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Fidel, el dirigente revolucionario vivo más importante del planeta

None | 4 de Agosto de 2006 a las 00:00

Julio López Campos

Hoy nos toca un tema en extremo complicado para nosotros. Hablar de Fidel y hablar de Fidel en las condiciones actuales. Fidel es un tema muy sensible, no solamente para el pueblo cubano, lo es para multitudes enteras en todo el planeta, lo es en particular para todos los hombres y mujeres de la tierra que quieren un mundo distinto, que sueñan con un mundo diferentes, con una sociedad más justa, con una humanidad liberada del espíritu mezquino del capitalismo y del mercantilismo. Fidel es sin duda el dirigente revolucionario vivo, más importante del planeta y uno de los grandes entre los más grandes de la Historia de la Revolución Mundial. Por ello la noticia de la crisis de la salud de Fidel se convirtió en un impacto profundo y en muchas partes de la tierra. Lo primero que queremos expresar son nuestros sentimientos de cariño por Fidel y los más sentidos sentimientos con los deseos de que Fidel pueda superar estos graves trastornos en su salud. La situación de Fidel sin duda ha sido también del interés de los enemigos de la Humanidad. Cuando nos dimos cuenta, era obvio para nosotros de que algo grave estaba ocurriendo, que no se trataba de una crisis, de un quebranto pasajero de su salud. Y lo decimos porque alguna idea tenemos de Fidel. Muy poco nos referimos a las innumerables oportunidades que las circunstancias históricas nos dieron, de verlo muy de cerca. Y cuando vimos la proclama de Fidel al pueblo de Cuba, entendimos entonces que la situación es complicada, porque Fidel -y en esto somos muy cuidadosos en la aproximación de la lectura de los acontecimientos- Fidel acostumbraba a decir a la Dirección Sandinista en aquella situación de lucha revolucionaria, en aquellos consejos y sugerencias, Fidel acostumbraba a decir en sus conversaciones privadas, fraternas, que cuando hay que tomar una decisión de carácter estratégico, cuado hay que maniobrar estratégicamente, (pero maniobra en el sentido positivo, en el sentido del estratega político-militar que ha sido toda su vida Fidel) decía él, hay que hacerlo a fondo, no hay que andar con medias tintas. No hay que quedarse a medio camino. Hay que saber evaluar claramente los objetivos que se persiguen, hay que tener un inventario preciso de los medios con los que se cuenta, hay que conocer de manera minuciosa las capacidades y la fuerza del enemigo, y sobre todo, hay que conocer muy bien las consecuencias que tenemos que padecer si fracasamos en la búsqueda del objetivo estratégico. Y en esa proclama, en la primera, que hizo Fidel al pueblo de Cuba, él deja claro que la operación, dice: "me obliga a permanecer varias semanas en reposo, alejado de mis responsabilidades y cargos. Y como nuestro país se encuentra amenazado en circunstancias como ésta por el gobierno de los Estados Unidos, he tomado la siguiente decisión, dice Fidel. Y sus decisiones tienen esa connotación del espíritu consistente, estratégico de Fidel. Sin vacilación alguna y con una enorme transparencia delegó de manera provisional, de manera provisional, todo el poder. Si ustedes ven, no se puso a especular, que cómo voy a salir, que cómo voy a estar. Tomó una decisión y la tomó con ese carácter, con esa profundidad que ha caracterizado las decisiones de Fidel. Y lo primero que hizo, entregó sus funciones como Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba, en manos de su segundo, Raúl Castro. Al mismo tiempo, entregó de manera provisional sus funciones de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de Cuba. En tercer lugar entregó de manera provisional toda su responsabilidad como jefe del gobierno cubano, y las entregó al primer vicepresidente, compañero Raúl Castro. Y después, las tres grandes y estratégicas tareas que han sido un eje permanente de preocupación de Fidel y de la que él mismo