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Sindicalistas acusan a patrones de mezquinos y obsoletos

Managua. Informe Pastrán. | 3 de Marzo de 2015 a las 04:29
Sindicalistas acusan a patrones de mezquinos y obsoletos

La aprobación del último reajuste del salario mínimo, decretado por el Ministerio del Trabajo al fracasar un diálogo tripartito, confrontó el martes a los empresarios que representa el COSEP y a las centrales obreras, en un abierto cruce verbal.

El Secretario General de la CTN Autónoma, Antonio Jarquín Rodríguez calificó de "incompetentes" a los empresarios por regatear el reajuste al salario mínimo y culpar que los trabajadores del país tienen la culpa por no ser productivos.

"¿Será que los trabajadores nicaragüenses no son lo suficientemente productivos, o será que los empresarios son incompetentes y excesivamente avaros o no son capaces de promover y desarrollar el potencial productivo de los trabajadores debido a las malas condiciones laborales y los miserables salarios que les pagan?", cuestionó.

El dirigente sindical afirmó que "los empresarios nicaragüenses tienen una mentalidad y formación artesanal y quieren incrementar sus capitales sin convertirse en verdaderos empresarios".

"Se supone que estos empresarios han sido graduados en universidades nacionales unos y en extranjeras otros, pero al momento de crear y/o dirigir sus negocios se empeñan en que los mismos sean exitosos económicamente pero a costa de sacrificar a los trabajadores, a los que ahora burdamente les llaman ´nuestros colaboradores´, pero se resisten a hacer las inversiones necesarias en transformaciones tecnológicas y menos en la capacitación de los trabajadores", dijo Jarquín.

"Pero además, el costo de vida para los trabajadores es el resultado del alto costo de bienes y servicios que estos mismos empresarios imponen, contra lo que obviamente los trabajadores mantienen su permanente demanda de incrementos de salarios y una protesta silenciosa de no producir más y mejor si su esfuerzo no es adecuadamente reconocido y remunerado", añadió.

En tanto, el Secretario General de la Central de Acción y Unidad Sindical (CAUS), Roberto Moreno Cajina, ex Viceministro del Trabajo dijo al Canal 12 que "la empresa privada es una desgracia en este país porque siguen produciendo con técnicas obsoletas y todos los países nos van dejando atrás".

"Esta es una empresa privada que padece lo que yo llamo subdesarrollo y no es subdesarrollo económico, sino el subdesarrollo que tienen metido aquí en la cabeza. Ellos ya se acomodaron a producir 10 piezas y siguen produciendo diez piezas, igual lo hizo su padre, igual lo hizo su abuelo, su bisabuelo, entonces tienen unas empresas obsoletas, retrasadas", expresó.

Moreno dijo que la empresa privada que no pueda pagar ni siquiera el salario mínimo "merece cerrar".

Por su parte, José Espinoza Navas, Secretario General de la Central de Unificación Sindical (CUS), reprochó que los empresarios no invierten en tecnología de punta y quieren competir con otros países que sí invierten.

"Aquí se usa tecnología de 1940 y quieren reventar al trabajador y ya no da más, ni que le paguen ni nada. La productividad se eleva con una maquinaria, con una tecnología y mejores condiciones de trabajo, no es que hay que ir sobre el trabajador porque ya no da más", expresó, al tiempo de exhortar a los empresarios a invertir en tecnología.

Los empresarios se quejan que los trabajadores son poco productivos y los sindicatos que los empresarios son obsoletos.

Lo que dice el COSEP

El Presidente del COSEP, José Adán Aguerri insistió en que la decisión del MITRAB de reajustar el salario mínimo bilateralmente es una decisión política, alegando que "las condiciones económicas a la fecha han variado y por ello hemos dicho que es necesario replantearse los términos de la negociación".

"En las dos últimas negociaciones (2014 y 2015) no ha habido acuerdo tripartito, lo cual obedece a la comprensión del sector privado de que la ley y la variable que se ha utilizado ya logró su objetivo, y que frente a las nuevas realidades regionales y mundiales, debe pasarse a otro esquema de negociación que incluya elementos de productividad, mejora de la competitividad y promoción de las inversiones; todo lo cual ha sido ignorado por sindicalistas y autoridades de gobierno", dijo Aguerri.

Estimó las decisiones de gobierno de los últimos años han sido estrictamente políticas y que "están pasando por alto análisis y situaciones económicas relevantes que, de no atenderse, pueden entorpecer el esfuerzo que desde el sector privado, en conjunto con el Gobierno, hemos venido realizando a partir del 2009 para garantizar la estabilidad laboral, la sostenibilidad de las empresas y la atracción de las inversiones".

Aguerri manifestó que con estas decisiones "estamos poniendo en juego el elemento inflacionario positivo que se está dando este año con la caída del petróleo que podría tener un impacto beneficioso en todos los trabajadores y consumidores del país" y "beneficiando al grupo directo de trabajadores que reciben salario mínimo en el sector formal (solamente 8.25 por ciento del total de ocupados), pero castigando con una mayor inflación a todos los demás trabajadores del país tanto formales como informales que no gozan de salario mínimo".

"Esperamos que para el futuro, el Gobierno no siga reaccionando nada más a posiciones políticas y que realmente este sea un tema de orden económico, que permita que los funcionarios del gabinete especializado puedan opinar y realizar un verdadero estudio sobre este tema, y en ese momento podamos, en una verdadera negociación, buscar una salida por la vía de una fórmula que efectivamente privilegie una visión e interés de nación", enfatizó.


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