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«No renieguen de la madre que los parió, la Revolución»

None | 20 de Julio de 2006 a las 00:00
En el programa Sin Fronteras del lunes 17 de julio (puede escucharlo en este enlace), el comentarista William Grigsby Vado reivindica el orgullo que deben sentir todos los ciudadanos porque unidos como pueblo, especialmente su juventud, y encabezados por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y su Dirección Nacional, derrocaron armas en mano a la Dictadura Somocista, una de las más bestiales en la historia de América Latina. Entre otras cosas, afirma: «¿Cómo es posible que alguien pregunte si valió o no la pena? ¿Se les olvidó lo que hizo la Guardia, bombardear ciudades enteras, indiscriminadamente? No renieguen de la madre que los parió y la madre que los parió se llama Revolución. No nos hagamos tarugos». Trascripción parcial del programa Sin Fronteras del 17 de julio de 2006. Colaboración de María Luisa Atienza ¡Qué Día de la Alegría más palmado! ¡Que Día de la Alegría más sin alegría! En un día como hoy hace 27 años, estábamos tirando cohetes, en la madrugada del 17, porque se había ido la bestia, había huido como rata. Cada vez que yo escucho a algunas personas propiciar ese falso debate de si el 17 de Julio es o no es el Día de la Alegría, a mí me provoca al menos una reacción de rabia, de rechazo. ¿Cómo es posible? y a veces yo me sorprendo que existen colegas periodistas que vivieron la dictadura de Somoza, que supieron lo que era la dictadura de Somoza, y que ahora se las vengan a dar de demócratas, se las piquen diciendo ¿y ha valido la pena o no, el Día de la Alegría, o ha valido la pena o no el derrocamiento de la dictadura, o ha valido la pena o no que haya huido el dictador?... ¿Cómo es posible, cómo es posible? Digo, una cosa es tener una posición ideológica y otra cosa es tergiversar los hechos, y la historia son los hechos, puede haber enfoques de la historia que juzguen esos hechos, pero la Historia como tal son hechos, es un relato de hechos. ¿Cómo es posible que alguien me diga a mí si valió la pena o no el derrocamiento de la dictadura? ¿Ya se les olvidó lo que era la dictadura de Somoza? Y me argumentan además, con un cinismo impresionante que es que la economía andaba superbien y que después de eso, Nicaragua se hundió. ¡Vaya! Recordemos lo que era la dictadura. ¿Había libertad de expresión, había libertad de organización? No solamente sindical, gremial, asociativa, lo que vos quisieras ¿había libertad, había Estado de derecho, tenías confianza en las autoridades a la hora de denunciar un crimen, había libertad de organización política, había elecciones libres, había justicia social, había distribución de la tierra? Digo, son preguntas elementales y respondámoslas, respondámoslas con la Historia. Olvidémonos de enfoques ideológicos, respondámoslas con la historia. Y cómo es posible que además se insulte a todos los cipotes y las cipotas y los adultos que murieron en esa guerra contra Somoza o que fueron asesinados por Somoza, la inmensa mayoría de ellos fueron asesinados por Somoza. Los que cayeron en combate son una ínfima minoría frente a los que fueron asesinados por la guardia. Y hay que distinguir esto. O sea, los muchachos y muchachas que murieron combatiendo son como el 5% de la cantidad de muertos que hubo en la guerra contra Somoza. El resto fue asesinado a sangre fría por la guardia, por los jueces de mesta, por los paramilitares, por la mano negra, por la juventud liberal somocista, por el partido liberal somocista. Fueron asesinados, torturados. Sus cuerpos fueron desaparecidos, ni sus padres, ni sus madres, ni sus hermanos, ni sus novias, ni sus novios, ni sus hijos, ni sus hijas, ni sus tíos, ni sus parientes, ni sus amigos, pudieron nunca ni siquiera enterrarlos a muchísimos de ellos. ¿Cómo es posible que alguien me pregunte a mí entonces, si valió o no valió la pena? Y se les olvidó lo que hizo la guardia, bombardear ciudades enteras, indiscriminadamente, ya se les olvidó la operación limpieza en las montañas de Waslala, donde solamente en un año asesinaron a tres mil campesinos: documentados, nombre, apellido y circunstancias, por los padres capuchinos, que tuvieron la valentía de ir al Congreso de EEUU y en el Congreso de EEUU denunciarlos, una denuncia que le dio la vuelta al mundo. ¿Y entonces? ¿Ya se les olvidó la masacre del 22 de enero? Para que no hablemos de sandinistas ¿y la masacre del 22 de enero? ¿fue democracia eso? ¿cuántos muertos hubo ese día? Las huelgas de los maestros, del