dice: "He sido impulsor principal". La primera de ellas, ¡qué cosa! la primera de ellas tiene que ver con la salud del pueblo cubano. Y no solamente del pueblo cubano sino de los compromisos internacionales de Cuba en materia de Salud. "Delego con carácter provisional mis funciones como impulsor principal del Programa Nacional e Internacional de Salud Pública..." Después delega sus responsabilidades como impulsor principal del Programa Nacional e Internacional de Educación. ¡Mira qué cosas más distintivas, más sintomáticas, más características de este extraordinario dirigente revolucionario: Salud, Educación. Y por último, entrega también las responsabilidades de ser el principal impulsor de la complejísima tarea que tiene que ver con las transformaciones energéticas en Cuba. Obviamente que cuando escuchamos y leímos esta proclama de Fidel era entonces más fácil entender estos trastornos serios en su salud. Resultado ya lo sabemos, él mismo lo dice, "resultado de un proceso intenso de trabajo, días y noches, de trabajo continuo, sin apenas dormir", a sus 80 años. Y nosotros tenemos suficientes razones para sospechar y algo conocemos para sospechar qué significa cuando Fidel dice: "días y noches de trabajo continuo sin apenas dormir". Esas son las razones más inmediatas del quebranto, dice Fidel, de su salud. La situación sin duda es seria, es delicada, de otra manera no habría sido necesario entregar de manera provisional todas las responsabilidades. Por eso con razón hay un sentimiento auténtico, legítimo de preocupación en el pueblo cubano y en centenares de miles de gentes en todo el planeta. "No albergo -concluyó ese primer mensaje- la menor duda de que nuestro pueblo y nuestra Revolución lucharán hasta la ultima gota de sangre, para defender estas y otras ideas y medidas. El imperialismo jamás podrá aplastar a Cuba". Y concluye con algo que ha sido siempre otro de los grandes distintivos de Fidel, "la batalla de ideas seguirá adelante". Porque realmente ese ha sido el corazón mismo de su batalla a lo largo de medio siglo. La batalla de las ideas, porque es en las ideas, ha dicho Fidel retomando a Martí, "en donde se encuentra el corazón mismo de la lucha". Ah! claro, ya hoy con el segundo mensaje de Fidel al pueblo de Cuba y a los amigos del mundo, uno se siente mucho más alentado. Y uno ve retratado a Fidel en sus palabras. Y dice en su último mensaje: "Yo no puedo inventar noticias buenas, porque no sería ético". Fíjense qué interesante, dice Fidel, "yo no puedo inventar noticias buenas, porque no sería ético" Él siempre ha enseñado, él siempre ha insistido que los dirigentes políticos, los dirigentes revolucionarios, nunca deben mentir. Una y otra vez ha insistido y desde su situación actual vuelve a insistir, no hay que mentir. Todas las cosas en este mundo se saben, decía Fidel. Y no hay nada más terrible, no hay nada que más pueda afectar de manera negativa a un político, que ser tomado en la mentira. Es una lección elemental que muchos dirigentes olvidan y mienten con una enorme facilidad y rápidamente son descubiertos en sus mentiras y con ello se pierde la confianza y la credibilidad de la gente. No hay que mentir, piensa y dice Fidel. Por eso es que en este mensaje más alentador dice: "Yo no puedo inventar noticias buenas, porque no sería ético". Y continúa diciendo "y si las noticias fueran malas, el único que va a sacar provecho es el enemigo". Y aquí está otro mensaje y otra lección de Fidel. Los revolucionarios no están obligados a decir siempre toda la verdad. Fíjense bien, no hay que mentir, por eso es que dice "Yo no puedo inventar noticias buenas, porque no seria ético y si las noticias fueran malas el único que va a sacar provecho sería el enemigo". Por lo tanto no podemos decir toda la verdad, es lo que se puede desprender de estas palabra de Fidel en su último mensaje. Y dice: Y los compatriotas deben comprender eso: No se puede decir tampoco toda la verdad, menos aún decía