicionales de organización; que ellos designen a sus representantes con sus propios mecanismos. Que respetemos absolutamente sus procesos culturales, sus procesos de encuentro, de reunión, de decisión; que no se impongan las fórmulas que pueden funcionar en otras Comunidades, donde tenemos otra tradición y otras formas culturales. El gobierno Revolucionario, el gobierno del Pueblo, el Pueblo Presidente, tiene que saber incorporar ese sentido de pueblos y culturas diversas que hay en Nicaragua. No podemos pretender que todos somos iguales, precisamente, nuestra riqueza está en nuestra diversidad. Tenemos lenguas distintas; son naciones diferentes, la gran nación Miskita, la gran nación Mayangma. Estamos hablando de las comunidades garífonas; de los afrodescendientes; de las comunidades indígenas en Monimbó, en Subtiava, en el Pacífico. Estamos hablando de los hermanos y hermanas que en diferentes formas, en el Caribe, se han nucleado, organizado. En fin, cada uno de ellos tiene formas particulares de vida, de expresión, de comunicación y de hacer política. Nosotros, no vamos a pretender uniformarnos porque sería perder diversidad, que como decíamos ¡es riqueza cultural! Partamos de que éste es un país multilingüe, multicultural, y eso es un gran caudal, un tesoro, que hay que preservar. Debemos sumarnos a lo que han sido las iniciativas de la UNESCO, de asegurar que esa condición multicultural y multiétnica, sea lo que realmente es... ¡un Patrimonio Cultural de este país! ¡Un Patrimonio además, de la Humanidad! Las lenguas indígenas, son Patrimonio de la Humanidad; las culturas genuinas, autóctonas, son Patrimonio de la Humanidad. En un mundo donde el imperio y las políticas de globalización han pretendido uniformarnos, una de nuestras defensas es, precisamente, asegurar que existan, que sobrevivan, y que tengan expresión las distintas culturas, con sus lenguas, tradiciones y expresiones particulares. Entonces, el Poder Ciudadano tiene que expresarse, manifestarse, desarrollarse, desde este reconocimiento de la diversidad y la condición multiétnica y multicultural de Nicaragua. Una de las mayores quejas que ha habido durante todos estos 16 años de gobiernos neoliberales, principalmente de los pobladores de la Costa Caribe, es que han sido excluidos de alguna manera. Esta nueva propuesta de Democracia Directa del gobierno de Unidad y Reconciliación, permite la incidencia en la toma de decisiones de este grupo de personas, que durante estos 16 años se han quejado. Hay que reconocer que en primer lugar, lo que Daniel, el gobierno, han establecido como compromiso firme, ineludible, con las comunidades de la Costa Caribe, es la Autonomía. Por lo tanto, nosotros tenemos que asegurar, no la integración de la Costa a Nicaragua, porque eso sería actuar con una mentalidad colonialista; nosotros tenemos que asegurar que se respete el derecho de la Costa Caribe a su Autonomía, y que podamos establecer un país, una cultura nacional que reconozca, como decíamos antes, la diversidad. Que reconozca que cada comunidad, cada etnia, cada población o nación, porque estamos hablando, repito ¡de naciones! A ellos les gusta identificarse como gran nación indígena, con sus nombres específicos; una gran nación indígena que tiene algo que aportar, algo que decir y además, todos tenemos que involucrarnos en la defensa del patrimonio histórico y cultural que representan para Nicaragua. Creo que iremos avanzando en la identificación de los mecanismos que van a permitir que las y los pobladores de la Costa Caribe en general, se expresen y, por el mismo mecanismo de Democracia Directa, respetando las diferencias establecidas por sus propias culturas, participen decididamente en todas las decisiones que tengan que tomarse alrededor de sus propias zonas geográficas, y del país en general. ¡No podemos seguir excluyendo a la Costa Caribe de los planes de desarrollo! Pero el desarrollo tiene que beneficiar a las comunidades de la Costa Caribe; no es explotarla para beneficiar al Pacífico, sino que, en la Costa Caribe se den condiciones de desarrollo justo y sostenible que beneficien, en primer lugar, a sus habitantes, a sus comunidades, que son los dueños de esas tierras y de esos recursos.

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