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«Situación es caótica» reconocen organismos internacionales y prometen ayuda masiva

Varias agencias. Desde Managua. | 7 de Septiembre de 2007 a las 00:00
La situación en el Caribe Norte se ha descubierto mucho peor que en las primeras estimaciones: la devastación ha afectado a 100 mil personas que han perdido sus hogares o han resultado heridas y el número de muertos es aún incalculable. Una reunión entre los organismos internacionales de asistencia humanitaria y el Gobierno de Managua, en el edificio del Sistema de Naciones Unidas, determinó el viernes que la situación es "caótica" y requiere "atención inmediata". Fuentes diplomáticas informaron hoy que cerca de 100 mil personas necesitan "asistencia urgente", pero reconocieron que se están registrando muchas dificultades por los problemas de acceso de las comunidades más dañadas. El coordinador en Nicaragua de las agencias de Naciones Unidas, Alfredo Nissair, anunció sus representadas (FAO, UNICEF, PNUD, OPS, entre otras) y los gobiernos europeos, de EEUU y de Japón, entre otros, acordaron suministrar 43 millones de dólares. También prometió ayuda humanitaria durante al menos los próximos seis meses, para atender las urgentes necesidades de alimentos, agua potable, ropa, medicinas y viviendas provisionales, para beneficiar a un poco más de 120 mil personas. La Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), declarada en "estado de desastre", es ya agreste y pantanosa y en las actuales circunstancias es casi imposible el acceso directo a la zona, cuya población, de aproximadamente 200 mil personas, permanece aislada, dijeron las fuentes. Sólo se puede llegar por aire o por mar, porque las carreteras están cortadas y los ríos, tradicional medio de comunicación, están desbordados, agregaron. La pestilencia en la zona, totalmente anegada, por los muchos animales muertos que debe haber bajo las aguas, pone ahora en peligro la salud de los sobrevivientes, añadieron. Las autoridades dan cuenta de 18 mil 477 desplazados, que han sido alojados en más de cien albergues temporales, 8 mil 848 casas destruidas y las redes de comunicación colapsadas. Tampoco hay luz eléctrica ni agua potable. La mayoría de la población afectada y necesitada de asistencia permanece en una región extensa, a unos 600 kilómetros al norte de Managua, desde donde se ha establecido un puente aéreo para llevar la ayuda. En Bilwi, capital portuaria de la zona nordeste de Nicaragua, se centra el acopio de la asistencia internacional que llega a Nicaragua. Y se espera que baje el nivel del río Coco, que desemboca en el Caribe, para aprovechar su caudal, actualmente 11 metros por encima de lo normal, para transportar carga y desplazados, muchos, según se cree, totalmente incomunicados y a la intemperie. "Las comunicaciones entre los afectados y sus familiares constituyen un primer elemento de información para determinar si están bien o como están", dijo hoy Helena Ranchal, responsable del Departamento de Ayuda Humanitaria para la Comisión Europea (ECHO). Ranchal participó en una rueda de prensa en la que se explicó que la Comisión Europea ha aprobado un millón de euros (1,3 millón de dólares) para asistir de forma inmediata a 50 mil personas, en un período de tres meses. La jefa de despacho de la alcaldía de Bilwi, Mirna Taylor, declaró a través de un teléfono celular que la ciudad está destruida, colapsada por los escombros, árboles caídos y los postes del tendido eléctrico. En su comunidad, agregó, aún se busca a 105 personas de las que no se tiene ninguna información. "Los cadáveres de los que murieron en "Sandy Bay" y los Cayos misquitos siguen llegando (a Puerto Cabezas) y anoche fueron enterrados varios en el cementerio de la ciudad", relató Taylor. La ciudad huele mal, dijo, y al paso del huracán, ahora todos temen por las posibles enfermedades. "Félix", un huracán de categoría cinco que se desarrolló rápidamente en las cálidas aguas del Caribe, golpeó con vientos de 260 km/h la zona norte de la RAAN, destruyendo decenas de comunidades indígenas y causando graves daños en la infraestructura de Bilwi, la capital regional. El último informe preliminar oficial del gobierno contabiliza 39 personas muertas, 105 desaparecidas, 18,477 evacuadas, 90 rescatadas con vida, casi 70 mil habitantes afectados, 7,795 casas destruidas, y 8,848 viviendas afectadas. No obstante, esta mañana la cifra de víctimas mortales dejadas por el huracán Félix ascendía a 168, según datos preliminares ofrecidos por autoridades policiales que realizan labores de búsqueda, rescate y traslado de ayuda a los afectados. Las principales necesidades de los damnificados son agua purificada, alimentos y medicinas.

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