SCAAAS, de Fetsalud, durante los años 60 y 70 bestialmente reprimidas por la Guardia? ¿Cuántas veces fue bombardeado el diario La Prensa por la guardia somocista? ¡Bombardeado, no clausurado, bombardeado! El director del diario La Prensa, ¿cuántas veces estuvo preso y torturado o colocado en una jaula junto a los leones? ¿ya se les olvidó? No es posible que a estas alturas se llegue a un fanatismo ideológico que hasta se dude si valió la pena botar a Somoza o no, ¿cómo es posible? Olvidémonos pues, del ejército guerrillero, de las acciones guerrilleras de combate, trasladémonos entonces al terreno simplemente de la represión política. Y estamos hablando de atrocidades. En Managua, sólo en Managua, había un promedio de 11 muchachos y muchachas asesinados diariamente en los últimos 17 meses de la guardia somocista en el poder. Once muchachos asesinados todos los días del mundo, cuyos cuerpos aparecían en la Cuesta el Plomo, en las costas del Lago, en el camino de Jocote Dulce, en el camino de San Isidro de Bolas... o por último en Piedra Quemada. ¡Cuántos nicaragüenses no murieron así! La mayor parte de ellos, chavalos de menos de 20 años. Y la cacería que organizó la guardia a un niño que tenía doce años, llamado Luis Alfonso Velásquez Flores, cacería, le metieron 10 patrullas al cipote para capturarlo, hasta que lo pasconearon en un mercado de Diriamba. O a la Mascota, Manuel de Jesús Rivera, otro chavalito. ¿Qué tiene que ver eso con combatientes o con ejércitos guerrilleros? ¡Eso eran masacres, matanzas de todos los días! Se les olvida: crímenes impunes todos los días. Los hermanos Tejada... David Tejada ¿cómo murió David Tejada? Cadete de la guardia nacional, vinculado ya al Frente Sandinista efectivamente, pero no fue por eso que lo capturaron. Lo torturaron, hasta que murió en la sala de tortura y su cadáver, dicen, fue lanzado al cráter del volcán Santiago. Las mujeres del Cuá, ¿ya se les olvidó la Mujeres del Cuá, la Amada Pineda, por ejemplo, la Jacinta Hernández, cuyo único delito fue simplemente no decirles a la guardia dónde estaban sus hombres Y fueron violadas por escuadras completas de la guardia, a Amada Pineda la violaron once hombres durante toda la noche en 1975, al mando del sargento Soto, una y otra vez. No estoy hablando de once violaciones, once hombres que la violaron una y otra vez. ¿Ya se les olvidó los campesinos que subían al helicóptero, para nunca más saber de ellos? Lo cuenta la canción, pero es que no lo cuenta porque lo inventó Carlos Mejía, no, ni tampoco lo inventó el padre Cardenal, que es el autor de ese poema. Eso fue verdad, así ocurrió. No es posible que a estas alturas del campeonato, cuando se supone que ya tenemos determinada madurez, como sociedad, vengamos ahora a cuestionarnos si valió o no valió la pena, si es o no es un Día de la Alegría. ¿Cómo no te vas a alegrar que se fue esa bestia? La lástima es que no los terminamos matando a todos, si de algo yo creo que tenemos que, no arrepentirnos, pero sí reconsiderar, es no haberlos fusilado a todos esos criminales, empezando por el Chigüín, que ahí anda dando guerra todavía. Si algún error se cometió en los primeros meses de la Revolución, fue ese. Nos hubiéramos evitado tantísimos problemas y hubiéramos hecho justicia de verdad, pero en fin. Va pues, se fue generoso en la victoria como decía Carlos Fonseca, pero no es posible llegar al extremismo ideológico, fanatismo, de cuestionar si fue o no fue útil, valedero para la sociedad, el haber botado a la dictadura. El derrocamiento de la dictadura fue dirigido por el Frente Sandinista, pero el Frente, sin la gente, no hubiera hecho nada. Es la gente la que botó a Somoza, es la gente que empezó la huelga general, y fue espontánea, ¿se acuerdan? Con el asesinato de Pedro Joaquín Chamorro, cuando se levanta primero Monimbó y después se decreta la huelga de brazos caídos, que la decretaron los empresarios, empujados por el desborde popular. Sin la gente, imposible que el Frente hubiera ganado. Si eran apenas un puñado de 1.200 militantes, ¡contando los que se metieron al Frente para la insurrección de septiembre eran 1.200! Imposible ganar una guerra con 1.200 hombres armados, imposible. Se ganó porque fue una insurrección popular dirigida por el Frente Sandinista de Liberación Nacional, por la Dirección Nacional del Frente Sandinista, sí, dirigida, encabezada, y los combatientes más aguerridos eran los militantes del Frente Sandinista, pero sin el pueblo, jamás hubiera sido posible, ¡nunca! sin los chavalos, sin las chavalas. Me parece que es un insulto a la