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Crónicas sobre un grupo de combatientes sandinistas

Managua Por Marcia Traña Galeano/Radio La Primerísima. | 8 de Septiembre de 2016 a las 13:16
Crónicas sobre un grupo de combatientes sandinistas

En homenaje al 38 Aniversario de la gesta heroica de cientos  de combatientes, jóvenes Chinandeganos que el 9 de Septiembre de 1978, se integraron a la insurrección  y después  continuaron en la lucha revolucionaria por la liberación Nacional, hemos entrevistado a los combatientes históricos compañeros Noé Pereira Gasteazoro, “Salvador “ Julio Espinales Ordoñez “Mario”, César Tercero, “Ramón”, o “El Feo” y a Ismael Reynerio Padilla Alvarez “Jacinto” quienes  después de 38 años  han sacado del Baúl de los recuerdos, sus vivencias, circunstancias y hechos, protagonizados por ellos y demás compañeros de lucha en un tramo histórico de vivencias  revolucionarias.

Por nuestra parte, con el objetivo de reconstruir un pedacito de nuestra historia y de contribuir al rescate, preservación y divulgación de esas vivencias, recuperadas en forma de testimonios orales y convertir esa memoria frágil y efímera en un testimonio duradero, hemos preparado esta humilde crónica en reconocimiento al papel histórico de los entonces  jóvenes  revolucionarios de ese tiempo.

También, deseamos que esta memoria histórica colectiva, fortalezca nuestra identidad nacional y sentido de pertenencia en nuestro terruño e inspire a la juventud de hoy, en estos tiempos de  Paz y Esperanzas, a asumir como propios, los  principios de solidaridad y amor por Nicaragua, siendo más beligerantes en el estudio, en el trabajo, en las relaciones con la comunidad y familia en función de la  construcción de una mejor sociedad, en progreso, con mejores oportunidades y por  el  bienestar  de la población. 

 Nuestra tierra natal, Chinandega, fue una de las ciudades que se sublevó en contra del régimen somocista y junto a las  Ciudades de  Masaya, Estelí y León, forma parte de las primeras expresiones revolucionarias armadas masivas, protagonizadas por “los Muchachos”, miles de combatientes populares vanguardizados por el FLSN que se insurreccionan en contra del Gobierno de Anastasio Somoza Debayle. 

Desde la  insurrección  de Septiembre de 1978, hasta la ofensiva final, quedaron  grabados en la memoria  colectiva del pueblo chinandegano, y de Nicaragua en general,  el ejemplo  y Patriotismo de sus mejores hijos, muchos de ellos, con su generosa decisión de triunfar o morir, transitaron hacia la inmortalidad  y junto a muchos   que lograron sobrevivir, inmortalizaron para las generaciones venideras un importante capítulo en la Historia de Nicaragua.

Contexto histórico en Nicaragua antes de la insurrección de 1978

Después de las acciones guerrilleras del Frente Sandinista de Liberación Nacional, en Raití - Bocay en 1963 y  de  la Jornada heroica de Pancasan en 1967, el FSLN, inicia un proceso de acumulación de fuerzas en silencio período,  durante, el cual el régimen somocista pensó que el Frente Sandinista había sido eliminado. 

La etapa de acumulación de fuerzas  en silencio se rompe  el  27 de Diciembre de 1974, con la acción  militar del  Comando ”Juan José Quezada”,  con 13 guerrilleros dirigidos por Eduardo Contreras, (Comandante Cero) y otros militantes sandinistas, que se toman  por asalto la Casa del Ministro somocista José María Castillo Quant, donde celebraban la fiesta de fin de año con la presencia del entonces Embajador de Estados Unidos, políticos y funcionarios del somocismo, en cuya acción fueron liberados los Dirigentes del Frente Sandinista Comandante Daniel Ortega Saavedra, José Benito Escobar, Julián Roque Cuadra, Oscar Benavides, Jorge Sinforoso Bravo, Lenin Cerna Juárez , Jacinto Suárez Espinoza, entre otros militantes.

Con esta acción, se logra por primera vez en la historia de Nicaragua, publicar  mensajes del FSLN al pueblo Nicaragüense acerca de la justeza de la lucha,  divulgados en periódicos radios y Televisión, causando un gran impacto  y admiración en el Pueblo Nicaragüense.  Ante la impotencia de la salida del Comanda Victorioso y los militantes Sandinistas liberados, Somoza Debayle reacciona violentamente, decretando la Ley Marcial y el Estado de Sitio , procediendo además a la  detención de centenares de Nicaragüenses. 

El Comandante Daniel Ortega Saavedra y demás  compañeros liberados, fortalecieron al movimiento revolucionario con nuevas estrategias y tácticas,  pasando a la ofensiva armada como formas de lucha para lograr la liberación del pueblo Nicaraguense. En Octubre de 1977 el Frente Sandinista de Liberación Nacional, inicia la ofensiva general ininterrumpida con los ataques al cuartel San Carlos en Rio San Juan, la emboscada de San Fabián en Nueva Segovia y el 17 de Octubre de  1977, escuadras de guerrilleros sandinistas atacan sorpresivamente el Comando de la Guardia Nacional en Masaya, así como combates  en el kilómetro 13 y medio de la carretera a Masaya entre unidades de la G.N, quienes hicieron un gran despliegue militar, que incluía medios aéreos,  en contra de los Guerrilleros Revolucionarios Sandinistas.   Después de la jornada de 1977, crece el apoyo popular al FSLN, multiplicándose los colaboradores y combatientes. 

