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Fenosa dice que ya hay acuerdo con el gobierno y se firmará muy pronto

| 30 de Julio de 2007 a las 00:00
Les ha dicho sinvergüenzas. Les acusó de insensibles, intransigentes y ambiciosos. Esos son los términos que ha ocupado el presidente Daniel Ortega para referirse a los dueños de la transnacional española Unión Fenosa y de las empresas generadoras. La última vez que los atacó, fue en el discurso de El Repliegue, el pasado 30 de junio. Pero la noche del sábado pasado en Somoto, Ortega no pudo contenerse. "Se molestan cuando les hablo de esta manera, pero ¡la verdad es que es una sinvergüenzada!", exclamó Ortega. Pero según el vocero de Unión Fenosa, Jorge Katín, el gobierno y la multinacional están próximos a lograr un acuerdo definitivo que garantice la permanencia de esa compañía en el país, tras meses de conflicto en medio de una crisis energética causa de apagones en el país. "Ya se está discutiendo el borrador del documento que se va a firmar (...) la posición oficial del gobierno se va a conocer hoy (lunes)", dijo a la AFP el portavoz de la distribuidora eléctrica, Jorge Katín. El presidente de la firma española, Pedro Honorato López Jiménez, llegará el martes a Managua "para firmar el acuerdo que garantice la permanencia de Unión Fenosa en el país", manifestó Katin. Tras entregar centenares de títulos de propiedad a decenas de cooperativas, el presidente Ortega denunció que por culpa de la intransigencia de los dueños de Fenosa, no ha sido posible alcanzar un acuerdo para una solución integral a la crisis energética que vive el país. Desde el pasado 16 de julio, el gobierno, Fenosa, los dueños de las empresas generadoras y el ente regulador, iniciaron una serie de negociaciones para que eventualmente el Estado firme un Protocolo de Entendimiento con la transnacional. Esta serie de reuniones, en las cuales se discute entre otros muchos temas las tarifas, la inversión en las redes de distribución y la deuda con los generadores, son resultado de un Memorando de Intención firmado el 28 de junio entre el asesor económico presidencial, Bayardo Arce, y Honorato López, vicepresidente de Unión Fenosa, bajo los auspicios del gobierno de España. "Se está haciendo un esfuerzo de negociar con Unión Fenosa, pero tiene una posición muy dura, y no ha sido posible avanzar", refirió Ortega. Insistió que "se está haciendo este esfuerzo con ellos, se está conversando, pero conversar, negociar con ellos, no significa entregar la sangre y sudor del pueblo, Eso no lo vamos a permitir y, para eso está este pueblo, para garantizar que no se negocie la sangre y sudor del pueblo nicaragüense". Pese a las críticas de Ortega, Katín aseguró que hay avances en las conversaciones y que no hay un plazo final para cerrar las negociaciones pero "no se descarta que el día 1º de agosto se firme el acuerdo", sostuvo. Entre los aspectos que incluye el documento están lo relativo a las tarifas, reducción de pérdida, lucha contra el fraude eléctrico y cambio de la matriz de generación de energía que tiene que hacer el gobierno, mencionó. Cerca del 80% de la energía que se produce en Nicaragua es a base de búnker, un derivado del petróleo, y el resto es a base de fuentes renovables como la geotermia, agua y aire. El viaje de López a Managua demuestra que "hay bastante interés" de parte de la empresa en resolver la falta de entendimiento, apuntó. La compañía española también apoya al gobierno con un grupo de técnicos para realizar un diagnóstico sobre la situación de las plantas generadoras instaladas en el país a fin de hacerlas más eficientes, agregó Katín. La suscripción del acuerdo tendría cabida en momentos que la vice presidenta del gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, llegará a Managua en una visita oficial, lo que el portavoz de la distribuidora valoró como "una feliz coincidencia". Ortega cuestionó la ambición desmedida de Fenosa, que