Fidel, cuando ni siquiera te lo están preguntando y muchísimo menos aún, cuando el único que puede sacar provecho es el enemigo. Por eso es que agrega él, mi estado de salud se convierte en un secreto de Estado que no puede estar divulgándose constantemente, y los compatriotas deben comprender eso. Y es cierto, es muy cierto, sin duda alguna, no se puede andar con el pito y el tambor diciendo toda la verdad todo el tiempo. Los revolucionarios no están obligados a ello. Lo que sí es cierto es que no se pueden inventar noticias buenas porque no sería ético, no se puede ni se debe mentir. Y estamos subrayando estas palabras de Fidel porque hemos visto a un montón de esos que se dicen especialistas y que no son otra cosa que gente pagada a sueldo del imperialismo, y que inventan toda clase de mentiras y de hipótesis, y dicen por ejemplo, han dicho estupideces como ésta. "Probablemente esto también puede ser una trampa, para ver quién levanta la cabeza, y volarle la cabeza en Cuba" O son ignorantes o sencillamente la perversidad de su misión lleva a estos expertos ahora consultados por las cadenas de televisión en el mundo, a desvirtuar un problema real de una enorme sensibilidad para el pueblo cubano. Nosotros creemos en estas cosas que se nos informan, porque sabemos que se dice la verdad. Y qué alentador es este último mensaje de Fidel. Dice: Puedo decir que es una situación estable, y agrega, "pero una evolución real del estado de salud, necesita el transcurso del tiempo". Es decir, hay que esperar, la cosa es que el quebranto de la salud no está resuelto. Y agrega Fidel "lo más que podría decir es que la situación se mantendrá estable durante muchos días, antes de poder dar un veredicto". Más claro no puede ser el mensaje. La situación es estable, pero se requiere del transcurso del tiempo, la situación se mantendrá estable, pero se requiere de muchos días antes de poder dar un veredicto. ¡Ah!, dice: "de ánimo me encuentro perfectamente bien". Y concluye: como siempre, hay que luchar y trabajar... Sin duda para Fidel éste es un combate más, alguien acostumbrado a vivir todos los instantes de su vida, luchando y trabajando. Sin duda el luchador y trabajador más incansable de Cuba. Hay que decir que éste último mensaje que fuera leído anoche por la TV cubana nos da aliento, nos da esperanzas, y nos manda a guardar la calma, a tener serenidad, hay que esperar, dice, muchos días antes de poder dar un veredicto. Lo importante dice, es que estamos preparados para la defensa de la Revolución, mientras tanto hay que luchar y trabajar. Fidel sin dudas, está librando una batalla compleja y complicada, pero todos sabemos que va a librar esa batalla con la fortaleza y la elevada moral combativa de este gran dirigente de la Revolución mundial. Y como decía el presidente de la Asamblea del Poder Popular, Ricardo Alarcón, "todos estamos claros de que llegará un momento del último aliento, pero ese momento, -decía Alarcón- todavía está muy lejos". Con esa confianza, por lo menos, con ese deseo y con esa esperanza, queremos desear de la manera más profunda y de la manera más auténtica un restablecimiento de la salud de Fidel, para que pueda contemplar y ver a su pueblo preparado y listo para continuar la lucha, porque él, él, Fidel, siempre estuvo convencido de que solamente teniendo un pueblo culto, podría tener un pueblo libre. Y es seguramente eso lo que hoy estamos observando en Cuba. Y anteanoche, cuando llamé a mi hijo a Cuba para hablar de esto me decía: "Papá, aquí las cosas están en orden, aquí todo está organizado y la gente hoy más que nunca dispuesta a continuar la lucha" Nuestro deseo entonces, por el pueblo cubano y a los amigos de Cuba, por el pronto restablecimiento de la salud del compañero y Comandante Fidel. Trascripción del programa Causa y Efecto, de Radio La Primerísima, trasmitido el pasado miércoles 2 de agosto. Colaboración de María Luisa Atienza.

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