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BILWI HA SIDO DEVASTADA

| 4 de Septiembre de 2007 a las 00:00
El potente huracán Félix golpeó hoy las costas de Nicaragua, arrasando el pueblo entero de Bilwi con sus vientos y torrenciales lluvias que derribaban construcciones, árboles y todo lo que encontraban a su paso en la humilde zona pesquera del Caribe. ESCUCHE LA DRAMÁTICA VALORACIÓN DEL GOBERNADOR DE LA RAAN, REYNALDO FRANCIS CORONEL ROGELIO FLORES HACE PRIMERA EVALUACIÓN Reporte del periodista Marvin Chow al canal 8 de televisión A las once de la mañana, el ojo del huracán se localizaba entre la ciudad de Puerto Cabezas y la comunidad Prinzapolka, en el Caribe norte y se dirigía al oeste del territorio nicaragüense, acompañado de fuertes lluvias que afectarán la zona norte y pacífica del país. La situación es grave en el puerto de Bilwi y en por lo menos 75 comunidades ubicadas en el litoral noreste del país. Bilwi o Puerto Cabezas, donde residen una 63.000 personas, es sumamente vulnerable a los desastres naturales, porque la gran mayoría de sus casas son "de tambo", es decir, viviendas de madera construidas en alto, lo que las deja expuestas a las ráfagas de vientos huracanados. Hay más de 33.000 habitantes que se negaron en su mayoría a cumplir con las órdenes de evacuación. Miles de hombres y mujeres salieron a última hora con sus niños a buscar refugio en viviendas más fuertes de concreto o los albergues que fueron establecidos el lunes por Defensa Civil en este empobrecido puerto del Caribe. Efectivos de Defensa Civil esperan que el ojo del huracán se aleje de la zona hacia el mediodía de este martes para iniciar los trabajos de rescate y salvamento y evaluar los daños. Los primeros reportes indican que la torre de control del aeropuerto de Puerto Cabezas colapsó, hay antenas de radioemisoras locales caídas, no hay agua, no hay luz, numerosas casas destruidas, barrios inundados y cuatro embarcaciones perdidas en alta mar. Como una tormenta potencialmente catastrófica de categoría 5, Félix tocó tierra hacia las 05H45 de la mañana (11H45 GMT) entre Sandy Bay y Bilwi, muy cerca de Punta Gorda, como a 15 kilómetros al norte de esa ciudad capital de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), dijo el meteorólogo Javier Jiménez. Félix se está moviendo hacia el oeste a cerca de 26 kilómetros por hora. Se espera que continúe en una trayectoria al Oeste con una disminución gradual en su velocidad de traslación durante las próximas 24 horas. Está previsto que el huracán se debilite según avanza por tierra, y se espera que se ralentice su avance. El ojo del huracán tocó el poblado de Dakora, una comunidad de la etnia miskita, dijo el líder indígena Broklin Rivera. "Lo que estamos sintiendo es muy fuerte. La situación está muy complicada, muy difícil y estamos imposibilitados de hacer algo. Hay gente en sus casas y no podemos hacer nada por ellos ahora", dijo. "La situación está caótica, Puerto Cabezas está quedando totalmente destruida", dijo Antonio Joya, delegado del Gobierno de la zona en Defensa Civil. "Estoy seguro que va a ser un desastre total", agregó. Los vientos cercanos a 260 kilómetros por hora castigaron durante horas pueblos pesqueros de casas humildes de madera, donde viven en su mayoría indígenas miskitos y la etnia garifuna, cerca de la frontera con Honduras. "Nos salimos de la casa porque el huracán se llevó el techo de (láminas) zinc, la casa se inundó, se cayeron los árboles y nos quedamos en la calle", relató un poblador de Puerto Cabezas. En Puerto Cabezas, la iglesia católica del pueblo ya se había derrumbado por los vientos y las lluvias, según reportes de las radios locales. Y hasta la Casa de Gobierno del municipio se desbarataba, de acuerdo con Joya. Las ambulancias y los camiones de bomberos pasaban entre los postes de alumbrado público y cables regados por el suelo con sus sirenas imponiéndose sobre el ulular de los vientos. En las pocas escuelas improvisadas como refugios, miles de personas hacinadas descansaban en el piso. En toda la región norcaribeña, poblada por mestizos y etnias indígenas, desde ayer fueron evacuadas unas 6.000 personas y llevadas a 13 albergues provisionales instalados en escuelas, donde las clases fueron suspendidas. "Félix" también obligó a evacuar el hospital central de Puerto Cabezas, cuyos pacientes fueron