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Fénix arrasó con Bilwi y gran parte del Caribe Norte, informa el gobierno

Agencias DPA, ACAN–EFE, AFP y Notimex. Desde Managua y Bilwi. | 4 de Septiembre de 2007 a las 00:00
Fénix arrasó con Bilwi y gran parte del Caribe Norte, informa el gobierno
Cuatro muertos, 35,035 personas damnificados, cerca de 13,000 evacuados, 5,000 viviendas destruidas, el 90% de las viviendas de la ciudad de Bilwi sin techos o destruidas, Krukira, Bismuna y Barra de Sandy Bay totalmente destruidas, es el saldo preeliminar del paso del huracán Félix, ofrecido esta tarde por el delegado presidencial para el Caribe, Lumberto Campbell. El informe fue dado a conocer en una rueda de prensa donde el presidente Daniel Ortega se comunicó telefónicamente con funcionarios de su gobierno enviados a Puerto Cabezas, capital de la región del Caribe norte que también fue muy perjudicada por el violento ciclón. De acuerdo al recuento inicial, tres hombres adultos y una niña murieron en diferentes circunstancias durante el embate de "Félix", que con la fuerza de un huracán de categoría cinco castigó durante varias horas el extremo norcaribeño del país. "Félix" también dejó más de 5,000 viviendas dañadas, muchas de ellas de forma total, en 32 comunidades del municipio de Puerto Cabezas, 580 kilómetros al noreste de la capital, así como en el casco urbano de la ciudad portuaria y poblaciones vecinas. La ministra de salud, Maritza Cuan precisó desde la región del Atlántico al presidente Ortega que la niña falleció poco después de nacer, en una vivienda de Puerto Cabezas -la zona más golpeada por el huracán- debido a que su madre se negó a salir de su casa y recibir asistencia médica en un refugio. Las otras víctimas son tres hombres, uno de los cuales es un indígena que se negó a evacuar y que fue aplastado por su vivienda; otro falleció al caer de un techo que reparaba a última hora debida a graves heridas causadas por una lámina de zinc, informó el secretario del Poder Ciudadano del Caribe, Lumberto Campbell. La cuarta víctima es un indígena miskito de la comunidad costera de Sandy Bay cuyo cuerpo apareció flotando en aguas del mar Caribe, informó el mayor Ernesto Soza, director del Sistema Nacional de Prevención y Mitigación de Desastres Naturales (Sinapred). INFORME DEL DELEGADO DE LA PRESIDENCIA PARA EL CARIBE. Comandante Lumberto Campbell BALANCE DE DAÑOS DE LA DEFENSA CIVIL. Coronel (r) Ramón Arnesto Soza ESCUCHE LA DRAMÁTICA VALORACIÓN DEL GOBERNADOR DE LA RAAN, REYNALDO FRANCIS (martes 9:30 de la mañana) Campbell se comunicó telefónicamente con el presidente Daniel Ortega durante una comparecencia pública. Informó que la población afectada por el meteoro, según datos preliminares, es de 38.000 personas. La fuente indicó que unas 5.500 viviendas han resultado dañadas y que en el Caribe Norte del país hay comunidades con un 80 por ciento de las casas sin techo, por la violencia de los vientos de hasta 260 kilómetros por hora del ciclón. Campbell anotó que centenares de las 13.000 personas evacuadas ya han dejado los 73 albergues y han comenzado a regresar a sus hogares de origen, tras cesar la violencia de los vientos. Según el informe preliminar de la Defensa Civil, los barrios costeros de Puerto Cabezas permanecen inundados y las fuertes corrientes han vuelto intransitable las vías de acceso a la ciudad. Las autoridades nicaragüenses también reportan daños materiales, aunque no víctimas, en otras comunidades del Caribe Norte. En el municipio de Waspam y Cabo Gracias a Dios (fronterizo con Honduras) las autoridades locales solicitaron con urgencia combustibles y alimentos para casi 3.000 personas. El coronel Ramón Arnesto Soza, jefe del Sistema de Atención y Prevención de Desastres, dijo que recibieron "información alarmante" de poblados indígenas como Sandy Bay, Pájara y Bismona, situados en la frontera con Honduras y donde "Félix" impactó esta madrugada (local). "Hay prácticamente una destrucción total de techos y una buena parte de viviendas totalmente destruidas", dijo Arnesto al señalar que sólo en Sandy Bay el viento se llevó las 3,000 viviendas de madera de la comunidad y sólo quedaron en pie "unas 15 casitas de concreto (cemento)". Mientras tanto, en el pequeño poblado de Tuapí, de las 110 casas existentes, 103 fueron arrasadas por "Félix" y las restantes siete sufrieron daños severos, señaló el oficial. Cerca de 13,000 personas fueron evacuadas y llevadas a refugios, de las cuales la mayoría ya está regresando a sus comunidades, explicaron los funcionarios. Sin embargo, debido a los daños en las viviendas, urge enviar ayuda alimentaría, agua potable y plástico negro para los damnificados. En el municipio de Puerto Cabezas, 32 comunidades se vieron afectadas con más de 9,000 personas evacuadas a refugios, mientras que en la zona urbana del puerto se reportaron 2,686 viviendas dañadas. "El 90 por ciento de las viviendas de Puerto Cabezas están sin techo y el 80 por ciento del tendido eléctrico y telefónico de la ciudad colapsó″, explicó por su parte Lumberto Campbell, enviado por Ortega a la zona para coordinar tareas de emergencia. Además, se informó que el muelle de Puerto Cabezas "se partió a la mitad", quedando dañado en por lo menos 200 metros de su extensión.