Después del asesinato el 10 de Enero de 1978 del Dr. Pedro Joaquín Chamorro C, Periodista, Director del Diario la Prensa y opositor al somocismo; en Managua, genera levantamientos espontáneos de masas populares, especialmente de estudiantes Universitarios y de Secundaria,los que sin control y sin dirección se concentran por millares en la carretera norte y se dirigen a quemar la Empresa llamada Plasmaférisis, negocio dedicado a  la compra de sangre humana a gran escala entre la población pobre de Nicaragua, a quienes les pagaban centavos  por cada litro de sangre y después morían en las aceras,  negocio que denunciaba y condenaba el periodista Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, así como las denuncias que efectuaba en contra de la represión  y abusos  del régimen somocista. 

Ante el desborde de la población, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), a la vanguardia, asume la Dirección y orientación de las masas populares. 

La situación revolucionaria continuó y el lunes  20 de Febrero de 1978 el Barrio  “Monimbó” de Masaya, se insurrecciona en  contra del régimen Somocista y durante varios días, se mantuvieron atrincherados y en pie de guerra. El heroísmo demostrado por los Monimboseños fue impactante y motivador para muchos nicaragüenses.  

La efervescencia  revolucionaria continúa en ascenso y  el 22 de de Agosto, una Columna del Frente Sandinista, dirigido por Edén Pastora Gómez, (Comandante “Cero”) entre otros guerrilleros, se toman el Palacio Nacional donde sesionaba el Congreso Somocista. Con esta acción se logra: la liberación  de compañeros sandinistas presos entre ellos el Comandante Tomás Borge Martinez, recuperación económica y la difusión en todos los medios de comunicación de una proclama del FSLN, llamando a la población nicaragüense a integrarse a la lucha. Con esta acción el FSLN masifica su proyección política, generando mayores simpatías y apoyo del pueblo Nicaragüense, especialmente de los jóvenes, causando además una gran repercusión  en la opinión pública internacional.

Se forma un movimiento de masas en las principales Ciudades  de Nicaragua y se inicia una serie de protestas y movilizaciones, condenando al régimen. A nivel mundial proliferan  los Comités de Solidaridad con la lucha sandinista y despierta la simpatía de algunos gobiernos  que apoyan la lucha revolucionaria del FSLN y demandan al Gobierno de los Estados Unidos que fuese coherente con su política de “Respeto a los Derechos Humanos” y suspendiera el apoyo a Anastasio Somoza Debayle. En ese contexto Jóvenes estudiantes  se toman espontáneamente la Ciudad de  Matagalpa, permaneciendo insurreccionada durante dos días.

En tanto, que las Cámaras Empresariales,  en repudio al asesinato del Dr. Pedro Joaquín Chamorro, el 28 de agosto   de 1978, hacen  un llamado a la huelga general de brazos caídos.  Al 31 de agosto la huelga general se había extendido a todo el territorio Nacional.

La represión del Somocismo se recrudece, continúan los asesinatos  en contra de la población civil, especialmente en jóvenes estudiantes de secundaria, universitarios y  habitantes de los diferentes barrios del País, lo que genera mayor apoyo e integración al FSLN.

“La insurrección en Chinandega”

Como parte de una acción estratégica, político-militar del Frente Sandinista de Liberación Nacional,  el 9 de Septiembre de 1978, se inicia una ofensiva insurreccional simultánea  en las Ciudades de Masaya, Estelí,   León y Chinandega.

En la Ciudad de Chinandega, la insurrección,  inició a las seis y media de la noche, con  enfrentamientos provocados por escuadras   de  militantes  del FSLN en contra de la Guardia Nacional, en los alrededores de los “Encuentros,” situado en la entrada hacia la Ciudad viniendo de Managua;  en el Barrio “La Cruz” y  en los alrededores del  Colegio “Isabel Lizano”.

Mientras tanto, otros  jóvenes militantes Sandinista dispersos por la Ciudad, efectuaban el trabajo político y en las esquinas del pueblo, de forma relámpago y  en voz alta  hacían el llamado a los jóvenes, estudiantes, trabajadores y pueblo en general a la recuperación de armas  y a unirse a la lucha, orientando, además, al levantamiento de Barricadas para contener a la Guardia Nacional.

Las acciones continúan y el trabajo político, activa la consciencia revolucionaria de numerosos   jóvenes, hombres y mujeres valientes,  quienes se integran a la lucha como combatientes populares. Es así que se inicia la recuperación de armas en  las  diferentes  casas y fincas cercanas,  numerosos pobladores Chinandeganos, voluntariamente dieron sus armas a los “muchachos”  y se levantan las primeras barricadas en la parte Este de la Ciudad.

Los militantes del  Frente Sandinista organizados en las Tendencias: Terceristas,  Guerra Popular Prolongada (G.P.P.) y Proletarios, “unidos en la acción”, junto a las masas populares, formada  por jóvenes armados  de escopetas, rifles 22, pistolas y uno que otro fusil de guerra recuperados a la Guardia Nacional (Garant),  y una pequeña cantidad de fusiles portados por los militantes del FSLN (Sub-ametralladoras, UZZI, M-25, entre otras, se colocaron  a la vanguardia de la insurrección.

