Escúchenos en línea

Lo mejor de Esquipulas según algunos políticos criollos

Agencia ACAN–EFE. Desde Managua. | 31 de Julio de 2007 a las 00:00
La paz, la institucionalización del poder coercitivo, la libertad de expresión y prensa, y la libertad de elegir a sus gobernantes son los logros más relevantes de los Acuerdos de Esquipulas II, suscritos hace 20 años en Guatemala. Esa es la conclusión a la que llegaron políticos, economistas y oficiales de la Policía Nacional y del Ejército de Nicaragua durante un encuentro que sobre ese tema promovió la Fundación Arias para la Paz y el Progreso Humano (Costa Rica) y la Fundación Violeta Barrios de Chamorro (Nicaragua), en Managua. Los Acuerdos de Esquipulas II fueron firmados el 7 de agosto de 1987 por los cinco presidentes de Centroamérica con el propósito de sentar las bases para el restablecimiento de la paz en la región. La situación en Centroamérica, hace 20 años, se caracterizaba por una extrema violencia política: guerras civiles en Nicaragua, El Salvador y Guatemala, y operaciones militares desde Honduras contra el gobierno sandinista nicaragüense de parte de la "Contra", financiada por Estados Unidos. En el foro coincidieron en que la pobreza, la desigualdad social, el desempleo, la falta de consolidación la democracia y de fortaleza en las instituciones públicas siguen siendo la tarea pendiente en la región centroamericana. Edmundo Jarquín, coordinador y ex candidato a la presidencia del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), dijo que después de preservar la paz en la región, el logro más importante de esos Acuerdos es "la institucionalización del poder coercitivo sobre todo en Nicaragua y El Salvador y, en menor medida, en Guatemala". "En Nicaragua, por primera vez en toda su historia, el poder coercitivo no es propiedad privada de un partido político, de un caudillo o de un sultán", sostuvo. Jarquín agregó que hoy en día las fuerzas de orden público y de defensa "es monopolio de las instituciones y de la ley". Jarquín aseguró que hay grandes lecciones que aprender o que no se han aprendido: "Primero, la importancia de conservar los espacios políticos democráticos para preservar la paz. Segundo, la importancia de evitar ser parte de confrontaciones internacionales. Tercero, la importancia de superar la pobreza y la exclusión socioeconómica que enfrentan amplios sectores de la población, Y cuarto, la importancia de preservar la institucionalidad de las fuerzas armadas y la policía para evitar que sean objeto de manipulación política partidaria". El político socialdemócrata sostuvo que entre las lecciones aprendidas de aquellos esfuerzos pacificadores están que el valor de los espacios políticos democráticos para preservar la paz. "El fracaso socioeconómico por el modelo neoliberal después del fin de la guerra fría y la importancia de estar al margen de confrontaciones internacionales", destacó. Por su lado, el diputado Eduardo Montealegre, jefe de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), dijo que los avances en la lucha contra la pobreza, tras los Acuerdos de Esquipulas II, han sido lentos y que la economía sigue teniendo obstáculos para crecer. También mencionó que aún hace falta consolidar la democracia y el fortalecer las instituciones públicas, sobre todo en Nicaragua. Montealegre, dijo que gracias a esos acuerdos, "desde 1990 los nicaragüenses hemos vivido en paz y democracia y, con muchos sacrificios, hemos reconstruido nuestra economía, destruida en la década de los ochenta por el totalitarismo, la guerra y las políticas económicas erradas. "El Vigésimo Aniversario de los Acuerdos de Esquipulas II trae a los nicaragüenses un mensaje de optimismo y esperanza. Nos recuerda sí es posible construir la democracia y la paz, dejando atrás el autoritarismo y la guerra", expresó. Pero aprovecho para lanzar dardos contra el gobierno de Daniel Ortega, uno de los firmantes de aquéllos acuerdos. "Hemos visto con preocupación claros indicios autoritarios e intentos de debilitar nuestras instituciones democráticas. Hemos sido testigos de acciones que violentan nuestro orden constitucional y contradicen abiertamente los compromisos en materia de democratización que fueron asumidos en Esquipulas los Presidentes centroamericanos, entre ellos el propio Presidente Ortega", dijo el banquero liberal. Según Montealegre "ante esas intenciones de retroceder el reloj de la historia, los nicaragüenses debemos unirnos, como lo hicimos en 1990, para detener las pretensiones totalitarias que desde los primeros meses ha demostrado el Gobierno del Presidente Ortega". Añadió que igual que hace 20 años, "tenemos retos que a primera vista parecen insalvables. Igual que entonces, algunos nos tratarán de convencernos de que una Nicaragua democrática y próspera es un sueño irrealizable. Igual que entonces, nos aconsejarán que lo mejor es acomodarse a las circunstancias y aceptar la corrupción, el autoritarismo y la pobreza como realidades con las que debemos convivir. Pero igual que hace veinte años, los demócratas no vamos a claudicar, ni a buscar justificaciones para dejar de impulsar las transformaciones que necesita Nicaragua". Montealegre instó a los nicaragüenses a reflexionar sobre esos acuerdos para que "nunca más tengamos que recurrir a la violencia para defender la democracia" y reiteró su llamamiento a las fuerzas opositoras de su país a unirse, en base a una agenda legislativa, para frenar lo que él llama el "autoritarismo" con que gobierna el presidente Ortega. Ambos políticos instaron, además, a los países centroamericanos, en especial a Nicaragua, mantenerse al margen de las confrontaciones internacionales para preservar la paz. El ex presidente del Banco Central y ex ministro de Hacienda y Crédito Público del gobierno anterior, Mario Arana, anotó que en materia económica Centroamérica sigue dependiente de mercados externos y las remesas familiares. Arana abogó, coincidiendo con el economista sandinista Alejandro Martínez Cuenca, en que los gobiernos de la región aumenten el gasto social y se propongan un incremento anual de ocho por ciento en las inversiones para lograr un crecimiento sostenido. En materia de seguridad, los especialistas advirtieron sobre la violencia en Guatemala, El Salvador y Honduras. También llamaron la atención sobre la proliferación de maras o pandillas, las actividades del crimen organizado y el narcotráfico internacional. A su favor resaltaron la paz, la ausencia de guerra y de grupos irregulares.

Descarga la aplicación

en google play en google play