Escúchenos en línea

Esquipulas, la «capital de la fe» y de la paz centroamericana

Por Carlos Aráosla, agencia ACAN–EFE. Desde Esquipulas, Guatemala. | 8 de Agosto de 2007 a las 00:00
Conocida como "la capital de la fe", punto geográfico que une a Guatemala, El Salvador y Honduras, Esquipulas, la ciudad que hace 20 años dio nombre al proceso de pacificación de Centroamérica, cobra los réditos de su fama internacional. "Este lugar fue elegido por los presidentes de entonces porque es una ciudad pacífica, y porque miles de centroamericanos y mexicanos vienen todos los años a venerar al Cristo Negro", dijo a Acan-Efe uno de los sacerdotes que tiene a su cargo la imponente Basílica de Esquipulas, ubicada en el centro de esa ciudad. Desde mayo de 1986 -cuando sirvió de escenario para la primera Cumbre de Mandatarios de la región- a la fecha, Esquipulas se ha modernizado a ritmo veloz, en comparación con los pueblos aledaños, gracias al atractivo religioso y turístico y al protagonismo político que su nombre representa para la paz de las naciones centroamericanas. Fronteriza con El Salvador y Honduras, esta ciudad guatemalteca es hoy día el punto más próspero de las empobrecidas poblaciones de los tres países aledaños y, según estadísticas del Instituto Guatemalteco de Turismo (INGUAT), anualmente genera ingresos superiores a los 20 millones de dólares por actividades turísticas. Esquipulas fue fundada por los españoles entre 1560 y 1570 con el nombre de Santiago de Esquipulas, y convertida en importante referencia católica a partir de 1603, cuando se le atribuyó el primer milagro al Cristo Negro, una imagen esculpida por Quirio Cataño a solicitud del provisor eclesiástico y vicario general de oriente, Cristóbal de Morales. Sus habitantes, unos 35.000 en la actualidad, se han caracterizado por ser personas pacíficas, dedicadas a las artesanías, el turismo y la agricultura, perfil del ciudadano centroamericano al que protegen los importantes acuerdos políticos que se firmaron en esa ciudad en el segundo lustro de los años ochenta. Esquipulas fue propuesta como sede de las primeras reuniones de presidentes de Centroamérica, por el entonces gobernante guatemalteco Vinicio Cerezo (1986-1990), precisamente por la paz y la tranquilidad de esa ciudad, a donde no llegó la guerra interna de 36 años que vivió Guatemala entre 1960 y 1996. En ese lugar, el 25 de mayo de 1986, los gobernantes acordaron institucionalizar las cumbres de mandatarios, promover la paz en la región por medio procesos de negociación, dar prioridad al respeto de los derechos humanos, y crear un parlamento regional. Un año después, el 7 de agosto de 1987, el nombre de esa mística ciudad volvió a ser mencionado a nivel internacional, cuando los presidentes suscribieron los acuerdos conocidos como "Esquipulas II", los cuales establecieron las mecanismos concretos para la pacificación y democratización de la convulsionada Centroamérica. "Yo creo que no fue bueno que vinieran los presidentes aquí, porque trajeron mucha intranquilidad al pueblo. Venían siempre acompañados de puñados de soldados y gente con cara de malos (que los brindaban seguridad), y eso intranquilizaba a la gente, principalmente a los jóvenes", recuerda Isidro Vargas, un anciano vendedor de golosinas que tiene su puesto en la afueras de la Basílica. Los jóvenes esquipulénses son los que menos recuerdan esos acontecimientos y los que menos importancia le dan a los mismos. "Es mejor que nuestro pueblo sea conocido en todo el mundo por el Cristo Negro, y no por cosas políticas. Es bueno que para todos que las guerras hayan terminado y que los presidente hayan tenido la bendición del milagroso Cristo Negro, pero creo que no se deben mezclar la política con la religión", opina Alejandra Estrada, una estudiante de leyes de 23 años. La conmemoración hoy del 20 aniversario de la firma de los acuerdos de paz de Centroamérica en el mismo sitio donde se firmaron volvió a perturbar la tranquilidad del pueblo, al que viajó el propio presidente Oscar Berger y una nutrida comitiva. Los más sabios y de memoria sólida recordaron que, como entonces, el de hoy es solo un temporal y que "después de la tempestad siempre llega la calma" de la que hace gala Esquipulas.

Descarga la aplicación

en google play en google play