Después de los primeros días de combate, la Guardia Nacional, apoyados  de Tanquetas, se desplazan cerca del cuartel y  hacia el sur de la ciudad.  También distribuyeron a lo largo de la ciudad y en zonas estratégicas a Francotiradores, quienes asesinaron e hirieron tanto a combatientes populares  como a la población civil.

Las Escuadras Sandinistas en conjunto con los combatientes populares lograron ocupar y sostener las ciudades por una semana, efectuando considerables bajas a la Guardia Nacional, logrando proyectar en el pueblo, especialmente en la juventud el fin del mito de la indestructibilidad del Régimen Somocista.

La Guardia Nacional (G.N.), al mando de Oscar Gómez, identificado por el pueblo como “El Perro Gómez”, se repliega a su cuartel, conocido como el Comando de la guardia y esperan  refuerzos, de parte del Batallón G.N., conocido como Batallón General Somoza, así como la llegada al Occidente del País de militares, miembros de la Confederación de Ejércitos Centroamericano (CONDECA).

Durante la insurrección fue destruido por las llamas el antiguo y emblemático Palacio Municipal, lugar que albergaba la Alcaldía, los Juzgados, La Administración de Rentas, entre otras.  En tanto la Fuerza Aérea del somocismo, durante el día, continuaba sistemáticamente los ataques aéreos sobre la Ciudad y a posiciones de los combatientes.

 A nivel organizativo los mandos del FSLN, orientaron la formación de los Comités de Defensa Civil (CDC), encargados de organizar la recuperación y distribución de alimentos, de apoyar la construcción de barricadas, dar alimentación y protección a los combatientes  y detectar a  orejas infiltrados.

Estando la G.N., replegados en el comando, escuadras de combatientes populares, penetran y se posicionan de la parte oeste de lo que fue el antiguo Banco Nacional y frente al antiguo Colegio “San José”  a escasos 100 metros del cuartel G.N., esperando la orden del asalto final al Comando.  Los mandos Sandinistas, consideraron que ante el precario armamento, falta de municiones,  la inexperiencia militar de los combatientes  y la ventaja de la G.N. de estar atrincherada y protegida en sus posiciones de combate, si se intentaba tomarlo, resultaría un alto costo de vidas de los combatientes del pueblo.

El 15 de Septiembre y ante el inminente desembarco Aéreo por parte de militares del CONDECA, se orienta la retirada de los combatientes hacia territorio Hondureño.

El CONDECA en efecto, realizó desembarcos aéreos de cientos de  soldados  salvadoreños, hondureños y guatemaltecos, quienes  inmediatamente al desembarco, efectuaron un cerco  militar alrededor de la Ciudad y se situaron en caminos y carreteras, establecieron retenes de control en todas las salidas y entradas de la Ciudad, en  la Frontera del Guasaule y a lo largo de la carretera Chinandega a Honduras, hacia donde se dirigió  el  grueso de combatientes  y refugiados Chinandeganos. Procedieron al registro de  la población que salía de la Ciudad, en codos, hombros  y rodillas, para ver si tenían raspones o heridas.  Los que tenían señales de raspones, así como a jóvenes que a ellos les parecían sospechosos, eran detenidos y apartados, a la mayoría de ellos,  jamás   se les volvió a ver.

 Ante la rápida presencia del CONDECA, combatientes populares que no  lograron salir de la Ciudad, fueron detenidos  y  muchos de ellos fueron asesinados, profundizando el descontento del pueblo en contra de Somoza Debayle, madurando las condiciones objetivas y  subjetivas que coadyuvaron a su derrocamiento.

 Después de la Insurrección, el régimen somocista  pasa a la contraofensiva. Desde la Capital hacia las Ciudades insurreccionadas,  se desplazan las tropas élites de la Escuela de Entrenamiento Básico de Infantería (EBBI), mientras la Guardia Nacional y el CONDECA, participan activamente en la llamada “Operación Limpieza”, allanando y registrando todas las viviendas de la Ciudad, efectuando detenciones  ilegales, asesinando a civiles entre  otros abusos.

La represión y asesinatos perpetrados por el somocismo a través de la G.N. y la EBBI, no era congruente con la política exterior de respeto a los Derechos Humanos, proclamada por el entonces Presidente de los Estado Unidos  Jimmy Carter y que aún no retiraba el apoyo a Somoza Debayle, por lo que a nivel internacional se intensificó la presión contra los Estados Unidos.  

Casi todos los combatientes populares de Chinandega a través de  los campos y veredas de  Chinandega, logran llegar  a territorio hondureño, País donde se integran  organizadamente al F.S.L.N.,  ya que existían células del FSLN  en El Triunfo”,  Choluteca y Tegucigalpa.

Las Ciudades insurreccionadas quedaron notoriamente vacías de jóvenes, tanto de hombres como mujeres, causando nostalgia en los adultos. En las paredes de las Ciudades apareció la consigna profética: “LOS MUCHACHOS REGRESARAN”.

Acerca de ese momento revolucionario el Comandante Tomas Borge Martínez  expresa “Septiembre 78 abre el camino de la victoria, ya que fue una victoria estratégica, un logro histórico, porque la Vanguardia del FSLN, salió fortalecida, preñada. Su nivel de captación se elevó a miles, a un pueblo entero; creció en decisión y confianza.” 

