Escúchenos en línea

Al menos 125 muertos por huracán Félix

Varias agencias. Desde Bilwi, RAAN. | 6 de Septiembre de 2007 a las 00:00
Al menos 125 muertos por huracán Félix
Soldados nicaragüenses, hondureños y estadounidenses revisaban remotas playas y el mar abierto el jueves en busca de sobrevivientes y cadáveres luego que el huracán causase al menos 125 muertes, muchos de ellos pobladores miskitos que murieron cuando trataban de escapar de la poderosa tormenta. Félix surgió el viernes pasado y cobró fuerzas rápidamente en las aguas profundas y cálidas del sur del Caribe. Nicaragua decretó la advertencia de huracán 24 horas antes de que la tormenta llegase a la costa, y se apresuró a notificar a la remota región autónoma de la costa atlántica, que desconfía profundamente del gobierno. Pocos se dieron cuenta de que la tormenta iba a llegar a la categoría 5 tan rápidamente. Unos 150.000 miskitos –descendientes de indígenas, colonos europeos y esclavos africanos– viven las islas de los arrecifes y aldeas de la selva, principalmente en la costa de Honduras y Nicaragua. Los escombros impidieron que por lo menos una misión de rescate desembarcara en Sandy Bay, donde el ojo de Félix tocó tierra el día anterior con poderosos vientos de 257 kph (160 mph) y una marejada proyectada de seis metros (18 pies) sobre el nivel normal de las mareas. Desde lejos, los marineros veían palmeras caídas y chozas de madera reducidas a astillas. También vieron a mujeres que lloraban en la orilla. El canal 4 de la televisión local presentó videos de los Cayos Mískitos totalmente arrasados. Sólo quedaron los troncos sobre los cuales antes se levantaban unas 100 viviendas o chozas. Sara Isolina Alvarado, una mujer rescatada ahí por el ejército, dijo que las autoridades de Puerto Cabezas les avisaron tarde sobre la aproximación del huracán. Alvarado dijo que varios de sus familiares y vecinos han desaparecido y que ella no se explica cómo se salvó de morir. "Los hombres andaban pescando en alta mar cuando llegó el huracán y no sabemos de ellos", dijo. Agregó que al ver venir la tormenta, la gente que estaba en la comunidad, en su mayoría mujeres y niños, se disputaban los pocos botes que habían y eran tantos que éstos se hundían. "Estamos sin comida, sin agua, sin ropa, sin nada y tenemos frío", dijo mientras se acomodaba en la lancha del ejército que la rescató el jueves. Más de un millar de indios miskitos se agolparon este jueves en el muelle de Bilwi para recibir los cuerpos en descomposición de 17 náufragos, 15 de hombres y dos mujeres, que habían desaparecido con el paso de huracán Félix. Las víctimas fueron halladas en los manglares y eran pescadores que residían en Bilwi y las autoridades que los encontraron sospechan que hay más en la zona, los cuales pueden emerger al amanecer del viernes. Los cadáveres fueron rescatados por pequeñas embarcaciones de la Marina en los alrededores de los devastados cayos Miskitos y Maras, al noreste de las costas del mar Caribe, donde tras ahogarse por la furia del huracán, salieron a flote expuestos al sol por más de un día. Los forenses trataban de sacar los cuerpos con ayuda de los marineros, en medio de la desesperación y el llanto de los nativos que corrían sobre el viejo muelle de Puerto Cabezas, dificultando el traslado hacia la playa donde eran tendidos para que sus familiares pudieran reconocerlos. "Mi sobrino murió en los cayos ahogado y quiero saber de él", reclamaba Bertha Parista, de 50 años, que había pasado horas en el muelle esperando el arribo de las embarcaciones pesqueras y de marina que salieron a buscar a los miskitos que se perdieron en alta mar. Las autoridades impidieron el paso de la gente debido al mal olor que expedían los cadáveres en descomposición, que pasaron a formar parte de la lista de más de 125 víctimas que se tragó el huracán durante su paso hace dos días por el Caribe nicaragüense. El rescate se produjo en medio del malestar que poco a poco crecía este jueves entre los miskitos que pueblan por mayoría Bilwi, 500 kms a noreste de Managua, tras conocer por pescadores que la Marina quería quemar los cuerpos putrefactos en otro lugar. Abelino Cox, vocero del Comité Regional de Emergencia, dijo a