memoria de toda esa gente, que fue asesinada, ya te digo, no contemos los que cayeron en combate, simplemente contemos a los masacrados por la guardia. Es un insulto a su memoria estar ahora debatiendo si fue o no fue útil. ¿Ya se les olvidó por ejemplo, las bombas de 500 libras que caían en el barrio El Edén, en el barrio Costa Rica, en Bello Horizonte, en la Colonia 10 de Junio. Bombas de 500 libras, avionetas que aventaban esas bombas, y caían en las casas, y te abrían un orificio que podían caber cinco casas en el orificio, y moría todo el mundo. Ahí no andaban preguntando, las bombas no venían preguntando cuando venían cayendo ¿son o no son sandinistas, apoyan o no apoyan a Somoza? No andaba preguntando la bomba, caía y mataba, y ya está. Pregúntenle a la gente sobreviviente de esa época qué sentían cuando oían el push an pull volando sobre sus barrios y la impotencia que no lo podían bajar y sabían que venía la bomba. Y el asesino que facilitaba esas bombas, ahí anda en el PLC, Donald Spencer, dueño de la Compañía de Productos Atmosféricos, COPA, que él facilitaba los cilindros de gas para que los rellenaran de dinamita entre otros explosivos, y que cayeran sobre las casas de la gente. ¿O ustedes creen que los seis mil, siete mil nicaragüenses que acompañaron a las columnas guerrilleras en el repliegue a Masaya, eran militantes sandinistas? No, no lo eran. La inmensa mayoría era simplemente civiles que huían porque sabían que si se quedaban los iban a matar. No pregunten, que eso es un insulto a la memoria de la gente, no pregunten si valió la pena o no, es un insulto a la gente que se murió por ellos. En mi opinión. Pero, bueno, esto debía ser un día nacional ¿Por qué Bolaños no lo celebra? Porque Bolaños fue becado por Anastasio Somoza García, porque Bolaños es ingeniero porque Somoza García le pagó los estudios. Le inventó un cargo diplomático en Texas y durante los cinco años de sus estudios, le pagaba para recibirlos. Así, nombramiento por medio de La Gaceta. A mí me lo enseñó eso Onofre Guevara, que es un acucioso investigador histórico, me enseñó La Gaceta donde está el nombramiento de Bolaños. ¿Cómo va a celebrar Bolaños que se haya ido Somoza, si era el hijo de su padrino, su hermano? No, no lo puede celebrar. ¿Cómo lo van a celebrar los gringos, si los gringos lo criaron, lo educaron en West Point? No lo pueden celebrar, si era el gendarme de sus intereses en Centroamérica, si la guardia nacional era el ejército pretoriano para toda la región. La guardia somocista les daba clases de represión a los hondureños, a los guatemaltecos y a los salvadoreños. Digo, a veces se cae en una enfermedad, que te digo, no se puede llegar a esos extremos, me parece a mí, en mi opinión, no se puede, porque caés en la tergiversación de la Historia y porque además es una ofensa a la gente, ¡a tanta gente! que nunca les pusimos nombre y apellido, y eso creo que también ha sido otro error nuestro. Nunca hicimos, o nunca tuvimos el tiempo, o nunca tuvimos la oportunidad, o nunca tuvimos la vocación, o lo que haya sido, pero no lo hicimos. La lista de los que murieron, con nombre y apellidos, y edad, y donde vivió y dónde estudió, y en las circunstancias en que murió. Hacer un índice de toda esa gente, que es cantidades, de cantidades, de cantidades, una cosa impresionante. ¿Quién de nosotros, que vivió esa época no conoció a alguien que tuviera algún pariente asesinado por la guardia? En fin... sí, celebremos. Qué lástima que no se celebró hoy... algunos lugares, algunos sitios, muy aislados. Pero antes, durante la Revolución eran piñatas por todos lados. Debería haberse celebrado. Qué lástima que se va perdiendo la tradición. Debería ser un día nacional. Si hoy hay elecciones, hay todas esas cosas, es porque hubo un pueblo entero que se levantó, una organización guerrillera que dirigió ese combate para derrocar a la dictadura. Sin eso, olvídense, aquí estaríamos como con el séptimo Somoza ya, disfrazado de cualquier cosa, pero Somoza al fin. Mirá Chile, sacaron a Pinochet, y Pinochet aunque está preso, aunque lo tienen preso, sigue mandando. Y los postulados de su Constitución siguen gobernando Chile. Y hace 16 años que dejó el poder. Brasil todavía carga con lastres de la dictadura que terminó en el 85 y nunca hubo juicio a los militares que asesinaron a decenas de miles de brasileños. Nunca hubo juicio. Aquí hubo otra cosa, hubo Revolución. No renieguen de la madre que los parió y la madre que los parió se llama Revolución. No nos hagamos tarugos.

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