Todos los desplazados de guerra, de las Ciudades insurreccionadas, fundamentalmente de Estelí, León y Chinandega, fueron ubicados en un lugar  llamado “Campo Luna”, a cargo de la Cruz Roja Internacional,  quien desplegó grandes cantidades de casas de campaña para albergarlos.

El pueblo Hondureño manifestó simpatías por los combatientes sandinistas, recibiendo además una activa solidaridad del Frente de Reforma Universitaria (FRU), del Comité de Lucha de Estudiantes de Secundaria (CLEU), así como  de otras organizaciones de carácter social y de  algunos ciudadanos hondureños, quienes a título personal, fueron los principales colaboradores en apoyo logístico, consiguiendo lugares y casas de seguridad  para alojar a los combatientes revolucionarios  Sandinistas.

Los  nuevos integrantes del FSLN,  combatientes populares de las Ciudades insurreccionadas, son instruidos política y militarmente de forma clandestina  en Escuelas Político Militares  que el FSLN organizó en Tegucigalpa, Honduras.

 A inicios de Diciembre del año 78, la Dirección de Inteligencia Nacional de Tegucigalpa, allana las instalaciones del Centro Social Universitario, lugar donde estaba la Célula del FSLN dirigida por Juan Andrés Hernández “Marlon”. Allí mismo son interrogados y fichados. Ante la acción de la Guardia Hondureña  la Dirección del FSLN  previniendo una detención masiva, busca una salida que permita poner a salvo a los combatientes.  

Formación del grupo de los 74

En este proceso, la Dirección del  Frente Sandinista orienta al compañero Omar Cabezas Lacayo “Juan José”,  entre otros, a  seleccionar a los mejores combatientes de las Ciudades insurreccionadas, para ser enviados a entrenarse en guerra de guerrillas a la República de Cuba, como parámetros  en la escogencia,  se considera la confiabilidad política, valentía, condición física y mental, así como disposición sin límites.  

De  aproximadamente  mil combatientes  ubicados en Honduras, originarios de Estelí, Nueva Segovia, la Costa Caribe, León y Chinandega, fueron seleccionados 74 combatientes entre hombres y mujeres.   El resto de compañeros fueron enviados a Escuelas políticas-militares, ubicadas en la Zona rural de Honduras, tal como el Departamento de Olancho, ya que materialmente era imposible sacarlos a todos hacia Panamá y que posteriormente se entrenaran también en Cuba.

A continuación compartimos los nombres  y seudónimos de los  compañeros miembros del grupo que hemos logrado recopilar, ya que para proteger las verdaderas identidades de los combatientes existía compartimentación  y  solo se conocían por seudónimos. Después del Triunfo de la Revolución, la gran mayoría quedaron ubicados en las filas del Ejército y del Ministerio del Interior, lo que les permitió conocer sus verdaderos nombres.   Sin embargo, después de 38 años, los compañeros entrevistados no recuerdan los nombres y seudónimos de la totalidad del grupo de los 74 y  de algunos solo recuerdan su seudónimo.

COMPAÑEROS:

Noé  Pereira Gasteazoro, “Salvador”, (Chinandega.

Julio Espinales  Ordoñez, “Mario”( Chinandega).

Ismael  Reynerio Padilla Alvarez, “Jacinto”(Chinandega).

Exequiel  Jiménez, “Carlos”, (Chinandega).

Juan Andrés Hernández,  “Marlon”, (Chinandega).

César Tercero, “Ramón”, o “El Feo”, (Pueblo Nuevo).

José Ramón Zepeda Acevedo, “Juancito”.

Raymundo Calderón, “Ramón”,(Chinandega).

Reynaldo Uriarte, “Felipe”, (Chinandega)

Gerardo Castro, “Chocolate”, (Chinandega).

Lino Ricardo Rojas Pantoja, “Luis”, (Chinandega).

Orlando Amador, “Vladimir”, (Chinandega)

Oscar Darío Sáenz, “Martín”,(Estelí)

Freddy Espinoza, “el Soldado”, (Chinandega)

Lorenzo  Pineda, “Roger”, (San Juan de Limay)

Salvador Maldonado, (San Juan de Limay)

 Salvador Rivas, “Jommy”,(Chinandega).

Lebrón, “Ramón”,(Chinandega).

Ricardo Zepeda, “Gerardo”.

Eddy Ruíz, “Sandy”, (Chinandega)

Gerardo Zepeda “Leoncio”, (Chinandega).

Salvador  Baldovinos ”Barba Roja”, (Condega).

Mario Ocaña Caceres, “Oscar”, (Chinandega).

Marcelino Antequera, “Reynaldo”, (Chinandega)

René Acosta, “Zanate”,(León).

Máximo Zeledón Zeledón ,( Estelí).

Rodolfo González, “Fito”,(Chinandega).

Domingo González, “Zacarías” ,(León).

Mauricio Cruz, “Wicho”,(Estelí).

Nelson Zamora, “Santanon”, (Estelí).

Gonzalo Valdivia, (Estelí)

Jorge Luis Valdivia, “Carlos”, (Estelí).

Amado Laguna, “Wilfredo”,(Estelí)  El Chelito de 16 años.

Gemelos González dos hermanos gemelos, (Estelí).

Carlos Matus “Profe”, (Estelí)

René Arguello, “Renezón”.

Ronald Arróliga “René”, (Estelí)

Carlos Zamora, “Cástulo”,(Jalapa).

