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Roberto Clemente, hermano y eterno amigo de Nicaragua

Venezuela. Agencias. | 31 de Diciembre de 2014 a las 10:56
Roberto Clemente, hermano y eterno amigo de Nicaragua

El Presidente Daniel Ortega y Rosario Murillo, enviaron un mensaje a la familia del Hermano Roberto Clemente, quien este 31 de diciembre cumple 42 años del sacrificio solidario de este Eterno Amigo de Nicaragua.

La coordinadora del consejo de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo, dio a conocer este miércoles un mensaje de reconocimiento permanente a la memoria del aclamado deportista.

A continuación, el mensaje íntegro:

Managua, 31 de Diciembre de 2014

Querida Compañera

Vera Zavala :

Queridos Hijos y Nietos

de nuestro Hermano Roberto Clemente :

Hace 42 Años nuestro Hermano Roberto nos acompañó en uno de los momentos más trágicos que ha sufrido nuestro Pueblo; contamos entonces con su Amor, que alzó vuelo y se convirtió en Símbolo Eterno de Solidaridad y Hermandad Nuestroamericana y Caribeña.

Desde Managua, donde las Familias nicaragüenses, y en particular la Juventud, tenemos en Roberto ejemplo e inspiración permanentes, les abrazamos, seguros de que nuestros Pueblos seguirán fortaleciendo los vínculos entrañables de Gran Familia con los que hemos venido abriendo tantas Puertas a la Libertad, al Entendimiento, a la Complementariedad.

[email protected] en la Memoria imborrable del Gran Roberto Clemente,

Daniel Ortega Saavedra

Rosario Murillo

Una estrella que aún brilla entre nosotros

Este 31 de diciembre se cumplen 42 años del fallecimiento del pelotero puertorriqueño Roberto Clemente, apodado el "Cometa de Carolina", quien brilló en el béisbol estadounidense de Grandes Ligas y es recordado en el mundo por su gran calidad humana.

Clemente fue una estrella en la pelota por su estilo, intensidad y carisma, pero fue alejado de los diamantes donde trascendió para convertirse en leyenda gracias a su espíritu humanitario y su solidaridad con los más necesitados.

Luchó contra la discriminación racial de los jugadores latinoamericanos y se esforzó por impulsar la educación deportiva en su natal Puerto Rico.

Clemente falleció el 31 de diciembre de 1972, en un accidente aéreo, cuando llevaba ocho toneladas de ayuda a damnificados del terremoto ocurrido en Managua, Nicaragua, el 23 de diciembre de ese año.

El pelotero había decidido ir personalmente a entregar la ayuda y para eso habría alquilado un avión DC-7. A pocos metros de haber despegado, el avión cayó precipitado en el mar a las 11:40 de la noche.

Aquella noche, desde que se supo la noticia el luto embargó a la afición del béisbol y al público en general.

De San Antón a Pittsburgh

Melchor Clemente y Luisa Walker fueron los padres de Roberto, el menor de cuatro hermanos, quien se crió en San Antón, barrio del municipio Carolina.

Con éxito practicó atletismo, en las modalidades de jabalina y distancias cortas, pero fue el béisbol el deporte que más atrajo su atención.

Se inició con Cangrejeros de Santurce en la liga invernal puertorriqueña en 1952 y desde ese momento empezó a captar la atención de los scouts y cazatalentos de las Grandes Ligas.

Clemente pactó para jugar en las sucursales de los Dodgers de Brooklyn en 1954, por un bono de 10.000 dólares. Una regla de la época señalaba que cualquier pelotero con un bono de esa cantidad o más debía permanecer en la nómina del equipo, y puesto que no era el caso del puertorriqueño, fue dejado libre y los Piratas de Pittsburgh lo tomaron el 22 de noviembre de ese año por una suma menor (4.000 dólares).

En ese equipo de Pensilvania, Clemente hizo historia y enalteció el número 21. Ese dorsal emblemático fue usado por generaciones posteriores que idolatraban al "Cometa".

En esa novena llegó a ser una de sus mayores leyendas y factor fundamental de las victorias logradas a finales de los cincuenta y principios de los sesenta, que incluyeron cinco títulos de la Liga Nacional y las Series Mundiales de 1960 y 1971.

