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¿Guatemala gira a la izquierda? Colom anuncia: «Quiero un país con rostro maya y olor a maíz»

Agencia AFP. Desde ciudad Guatemala. | 5 de Noviembre de 2007 a las 00:00
Los guatemaltecos eligieron al socialdemócrata Alvaro Colom como presidente de Guatemala en los comicios del domingo con el fin de frenar la inseguridad rampante que azota al país, reducir la pobreza y contrarrestar al crimen organizado que socava las estructuras del Estado. Con el 100% de las 13,702 mesas electorales escrutadas, el candidato y fundador de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) aventajó a su adversario, el general retirado Otto Pérez Molina en 5.63% de los sufragios, 154,508 votos, según las cifras totales preliminares del Tribunal Supremo Electoral. Colom logró el 52.82 y el ex militar 47.18%. En una entrevista con la radio local Sonora es la Noticia (SN), Colom dijo que quiere convertir a Guatemala en un país responsable hacia Latinoamérica con un modelo diferente y sin interferencias. "Yo tengo el propósito de convertir a Guatemala en un país socialdemócrata con rostro maya, con olor a tamal de maíz, con la belleza natural que Dios nos dio, una socialdemocracia guatemalteca pura que fortalezca la unidad del país (y que) luego en una segunda etapa nos fortalezca la identidad ", "Queremos que nos permitan que Guatemala tome su modelo, haga su propio modelo y no queremos interferencias impuestas en nuestras decisiones como guatemalteco", aclaró. Esa apreciación la basa en que cree en la autodeterminación de los pueblos y por ello buscará mejorar los vínculos con gobiernos latinoamericanos de tendencia social, como el de Néstor Kirchner (Argentina), Luiz Inacio Lula da Silva (Brasil), Michelle Bachelet (Chile) y Tabaré Vázquez (Uruguay). "Con Suramérica nuestro partido tiene excelentes relaciones con los partidos de Brasil, Argentina, Chile y Uruguay, y creemos que con el Cono Sur va haber un incremento de las relaciones políticas, sociales y económicas", detalló. Afirmó que en "América Latina por primera vez en la historia cada país ha tomado su propio modelo y su propio destino. Tenemos modelos excelentes, unos de derecha, otros de izquierda, unos de más izquierda y otros más moderados, pero todos están teniendo éxito", afirmó. "Nuestro gobierno va a ser profundamente respetuoso de la autodeterminación de los pueblos y la relación con Venezuela va a ser normal como la que tenemos con Argentina, Brasil, El Salvador, Honduras y Cuba", expresó al ser consultado sobre el movimiento del presidente Hugo Chávez en la región. Asimismo, adelantó que mejorará los vínculos con Estados Unidos, cuyas relaciones "históricamente son buenas, pero la novedad es que se fortalecerán con México para desarrollar la frontera porque queremos oportunidades y no dolores de cabeza, como lo son el narcotráfico y el tráfico de personas". También manifestó que va a fortalecer más aún las relaciones con Centroamérica porque "siento vientos de grandes posibilidades para tener un bloque robustecido, fuerte y dinámico", toda vez que ya conoce a los gobernantes del istmo, al tiempo que calificó de constructivo el acuerdo de asociación que el área negocia con la Unión Europea. "Es una esperanza el acuerdo de asociación con Europa, porque va más allá del libre comercio, va también en el área social y política", puntualizó. Detalló que en su plan de "100 días" se propone que los 44 hospitales que tiene Guatemala y los servicios de salud "estarán trabajando como relojitos" y mejorar la seguridad. Mientras que en materia de educación, el futuro presidente de Guatemala mencionó todas las escuelas tendrán maestros, equipos, techos y equipo físico adecuado, y que dignificará a los educadores para que sean un vehículo natural para la prosperidad de Guatemala. En el asunto económico, Colom explicó que también buscará reducir la brecha entre el costo de la canasta básica y el salario mínimo y que la "mejor receta" para conseguirlo es a través del aumento de la inversión y el empleo como lo han conseguido España y Chile. "Yo quiero la libre empresa y diversificar la inversión", expresó el presidente electo, y reiteró que se crearán unos 700.000 empleos en la construcción, turismo, el desarrollo rural, en educación, la salud y la policía. Los primeros seis meses de su gobierno los destinará a una buena administración financiera, recolección de impuestos y una buena calidad de inversión, y luego con un consenso nacional, sentar las mesas de negociación de desarrollo rural, de pueblos indígenas y de pacto fiscal, anunció. Colom afirmó que su principal desafío a corto plazo tras asumir el poder el próximo 14 de enero, será el combate de la impunidad y derrotar al crimen organizado que "está ahorcando al país". "Pero el gran reto es la unidad del país, iniciar un proceso de fondo y serio para iniciar la salida de la pobreza de las familias guatemaltecas y la estabilidad económica fiscal", anotó. Sobre el Ejército, el presidente electo comentó que propondrá una doctrina militar adecuada a los acuerdos de paz firmados el 29 de diciembre de 1996 y que también se propone eliminar partidas secretas bajo el argumento de que son destinadas a combatir el crimen organizado porque "no tenemos ninguna invasión ni amenaza extranjera".