llevados al local del Instituto Nacional Tecnológico, donde desde hace un par de meses opera una misión médica de Cuba. Luis Carlos Ávila, jefe la misión cubana, indicó que hasta las 07:00 locales (13:00 GMT) no se reportaban personas heridas por el paso de "Félix" pero "todas las condiciones están preparadas para atender a la población". Ávila confirmó que la ministra de Salud, Maritza Cuan, se encuentra al frente de la atención médica de emergencia en Puerto Cabezas, ciudad a donde también fue enviado el jefe del Sistema de Atención y Prevención de Desastres (Sinapred), coronel Ramón Arnesto Sosa, y autoridades de otras instancias del gobierno. El mayor William Castro, jefe de la Defensa Civil en la ciudad, declaró que han tenido reportes preliminares de viviendas destruidas a causa del huracán "Félix", que tocó tierra este martes en el noreste de Nicaragua. No obstante, explicó que las autoridades no han realizado aún una inspección debido a que no pueden salir a la calle porque "los vientos son muy fuertes y los techos vuelan por los aires". En el mar, dos barcos pesqueros con 55 personas y un buque tanquero se encontraban extraviados al norte de Puerto Cabezas. "Y no podemos hacer nada", dijo Arnesto Soza. Félix avanza y ya está sobre Waspam, en la ribera del Río Wanki (Coco), adonde la situación es desesperada, según informa el alcalde Cornelio Teas. No hay combustible, no hay alimentos y no se logró evacuar a más de tres mil personas que viven en las zonas de mayor riesgo.

Viento terrible

Nadie durmió durante toda la noche en la RAAN. "El viento es terrible. Hay un rugido cuando arranca los tejados de las casas", dijo Lumberto Campbell, delegado presidencial para la Costa Caribe, quien se encuentra en Bilwi al frente de la emergencia. "No hay electricidad porque se cayeron todos los postes que sostienen los cables", señaló. Campbell dijo que los tejados salían disparados contra los árboles, y después se interrumpió la comunicación. "Puerto Cabezas está en el suelo, está destruido", dijo llorando una vecina de la ciudad que se comunicó con el canal 2 de televisión. Una niña murió en uno de los barrios costeros de la ciudad, debido a las inundaciones. El teniente Rogelio Flores confirmó la muerte de la niña recién nacida en un albergue de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), a consecuencia del frío. "Es el único caso que tenemos lamentablemente hasta ahora de fallecimiento", dijo. La fuente agregó que al menos 60 viviendas han sido totalmente destruidas. La torre de Radio Caribe ha sido derribada, los techos de los edificios principales de Bilwi, como la Iglesia Católica y el Consejo Supremo Electoral, han sido destrozados, la lluvia no cesa desde las diez de la noche del lunes. Todavía a las 7:35, según reportes de vecinos a través de Radio La Primerísima, los poderosos vientos continúan azotando la ciudad de Puerto Cabezas. "Esto está como que comienza, están muy fuertes, no hay nadie en las calles", dijo Oscar, un vecino de Bilwi. La gente cuenta cuenta de árboles y postes eléctricos caídos, la voladura de techos y letrinas destruidas en la ciudad de Bilwi, principal ciudad portuaria de la RAAN. El coronel Rogelio Flores informó en Puerto Cabezas, de que en esa ciudad no se ha registrado ninguna víctima humana, a pesar de que en las calles se aprecian postes del tendido eléctrico tumbados y parte de techos de las viviendas arrancadas por los árboles. Las lluvias en el Caribe Norte, según las fuentes, han sido moderadas, pero no se descarta que la intensidad aumente en las próximas horas. Flores, director de protección civil en la zona afectada en Nicaragua, dijo que las autoridades han recibido llamadas de auxilio por parte de tres botes en el mar con un total de 49 personas a bordo. Hasta el momento no había reportes de fallecimientos. Dijo que más de 12,000 personas habían sido desalojadas. Sin embargo, muchos indígenas miskitos se negaron a abandonar las tierras bajas y más bien se dirigieron a refugios en escuelas. Había cortes en el servicio eléctrico y telefónico en gran parte de la región, dificultando saber lo que ocurría a medida que los vientos comenzaban a golpear esta zona alejada y pantanosa, con muchas partes a las que sólo es posible llegar en canoa. El gobierno envió más de 500 soldados antes de que llegara la tormenta, pero se preparaba a mandar