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Choque frontal entre Daniel y Nicho

| 8 de Noviembre de 2007 a las 00:00
Este jueves, el presidente Daniel Ortega y el alcalde de Managua, Dionisio Marenco, parece que han roto definitivamente no sólo su relación política como militantes y dirigentes del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), sino también su amistad de más de 40 años. A mitad de la mañana, el alcalde de Marenco (conocido como Nicho) se alió con los diez concejales de la oposición en el Concejo Municipal de Managua y con el voto de dos de los nueve del FSLN, para elegir a Nery Orochena como vicealcalde, en sustitución de Alexis Argüello, quien renunció para competir por la candidatura de ese partido para jefe de la comuna capitalina en noviembre de 2008. El candidato que respaldaba el presidente Ortega era Edgardo Cuarezma. Durante la elección, unos treinta activistas de las estructuras departamentales del FSLN en Managua, dirigido por Elías Chévez, le gritaron traidor a Marenco. El alcalde respondió indignado y se dirigió específicamente a uno de los que le gritó traidor: "no sé quien es usted pero respeto sus ideas. Me imagino que usted es un gran sandinista. Yo lo respeto, yo lo apoyo. El domingo tuve un gusto de hacerle un busto, de hacerle un homenaje a un compañero que lo mataron hace 40 años. Yo sé que usted ni había nacido cuando mataron a Casimiro Sotelo. Le pido a Edgardo Cuaresma que diga quien es la persona que anoche en la reunión que tuvieron anoche (miércoles) que dijo que yo era traidor. No puedo decir algunas palabras, porque son muy groseras, pero yo rechazo desde el fondo de mi corazón sus palabras. Soy sandinista hasta el día que me muera o hasta el día que me maten. En esta discusión no se ha usado la fraternidad sandinista. En esta discusión se han usado métodos perversos, como que han estado amenazando a compañeros y a familiares. Si ese este el sandinismo que queremos, lo denuncio públicamente. Lo denuncio y lo rechazo públicamente. Han pasado demasiadas balas por mi cabeza como para que yo le tenga miedo a las amenazas de cualquier pendejo. Si ustedes quieren seguir jugando así, yo los voy a respetar, pero sepan que «gato no come gato». No tengo nada en lo personal en contra del doctor Cuaresma, pero en vista de esa posiciones propongo que procedamos a votar". La votación quedó así: 12 votos para Orochena, incluyendo los sandinistas Marenco José Treminio, secretario del Concejo y el propio Orochena; 6 para Cuarezma y una abstención, de la jefa de la bancada municipal del FLNS, Rosa Emilia Guido. En los meses recientes, Marenco se ha opuesto públicamente entre otras cosas a que la sede de la Presidencia sea el local del FSLN; a la recuperación de la Plaza de la Revolución y a que los alcaldes y consejos municipales se subordinen a los Consejos del Poder Ciudadano. Menos de una hora después, el presidente Ortega se refirió indirectamente al tema. Frente a la tumba de Carlos Fonseca, dijo: «Hoy nos encontramos a 31 años de la caída en combate de nuestros hermanos, dos miembros de la Dirección Nacional, Carlos, fundador del Frente Sandinista de Liberación, Nacional y Eduardo Contreras, miembro de la dirección y de las nuevas generaciones que se habían incorporado en la lucha con el Frente Sandinista. Entonces, la batalla era con las ideas. Con la conciencia empuñando los fusiles; para poder derrotar a la Dictadura Somocista. Carlos Fonseca entró triunfante el 19 de julio de 1979 a esta Plaza de la Revolución. Esta Plaza de la Revolución, donde también, cuando se recuperaron sus restos de la montaña, sus restos mortales, en esta misma Plaza, con el rugir de los fusiles y sobre todo con el corazón del pueblo y de la juventud, le rendimos honores y colocamos en este sitio los restos mortales de nuestro hermano Carlos Fonseca. En esta Plaza de la Revolución que luego intentaron borrar los somocistas. Cuando llegaron al gobierno en los años 90, se dedicaron no solamente a correr a los