Escúchenos en línea

Invierno tuvo balance positivo

Managua. Xinhua. | 5 de Noviembre de 2015 a las 17:41
Invierno tuvo balance positivo

El periodo de lluvias concluyó con un balance positivo, según las conclusiones presentadas en el "II Congreso Nacional Agropecuario, Cambio Climático y Productividad" celebrado el 3 y 4 de noviembre en Managua.

La crisis que por segundo año consecutivo afectó a Centroamérica no doblegó los ánimos de los productores nicaragüenses, pues aunque hubo pérdidas provocadas por el fenómeno climático de "El Niño", las lluvias de septiembre y octubre contribuyeron a nivelar las pérdidas para mantener el equilibrio en favor del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB).

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señaló que en el corredor seco de América Central, compartido por Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua se perdió el 80 por ciento de los cultivos.

Los productores nicaragüenses celebraron sin embargo el hecho de que en el país se cultive tres veces al año y que las pérdidas del corredor seco se compensaron con los buenos rendimientos en otras provincias del Pacífico, con mejor régimen de precipitaciones.

Cientos de productores nicaragüenses aunaron esfuerzos durante dos días en el congreso para analizar el impacto de la inclemencia en los cultivos y la ganadería y consensuar mecanismos de adaptación, ante las cada vez más rudas condiciones que impone la naturaleza, gravemente afectada por la mano del hombre.

Según el presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (UPANIC), Michael Healy, la mejoría en la calidad de las precipitaciones desde mediados de septiembre y a lo largo de octubre de este año alejó las posibilidades de que la región encarara una crisis humanitaria provocada por un cuadro de hambruna.

 

"Hubo pérdidas que no podemos negar, pero las lluvias de los últimos meses han tenido un impacto positivo en las metas productivas, las lluvias recientes han minimizado el impacto negativo en los cultivos y la ganadería provocada por "El Niño" sostuvo Healy.

De acuerdo con las evaluaciones de los productores agropecuario y funcionarios del Ministerio de las Recursos Naturales y el Ambiente (Marena) de Nicaragua, el impacto de "El Niño" en la producción de maní, por ejemplo, será de 8 o 10 por ciento, muy inferior al 20 por ciento inicialmente previsto.

Las evaluaciones preliminares de los agricultores nicaragüenses tras concluir la temporada de lluvias, es que los cultivos de caña de azúcar y sorgo, también tendrán, en general, una reducción moderada en sus rendimientos productivos, lo suficiente para evitar sobresaltos mayores y mantener con tendencia al alza el Producto Interno Bruto (PIB).

Datos de la FAO muestran que la agricultura representa del 18 al 20 por ciento del PIB de Nicaragua y que el 50 por ciento del total de las exportaciones del país provienen de la agricultura, que genera entre el 32 y el 35 por ciento del empleo.

Las evaluaciones preliminares de los productores nicaragüenses también señalan que aunque hubo un "invierno" (temporada de lluvias) deficitario en el ciclo 2015-2016, la producción arrocera tanto de riego como de secano ha sido lo suficientemente buena para garantizar el abastecimiento del mercado local.

Según los arroceros, la meta de siembra en el ciclo 2015-2016 era de 66.500 hectáreas, sin embargo los problemas climáticos redujo la previsión de cultivos en 56.500 hectáreas, lo suficiente para mantener abastecido el mercado local y, por tanto, mantener el equilibrio de precios de los granos básicos esenciales en la dieta de los centroamericanos.

El viceministro del Marena, Roberto Araquistain, consideró, por su parte, que la producción arrocera cerrará 2015, con un estimado que oscila entre los 4,5 y los 5 millones de quintales del grano.

Araquistain señaló que uno de los lugares donde más área de arroz de secano se sembró es en el vallo de Jalapa, zona norte, con unas 24.500 hectáreas.

"Ahí los problemas por el déficit de lluvias no han sido tan severos" aseguró el funcionario.

El arrocero y presidente de la Cooperativa Omar Torrijos, en Valle de Sébaco, Matagalpa, zona norte, Ruperto Membreño, dijo que a pesar de que las lluvias no han sido buenas, los niveles de Río Viejo, otro municipio de esa región norte, se mantienen y la producción del grano está garantizada.

En el departamento de Chinandega, el cual forma parte del corredor seco centroamericano, el arroz de secano muestra un buen desarrollo y los arroceros descartan algún tipo de problema al momento de sacar la producción.

“Los cultivos en su etapa vegetativa están bien, el arroz ha resistido a la parte de la sequía y vamos a tener buena cosecha", dijo el presidente de la Cooperativa El Progreso del municipio de El Viejo, Chinandega, Enrique Obando.

Todos los productores agropecuarios del corredor seco nicaragüense coinciden en que la producción de granos en otras provincias con mejores niveles de lluvias, permite al país empalmar con el próximo ciclo agrícola.

El mismo cuadro de pérdidas y compensaciones muestra el país en materia de producción pesquera.

El déficit productivo en el Pacífico es compensado con las buenas perspectivas productivas en el Caribe, suficientes para establecer un balance general positivo, en consideración de los productores reunidos la víspera en Managua.

El Instituto de la Pesca y Acuicultura (Inpesca) de Nicaragua señaló que en la región del Caribe los niveles de producción pueden cerrar el año con crecimientos entre un 8 y un 10 por ciento, en relación a 2014.

Según el presidente ejecutivo de Inpesca, Danilo Rosales, en el Caribe, las exportaciones de langostas han generado a la fecha unos 58 millones de dólares, parecidos a las exportaciones de camarón de cultivo.

Contrario al Caribe, la producción en el Pacífico nicaragüense se ha visto mermada por los efectos del cambio climático, reportó Rosales.

"A septiembre, tenemos estimado un 15 por ciento menos de producción que el año pasado, y en exportaciones un 14 por ciento menos, y en costos un 15 por ciento menos", puntualizó.

Rosales recalcó que las expectativas positivas de incrementos en la producción y en las exportaciones pesqueras en el Caribe amortiguaron el efecto negativo por la baja que registra la producción en general, lo cual ha permitido alcanzar un cierto equilibrio en la balanza productiva del sector y del país.

Para los agricultores nicaragüenses, la mejor de manera de encarar el cambio climático radica en diversificar la producción y desarrollar mecanismos que permitan la adaptación a los tiempos rudos que impone la naturaleza.


Descarga la aplicación

en google play en google play