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Textileros mexicanos harán negocio con Centroamérica

None | 25 de Julio de 2006 a las 00:00
Las empresas del sector textil dicidieron darle el "pase" a Centroamérica, para salir del bache y frenar el cierre de empresas y la pérdida de empleos. Así, el próximo 1 de septiembre el gobierno federal, a través de la Secretaría de Economía, enviará a la Cámara de Senadores un proyecto de reforma para que la industria textil pueda exportar telas a esa región, quienes transformarán el producto y lo enviarán a Estados Unidos libre de arancel. La medida es parte del Mecanismo de Acumulación contemplado en el acuerdo de libre comercio entre Estados Unidos, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y República Dominicana, conocido como Cafta. Rafael Zaga Kalach, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Textil (Canaintex), explicó que el instrumento permitirá utilizar tejido fabricado en México y Canadá para la manufactura de confecciones, las cuales podrán recibir un tratamiento de cero arancel a su entrada al mercado norteamericano. La meta, dijo, es concretar la integración hemisférica. Conseguir que a EU ingrese, oficial y legalmente ropa que haya sido manufacturada en países centroamericanos y andinos. Pero ello exige una maniobra política y otra legislativa, tanto de ese país como de México. En caso de haberse aprobado esta iniciativa desde enero, el panorama de la industria se hubiera transformado. Consideró que se deben consolidar los convenios con países del TLCAN, para ser competitivos, pues de lo contrario la industria "se irá a pique". Empresarios del vestido rechazaron estar a favor del tratado de acumulación Cafta, al aseguran que van a hacer que sus plazas de trabajo se pierdan. La industria textil se "amarra" del Cafta El próximo 1 de septiembre el gobierno federal, a través de la Secretaría de Economía, enviará a la Cámara de Senadores un proyecto de reforma para que la industria textil pueda exportar telas a países de Centroamérica, quienes transformarán el producto y lo enviarán a Estados Unidos libres de arancel. La medida es parte del Mecanismo de Acumulación contemplado en el acuerdo de libre comercio entre Estados Unidos, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y República Dominicana, conocido como Cafta. Esta acción implica frenar el desempelo del sector que acumula la pérdida de más de 288 mil plazas en el sexenio y la desaparición de mil empresas. En entrevista, el presidente de la Cámara Nacional de la Industria Textil (Canaintex), Rafael Zaga Kalach, dijo que mediante este tratado las empresas mexicanas podrán vender sus insumos a estos países y posteriormente, ya confeccionados, se comercializarán en Estados Unidos. De acuerdo a la Secretaría de Economía, que ha estado en las discusiones de este proyecto, el instrumento permitirá utilizar tejido fabricado en México y Canadá para la manufactura de confecciones, las cuales podrán recibir un tratamiento de cero arancel a su entrada al mercado norteamericano. La meta es concretar la integración hemisférica. Conseguir que a EU ingrese, oficial y legalmente, ropa que haya sido manufacturada en países centroamericanos y andinos. Esto exige una maniobra política y otra legislativa, tanto de ese país como de México. El líder de la industria comentó que las bases de esta estrategia las sentó su antecesor Rosendo Valles Costas desde hace tres años; al tomar el cargo se comprometió a dar continuidad y con esta negociación se podrán recuperar los empleos perdidos. Explicó que en caso de haberse aprobado esta iniciativa desde el pasado 1 de enero, el panorama de la industria se hubiera transformado. El empresario agregó que se deben consolidar los convenios con países del TLCAN, para ser competitivos, pues advirtió que de lo contrario la industria "se irá a pique" y criticó a los que se oponen e invitó a aprovechar la cercanía y velocidad de respuesta a este mercado. Las consecuencias En entrevista con Excélsior, argumentó que los industriales de Estados Unidos y México están confiados en que esto no representará para sus respectivas bases empresariales alguna consecuencia que derive en desempleo y pérdida de utilidades, de ventas y de participación en los mercados. "Por el contrario, habrá más negocios, más oportunidades, se reactivarán 200 mil empleos en México en un año y los industriales de la confección tendrán una participación más activa y dinámica en sus negocios", dijo. Zaga comentó que la oportunidad de negocio se concentra en 10 mil millones de pesos, que es lo que exporta la industria textil y vestido hacia EU, y este monto se duplicaría si México entra al Cafta. De acuerdo con un estudio de la Secretaría de Economía, se estima que de insumos exportarán en el primer año, en caso de dar banderazo, 100 millones de metros cuadrados, en el segundo, se duplicaría a 200 millones de metros cuadrados y su valor sería de 300 a 400 millones de dólares al año, pero podrían alcanzar los tres mil millones de dólares. Otra de las ventajas, argumentó, es que el mercado estadunidense prefiere importar 20 mil millones de dólares en ropa que se trae tanto de México como de Centro y Sudamérica que seguir padeciendo el dolor de cabeza chino o de sus aliados asiáticos, por ello la idea de la integración les viene bien. Respuesta inmediata De esta manera, la industria mexicana pretende responder a la estrechez del mercado doméstico. Hace cuatro años existían en el país más de dos mil 500 empresas en el ramo que generaban 800 mil empleos directos, mientras que ahora no son más de mil organizaciones que alcanzan a generar 600 mil fuentes de trabajo. Sin embargo, empresarios de la industria del vestido rechazaron estar a favor del tratado de acumulación Cafta, pues aseguran que van a hacer que sus plazas de trabajo se pierdan. "Nos van a desplazar a cientos de miles de empleos por cuidar unos cuantos de la industria textil, el grueso de los empleos nosotros los generamos", sostuvo Tony Kuri, presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Vestido (CNIV). Kuri explicó que en este tema no hay diálogo con la industria textil, ya que su intención es vender más, pero sin medir el precio, porque sólo beneficiaría a su cadena de empleos, contra los del vestido. Agregó que el Cafta, que ya fue firmado por El Salvador, Nicaragua, República Dominicana, Guatemala, entre otros, propone a México estar exento de impuestos por la entrada comercial de su mercancía en EU y en los demás países centroamericanos, pero ve difícil que México pueda cumplir con medidas estrictas aduanales para evitar el contrabando y la piratería. Profundo rechazo Acerca de por qué no hay un proyecto lineal entre ambas industrias, el presidente de la CNIV comentó que sí trabajan en muchos puntos de interés y que ambas, a través de comisiones, se reúnen cada semana, "pero sobre este tema no hemos tratado porque de antemano saben que no estamos de acuerdo". Precisó que el problema va más allá de vender materias primas a Centroamérica. El riesgo es que México como cliente de EU va a ser menos competitivo en la industria del vestido, porque el país del norte comprará las telas confeccionadas de origen mexicano, pero a un precio más barato, situación que coloca al país en desventaja, porque perdería empleos ante una falta de producción y sin clientes, tomando en cuenta que 97 por ciento de las exportaciones son a EU. Kuri, quien fue reelecto a ocupar un año más el cargo, dijo que pese a que los textileros se encuentren motivados por el Cafta, considera que el Senado hará su tarea y "no arriesgará a miles de empleos por unos cientos".

Fuente: Diario Excélsior, México. Por Engee Chavarría, [email protected]


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