El más votado de la historia

"Todos vencimos, la verdad estuvo de nuestro lado, no engañamos ni mentimos. Yo dije que la diferencia iba a ser entre 4 y 7 por ciento y ganamos con el 5", manifestó el presidente electo. Colom se ha convertido además el presidente electo más votado de la era democrática de Guatemala, que se inició en 1986, pues alcanzó 1,449,153 votos. "Muchos tal vez se sorprenden por la cantidad de desinformación que se generó, pero nosotros estábamos conscientes del triunfo", resaltó Colom. Guatemala se ha unido así a los países latinoamericanos que durante los últimos años han optado por gobernantes identificados en diferente grado con la izquierda, y de los que únicamente se exceptúan México, Honduras, El Salvador, Colombia y Paraguay. Colom se ha declarado admirador de Ignacio "Lula" Da Silva, presidente de Brasil; José Luis Rodríguez Zapatero, jefe del Gobierno de España; y de Michelle Bachelet, presidenta de Chile. La incógnita que se abre ahora es hasta qué punto y en qué dirección está dispuesto el próximo gobernante guatemalteco a ejercer lo que anuncia su cartel político y qué alianzas o amistades regionales va a forjar. Los primeros gobernantes que le felicitaron, según dijo el propio Colom, fueron los de Nicaragua, Daniel Ortega, y de Panamá, Martín Torrijos, representantes, precisamente, de dos maneras muy diferentes de gobernar desde la izquierda en Latinoamérica. "Ahora empieza un proceso de cambio y transformación que no se ha dado en cincuenta años. Va a ser un proceso pacífico, de consenso, de mucho diálogo", dijo el presidente electo, quien espera contar con el resto de los partidos políticos para asegurar la gobernabilidad en los próximos cuatro años (2008-2012). "Este es un triunfo contra las campañas negras, las mentiras y la difamación; triunfó la verdad, y ahora vamos a centrar nuestro trabajo en cumplir las promesas que nos dieron el triunfo", enfatizó Colom, al salir de su casa en carretera a El Salvador. "Es un no a la trágica historia de Guatemala", del militarismo en Guatemala, dijo Colom en referencia a su rival, Otto Pérez Molina, un general retirado que irrumpió en la política con enorme fuerza. Pidió a los que no le votaron, "que conozcan mi propuesta, que es un aporte al cambio, respetando aquellos programas que han funcionado. Desde hoy soy el representante de todos los guatemaltecos, y no el secretario de un partido político". También se refirió a la evidente división del voto: obtuvo una abrumadora victoria en 20 de los 22 departamentos, y sufrió una contundente derrota en la capital y la metrópoli guatemalteca (14 municipios) y los departamentos de Guatemala y Baja Verapaz, en donde Pérez Molina obtuvo el 59% y el 56.25% de los votos, respectivamente. "Hay que entender que Guatemala es solo una, pero hay que reflexionar en por qué se dan tantas diferencias entre el voto urbano y el rural. Ello muestra que se necesita transformar de fondo el país y cambiar la realidad de la provincia. La capital, que tiene mejores índices en educación, salud y crecimiento económico, podría ser la locomotora que jale al resto del país", afirmó. "No se puede pensar en una Guatemala dividida; hay que comprender que todos somos importantes", sentenció, tras descartar que se debe reconocer la importancia del área central del país. Como primeras medidas para propiciar esa reunificación del país, Colom se inclinó por "impulsar con fuerza el acuerdo nacional del que he hablado e incrementar el presupuesto de educación, salud, seguridad y vivienda, para acabar con las enormes brechas sociales". A pesar de tener un fuerte resfriado y conjuntivitis, el presidente electo no dejó de mostrar su alegría. Se declaró "satisfecho por el trabajo que logramos hacer con todo el equipo, y agradecido con todos los guatemaltecos que creyeron en mí y en mi propuesta, y me han confiado dirigir al país los próximos cuatro años.

