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De Fidel a Nicolás Maduro

Mérida, Venezuela. Por Luis Pino/telesurtv.net | 15 de Diciembre de 2015 a las 08:50
De Fidel a Nicolás Maduro

El Comandante Fidel Castro, con su visión esclarecida y esclarecedora, no en vano lideró la consolidación de la revolución cubana con el Pueblo caribeño y hemos de apartar toda mezquindad al reconocer que hoy Cuba sigue siendo un faro de luz en medio de la oscuridad del mundo fascista y neoliberal que el decadente imperio estadounidense ha venido imponiendo al costa de sangre,  miseria y corrupción en todo el mundo.

En uno de sus últimos análisis el Comandante Fidel Castro Ruz ha jurungado la verdad verdadera sobre las elecciones de parlamentarios del pasado seis de diciembre del año dos mil quince  (06/12/15), sobre las que observó con agudeza que “no triunfó la democracia”, porque otra cosa es el talante democrático de la revolución chavista,  contraria al discurso bobo que nos imponen los medios y que reproducimos, sin habernos detenido a observar y concientizar que triunfó la pantomima de democracia que nos impusieron en Venezuela los medios privados y sus marketing con guerra sucia avasallante y el control de los medios de producción en manos de la burguesía que además de  parasitaria, ha estado acostumbrada a  imponerse con su  gobierno fascista y sus gobernantes títeres.

Al jurungar en la verdad, el Comandante Fidel Castro sentenció que el obrero Presidente Nicolás Maduro no ha gobernado mal. Sencillamente ha gobernado y resistido al avance imperial del gobierno de EE.UU., contra todo tropiezo y dificultad. Y es por ello que en las calles el Pueblo, incluyendo a esos dos millones que se voltearon electoralmente, comenta con indignación y con sentimiento de culpa que no permitirán ninguna maniobra contra el obrero presidente, porque no van a  traicionar al Comandante Chávez, ni a la revolución.

Ahora bien, al exculpar al Presidente Nicolás Maduro, el Pueblo sabe que su gabinete y esa  mayoría de los funcionarios del Estado defraudaron la confianza de Nicolás Maduro y del Pueblo, porque  se burocratizaron, se tornaron arrogantes, se tornaron  déspotas,  mentirosos y clientelares, hecho del que el Pueblo también supo aprovecharse y se vengó de la manera más artera e irracional, pues castigaron votando por los verdugos y enemigos jurados de clase, los que,  aún sin haber tomado posesión del cargo para empezar en sus funciones el próximo cinco de enero del dos mil dieciséis, ya están mostrando sus caretas y se aprestan a tirar un Golpe de Estado desde la Asamblea Nacional, disfrazados de institucionalidad y con buenos modales,  manierismo y poses melifluas, muy dispuestos a seguir asesinando chavistas y a  cualquier ciudadana o ciudadano del Pueblo y de sus filas de la derecha, pues para ellos eso solo es un daño colateral necesario para alcanzar un fin: liquidar al chavismo de todo espacio y entregar al país y sus recursos energéticos al gobierno que preside Barack Husseín Obama, artífice de la guerra económica en todas las facetas que han aplicado en la República Bolivariana de Venezuela.

Por otra parte, bajo la consigna del “cambio”, con los medios privados difundiendo mentiras  y chantajeando, los prepotentes diputados electos del fascismo y su democracia del chantaje y la opresión, ahora van a adelantar un conjunto de reformas y leyes  para favorecer y liberar a delincuentes asesinos, genocidas, ladrones y corruptos, con una írrita Ley de Amnistía que el Pueblo enfrentará y detendrá, amparado en el artículo 350 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela  (CRBV: 2000), hechura de la Asamblea Nacional Constituyente y refrendada por todo el Pueblo venezolana mediante un Referendum en 1999; reforma de la Ley Orgánica del Trabajo, de las Trabajadoras y de los Trabajadores (LOTTT), a petición de los artífices y actores de esta guerra económica contra el Pueblo, nos referimos a Fedecámaras-Venamcham, los que pretenden confiscar derechos de la mujer trabajadora y de toda la clase trabajadora, para volver a la flexibilización laboral y la explotación sin estabilidad, solo para enriquecer más a la burguesía explotadora, que por cierto, en Venezuela los profesionales y técnicos en su ignorancia aprendida en las universidades se sienten burgueses sin serlo, cuando es una evidencia que como clase media del capitalismo solo son un remedo o mala copia de la burguesía y ni siquiera saben lo ofensivo del significado del término “clase media” del que alardean; Ley del Presupuesto, para liquidar todas las misiones, grandes misiones como la Misión Vivienda, en Amor Mayor, Barrio Adentro y todas las creadas y consolidadas en revolución; y, sobre todo, la joya de la corona, modificar la CRBV y hacer un monstruo que restaure la IV República y su Constitución de 1961, liquidando la democracia participativa y protagónica, para dar paso a la “representativa” y echar por tierra  la definición del artículo 2 de la CRBV que nos dice que somos un Estado social de justicia y de derecho, entre tantas bondades que están decididos a liquidar con formas melifluas y en una falsa paz en unos casos y, en otros,  por la fuerza.

