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Mujeres prometen seguir la lucha por la vida

LaVoz.com y Diario El País, de España. | 16 de Septiembre de 2007 a las 00:00
Decenas de organizaciones de mujeres anunciaron que preparan acciones de protesta en rechazo a la penalización del aborto terapéutico con tres años de cárcel, la cual fue aprobada el jueves en el nuevo Código Penal por los legisladores liberales y sandinistas. Se está a la espera de lo que resuelva la Corte Suprema respecto a los 36 recursos por inconstitucionalidad interpuestos en contra de esa penalización No se ha fijado una fecha para las protestas, pero la coordinadora de la Red de Mujeres Contra la Violencia, Mayra Sirias, dijo el domingo a la AP que sólo aguardan la resolución de la Corte Suprema de Justicia para iniciar "protestas locales y denuncias ante los foros internacionales por el desastre politiquero de los diputados clericales". Se refería a los diputados del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) que juntos dieron 66 votos de los 91 escaños del Legislativo, para refrendar las penas al aborto, que ya las habían aprobado en octubre en plena campaña electoral. La doctora Ana María Pizarro, del Movimiento Autónomo de Mujeres (MAM), descartó recurrir nuevamente ante la Corte como último medio en contra del nuevo Código Penal, porque recordó que el máximo tribunal "está dominado por magistrados del PLC y del FSLN". En declaraciones al canal 8 de televisión, Pizarro dijo que "sólo quedan las instancias internacionales y las protestas callejeras para demandar al presidente Daniel Ortega vete parcialmente el nuevo Código Penal". La práctica del aborto terapéutico era una práctica común en Nicaragua, pero quedó suprimida legalmente el pasado octubre, días antes de que se celebraran las elecciones generales. Los diputados del izquierdista FSLN llevaron la moción al Parlamento para consolidar el apoyo que estaban recibiendo de la cúpula de la Iglesia católica, en particular del cardenal Miguel Obando y Bravo, ex arzobispo de Managua y enemigo de Ortega durante la década revolucionaria (1979-1990). Los diputados liberales que la semana pasada tomaron la palabra para defender la penalización del aborto pronunciaron discursos más parecidos a letanías religiosas en "defensa de la vida y de la Iglesia". Ningún diputado del FSLN hizo uso de la palabra durante el debate del jueves pasado. Sólo de sus aliados, el socialcristiano Agustín Jarquín y la conservadora Miriam Argüello defendieron con argumentos contradictorios el castigo con la muerte a las mujeres cuyo embarazo es de alto riesgo. Una fuente del FSLN dijo que la decisión había sido "muy difícil, porque sabemos lo que significa para las mujeres, pero ha prevalecido el criterio de cumplir la palabra empeñada por el presidente Ortega a los obispos católicos y las iglesias evangélicas". El diputado del PLC Freddy Torres señaló: "Nunca las minorías asesinas se van a imponer", mientras representantes de organizaciones feministas le increpaban: "¡Ignorante!, ¡hipócrita!". Torres llegó incluso a llamar "inmorales" a "lesbianas y gays" por querer aprobar el aborto terapéutico. "No será una minoría con trastornos hormonales la que nos va a hacer cambiar nuestros criterios", agregó. Por su parte, la diputada opositora Mónica Baltodano, del Movimiento de Renovación Sandinista (MRS), señaló que Nicaragua está junto a El Salvador, Chile y el Vaticano en un "club de países cavernícolas". Y Ana Pizarro denunció que desde octubre pasado, cuando se prohibió el aborto terapéutico, más de 60 mujeres han fallecido, a pesar de que un aborto médico las pudo salvar. A su vez, la gineco-obstetra Ligia Altamirano manifestó que la decisión tomada por los legisladores añadirá más caos a la situación de la sanidad en Nicaragua, donde más de 20 asociaciones de profesionales de la salud no fueron escuchados pese a sostener argumentos científicos a favor del aborto terapéutico. Decenas de correos electrónicos y llamadas telefónicas a radios locales escenifican constantemente la impopularidad de la medida y expresan criterios como el siguiente, aparecido en un foro ciudadano: "Los familiares de los diputados, los ministros y los millonarios van a hacerse los abortos a La Habana o a Miami, pero no tendrán ninguna oportunidad las niñas ni mujeres pobres, muchas de ellas víctimas de violaciones". El movimiento social que ha luchado por la despenalización del aborto terapéutico asegura que en lo que va de 2007 las muertes maternas se han incrementado en un 30%. Se cita el caso de la joven Olga Ríos Meneses, de 23 años de edad, que falleció desangrada por la falta de un aborto terapéutico. La diputada opositora Baltodano dijo que enviará regularmente a cada uno de los diputados que ratificaron la penalización del aborto terapéutico un listado con los nombres de las mujeres que mueran por no habérselo practicado.

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