Roberto Castillo Cruz,  “Chele Ricardo”, (Estelí).

Rigoberto Wilfor, “Marvin”,(Bluefields)

El Viejito

“Miguel”, (León).

“Esteban”,( Estelí).

Un compañero que le decían “Don King”, (Costa Caribe).

Aquiles, (Río Coco).

Guayo

“Charrula”.

Jimmny

Juancito

“Rubén”, (Estelí)

Chepetín.

Casimiro, (Estelí).

 “Teodoro”, ( Nueva Segovia).

“Bill”, (León).

“Larry”, (León).

“Zinica", (León).

Compañeras:

Ana Vanessa Rodríguez, “Verónica”, Chinandega).

María Vicenta Lacayo Valdivia, “Martha” (León)

Lorena Espinoza “Karla”, (Chinandega).

Melania Florian, “Suzy”, (Jalapa).

Lorena Talavera, “Karla”, (Condega).

Xochil, “Lucia”, (Estelí).

Xiomara (León).

Como parte de un plan  previamente determinado por la Dirección  del  FSLN,   los compañeros seleccionados, previamente, fueron orientados, que se entregaran a Migración de Honduras.

El compañero Omar Cabezas “Juan José” al  momento de informarles el objetivo de su selección y hacia el lugar donde  irían a entrenar, les expresó que antes,  había que superar el escollo de salir de Honduras, que en esta Acción Sandinista, serían detenidos, interrogados y posiblemente torturados por la guardia hondureña, que se pondría a prueba la moral sandinista y  el que se sintiera que no podría aguantar los rigores a lo que se expondrían, que lo dijera en ese instante. Hubo silencio y el grupo quedó estructurado.

Esta forma de comunicación se efectuó en grupos pequeños (células sandinistas), en diferentes  tiempos y  casas de seguridad. 

En los primeros días de enero de 1979  de forma escalonada y en un plazo de  24 horas, todos se entregaron, partiendo de  casas de Seguridad, ubicadas en diferentes puntos de Tegucigalpa. De cuatro en cuatro compañeros, de manera clandestina y ordenadamente, ocuparon Taxis, como medio de transporte. Los 74 combatientes seleccionados,  se presentaron ante Migración de Honduras, manifestando  que eran combatientes del FSLN, que estaban  ilegales en el País y pedían ser deportados a Panamá.

Al  Compañero Omar Cabezas  Lacayo, “Juan  José”, le asignan  la  misión de,  no solo seleccionar, sino que también,  sacar  a todo el grupo de territorio Hondureño Hacia Panamá  y posteriormente a Cuba.  Misión que cumplió  con éxito.

Durante mes y medio les es negado el Salvo conducto por las autoridades Hondureñas  y fueron detenidos por la Seguridad de ese País y enviados a las instalaciones de la Fuerza de Seguridad Pública (FUSEP), lugar donde son sometidos a fuertes interrogatorios por parte de la Dirección de Inteligencia Nacional de Honduras, “DIN”.

Posteriormente, a través de un gran despliegue militar y en caravana son trasladados  desde Tegucigalpa  a la Ciudad de Choluteca, donde se encontraba ubicado el Onceavo Batallón de Infantería, en cuyas instalaciones fueron encarcelados.  Al llegar a esas instalaciones,  los formaron en el patio y un oficial de la guardia hondureña, chaparrito de apellido Pinell, les dijo: “Ustedes están aquí en calidad de detenidos, en este lugar estuvo preso Germán Pomares Ordoñez  y se portó disciplinadamente, así espero que todos ustedes sean disciplinados y no causen problemas”.

A finales del mes de Enero de 1979, son enviados y  obligados en calidad de prisioneros a construir bajo un régimen de Campo de Concentración una Ciudadela en un lugar conocido como Yusguare.  Estos combatientes durante largas jornadas  construyeron  viviendas pre-fabricadas, donde posteriormente ubicaron a familias desplazadas de guerra.  El grupo de los 74   cumpliendo las orientaciones de la Dirección del FSLN se mantuvieron  unidos, y contagiados por el espíritu de lucha, organizaban charlas políticas y para mantenerse en forma realizaban actividades deportivas, principalmente  Futbol y competencias de Pista y Campo, entre otras actividades.

 Mientras los combatientes seleccionados estaban trabajando en el campo de concentración de Yusguare;  en el   territorio Hondureño se desarrollaba todo un movimiento político y social en los medios de comunicación, Universidades, Colegios, Centros de Trabajo y manifestaciones en las  calles. El  pueblo hondureño se manifestaba pidiendo la “No Deportación de los Combatientes hacia Nicaragua”, “El Respeto a su vida por parte de las autoridades hondureñas”  y “su deportación a un País neutral”.

Trascendiendo las fronteras hondureñas, y como parte de la solidaridad  Latinoamericana  a la lucha sandinistas y  del trabajo internacional efectuado por la Dirección del FSLN, el grupo de los 74 recibe el apoyo del  General Omar Torrijos, entonces, Presidente de Panamá, quien públicamente les ofrece asilo político en Panamá y propone enviar un Avión que recoja a los combatientes. Sin embargo, la Junta Militar de Honduras, coordinada por el General Policarpo Paz García  no acepta el ofrecimiento del  General Torrijos y el grupo es sometido a una gran incertidumbre acerca de su destino final.