maestros –porque despidieron de forma masiva a los maestros, a los trabajadores de la salud, a las trabajadores de las aduanas, que ahí los vemos siempre luchando y reivindicando sus derechos que les fueron arrebatados– sino que también se dedicaron a destruir los murales que cubrían nuestra ciudad, las pinturas que habían sido trabajadas, tanto por pintores nicaragüenses como pintores de otros países que se habían unido en esa gran lucha revolucionaria, esa gran lucha cultural que libraba el pueblo nicaragüense. Pero el colmo fue que incluso trataron de borrar esta Plaza de la Revolución y lo mas doloroso, como decía Carlos, cuando las actitudes parten de los que han sido compañeros de lucha, con la complicidad de algunos compañeros que han sido llevado a cargo edilicios por el voto y por la sangre del Frente Sandinista y de Carlos Fonseca Amador. Y aquí levantaron, impusieron una fuente que costó dinero, que luego no se le dio mantenimiento. Pero el interés del somocismo era tratar de matar, tratar de borrar este símbolo de la Plaza de la Revolución y cuando llegamos al gobierno el 10 de enero, a los pocos meses tomamos la decisión, ¡claro que tomamos la decisión de quitar ese adefesio, porque se había convertido en un adefesio esta plaza, y recuperar esta plaza para el pueblo! A pesar de que en ese momento algunas autoridades de la alcaldía se sumaron a la condena que lanzaban los somocistas y los derechistas porque se estaba destruyendo la famosa fuente. La fuente que fue puesta aquí para tratar de destruir la Plaza de la Revolución, simplemente lo que estábamos haciendo era recuperar la Plaza como símbolo histórico de este pueblo, como símbolo del triunfo de la Revolución. Y eran los mismos que habían dinamitado allá en los años 90 este monumento. Recordemos aquellos momentos en que dinamitaron este monumento, porque a veces se pierde la memoria, lo que ha sido la lucha en este país. Y escuchamos nada más lo que los medios de comunicación de la plutocracia, los medios de comunicación que están al servicio del capital y del imperio, las mentiras que repiten todos los días. Nosotros no podemos perder el tiempo en responder esas mentiras, eso es lo que ellos quieren, que nos pasemos todo el tiempo respondiendo esas mentiras y nosotros tenemos el deber de seguir luchando por la Revolución, por transformar este país. Les decía que en estos años, después de la destrucción del mausoleo en donde descansan los restos mortales de Carlos, se rescató el mausoleo y se logró defender desde el año 1990 que tuvimos un gobierno que quería destruir este mausoleo, hasta el 10 de enero en que Carlos entra nuevamente triunfante con el Frente Sandinista de Liberación Nacional. Carlos llega nuevamente a la cabeza del Frente Sandinista al gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, y de todos los nicaragüenses con sentimiento patriótico y sentimiento de dignidad». (...) «¿Para qué se hacen las revoluciones? Se hacen para transformar. ¿Y transformar para qué? Para que el pueblo pueda gozar de los beneficios de las riquezas que se producen en esa nación. Pero para que el pueblo pueda decidir en esa dirección, el pueblo tiene que tener el poder y no basta que el pueblo tenga al Presidente, porque eligió al Presidente, y no basta que el pueblo tenga alcalde, no basta que el pueblo tenga concejales, no basta que el pueblo tenga ministros. Por mucho que algunos dicen que ellos son los que mandan en su alcaldía. ¿Y quien los eligió? ¿de dónde salió el voto? De los pobres, el pueblo fue quien los eligió. Y cuando decimos que hay que cumplir con ese compromiso que asumimos en la campaña, de que el pueblo sea Presidente y que el pueblo sea el gobierno, entonces ahí no aceptan. No quieren aceptar a los Concejos del Poder Ciudadano, no quieren aceptar el poder del pueblo. Quieren mandar como caciques, importándoles poco lo que es nuestro compromiso con este pueblo, que a final de cuentas es quien elige. Esa es la transformación revolucionaria: que el