«Siempre fui optimista»

Colom se ratificó en su vocación de triunfo, pues "siempre fui optimista y supe que ganaríamos. No quería ser triunfalista, pero sabía que nuestra victoria sería producto del trabajo y el esfuerzo que hemos hecho en la UNE, en especial, en la provincia". El presidente electo ha asegurado que quiere llegar a un pacto con el resto de las fuerzas políticas para permitir la gobernabilidad del país en los próximos cuatro años (2008-2012), en un estilo fiel al símbolo de su campaña basada en la 'esperanza': dos manos unidas por los pulgares emulando una paloma de la paz. "Convocaré a un acuerdo nacional en el que participen todos los sectores de la sociedad y los partidos políticos. Quiero escucharlos a todos, y conocer sus demandas y propuestas para solucionar los problemas que aquejan a la población", adelantó. En cuanto a su rival, el general Pérez Molina, Colom le pidió "que siga haciendo su labor política y que trabajemos juntos, pensando en el bienestar de todos los guatemaltecos. Si él quiere, será bienvenido en nuestro proyecto". Pérez Molina, quien ganó con contundencia en el Distrito Central y el Bajo Verapaz (norte), admitió su derrota y prometió realizar una oposición "constructiva" en el Parlamento, donde es la tercera fuerza con 29 curules, por detrás de la UNE de Colom, con 52 de los 158 escaños, y de los 37 de la Gran Alianza Nacional (GANA). Pese a la gran abstención, 51.66%, la calma y la tranquilidad fueron los protagonistas de una jornada sin incidentes dignos de mención, que coronó un proceso electoral en el que perdieron la vida más de medio centenar de personas por razones políticas. Colom ha prometido que el 1 de diciembre dará a conocer su gabinete, con la creación de un ministerio de la Familia, y dará énfasis a la política social prometida durante su campaña. "Lo importante es suprimir las causas de la violencia", aseguró el presidente electo en sus primeras declaraciones a la prensa. La inseguridad, que se cobra una media de 15 muertos diarios, la pobreza que afecta a más de la mitad de los 13 millones de guatemaltecos y el crimen organizado que ha infiltrado estructuras del Estado, son los principales retos del nuevo presidente, que gobernará arropado en la vicepresidencia por el cardiólogo Rafael Espada. Espada, cirujano cardiovascular, aseguró que su "sueño es que Guatemala tenga la mejor salud y la mejor educación de América Latina", y espera que en los próximos cuatro años su gobierno pueda sentar las bases para ello. Colom dijo que empezará a trabajar tras la toma de posesión –el próximo 14 de enero– "en el plan de la unidad nacional", para lo cual convocará a los secretarios generales de las otras fuerzas políticas y organizaciones sociales para asegurar la gobernabilidad del país. Álvaro Pop de la Misión Indígena de Observación Electoral atribuyó los resultados a que el voto que repercutió hasta último momento fue producto del repensar de la gente. "El ganador salió de las élites informadas, de la gente que aunque sea de escasos recursos pensó su voto, porque había un empate para la población que fue movida por el mercadeo político", añadió. Dijo que entre las causas que ayudaron a la derrota de Pérez Molina, destacaron el abstencionismo, además que no haya asistido a los últimos debates organizados por medios de comunicación, y que no valoró el voto del interior del país. "Él no se identificó con la provincia y ésta fue determinante a última hora", destacó. "Hay que reconocer que la UNE tiene un voto duro, Colom construyó un vínculo con el interior del país que fue el que le ayudó en último momento, pues al igual que la primera vuelta, la capital no decidió sobre la elección. Para el jefe de la Misión Indígena, los estrategas de los partidos políticos tendrán que repensar las campañas de cara al futuro, "ahora más que nunca el voto indígena es significativo", enfatizó.