Ante la presión del movimiento estudiantil hondureño, de organizaciones de  masas y la intervención  beligerante  del entonces  Rector de la Universidad Autónoma de Honduras Jorge Arturo Reyna,  las autoridades hondureñas para soltar la “brasa política” que tenían  en sus manos, deciden por fin deportarlos a Panamá, pero los envía en un viejo y precario Avión  de la Aerolínea  comercial Hondureña SAHSA, en dos grupos.  Durante  uno de los vuelos, (donde solo viajaban combatientes sandinistas), recuerdan, que el Avión efectuó un  aterrizaje bastante extraño en la Isla de San Andres, en Colombia, y sin motivo aparente estuvo detenido en la pista durante más de media hora, despegando  posteriormente, rumbo a Panamá.

Al  llegar a  Panamá son recibidos  por  Cuadros dirigentes del FSLN,  entre ellos, el Comandante Tomas Borge  Martínez, Daniel Nuñez y Jacinto Suarez.  En buses preparados por el Gobierno de Panamá son  enviados  a la loma conocida como la Tinajita, Sede del Batallón Presidencial “Los Tigres”. Antes de viajar a la hermana República de Cuba permanecen una semana en la “Tinajita”, preparándose para  su traslado.  El viaje se realiza en un Avión de la línea aérea Cubana de Aviación, trasladándolos  en dos grupos.   Para entrenar al grupo de los 74, son trasladados  a la Provincia Pinar del Rio, cerca de Artemisa y ubicados en Escuelas Militares diseñadas para la preparación militar.

Específicamente, el grupo es entrenado en La Cordillera  El Rosario, ubicado en Pinar del Rio,  lugar donde se entrenó el  Legendario Guerrillero Ernesto Guevara de la Cerna “El Ché” antes que se fuera al Congo y a Bolivia. En esa Cordillera existe el Cerro conocido como  “El Taurete” y en su cima está  colocada una placa en honor al Ché  con una de sus frases que dice: “Todo hombre tiene derecho a cansarse, pero no tiene derecho a ser hombre de vanguardia”.

Al  final del  entrenamiento el grupo recibe la visita de los Comandantes Tomas Borge Martinez, Humberto Ortega Saavedra y Jaime Wheelock  Román. Después que  los felicitan por haber superado el curso satisfactoriamente, les informan que las tres tendencias del Frente Sandinista, habían firmado el Acuerdo de Unidad (firmado en Marzo de 1979), eso explicaba la presencia  de manera conjunta de los  Dirigentes  del FSLN Tomas Borge Martinez , por la Tendencia  Guerra Popular Prolongada (GPP); Humberto Ortega Saavedra por la Tendencia Insurreccional y Jaime Wheelock Román por la Tendencia Proletaria.

Los actualizan  acerca de la coyuntura política militar en Nicaragua y exponen la necesidad de tecnificar la guerra, ya que la Guardia Nacional, tenía ventajas en el aspecto militar y en el armamento porque fueron debidamente  entrenados militarmente.  Que era necesario  multiplicar los conocimientos adquiridos a los compañeros que con gran arrojo y valentía, pero sin el conocimiento necesario, estaban enfrentando a la  Guardia Nacional en Nicaragua.

 Dan a conocer que en unos días, todos los combatientes entrenados en el exterior ingresarían a diferentes  Frentes de lucha y que  con la entrada  de todos esos compañeros entrenados en las diferentes escuelas de Cuba, en Honduras, Costa Rica, etc., se iniciaría la ofensiva final contra la dictadura somocista y agregan  que el problema de Somoza no era de armas, sino de hombres y  el del Frente Sandinista no  era de hombres, sino de armas. Les reiteran la importancia de su presencia en Nicaragua para inclinar la balanza militar en favor de la lucha popular.

El Entrenamiento cursado por el grupo de los 74 incluyó TIRO: les enseñaron alinear los órganos de puntería y a desarmar, armar y disparar con diferentes tipos de armas de guerra, entre ellas, fusiles de guerra Aka 47, Aka M, Fal, M-16, AR-15, Enfils y Sprinfer y ametralladoras tales como Broning calibre 30 y 50, Ametralladora terrestre y Anti aérea 12,7, Mak. Las Sub-Ametralladoras  UZI, MP-40 y 41, Thonson  y los Lanza cohetes RPG7, RPG2 y Bazuca (con disparador eléctrico y mira infraroja), además de aprender como tenderse en el terreno y como avanzar. TACTICA: Lucha contra el Cerco, ataque a Acantonamiento, Golpe de mano, Supervivencia y Orientación, Emboscadas y combatir de noche en la montaña. Defensa personal, lucha cuerpo a cuerpo con el fusil y la bayoneta calada, Sanidad Militar  y Explosivos (desactivar campos minados,). 

A mediados del mes de Mayo, salen escalonadamente hacia  la República de Panamá, lugar donde son distribuidos en diferentes casas de seguridad. Tres días después,  una parte del grupo de los 74 son reunidos en una casa de seguridad, donde el Comandante Tomas Borge Martínez, organiza la Columna “Nelson Suárez”, y les ilustra de que,- Nelson Suarez  era un campesino de los primeros compañeros baqueanos del FSLN, que en la montaña  a punta de machete abría caminos entre la maleza.