pueblo tenga el poder y por eso los Consejos del Poder Ciudadano son vitales y fundamentales en esta lucha. La derecha tiene sus movimientos y los financian tranquilamente con dinero del pueblo norteamericano. El dinero que los yankis le entregan aquí a la derecha para formar esos tales movimientos que continuamente aparecen con campos pagados en medios de televisión –que cuestan un montón de plata– en periódicos y además la propaganda que les hacen los medios de comunicación: si se reunieron 100, dicen que se reunieron cien mil; si se reunieron 500 dicen que se reunieron 500 mil, y así. Si se reúnen 5,000 se vuelven locos y dicen que fueron millones y que fue la concentración más grande en la historia de Nicaragua. Así son ellos, con el pueblo realmente ausente, porque ellos están respondiendo a los intereses del imperio yanki y a la derecha. Ellos tienen a su fuerza organizada. ¿Nosotros no vamos a organizar nuestra fuerza? ¿vamos a ser tan... tontos, simplemente porque en la Asamblea dicen que los Consejos no valen? ¿vamos a ser tan tontos de aceptar que los Consejos no valen? ¡Aceptar que los Consejos no valen, es aceptar que el pueblo no vale! Así de sencillo. ¿Vamos a aceptar que el pueblo no vale? No podemos aceptar eso. Y tenemos que librar la lucha, no solamente contra la derecha, sino contra algunos alcaldes que dicen que el pueblo no vale, que lo que valen son ellos. Que gracias a dios y para el Frente. ¡Imagínense como es la historia! ¡No! Gracias al Frente, gracias a la sangre de Carlos Fonseca están ellos ahí en la Alcaldía. Que se den cuenta de una vez y para siempre. Cuando Casimiro Sotelo ya estaba en la clandestinidad, ellos andaban con otros grupos políticos de derecha. Esa es la realidad. Me tocó reunirme y hablar con Casimiro Sotelo, cuando él se incorpora a la clandestinidad. Porque en este mes de noviembre también, el 4 de noviembre, conmemoramos la caída en combate y algunos de ellos asesinados, de cuatro compañeros sandinistas aquí en el barrio Monseñor Lezcano: Casimiro Sotelo, Roberto Amaya, Hugo Medina y Edmundo Pérez. Compañeros de cualidades extraordinarias. Edmundo Pérez venía luchando desde muchacho, desde los 14 o 15 años. El "Chino Mundo", le decíamos. De extracción popular, vivía en el barrio Santo Domingo y estuvo preso con nosotros. Ya desde los 14 años estuvo preso, sufrimos las primeras carceladas con Edmundo Pérez. Estuvo en Pancasán y logró sobrevivir. Nosotros creímos que había muerto y de repente apareció. No aparecía en la lista de los muertos que daba la Guardia, pero tampoco aparecía por ningún lado. Y decíamos "¿qué habrá pasado con el Chino Mundo?" le teníamos mucho cariño. Y aquél encuentro que tuvimos precisamente en esa casa en Monseñor Lezcano, ahí me lo encontré al Chino Mundo. Ahí llegó y nos abrazamos con una alegría de encontrar alguien como que había resucitado. En esa casa, los cuatro hermanos sandinistas, el 4 de noviembre de 1967, cayeron enfrentados a la Dictadura Somocista. ¡Cuántas fechas heroica tenemos en noviembre! Y podríamos seguir ahí, sacando fechas y sacando fechas. Entonces: fortalecer el Poder Ciudadano, y nuestro compromiso con Carlos y en homenaje a Carlos, en este mes de noviembre, en la segunda quincena de noviembre, vamos a instalar los gabinetes de los Consejos del Poder Ciudadano, quiera quien lo quiera y le guste a quien le guste, porque no se puede ignorar al pueblo. ¡No se puede ignorar al pueblo! Le tienen temor al poder del pueblo. Le tienen temor al poder de los trabajadores, le tienen temor al poder de los campesinos. ¡Claro! Piensan que solamente la gente que viene de lo que llaman la alta sociedad, puede ocupar los cargos y debe mandar, que el pueblo no puede mandar. ¡No! ¡Aquí el pueblo va a mandar y va a seguir mandando como mandó a partir del 19 de julio, como siguió mandando a partir de 1990, como ahora va a formalizar, va a institucionalizar ese mandato con los Consejos del Poder Ciudadano».

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