Cometa del diamante

Jugó 18 años en las Mayores siempre con Pittsburgh. Cuatro veces fue campeón bate de la Liga Nacional (61,64,65 y 67), ganó 12 Guantes de Oro de manera consecutiva, dos campeonatos de Serie Mundial y un premio Jugador Más Valioso (1967).

En trece temporadas superó los .300 puntos de promedio al bate, se retiró con .317 vitalicio, alcanzó la cifra de 3.000 hits y sumó 240 cuadrangulares, 166 triples y 1.305 remolcadas.

Gracias a su excelsa defensa en los jardines logró 266 asistencias a lo largo de su carrera.

El imparable tres mil, el último de su trayectoria, fue un doble y se lo conectó al zurdo John Matlack de los Mets de Nueva York como primer bateador en el cierre del cuarto inning el 30 de septiembre de 1972.

Su educado y fuerte brazo causó estragos en el campo. "Clemente puede fildear la pelota en Nueva York y fusilar un corredor en Pensilvania", dijo en una oportunidad el locutor estadounidense Vincent Edward "Vin" Scully.

En el campeonato de 1958, Clemente consiguió la hazaña de eliminar a veintidós corredores rivales.

Disputó dos las Series Mundiales (1960 y 1971) ganadas por su equipo, ligando imparables en todos los partidos de su equipo en el Clásico de Otoño.

En la final de 1971 cuando el equipo bucanero derrotó a Baltimore, Clemente fue la estrella indiscutible y dejó sólido promedio de .414, por lo cual se adjudicó el premio de Jugador Más Valioso de la final.

Actualmente ocupa el puesto 28 (en su momento fue el numero 11) de los peloteros con más hits en la historia de las Grandes Ligas, y el único con 3.000 hits exactos. Entre los latinos solamente el cubano Rafael Palmeiro (3.020) lo supera, pero el antillano lo logró en 20 campañas.

Su legado se mantiene

Este 31 de diciembre de 2014 se cumplen 42 años del adiós de uno de los peloteros que más emoción y coraje le ponía en el terreno de juego.

"Roberto Clemente significa, desde el punto de vista deportivo, tal vez el ídolo nacional más grande que ha tenido Puerto Rico. En el deporte, no creo que haya nadie que tenga el arraigo de ídolo nacional y el ejemplo para la juventud que tuvo Roberto Clemente", dijo Osvaldo Gil, quien conoció a Clemente en 1952 cuando ambos jugaban en el béisbol Doble A.

En su honor se otorga cada año en las Mayores el Premio Roberto Clemente como reconocimiento a quienes realizan labores comunitarias.

En Puerto Rico fue nombrado atleta del siglo. Y en las Grandes Ligas cada 18 de septiembre se celebra el Día de Roberto Clemente.

El pelotero puertorriqueño es un ejemplo y orgullo para todo el pueblo latinoamericano, por su dignidad y el respeto que se ganó en Estados Unidos defendiendo los derechos de los latinos y los afrodescendientes dentro y fuera del deporte.

El "Cometa de Carolina" ayudó a los países de Latinoamérica donando comida y equipamientos para jugar béisbol.

"Mi gran satisfacción proviene de ayudar a borrar opiniones gastadas acerca de los latinoamericanos y los afroamericanos", fue una de las tantas frases de Clemente.

"Cuando tienes la oportunidad de mejorar cualquier situación, y no lo haces, estás malgastando tu tiempo en la Tierra", dijo en una oportunidad el "Cometa".

"Roberto Clemente fue para los latinoamericanos lo que Jackie Robinson fue para los afroamericanos en el béisbol. Habló por los latinos; fue el primero en hacer valer sus palabras", expresó en una ocasión el periodista deportivo Luis Mayoral.

"Jugó al béisbol con gran pasión. Esa pasión solo podía ser igualada con su compromiso de hacer una diferencia en los menos afortunados. La gente consideró a Roberto como un gran pelotero y por ser muy compasivo. Era también un gran padre, esposo, compañero y amigo", resalto Manny Sanguillén, ex jugador panameño y quien conoció y compartió con Clemente en Pittsburgh.


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