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Hace 40 años FSLN tomó por asalto casa de Chema Castillo

Managua. Radio La Primerísima/El 19 Digital. | 26 de Diciembre de 2014 a las 15:05
Hace 40 años FSLN tomó por asalto casa de Chema Castillo

El 27 de diciembre de 1974 el Comando guerrillero “Juan José Quezada” ejecutó una de las operaciones más emblemáticas del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

En horas de la noche de ese día, el grupo guerrillero asaltó la casa del ministro somocista José María Castillo y tomó como rehenes a todos los invitados a una fiesta de fin de año, que se celebraba con la presencia del embajador norteamericano de esa época, políticos y ministros del dictador Anastasio Somoza.

Esa gesta pasó a las páginas de la historia bautizada como “el asalto a la casa de Chema Castillo”. El hecho tuvo repercusiones inmediatas a nivel nacional e internacional. Con la operación se logró que el dictador pusiera en libertad a varios guerrilleros y dirigentes sandinistas, entre los que destaca el actual Presidente, Comandante Daniel Ortega Saavedra, y que la organización despertara de una silenciosa etapa de acumulación de fuerzas, confrontando directamente a la tiranía.

Desde ese 27 de diciembre la historia de Nicaragua se reescribió y tomó un nuevo rumbo encaminado hacia el fin de la dictadura.

El periodo de acumulación de fuerzas

El asalto a la casa de Chema Castillo, fue la primera acción que el FSLN reivindicó tras una etapa de acumulación de fuerzas que tomó varios años y durante la cual la tiranía creyó que los revolucionarios o “comunistas”, como les llamaba, habían sido eliminados.

El vicepresidente Omar Halleslevens, recuerda que para 1974, el FSLN había sufrido severos reveses en la lucha armada, con bajas de compañeros en Pancasán, Zinica y Nandaime, entre otros.

“Fue una época de mucho heroísmo de muchos compañeros que sustentaron bajo sus hombros el peso de la lucha armada contra un enemigo como era Somoza y la Guardia Nacional, que era un instrumento personal. La guardia nacional se volvió un instrumento de los generales, un instrumento que hacia lo que la familia Somoza indicaba. Era una guardia pretoriana, atrasada, muy represiva, con métodos de represión crueles, matanzas, asesinatos, la guardia se creía dueño y señor de este país”, indicó Halleslevens.

Para el actual vicepresidente, la década del 70 fue un periodo de acumulación de fuerzas muy importante para el FSLN. “Durante ese tiempo logra llegar a muchos sectores sociales, donde antes no había podido llegar de manera organizada. Alrededor del 74 viene planteándose cómo concluyen ese periodo y cómo rompen los fuegos, porque Somoza se venía jactando que el Frente no existía, que estaba aniquilado y que solamente existía en la cabeza de algunos comunistas”, explicó.

“Había un sentido triunfalista para moralizar su régimen y a la guardia nacional... Sin embargo en el fondo Somoza sabía que el Frente existía. Dónde estaba y cómo estaba, ese es el punto que sus aparatos no lograban apreciar y conocer a profundidad”, valora Halleslevens.

Halleslevens dijo que la acción fue planificada para romper la etapa de acumulación de fuerzas y enfrentar directamente a la dictadura.

“Algunos dicen que con la acción del 27 la sociedad perdió el miedo y logró comenzar a salir. La acción del 27 viene a ser una acción de esa índole la más importante que este país ha tenido, porque viene a concluir una etapa de acumulación de fuerzas y viene a llevar por primera vez en la etapa de este país a sentarse a Somoza, a reconocer que el Frente Sandinista existe, a reconocer que el Frente no solamente existe sino que le está imponiendo, sino que tiene que negociar y aceptar que hay que liberar a los detenidos, que hay que sacar por primera vez en la historia de este país comunicados en Novedades y La Prensa, salen en cadena de radio y de televisión”, relató.

En los comunicados el Frente Sandinista denunciaba los crímenes y vejámenes que la guardia nacional cometía en contra del pueblo.

“Cuando eso se estaba transmitiendo parecía que estabas en otro país. Eso para Somoza no estaba en sus cálculos, no estaba acostumbrado (a algo así) y eso solamente pudo darse por la calidad y cantidad de rehenes que estaban ahí en la casa del ministro José María Castillo”, afirmó Halleslevens.

El pueblo fue protagonista

Aunque el asalto a la casa del ministro Chema Castillo fue efectuado por un pequeño comando sandinista, las repercusiones fueron tales que toda Nicaragua se convirtió en protagonista de una de las acciones más memorables del Frente Sandinista.