Nombra como jefe de la Columna a Juan José Úbeda Herrera (Rolando)  Como Segundo Jefe a José Román Toledo (Pedro Joaquín), caído en combate en Mayo del 79 en El Naranjo y como Jefes de Escuadras fueron nombrados los compañeros Julio Espinales Ordoñez, (Mario); Mauricio Cruz (Wicho) y  Noé Pereira Gasteazoro (Salvador), a quienes el Responsable regional del FSLN en Panamá compañero Daniel Núñez, les entregó un reloj Seiko 5 para efectos de sincronización.

En ese mismo período por la noche, la Columna “Nelson Suarez”, salen  en un Avión Militar de Carga hacia una  pista clandestina ubicada en Liberia, zona norte de Costa Rica y fronterizo con Nicaragua. Traen  consigo 157  fusiles Fall, 20 mil tiros de diferentes calibre, 52 RPG 2 (lanza cohetes chino), Uniformes verde olivo, botas   y pañuelos rojo y negro.

El aterrizaje fue complicado y riesgoso. La lluvia y la oscuridad de la noche,  no le permitía al piloto ver la pista  y al ver que no se podía aterrizar,  el Jefe de la Columna “Nelson Suarez”, compañero Juan José Úbeda “Rolando”, se dirige al piloto y le dice que haga una maniobra que permita a los que están en tierra esperándolos, entender la situación, esto funciona y  los camiones que esperan para transportar a los guerrilleros y el avituallamiento, son colocados  a ambos lados de la pista, a una distancia prudencial con las luces altas encendidas, logrando efectuar un aterrizaje exitoso.

Al llegar al Frente Sur, son recibidos por el Jefe del Estado Mayor del Frente Sur Edén Pastora Gomez y  José Valdivia Hidalgo (“Marvin”) Segundo Jefe. Ese mismo día  tienen su primer enfrentamiento con la G.N., quien utiliza contra los jóvenes guerrilleros un fuerte ataque con artillería pesada, incluyendo ataques con cañones de largo alcance  de dos Fragatas, una ubicada en el Pacifico de Nicaragua y la otra en el Lago Cocibolca. La Aviación de la G.N. utilizó Napal y fosforo blanco (armas prohibidas por las convenciones internacionales).

Otra parte del grupo de los 74, pasa a integrar la Columna “Silvio Mayorga”, también fundada por el Comandante Tomás Borge Martínez.  El Grupo es trasladado a un Aeropuerto en David en la zona de Chiriqui y  se enteran que serán enviados al Triangulo Minero, específicamente a Rosita, ubicado en la Costa Caribe, colindante con la zona central de Nicaragua, con el objetivo de fortalecer el Frente  Central.

Salen de ese Aeropuerto ubicado en  David, Chiriquí, en un Avión C-47, adaptado para transporte de tropas y cargas,  en él llevan armamento, municiones y víveres, Piloteado por el Poeta y Empresario Panameño Jesús Chichí Martínez, gran  colaborador  del FSLN.  Como parte de este plan los combatientes que operaban en esa zona, debían tomarse el poblado y asegurar la pista para el descenso del grupo. Los planes fallan y el grupo que viene en el Avión ignoran que la pista está controlada por la guardia nacional  y continúan con el desarrollo del plan establecido. Al intentar aterrizar son recibidos con fuego de fusilería y Antiaérea por la G.N.  Ante tal situación el Avión vuelve a tomar altura y suponen que el fuego se debe a una mala interpretación de los combatientes que supuestamente deberían tener tomada la pista y lo vuelven a intentar y nuevamente les vuelven a disparar y  el plan es abortado, regresan al lugar de donde despegaron.

Hay cambios de planes y se decide trasladar al grupo´, por vía terrestre al Frente Sur. Cruzan de Paso Canoa en Panamá a Territorio Costarricense, por puntos ciegos y a pie. En Territorio Costarricense, son recogidos  en vehículos por compañeros ubicados en Costa Rica y pertenecientes al grupo de apoyo logístico del FSLN.

El viaje hasta la Provincia de Guanacaste, tuvo una duración de más de 8 horas ininterrumpidas  y por las condiciones del vehículo (dentro de un furgón),  fue cansado y penoso. Ya en Guanacaste, los envían a la Base Guerrillera de entrenamiento militar, conocida como Cerro “El Pelón”. El grupo recibe avituallamiento como  fusiles,  uniformes, municiones, etc. y reciben la visita de los Comandantes, Tomas  Borge Martínez, Daniel Ortega Saavedra, Humberto Ortega, Víctor Tirado y Benedicto Meneses. “El Comandante Daniel Ortega Saavedra”, los motiva y les recuerda la importancia de la lucha que se está librando, que era importante mantener el espíritu en alto para derrocar a la dictadura y les desea lo mejor en la importante tarea que emprenderán.

 La Columna “Silvio Mayorga”, con los compañeros Daniel Núñez y Marcio Jaen como Jefes, ingresan  al frente guerra.

En tanto la Columna “Nelson Suarez”, participa en la ofensiva guerrillera que continúa hasta tomarse la Zona del Naranjo y los poblados de Sapoá y El Ostional .  Después de doce días  de mantener una guerra de  posiciones y de fuertes combates, son asediados constantemente por la G.N. usando todos sus medios militares, incluyendo  los Aviones T-33 y Push and pull;  Hércules fuertemente artillados con ametralladoras calibre 50 y cohetes Rocket, asi como  un Avión  Hércules Bombardero C-47 que atacaba con bombas de  quinientas libras y de vez en cuando bombas de Napalm.