la AP que entre los 125 muertos se incluyen dos de última hora reportados desde Sing Sing, 60 kilómetros al norte de Puerto Cabezas. Agregó que brigadas de rescate que llegaron a la comunidad de Awastingni, habitada por indígenas de las etnias zumos y mayagna, encontraron que fue destruida totalmente y que 14 personas están desaparecidas. La comunidad está ubicada en plena selva, 90 kilómetros al noroeste de Puerto Cabezas, lejos del litoral. Al menos 52 cadáveres fueron hallados flotando en aguas de las costas hondureñas. Las autoridades hondureñas rescataron a 150 indígenas miskitos nicaragüenses flotando en tablas, boyas y canoas, tras ser desalojados de sus viviendas por el mar embravecido. Muchos de los sobrevivientes fueron arrastrados a la costa o encontrados en el mar sufrían deshidratación y estaban siendo atendidos en la aldea costera hondureña de Villeda Morales. "Nueve de ellos están graves de salud y son atendidos por cinco médicos hondureños en la provincia de Gracias a Dios", afirmó. "Creemos que hay muchas otras personas flotando en el mar", informó Carolina Echeverría, diputada del oficialista Partido Liberal en Honduras, quien representa a la provincia nororiental de Gracias a Dios, fronteriza con Nicaragua. El coronel Saúl Orlando Coca, de la Comisión Permanente de Contingencias de Honduras, dijo a la AP que "no se trata de pescadores, son indígenas nicaragüenses que venían a Honduras en tres canoas en busca de comida y refugio después que el huracan Félix destruyó sus viviendas en una comunidad cercana a Puerto Cabezas", agregó. Entrevistado por teléfono desde la costa remota y pantanosa de la selva, Coca informó que oficiales estadounidenses y hondureños patrullan el océano y la costa en botes y helicópteros, mientras soldados recorrían las playas a pie. Los aldeanos locales buscaban a los desaparecidos. El jefe de la Defensa Civil de Puerto Cabezas, Coronel Ramón Arnesto Soza, dijo a la AP que las cifras sobre muertos desaparecidos son preliminares y que podrían aumentar a medida que las brigadas de socorro lleguen a apartadas comunidades miskitas, donde es difícil llegar por obstáculos en los caminos y los ríos navegables. Agregó que Martín Alvarez, capitán de un barco pesquero, les informó que recogió nueve cadáveres en descomposición en el océano y los llevaba a tierra, pero el hecho aún no está confirmado. Los que soportaron la tormenta en tierra carecían de agua potable. Un fotógrafo de la AP llegó a una aldea aislada donde lo único que había para beber era leche de cocos caídos. El gobierno nicaragüense dijo que necesitaría al menos 30 millones de dólares para reconstruir. La escasez de alimentos y combustible continuaba el jueves pese a que la ayuda estaba llegando a Puerto Cabezas, la capital regional a la que el acceso es difícil incluso con buen tiempo. El presidente de Honduras, Manuel Zelaya, envió barcos y un helicóptero militar para ayudar en los rescates. El Comando Sur de las fuerzas armadas estadounidenses envió un buque anfibio a Nicaragua para ayudar a coordinar los esfuerzos de socorro. Venezuela también envió ayuda y 57 médicos y enfermeras de Cuba que ya estaban en la costa miskito se sumaron a las tareas de ayuda. El jueves, Félix se había visto reducido a persistentes lluvias en el estado mexicano de Chiapas, pero los ríos crecidos y las inestables laderas de montañas impidieron que miles de personas regresasen a sus casas en Centroamérica. En Honduras, un muchacho de 15 años fue sepultado el miércoles por lodo cuando trataba de reparar una tubería de agua en Tegucigalpa y un hombre de 34 años se ahogó en una zanja en El Progreso. En tanto, un repentino aguacero de una hora provocó la tarde del jueves el desbordamiento de un río en Tegucigalpa matando a una vendedora de un mercado, que estaba embarazada, y un niño resultó desaparecido tras ser arrastrados por la corriente, informaron las autoridades. El obsoleto drenaje de la capital ayudó a incrementar las inundaciones. La lluvia desprendió cables de electricidad dejando sin energía algunos sectores, árboles y rótulos cayeron sobre vehículos y las autoridades reactivaron el estado de emergencia.

Descarga la aplicación

en google play en google play