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Suecia explica que la decisión de cortar la ayuda es política. «Nicaragua no es un país donde hacen falta donantes», dice

Varias agencias. Desde Managua. | 28 de Agosto de 2007 a las 00:00
La cancillería emitió el martes un comunicado en el cual agradece el apoyo de Suecia a Nicaragua durante 28 años, y asegura que el corte de la ayuda anunciado por el país nórdico, obedece a "las nuevas políticas" de cooperación externa del gobierno sueco. Cancillería asegura que la decisión de Suecia de suspender gradualmente a Nicaragua, calculada en 21 millones de dólares anuales, "responde a un proceso interno de reestructuración que Suecia inició hace más de un año", el cual ha desembocado en la reducción de la cooperación internacional de setenta a treinta y tres países. Suecia es el cuarto cooperante de Nicaragua, después de Japón, Estados Unidos y Dinamarca. En 2006, Suecia entregó 42 millones de dólares, invertidos así: 8 millones de dólares en el sector salud; 33 mil dólares en educación, casi cinco millones de dólares en investigaciones, 8 millones de dólares para Gobernabilidad y Derechos Humanos, un millón y medio para conflictos, paz y seguridad; 3.5 millones para infraestructura y finanzas; 5.6 millones para recursos naturales y medio ambiente; diez millones de dólares de Apoyo Presupuestario y un poco más de un millón de dólares para otros sectores. Suecia también es miembro del llamado Grupo de Apoyo Presupuestario, integrado principalmente por países de Europa, Estados Unidos y de organismos multilaterales, que financian con recursos el presupuesto de Nicaragua. La embajada de Suecia en Managua señaló en un comunicado emitido el lunes que "debido a la nueva política de cooperación sueca" Estocolmo ha decidido suspender la ayuda a 37 países para enfocarla en África y en el trabajo de reforma en los países de Europa del este, temas de paz y seguridad, democracia y derechos humanos. "Como consecuencia de este proceso de concentración de la cooperación, el gobierno de Suecia ha tomado la decisión de salir gradualmente de algunos países de América Latina, entre ellos Nicaragua", indicó. "Este proceso de salida tomará de dos a cuatro años", precisó la legación diplomática. Suecia subrayó que "respetará los acuerdos vigentes y contribuirá para que este proceso de salida se ejecute de la mejor forma posible para Nicaragua". "La cooperación de gobiernos amigos ha permitido que Nicaragua se ubique en el grupo de países que se ha fortalecido institucionalmente y han avanzado hacia la consolidación de sus economías y políticas de desarrollo integral.", agrega el comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores. La embajadora de Suecia, Eva Zetterberg, en una conferencia de prensa el martes por la tarde, dijo que la decisión de su gobierno "en el caso de Nicaragua, es obvio que tenemos una comunidad de donantes, y después de las elecciones también han venido nuevos cooperantes, es decir, que Nicaragua no es un país donde hacen falta donantes y países cooperantes". La cancillería recuerda que la colaboración bilateral de Suecia a Nicaragua se fortaleció especialmente durante el gobierno del Primer Ministro Olof Palme, y agradece "al hermano pueblo de Suecia por la solidaridad manifestada durante todos estos años de amistad". En este sentido, en su comunicado la cancillería expresa su esperanza de que la amistad entre los dos países "se irán profundizando a través de las relaciones multilaterales y el comercio justo". En Suecia, desde octubre de 2006 gobierno la derecha, tras vencer ampliamente en las elecciones parlamentarias a la izquierda, que tenía doce años en el poder. Precisamente este martes, el Partido de los Trabajadores - Socialdemócratas de Suecia emitió un comunicado en el cual cuestiona la decisión del gobierno de excluir de la ayuda externa a Nicaragua, Honduras, El Salvador y Haití, considerados como los más pobres del mundo. El mismo martes, el presidente del Banco Central de Nicaragua, Antenor Rosales, al referirse al tema, durante un encuentro con el vicepresidente de la república, Jaime Morales Carazo, y la cúpula empresarial del país, dijo que "toda disminución de la cooperación para un país, como el de Nicaragua, debe ser objeto de preocupación". El presidente del banco emisor advirtió que esa medida afectará a Nicaragua y que "el impacto se tendrá que producir" en los sectores que se benefician de la cooperación sueca. Rosales observó que hoy "el mundo moderno se caracteriza porque entre todos debemos de empujar un conjunto de naciones en que el bienestar no sea de unos pocos y el atraso no sea de muchos". A este respecto, la embajadora Zetterberg dijo que "hay otros países que tienen más o menos la misma política que Suecia, eso también puede ayudar a asegurar que el mismo trabajo se puede continuar en otra forma". "Quiero enfatizar que es una decisión política del gobierno, y, por supuesto, con muchas decisiones políticas, no existe un informe técnico con muchos detalles; es una decisión tomada por un gobierno político que quiere hacer cambios en el mundo para justamente combatir la pobreza", fundamentó la diplomática. "De todos modos, declaró por su parte Rosales, siempre hemos sostenido que la tarea nuestra, de todos los nicaragüenses, es tener la capacidad para poder resolver nuestros problemas, que la cooperación sea tan solo un elemento que ayude y no esperar que la cooperación sea el elemento más importante para la vida de los nacionales". Rosales anunció que Nicaragua hará "mayores esfuerzos para lograr que la cooperación se mantenga, incluso se eleve para que nosotros podamos salir de la pobreza en el menor tiempo posible".

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