A todas éstas, ya los medios y su marketing están  adelantando un discurso embrutecedor y adormecedor, en el que, incluso, por ignorancia e incultura de muchos en nuestras filas, de los que sólo creen que la cultura se aprende en las universidades  venezolanas que reproducen sólo ideología burguesa, consiste en aquello de que “todos queremos paz”, para,  bajo esta consigna e irracionalmente, aceptemos pasívamente la violencia y abusos de la nueva mayoría en la Asamblea Nacional y de sus amos, los que los mantienen a punta de dólares y prebendas, como son el Grupo Polar, Madeirense y el resto de los cuatro monopolios que controlan toda la red de producción, distribución y comercialización, nucleados en Fedecámaras-Venamcham y el gobierno de EEUU mediante la U.S. Embassy en Venezuela, la National Endowment For Democracy (NED), entre otras fundaciones-fachada.

Hoy, el Presidente Nicolás Maduro tiene que evitar nuestra parálisis como Pueblo y pasar a la ofensiva, primero liquidando la guerra económica, con medidas enérgicas y audaces que no se atreve aún a ejecutar, a la par de un cambio en todas las instancias, no lo solo de ministros, sino de todos sus funcionarios reprobados en la función pública por la mayoría del Pueblo, además de movilizar a todo el Pueblo chavista, desde ya, con acciones concretas y en su favor y sin caer en consignas vacías que  desdibujen el legado del Comandante Hugo Chávez.

Hoy, el Pueblo chavista, los casi siete millones de seguidores del legado chavista, incluyendo a un sector clientelar y voltereta de dos millones? no dudan de la capacidad del obrero Nicolás Maduro y entendemos ahora, el porqué de la petición del Comandante Chávez, aquella noche del ocho de diciembre del año dos mil doce  retumba en nuestra conciencia en sus palabras:

“…aunque suene duro, pero yo quiero y debo decirlo, debo decirlo. Si como dice la Constitución, cómo es que dice, si se presentara alguna circunstancia sobrevenida, así dice la Constitución, que a mí me inhabilite, óigaseme bien, para continuar al frente de la Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela, bien sea para terminar, en los pocos días que quedan (…) Y sobre todo para asumir el nuevo período para el cual fui electo por ustedes, por la gran mayoría de ustedes, si algo ocurriera, repito, que me inhabilitara de alguna manera, Nicolás Maduro no sólo en esa situación debe concluir, como manda la Constitución, el período; sino que mi opinión firme, plena como la luna llena, irrevocable, absoluta, total, es que —en ese escenario que obligaría a convocar como manda la Constitución de nuevo a elecciones presidenciales— ustedes elijan a Nicolás Maduro como presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Yo se los pido desde mi corazón”.

La derecha criolla y el imperialismo estadounidense pueden equivocarse respecto de Nicolás Maduro y la revolución chavista, que es bolivariana, socialista e irreductible. Ellos no saben que “en cualquier circunstancia y pase lo que pase”, como lo advertía el Comandante Chávez y lo presagia el Comandante Fidel Castro, seguiremos teniendo Patria. Los chavistas no rehuiremos, mi evitaremos la confrontación. Todo lo contrario, vamos a la defensa de los alcances obtenidos por el bien del Pueblo y los logros de los trabajadores y vamos a confrontar abiertamente a quienes nos están robando con el sobreprecio y el desabastecimiento programado. Nos vienen días de confrontación en defensa de la democracia participativa y protagónica, lo que nos obliga como Pueblo a enfrentar el palangrismo y guerra sucia de Venevisión, Televén, Globovisión y el circuito de televisoras regionales que reproducen y chantajean con mentiras, en cooperación con los vomitivos  medios televisivos al servicio imperial. De eso se trata la revolución chavista.


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