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Fundación española mantiene actividades para financiar proyectos en el país

Sevilla, España. Agencias. | 15 de Noviembre de 2015 a las 11:26

El rastrillo solidario que organiza la Fundación Prodean en la ciudad ha cumplido diez años, una década marcada por la solidaridad de sus voluntarios y el servicio de ayuda. Su portavoz en Mérida, María Santiago, explica que Prodean es una institución privada sin ánimo de lucro dedicada a promover el voluntariado, a formarlo, y que actúa tanto a nivel nacional como internacional. Nació en Sevilla en el año 1990 con objetivo de situar la dignidad de la persona en el punto de partida, en el centro y en el fin de toda la acción social.

Entre las actuaciones internacionales, Santiago destaca que se desarrollan proyectos en países que se encuentran en vías desarrollo, principalmente de Asia y América. "En esos proyectos se implican a las personas que viven en el país y les ayudamos para que sean los promotores de su desarrollo", puntualiza la portavoz. En concreto, el proyecto que este año busca apoyar el rastrillo solidario a través de los beneficios que obtengan es la equipación y las becas para una escuela de hostelería en la ciudad de Diriamba, en Nicaragua.

Para financiar este tipo de iniciativas el rastrillo es el evento estrella, pero no el único en el que participan su centenar de voluntarios a lo largo del año. Prodean lleva a cabo acciones de voluntariado en la ciudad, sobre todo, centradas en los ancianos que están solos y necesitan ayuda, como acompañarles a la compra, a la farmacia o al médico. Asimismo, desde la fundación ya están haciendo gestiones para poder acompañar en el hospital a los niños que estén ingresados para que los padres puedan tener un tiempo para el desahogo.

"Nuestro rastrillo siempre se ha caracterizado por ser muy artesanal, con objetos únicos porque están hechos a mano por nuestras voluntarias y tenemos todo tipo de cosas, desde abalorios, dulces típicos de la región, ropa de bebé, mantelería, cerámica traída de Portugal y juguetes", apunta Santiago. En este sentido, cabe destacar que la tómbola es un éxito entre los niños porque siempre toca. Las hermanas Dori y Victoria Cortés, junto a Julia González, suelen llevar la tómbola, algo que les produce mucha alegría porque confiesan que les compensa colaborar.

"El rastrillo está casi siempre abarrotado y estar en el Parador es un punto a favor porque los que están alojados lo ven, además, los emeritenses se toman el rastrillo como una obligación y por aquí puede pasar casi la mitad de la población de Mérida", asegura. Sobre este asunto, conviene señalar que hasta este año se ha celebrado siempre en el Casino y que la media de recaudación se sitúa en el umbral de los 6.000 euros, a pesar de que se nota la crisis.

La emeritense Lali Fernández es voluntaria de la fundación desde hace años. "Me gusta mucho la labor de Prodean porque los proyectos van encaminados generalmente a darle una autonomía a la persona para que pueda formarse, titularse y acceder al mercado laboral", sostiene. A su juicio, el voluntario supone "una satisfacción muy grande y gratificante al poder ayudar a los demás".


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