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Democracia republicana deliberativa, por Adolfo Acevedo Vogl

Agencia Adital | 3 de Agosto de 2007 a las 00:00
La deliberación es un proceso en el cual uno interviene con argumentos, intentando persuadir a los demás, y tiene que aprender a escuchar con todo respeto los argumentos de los demás, aprendiendo de ellos, y estando dispuestos a ser persuadidos por ellos. Nosotros postulamos el derecho de todos los ciudadanos, sin ningún tipo de discriminación, a participar en procesos deliberativos, en los que se discutan, con toda la información sobre la mesa, las políticas y decisiones fundamentales, que nos afectan a todos, y que dan forma al futuro del país (o de nuestro municipio). El derecho inalienable de participar en la adopción, control y evaluación de dichas políticas y decisiones. Por eso, las políticas públicas, la política de medio ambiente, la política de desarrollo rural, la creación del banco de fomento, la política de deuda pública, las políticas fiscales y el presupuesto general de la república, las políticas de educación, salud, vivienda, la postura negociadora con el FMI (que afecta a todas las demás políticas), la política hacia los monopolios que operan los servicios públicos, deben estar abiertas a estos procesos, donde puedan participar todos los ciudadanos interesados, en instancias públicas permanentes y estables de participación. Esta es la forma en que los ciudadanos, como integrantes de una comunidad política (politeia), ejercen su derecho y su responsabilidad de involucrase en los asuntos públicos, y en la adopción, control, y evaluación de las políticas y decisiones que nos afectan a todos. Tiene razón Nicho Marenco, el Alcalde de Managua - miembro del partido del Presidente, que ha sido condenado al ostracismo por su partido, por decir este tipo de cosas - cuando dice que esto no significa involucrarse en las decisiones administrativas que hemos facultado a adoptar, a los funcionarios en los que hemos delegado la administración de la cosa publica. Seria imposible desempeñar esta función, por la que los funcionarios son PERSONALMENTE responsables según la Constitución, si cada decisión administrativa tienen que discutirla. Para eso se les delego, y por ello deben responder (esto no significa que no deban estar totalmente abiertos a escuchar planteamientos sobre su conducta administrativa). Lo que corresponde es discutir las POLITICAS, y las decisiones fundamentales que son, claro está, las que quienes monopolizan el poder, usualmente quieren reservarse para sí, precisamente porque en ellas reside el verdadero ejercicio del poder. El argumento para que el "populacho" no participe en estas decisiones, es que a la gente no le interesa, ni comprende estas cosas, que son muy complicadas. Este fue el argumento que empleo el asesor Bayardo Arce para responder porque no habían desarrollado ningún proceso deliberativo de construcción de consenso para discutir la postura negociadora frente al FMI. Dijo que a lo sumo algunas personas como yo les interesaban esas cosas, que además eran muy técnicas (aunque como ha dicho Stiglitz, no son decisiones técnicas, en ellas se juega mucho del futuro de este país - y de su presente también) Con respecto a los "Consejos Ciudadanos", yo defiendo el derecho de todos los ciudadanos de organizarse como mejor estimen para involucrarse en los asuntos públicos. Lo que rechazamos es que se nos excluya de nuestro derecho de involucrarnos en los asuntos PUBLICOS a los demás, a los que no pertenecemos al partido del presidente, ni a sus organizaciones, que se nos cierren los espacios, que se nos niegue nuestro derecho a participar - y somos de los que participamos con interés, con propuestas, con análisis, y con voluntad de aportar.

Siempre lo hemos hecho

Lo que rechazamos es que las instancias que establece la Ley sean reducidas a cero, porque se dice que es con los Consejos del Presidente los únicos que se va a discutir el presupuesto nacional y municipal, y a los que se tienen que subordinar los funcionarios. Esto no solo significa que el Gobierno se coloca por encima de la Ley de Participación Ciudadana (la cual se podría reformar, para darle a las instancias que ella establece mucho más poder - si es cierto que se quiere compartir el poder con el pueblo, constituido por TODOS los ciudadanos y ciudadanas, para que TODOS podamos incidir con mas fuerza en las políticas y decisiones públicas), sino que nos excluye a los sandinistas y no sandinistas que pugnamos con todas nuestras fuerzas por desarrollar y que fueran institucionalizadas por la ley estas instancias deliberativas, cuando, a lo largo de estos 16 anos, a nuestros "amigos" eso de la participación ciudadana les sonaba como idea dunda. Mi impresión es que no se ha querido fortalecer estas instancias, que establece la Ley, porque estas serian más difíciles de controlar - porque estamos nosotros - y porque allí priva la deliberación, y no la subordinación. Por otra parte, Álvaro Fiallos envíó una carta a Georgina, con copia a Rosario Murillo, que Gustavo (Porras) hizo llegar a los medios, en la cual renuncia a la CC porque dice no estar de acuerdo con nuestras posturas "confrontativas, y no de búsqueda del diálogo y el consenso". Vaya. Álvaro sabe que hemos buscado todas las vías para comunicarnos y buscar diálogo con los funcionarios, para discutir nuestros planteamientos y propuestas, y que se nos han cerrado las puertas (él fue uno de los únicos que nos las mantuvo abiertas). Sabe que usamos argumentos, y jamás insultos. Y que la marcha fue totalmente pacífica, precisamente para hacer escuchar nuestros planteamientos y demandas. No somos los que han buscado la confrontación, sino los que han sido confrontados, acusados burdamente, y vilipendiados. Se nos quiso impedir incluso, por parte del aparato del FSLN, y de estructuras de gobierno, nuestro derecho a movilizarnos, y se movilizó a los "Consejos Ciudadanos" recién creados, contra nuestra movilización (es decir, se los usó como instrumentos de la intolerancia para aplastar el ejercicio de nuestros derechos, lo cual es un motivo mas para que nos preocupe su naturaleza). Pero bien. Nosotros pugnamos por ideas, valores y convicciones. y como dijo alguien: "Revolución es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio...; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas". (**) Adolfo Acevedo es economista y coordinador de la Comisión Económica de la Coordinadora Civil.

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