Una  bomba de 500 libras,  cayó en la Contrapendiente de la “Colina 155”, a escasos 70 metros de donde se encontraban los pozos tiradores de los compañeros Lebrón “Ramón”; Noé Pereira Gasteazoro  “Salvador “y  Montemar Úbeda Herrera  “Nacho BL”.  Al estar protegidos en pozos tiradores  de rodillas en tierra  y las zanjas de comunicación, pudieron protegerse de la onda expansiva, quedando vulnerable ante la caída de todo el material rocoso que la explosión lanza hacia arriba y que después cae. Recuerdan que una piedra de gran tamaño cayó a escasas 20 pulgadas del pozo tirador donde se encontraba el compañero Lebrón “Ramón”, logrando salir ileso, el resto de compañeros quedaron completamente cubiertos de polvo y recibieron lluvias de piedras pequeñitas.

Los combates en la “Colina 155”  fueron fieros en  contra  de Cuerpos  Elites de la Escuela de Entrenamiento Básico  de Infantería (EEBI). Por la importancia estratégica que representaba el Frente Sur para ambas fuerzas, la G.N. mandaba a sus mejores soldados a ese Frente. En ese periodo y durante 10 días llovió día y noche, haciendo el ambiente más hostil.

La G.N. efectúa un cerco a los combatientes sandinistas de la Columna “Nelson Suárerz”, realizando desembarcos aéreos en el lugar conocido como “Peña Bruja” y otros lugares en los flancos de las zonas ocupadas por los combatientes Sandinistas,  quienes  logran romper el cerco, haciendo uso de una técnica conocida como “Flecha  Invertida” y retirarse escalonadamente hacia la zona fronteriza y se reagrupan  en  Puerto Soley, zona fronteriza entre Costa Rica y Nicaragua.

Al llegar al punto de reunión, se dan cuenta de la ausencia del compañero Juan José Úbeda “Rolando”, por lo que se designan a 4 compañeros  que se ofrecen voluntariamente a regresar en su búsqueda, entre ellos, recuerdan a  Montemar Ubeda “Nacho bl” y  Ronald Arróliga. Al regresar el compañero Juan José Úbeda “Rolando”,  éste narra que se quedó sin tiros y solamente disponía de una Granada de fragmentación que le había dado el Comandante Tomas Borge, en Panamá el día que fue nombrado Jefe de Columna.  

A finales de Mayo, se toman Peñas Blancas, Sapoá  y  el Ostional.  En el avance a la Ciudad de Rivas 5 columnas avanzan a través de los llanos, antes de llegar al Rio Ostayo, cerca del poblado La Virgen en el Departamento de Rivas. Como el avance guerrilleros de cinco  columnas inició  en la madrugada, a las seis de la mañana, se encontraban prácticamente en el centro de los llanos de tendidos, siendo sorprendidos por ataques aéreos y por francos tiradores, apostados en las Colinas y en árboles  al otro lado del Rio. Al parecer la G.N., se había replegado a esa zona y había construido buenas fortificaciones, lo que les permitió mantener la posición. EL Jefe de la G.N. en ese Frente era el Coronel G.N. Pablo Emilio Salazar “Comandante Bravo”, único jefe que no huye con Somoza.

En otra acción de combate, el compañero  Juan José Úbeda  “Rolando” como jefe del operativo y como Segundo al mando el compañero Julio Espinales “Mario “, dirigiendo una Escuadra de guerrilleros, después de un fuerte combate con la G.N., se toman con éxito el objetivo identificado como Cuaginiquil. Se destaca también en esa acción el apoyo del compañero Noé  Pereira  “Salvador”, ablandando a la Guardia Nacional con fuego de morteros.

Al día siguiente, otra Escuadra del grupo de los 74 siempre al mando del compañero Juan José Úbeda, “Rolando”, se toman la Hacienda  llamada por los guerrilleros  “La Burguesa”, sacando en desbandada a los guardias acantonados  en la Hacienda.

Con la Consigna “LA MARCHA HACIA LA VICTORIA NO SE DETIENE, La lucha continuó ininterrumpida, en una guerra de posiciones  encarnizada, hasta el 19 de Julio de 1979, cuando soldados elites de la guardia  nacional combatiendo en el Frente Sur, emprendieron la retirada en desbandadas y  desorganizadamente, utilizando como vía principal de escape, el Océano Pacífico y Costas de San Juan del Sur. 

Del grupo de guerrilleros, cayeron los compañeros: José Román Toledo “Pedro Joaquín”, segundo jefe de la Columna “Nelson Suárez”; Amado Laguna “El Chelito”; Carlos Matus “Profe”; Melania Florian, “(Susy); “Ricardo”; y  “Bill”.  Los Heridos  fueron: “Felipe”, herido en un  brazo; Gerardo Zepeda “Leoncio”, herido en la cadera; Ana Vanessa Rodríguez “Verónica” herida gravemente en el pecho por un charnel de obús, fallecida  años después por la secuela de guerra; Juan Andrés Hernández “Marlon”, herido en una pierna; “Don King”, herido gravemente  por un franco tirador en la región de  la Pelvis; y  Reynerio Padilla Álvarez “Jacinto”. 

Marcia Traña Galeano. Originaria de Chinandega. Historiadora, Abogada y Notario. (Jefa del Departamento de Patrimonio Cultural Alcaldía de Managua.


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