más ayuda una vez que el huracán se haya retirado. El poderoso huracán golpeaba las costas de Nicaragua y Honduras y, con sus vientos amenaza con devastar la región tal como Mitch que, hace casi 10 años, dejó miles de muertos y desaparecidos. "Félix" podría provocar una subida de la marea de casi cinco metros y medio sobre los niveles habituales, combinado con fuertes olas. Además, el huracán conllevará lluvias de entre 127 y 254 milímetros en el noreste de Nicaragua y gran parte de Honduras, que según el NHC "producirán probablemente riadas y corrimientos de tierra con peligro para la vida de la población". El presidente Daniel Ortega precisó que el "alerta roja" rige en Bilwi y en las localidades de Waspam y Cabo Gracias a Dios, en la frontera con Honduras. "Estamos trabajando desde ayer en la evacuación de civiles ubicados en zonas de riesgo, para evitar la pérdida de vidas humanas", dijo el mandatario al señalar que desde el lunes se encuentran en la zona los jefes de las principales instancias de atención a desastres del gobierno y del Ejército. El director del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales, Alejandro Rodríguez, había anticipado a la medianoche que Félix giró un poco su rumbo hacia el sur y "va a tocar tierra un poco al sur de la frontera entre Honduras y Nicaragua en las cercanías de Cabo Gracias a Dios". Ante este cambio en la trayectoria, "los daños pueden ser más extensos en el territorio nicaragüense", dijo Rodríguez que acompañó al presidente Daniel Ortega en un llamado a la población a que tomen todas las medidas para que protejan sus vidas. Las autoridades centroamericanas evacuaron a miles de residentes y turistas de las costas del Caribe, donde los gobiernos se preparaban para lo peor. Félix está disminuyendo además la velocidad de desplazamiento, lo que anticipa lluvias más severas, y un creciente riesgo de inundaciones y aludes en las zonas montañosas "Estamos haciendo evacuaciones preventivas sobre todo en Roatán y Guanaja", dos de las tres mayores Islas de la Bahía en el Caribe hondureño, tanto por mar como por aire, informó Marco Burgos, jefe de la Comisión Permanente de Contingencias de Honduras. En Honduras, tanto la capital como los departamentos del Caribe, Islas de la Bahía, Gracias a Dios, Colón, Atlántida, Yoro, Cortés y Norte de Olancho, están en alerta roja. Según el presidente hondureño, Manuel Zelaya, este nuevo ciclón no es como el huracán Mitch, aunque puede provocar "gravísimos daños". La alerta roja declarada en Tegucigalpa implica la evacuación de un número no determinado de personas, aunque según el cuerpo de bomberos son 300.000 los que viven en zonas de riesgo. Ya se han evacuado más de 1.800 personas que estaban es Islas de la Bahía, la mayor parte turistas o trabajadores eventuales y se han desalojado familias de las zonas de riesgo en el departamento Gracias a Dios, donde impactará en principio el ciclón. Las autoridades nicaragüenses movilizaron a 570 militares a esta región, donde se anunciaban fuertes lluvias y se decretó alerta amarilla en varios departamentos del norte del país. Unas 10.000 personas, en su mayoría de etnia miskita, de las 50.000 que viven en esta región, fueron evacuadas a lugares más seguros. En Guatemala, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres decretó alerta naranja ante la llegada de Felix. En Belice las autoridades iniciaron evacuaciones preventivas de los cayos y algunas zonas costeras del sur del país, informó a la AFP el responsable de operaciones del organismo de Emergencias Nacionales, Santiago Acosta. En El Salvador, las autoridades de Protección Civil decretaron alerta amarilla por las lluvias, aunque de momento no se prevén evacuaciones preventivas, y en Costa Rica, la Comisión Nacional de Emergencias está preparada para evacuar comunidades vulnerables afectadas por las lluvias, especialmente en el Pacífico y la zona central del país. Decenas de miles de pobladores y turistas fueron evacuados antes de la llegada de Félix en Honduras y Nicaragua, donde todavía se recuerda la devastadora tormenta Mitch que causó la muerte de miles de personas en 1998. El huracán amenazaba también a muchos pueblos pobres de Honduras y Guatemala que están en las colinas tierra adentro pero son muy vulnerables a los deslaves y las lluvias.

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