Embestida de espanto

El huracán Félix embistió este martes con toda su potencia las costas del Caribe norte. La zona más golpeada fue Puerto Cabezas, ciudad más poblada del Atlántico norte, así como las comunidades costeras y el municipio minero de Bonanza –anclado en las montañas– donde se estima viven más de 70.000 indígenas, criollos (negros) y mestizos. Desafiando las órdenes de evacuación, muchos habitantes de esta zona prefirieron "resguardarse en frágiles viviendas de madera, que fueron arrasadas por el monstruoso ciclón. "Puerto Cabezas está destruida, hay viviendas, iglesias, árboles y postes de energía eléctrica caídos por todas partes, no hay luz, ni agua, la gente perdió lo poco que tenía", dijo a la AFP el gobernador de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), Reinaldo Francis. El ciclón impactó en la madrugada de este martes en su máxima categoría 5, acompañado de fortísimas lluvias y vientos que llegaron en un momento a los 260 kilómetros por hora, a las empobrecidas costas de la RAAN, 500 km al noreste de la capital, donde viven cerca de 200.000 nicaragüenses en condiciones se extrema pobreza. Nativos del lugar cuentan que el mar azotó con furia las rústicas poblaciones pesqueras que están situados en las costas del Caribe, muchos de cuyos pobladores huyeron con los medios a su alcance a zonas seguras. El ojo del huracán prevaleció sobre la región durante casi cuatro horas destruyendo todo lo que encontraba a su paso. "La situación es caótica y desoladora, hemos encontrado casas que salieron volando por el aire con toda la gente adentro, que cayeron desplomadas como caja de cartón en el piso", dijo el gobernador. "Estamos mal, por las calles no se puede transitar debido a los derrumbes, la gente está alarmada, sin agua, luz, muchos no tienen qué comer", advirtió en su primera valoración oficial. Según Defensa Civil, cerca del 90% de la infraestructura de Puerto Cabezas quedó destruida y se reseñan enormes daños materiales en comunidades costeras de Sandy Bay y Bismona, donde las autoridades intentarían llegar en cuanto disminuya la intensidad de la tormenta, que persistía en la zona. Los informes indican que la torre de control del aeropuerto de Puerto Cabezas y las antenas de varias radioemisoras locales cayeron y que el viejo muelle de madera de la ciudad se partió en dos. "Los daños materiales son cuantiosos, el huracán dejó a la ciudad casi sin techo, el panorama es desastroso", relató a la AFP el concejal y miembro del Comité de emergencia de la región, Rigoberto González. El ciclón también arrasó parcialmente con algunos centros de refugio, al que acudieron más de 13.000 personas, así como parte de la estructura del centro provisional donde se alojó a más de 300 pacientes del hospital, entre ellos seis bebés neonatos, de acuerdo con los reportes oficiales. También se registran daños parciales en el municipio de Waspán, cabecera de varias comunidades indígenas ubicadas a orillas del río Coco, en la frontera con Honduras, donde el 15% de las viviendas fueron destruidas, y numerosos árboles quedaron caídos sobre la carretera, bloqueando el paso. Defensa Civil del Ejército informó que 10 embarcaciones pesqueras están desaparecidas en alta mar, pero que persiste la esperanza de que hayan anclado a tiempo en una costa segura, dijo el teniente coronel Samuel López. Una embarcación de origen norteamericano que se encontraba en alta mar con 35 personas a bordo y que se daba por desaparecida, entró hace una hora a puerto e informó a la Fuerza naval de Nicaragua que se encontraban fuera de peligro, aseguró el oficial. Efectivos de Defensa Civil se disponían a iniciar los trabajos de rescate en las comunidades más afectadas, muchas de las cuales se encontraban aisladas por las inundaciones provocadas por las lluvias que aún azotan con fuerza la región. El teniente coronel Samuel Pérez, de la Defensa Civil, indicó que se ha registrado como desaparecido a un vecino de la comunidad de "Sandy Bay", en el Caribe Norte. "Además hay un joven -cuyo nombre no se precisó- que sufre heridas de gravedad, tras ser impactado por una hoja de zinc que se desprendió de una vivienda", añadió. Las ráfagas han causado además severos daños materiales en Puerto Cabezas y otras comunidades del Caribe norte de Nicaragua. "El muelle de Puerto Cabezas fue partido" por los vientos huracanados, precisó Pérez, desde el centro de operaciones de Defensa Civil, en Managua. La fuente informó del deterioro del 80 por ciento de las "líneas vitales" (cables telefónicos y eléctricos) y que un porcentaje igual de viviendas han perdido sus techos en Puerto Cabezas. En esa ciudad portuaria tampoco "hay comunicación convencional ni hay electricidad", agregó. Según el informe preliminar de la Defensa Civil, los barrios costeros de Puerto Cabezas permanecen inundados y las fuertes corrientes han vuelto intransitable las vías de acceso a la ciudad. Las autoridades nicaragüenses también reportan daños materiales, aunque no víctimas, en otras comunidades del Caribe Norte. En el municipio de Waspam y Cabo Gracias a Dios (fronterizo con Honduras) las autoridades locales solicitaron con urgencia combustibles y alimentos para casi 3.000 personas. La Asamblea Nacional suspendió hoy su sesión plenaria a causa del paso del huracán, que aún mantiene su "ojo" en el país. Los legisladores pidieron reformar el presupuesto de la nación y asignar mayores recursos a los zonas afectadas por el huracán.

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