Escúchenos en línea

Lula arriba dispuesto a «contribuir con el crecimiento, el desarrollo y la justicia social»

Varias agencias. Desde Managua. | 7 de Agosto de 2007 a las 00:00
El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, llegó la noche del martes a Managua, en su primera visita a Nicaragua como jefe de Estado y ha sido recibido con los honores correspondientes a su cargo por su anfitrión, el presidente Daniel Ortega. El avión de la Fuerza Aérea de Brasil a bordo del cual Lula da Silva viaja con su comitiva, aterrizó a las siete de la noche, con media hora de retraso. En el aeropuerto internacional "Augusto C. Sandino", el mandatario fue recibido por Ortega, su esposa, Rosario Murillo, y el gabinete en pleno, así como diplomáticos acreditados en este país. Una compañía de ceremonias del Ejército de Nicaragua dispensó honores de Jefe de Estado al líder de la nación sudamericana. Es una emoción diferente regresar a Nicaragua como presidente de la República Federativa de Brasil, aseguró Lula a su arribo. Tras las palabras de bienvenida de Ortega, quien confesó sentirse honrado con la visita, el gobernante brasileño recordó que su primer viaje a Nicaragua fue el 19 de julio de 1980, en ocasión del primer aniversario de la Revolución Sandinista. Aquí conocí por primera vez a Fidel Castro, rememoró Lula, quien se declaró complacido por regresar a Nicaragua, en momentos en que la nación centroamericana es nuevamente gobernada por el Frente Sandinista de Liberación Nacional. El mandatario brasileño recordó cuantos años han pasado desde que conoció a Ortega (en 1979) y enfatizó que la amistad con el líder sandinista no ha disminuido ni se ha terminado. Se declaró "feliz de regresar a Nicaragua" y felicitó a Ortega por su retorno al gobierno. "Espero que Daniel Ortega tenga la fuerza necesaria para que pueda hacer lo que el pueblo de Nicaragua espera que haga", expresó Lula. Añadió que "es una emoción diferente regresar a Nicaragua como presidente", tras indicar que no es la primera vez que visita esta nación centroamericana. Lula ha declarado con solemnidad que "Brasil está dispuesto a concluir cuantos acuerdos como fuere necesario para que podamos contribuir con el crecimiento, el desarrollo y la justicia social aquí en Nicaragua". Por su lado, Ortega afirmó que estaba muy contento por recibir a una gran delegación del Brasil, encabezada por su presidente, a quien llamó "nuestro hermano y compañero", acontecimiento que ocurre por primera vez en un siglo y recordó las visitas que hizo en 1980 y 2000, como líder del Partido de los Trabajadores. Ortega recordó decenas de encuentros con Lula en el pasado. "Nos sentimos muy contentos y muy honrados de recibirlo como presidente" dijo el Presidente tras recordar que en su primer encuentro con Lula, en febrero de 1980 en Brasil. Además de su esposa Marissa da Silva, Lula ha llegado acompañado por los ministros de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Miguel Jorge, de Agricultura, Reinhold Stephanes; secretario Especial de Acuicultura y Pesca, Altemir Gregolin; y una delegación de 50 empresarios. Tras el protocolo de rigor en la terminal aérea, donde acudió el gabinete sandinista en pleno y el cuerpo diplomático acreditado en la nación centroamericana, Lula y Ortega cenaron en privado en el hotel capitalino donde se aloja el visitante. El vicepresidente Jaime Morales Carazo valoró que la visita oficial de Lula a Managua es un acontecimiento "histórico" y de "trascendental importancia" porque es la primera vez que un mandatario brasileño llega a Nicaragua. El asesor en temas limítrofes e internacionales de la Presidencia, sacerdote Miguel D'Escoto, recordó en declaraciones a la prensa que para los sandinistas y en "especial a Daniel (Ortega)" los une "un inmenso cariño y amistad" con Lula que nació tras el triunfo de la revolución en 1979.

Apretada agenda

Este miércoles, ambos estadistas sostendrán las conversaciones oficiales, y firmarán varios acuerdos de cooperación en sectores que abarcan desde la infraestructura y las inversiones, hasta el desarrollo social y el comercio. Se espera que uno de los acuerdos esté orientado a apoyar al sector energético. Según fuentes oficiales, el gobernante brasileño celebrará una reunión de Trabajo con Ortega en la oficina de éste que sirve como Casa de Gobierno y es la Secretaría del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). Después Ortega y su esposa, Rosario Murillo, ofrecerán un almuerzo de trabajo a Lula, su esposa, Marissa da Silva y su comitiva, en un hotel de Managua. Mientras Ortega y Lula desarrollan una intensa jornada de trabajo, ministros y empresarios nicaragüenses, así como ministros y empresarios del Brasil celebrarán encuentros paralelos. En estos encuentros en el marco de un foro de comercio e inversiones se instalarán mesas de trabajo sobre infraestructura, agro-industria, energía, manufactura ligera y textil y la experiencia brasileña sobre producción de etanol. Hacia las cuatro de la tarde del miércoles, Ortega y Lula firmarán varios acuerdos en el auditorio de la universidad Politécnica de Nicaragua. Ambos mandatarios, una hora después suscribirán un comunicado conjunto y ofrecerán una conferencia de prensa y posteriormente el gobernante brasileño seguirá viaje a Jamaica y luego a Panamá, escala final de su gira que ha incluido México y Honduras. El 24 de abril, ambos gobiernos establecieron en el seno de una comisión mixta, el marco y prioridades de cooperación e inversión que prevé una cartera de 37 proyectos en el ámbito social, infraestructura, energía, agua y saneamiento, educación y salud, cuyos acuerdos serán suscritos el jueves por ambos mandatarios en un acto público. Nicaragua planteó en esa oportunidad su interés de adquirir unos 1.000 autobuses para renovar la flota de autobuses del servicio público en el área rural y urbana. También invitó a inversionistas brasileños a participar en el desarrollo de proyectos de energía mediante fuentes hídricas y biocombustibles, lo que constituye una de las prioridades del país centroamericano que atraviesa una crisis energética por déficit en su capacidad de generación. Brasil ofreció dar asesoría a Nicaragua en la aplicación del programa homónimo brasileño Hambre Cero en lo relativo a seguridad alimentaria, huertos comunitarios y participación popular y empresarial en el mismo. En el ámbito de inversiones, se planteó la posibilidad de instalar parques industriales de manufactura ligera, autopartes, agroindustria y producción a escala de yuca (mandioca), tempate e higuerilla para producción de alimentos y biocumbustibles.

Descarga la aplicación

en google play en google play