Quién es Álvaro Colom

Conocido como 'gavilán', su 'yahual' maya, equivalente al signo del zodíaco occidental, Colom, uno de los tres sacerdotes mayas no indígenas, criticado por sus detractores por su "falta de carisma y debilidad", será el primer presidente socialdemócrata elegido en la historia reciente de Guatemala, marcada por regímenes militares (1954-86) y una guerra civil (1960-96). El mandatario electo, de 56 años, viudo y casado en segundas nupcias con Sandra Torres, se graduó de ingeniería industrial de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac), en 1974, una carrera que estudió "porque quería trabajar con la gente". "Yo buscaba una ingeniería que tuviera relación con el ser humano, y la única que encontré fue la industrial, porque tiene que ver con la administración humana, por eso me decidí a cursarla", aseguró Colom en una entrevista con el diario Siglo XXI. De hecho, no esconde que el trabajo que más satisfacciones le ha proporcionado a nivel personal fue su puesto de director del Fondo Nacional de la Paz (Fonapaz) de 1991 a 1997, el cual buscaba mejorar la calidad de vida de la personas pobres del área rural, azotada por la guerra civil (1960-1996). "Atendimos a casi 9.000 comunidades, pero también estuvimos en el proceso de atender a los refugiados y desplazados (por el conflicto bélico), así como en la resolución de conflictos de tierras", afirmó Colom. Sus detractores lo acusan de falta de liderazgo y de haber permitido en su partido –el mayor del país con 80.000 afiliados– la presencia de agentes del crimen organizado. Incluso lo ven como un pelele de su impulsiva y enérgica esposa, quien, aseguran los detractores, controla una facción del partido Unidad Nacional de la Esperanza (UNE). Estas críticas las refutan sus seguidores que ven en Colom a un líder que ha ido ganando experiencia tras dos intentos previos de llegar a la presidencia de Guatemala, forjándose como político de raza tras sus experiencias como empresario y funcionario público. Su tendencia socialdemócrata –compartida por su compañero de fórmula a la vicepresidencia, el cardiólogo Rafael Espada– sin duda levanta ampollas en la élite conservadora, que ha impuesto un sistema económico ultraliberal que tradicionalmente ha beneficiado a un puñado de poderosas familias, mientras más de la mitad de los 13 millones de guatemaltecos viven en la pobreza. Ni su pasado empresarial como directivo de la maquila ni su paso por el ministerio de Economía como viceministro, en 1991 en el gobierno de Jorge Serrano Elías, han logrado tranquilizar al empresariado local.

Destacados

• Fue vicedecano de la Facultad de Economía de la Universidad Rafael Landívar, donde impartió Administración de Producción, Mercados y Costos Industriales. • Fue catedrático en la Usac, donde impartió Métodos y Administración de Empresas. • Fue viceministro de Economía durante el gobierno de Jorge Serrano Elías, de enero a junio de 1991. Ese mismo año, trabajó como director del Fondo Nacional para la Paz, cargo que ocupó hasta 1997. • Fue asesor de la Secretaría de la Paz y director ejecutivo de la dependencia presidencial de Asistencia Legal y Resolución de Conflictos de Tierra, en 1997. • Esta fue la tercera vez que compitió por la Presidencia, y la segunda que lo hizo con la UNE. • Colom obtuvo 1,449,153 (52.82%) sufragios, la más alta cantidad obtenida por candidato alguno en la historia de Guatemala. El primer presidente civil, después de varias décadas militares que se sucedieron en el poder a través de fraudes y golpes de Estado, Vinicio Cerezo, de la Democracia Cristiana Guatemala (1986-1990), ganó con 1,133,517 votos. Jorge Serrano Elías, del Movimiento de Acción Solidaria (MAS), lo sucedió en el poder con el apoyo de 936,385 guatemaltecos. Álvaro Arzú, del Partido de Avanzada Nacional (PAN), llegó a la primera magistratura 1996-2000 con el apoyo de 671,354 guatemaltecos. Alfonso Portillo, del Frente Republicano Guatemalteco (FRG), ganó la presidencia para el periodo 2000-2004 con 1,185,160 votos. El empresario Oscar Berger, de la Gran Alianza Nacional (GANA), fue electo presidente en 2003 con 1,235,303 votos.

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