Escúchenos en línea

Gobierno y Fiscalía aprietan tuercas a la ESSO

Varias agencias. Desde Managua. | 31 de Agosto de 2007 a las 00:00
El gobierno y la Fiscalía intentaban este viernes cercar a la compañía estadounidense Esso Standard Oil con denuncias y auditorías bajo acusación de evasión fiscal y derrames de combustible, en medio del conflicto desatado hace dos semanas por el embargo de sus tanques de petróleo. Las investigaciones son impulsadas de manera conjunta por nueve organismos del Estado, que reclaman a la petrolera más de siete millones de dólares en tributos no pagados. Los requerimientos provocaron el embargo el pasado 17 de agosto de los tanques y oficinas de la compañía, en Puerto Corinto, en el Pacífico, por una deuda de tres millones de dólares con la Aduana, que dio origen a un fuerte conflicto entre la Esso y el gobierno sandinista. El director de la Dirección General de Ingresos (DGI), Walter Porras, por su parte informó que tienen en marcha una auditoría contra la trasnacional por supuesta evasión de 4,5 millones de dólares en Impuestos sobre Renta (IR). Mientras tanto, el alcalde de Managua, el sandinista Dionisio Marenco, dijo que esperan que la Corte Suprema de Justicia (CSJ) falle en cualquier momento contra la Esso y otras petroleras que deben cerca de cinco millones de dólares por el no pago de matrículas de operación. A los procesos legales y administrativos se junta la denuncia que la Procuraduría de Justicia presentó el jueves contra la compañía ante la Fiscalía por derrame de combustible en las inmediaciones de la refinería que la Esso administra al oeste de la capital. La fuga se registró aparentemente en un oleoducto que conecta a la refinería con un puerto del pacífico, que la Esso denunció ante la policía que había sido dañada por vándalos, que la Procuraduría hizo suya. El Ministerio de Recursos Naturales le había advertido hace varios meses a la transnacional, que el oleoducto que conectaba a la refinería estaba a muy poca distancia de la superficie, lo cual causaba grave peligro de derrame, pero la transnacional hizo caso omiso de la advertencia. La Fiscalía decidió abrir una investigación, con auxilio de la policía para determinar la gravedad de los daños causados al medio ambiente para decidir si procede judicialmente contra la trasnacional. En las pesquisas por el derrame también participa la alcaldía de Managua que le impuso a la Esso una multa de 50 mil córdobas (2,600 dólares), así como el Ministerio del Ambiente y el estatal Instituto Nicaragüense de Energía (INE) ente regulador. El procurador ambiental advirtió que el incidente podría llevar a la Esso a perder su licencia de operación, tras 80 años de servicio en Nicaragua. Las múltiples pesquisas iniciaron a raíz de los problemas que el gobierno sandinista tuvo a mediados de agosto para descargar y almacenar un barco con combustible venezolano y la negativa que atribuye a Esso a facilitar sus tanques en Corinto, que después serían embargados por la justicia. Tras la toma, Aduana asumió el control de las instalaciones portuarias de la Esso y arrendó por un plazo de seis meses siete tanques de almacenamiento a una empresa estatal para que descargara los barcos con combustible venezolano, pese a que las leyes prohíben realizar este tipo de procedimientos. El vicepresidente Jaime Morales reconoció que la desesperación del gobierno por resolver la crisis energética y almacenar su crudo llevó a las autoridades a realizar "acciones que no son las mejores". "El embargo que se hizo (a la Esso) no fue lo mejor", admitió Morales, quien espera que el conflicto se resuelva pronto en las negociaciones que tiene el gobierno con altos representantes de la casa matriz Exxon Mobil que están en Managua. La transnacional ha pedido la restitución de su propiedad, sin presencia de "terceros" que ocupan sus tanques en el marco de un arriendo pactado en su ausencia, que juristas locales consideran es nulo por vicios legales.

Descarga la aplicación

en google play en google play