El periodista de Radio La Primerísima Wilmor López, comenta que en todos los sectores sociales el Frente Sandinista estaba obteniendo simpatía por las razones justas de la lucha que libraba.

La acción del 27, dice López, fue una sorpresa para toda la nación y una esperanza para el país.

“La idea de esta acción fue de Carlos Fonseca y de Pedro Arauz, miembros de la dirección nacional. El jefe de entrenamiento del comando fue Tomás Borge, ayudó en logística Leonel Espinoza y Carlos Baltodano”, detalla López.

El asalto a la casa del ministro Castillo reinició la lucha sandinista y fue clave para posteriores acciones.

“La historia me parece que se escribe de nuevo después del asalto a la casa de Chema Castillo. La convicción de cada uno de los miembros del Comando era una convicción de patria libre o morir. Esa gente eran especiales, Hilario Sánchez, Félix Pedro Picado, Róger Deshón, esta gente da un gran ejemplo a la juventud de hoy sobre que es la convicción y la fe en esta revolución”, asegura López.

Somoza fue doblegado por el Frente y lloró

Manuel Espinoza, un periodista de generaciones, estaba a cargo de un noticiero televisivo cuando sucedieron los hechos del 27 de diciembre de 1974.

El veterano periodista califica el asalto a la casa de Chema Castillo como un golpe espectacular que el Frente Sandinista le dio a la dictadura somocista.

“Vino a significar que el Frente Sandinista era la fuerza que podía derrotar a la guardia nacional y a Somoza”, explica y recuerda que el día 30 de diciembre, por la noche, el dictador ofreció un discurso en cadena nacional durante el cual se mostró abatido.

“En la noche cuando se habían ido (los guerrilleros rumbo a Cuba) sale con un discurso en cadena nacional, ahí llora Somoza, diciendo que él va a derrotar a los comunistas, que él va a derrotar a los sandino-comunistas y que eso no significa que su gobierno esté golpeado ni que la guardia nacional estaba golpeada. Él sale llorando, sale realmente golpeado, humillado, sale derrotado”, afirma Espinoza.

La invitación clave para el asalto

“En mi oficinita que tenía en el canal 2, a las 6 de la tarde en muchas ocasiones entraba un hombrecito chiquito, bajito, Tomás Borge, llegaba a pedirme información y a pedirme que cuando tuviera una invitación importante para asistir a una fiesta del gobierno, que entonces la publicara de manera muy especial para que él entendiera que esa era… y que si era posible que le cerrara un ojo”, comenta Espinoza, al recordar que sería esa la seña por la cual los integrantes del Comando operarían para tomar rehenes y luego cambiarlos por prisioneros sandinistas.

“La invitación a mí nunca me llegó, sino que la invitación le llegó al periodista Lazlo Pataky que tenía un noticiero que no tenían gran importancia de audiencia, peor que era una expresión del somocismo y de los sectores altos de la sociedad”, recuerda.

“En el Clarín él publicó la noticia de que había recibido una invitación para una fiesta en la casa de José María Castillo, donde iban a asistir altos funcionarios del gobierno, posiblemente el Presidente de la República, altos diplomáticos y varios ministros del gobierno de Somoza. Él fue el que dio el santo y seña, Lazlo Pataky”, aseguró Espinoza.

Pueblo simpatizaba con FSLN

Para Espinoza la acción del 27 de diciembre marcó varios acontecimientos importantes. “En primer lugar es una recuperación de fuerzas porque eso significó la liberación de importantes cuadros del Frente Sandinista, incluyendo al actual Presidente de la República, que estaban detenidos y condenados a muchos años de prisión en las cárceles de Somoza”.

“En segundo lugar se demostró que el Frente era la fuerza político-militar capaz de encabezar la lucha contra Somoza, eso lo entendió muy bien el pueblo de Nicaragua”, explica Espinoza.

El periodista relata que el día 30 de diciembre, tras las negociaciones para la salida del país de los integrantes del Comando y los rehenes liberados, el pueblo se desbordó para saludar y avivar a los guerrilleros sandinistas.

“Esa es la primera vez que la gente explota y muestra su simpatía por el Frente Sandinista. Ahí la gente se sale y se muestra en su simpatía por la lucha del Frente que viene a representar las aspiraciones de la gente, frente a las propuestas que hacían los partidos políticos tradicionales que en ese momento están sumamente desprestigiados”, comentó.

“En Nicaragua no hay y de repente se produce la respuesta de la única fuerza en la cual la gente podía creer. Eso significó que muchos jóvenes y muchos hombres y mujeres que habían estado a la expectativa terminan por decidir integrarse a la lucha del Frente Sandinista”, asegura Espinoza.


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