se niega a absorber en forma compartida con el gobierno y los generadores, los costos de la severa crisis que vive el sector eléctrico y que ha causado racionamientos de hasta 11 horas diarias. "Cuando vienen y se encuentran en esta situación, en lugar de aportar a la solución, se aferran a esa actitud que no tiene nada de ética, y en nada se corresponde con lo que ellos llaman libre comercio", acusó el jefe de estado. "Y, ahora, ¡quieren que el Gobierno sea el que responda...! ¡fíjense que bonito! ellos haciendo su negocio, tranquilamente, y quieren que sea el Gobierno que responda; es decir, que el pueblo pague las sinvergüenzadas que ellos han cometido, porque la verdad es esa. Después se molestan cuando les hablo de esta manera, pero ¡la verdad es que es una sinvergüenzada!", señaló el mandatario. En cambio, cuestionó que no han cumplido el contrato de privatización, firmado en el año 2000 con el gobierno del entonces presidente Arnoldo Alemán, en materia de inversiones en la ampliación y mejoramiento de la red de distribución eléctrica. "Es un negocio, y a final de cuentas ¡fíjense bien, qué bonito! Libre mercado, dicen, ¡para ganar ellos! pero no hay libre mercado para perder ellos... los pobres sí, ¡qué les importa que los pobres pierdan! Que siempre pierdan y que nunca puedan acceder a nada, ni siquiera a lo más básico, a lo más elemental. ¡Ah! para ellos sí tiene que haber garantías. No hay tal libre mercado, no hay libre comercio", tronó el presidente Ortega. En el punto 7 del Memorando de Intención, "Unión Fenosa expresa su intención de suspender la reclamación internacional del Seguro MIGA (por 49.5 millones de dólares) y no emprender la demanda al SIAGUI (por 200 millones de dólares) y el gobierno de Nicaragua manifiesta su disposición de realizar gestiones a fin de suspender el proceso de arbitraje en curso, y cualquier otro proceso que dificulte el proceso de entendimiento actualmente en marcha". Sin embargo, el presidente Ortega acusó a Fenosa de chantajear a Nicaragua, porque mantiene su amenaza de seguir con esa demanda, ante un organismo que en el 99% de los casos falla a favor de las multinacionales y en contra de los países pobres. "Está la amenaza de que, si nosotros le reclamamos para que respondan por lo que no han cumplido, ellos tienen una demanda en los Estados Unidos, ante el Banco Mundial, por 200 millones de dólares, que tendríamos que pagar los nicaragüenses", aseguró el mandatario. También la emprendió contra los generadores, sin especificar nombres: "hay una de estas empresas generadoras, que recibió un financiamiento de una institución internacional; y el Gobierno tranquilamente, le entregó a este generador esa plata, para que pagara la planta, ¡con plata del pueblo nicaragüense! y que luego, con esa planta hiciera dinero, ganara... ¡y ha ganado millones de millones! Esa es una estafa, es un robo". Aparentemente, Ortega se refería a la empresa geotérmica San Jacinto–Tizate, ubicada en el municipio de Malpaisillo, departamento de León, y la cual fue prácticamente donada por el ex presidente Alemán a Ervin Krüger, hoy presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP). Krüger jamás invirtió en la empresa, que no ha generado más de 7 megavatios hora, cuando debía genera por lo menos 60. "Si ustedes compran un negocio, si tienen la posibilidad de un negocio, una finquita, ¿a quién le van a reclamar ustedes, si les fue mal en el negocio o en la finquita? ¿a quién le van reclamar? Perdieron, perdieron... ¡pero, estos no! Estos, ¡han ganado! porque han ganado los generadores, así como los distribuidores... millones de millones, que es sangre y sudor del pueblo nicaragüense, y no podemos permitir que sigan enriqueciéndose; además que no garantizan la energía para el pueblo nicaragüense, no podemos permitir que se sigan enriqueciendo en la forma en que lo han venido haciendo", advirtió Ortega.

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