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Coronel Kautz: crisis con Fenosa sólo puede resolverse «al más alto nivel»

Agencia Europa Press. Desde Madrid. | 24 de Noviembre de 2007 a las 00:00
El viceministro de Asuntos Exteriores Manuel Coronel Kautz, aseguró el sábado en declaraciones a Europa Press que el conflicto que el gobierno mantiene con Unión Fenosa por los fallos el servicio de distribución de la energía "sólo se pueden resolver al más alto nivel". El viceministro de Asuntos Exteriores de Nicaragua participa durante este fin de semana en Palencia, España, en la III Conferencia Europea sobre Integración y Cooperación en Centroamérica, en la que se va a analizar la cooperación entre ambas regiones. Coronel recordó que "ya se han producido decenas de reuniones con los responsables de la empresa" en el país, por lo que "la solución sólo puede llegar desde la propia República", aunque matizó que el gobierno nicaragüense no pretende llevar a cabo "una re-nacionalización del servicio". "No vamos a privatizar más, pero tampoco vamos a re–nacionalizar servicios ya privatizados", explicó. El origen del conflicto, para el viceministro nicaragüense, está en "la llegada de Unión Fenosa durante la ola neoliberal impulsada por Washington", momento en el que los países latinoamericanos "estaban manejados por peleles que dejaban imponer los dictados imperiales y veían la privatización como solución a los problemas económicos". Advierte, sin embargo que "Unión Fenosa conocían la situación de la infraestructura y no invirtió lo necesario", lo que ha derivado en "un servicio muy malo y cada día más caro". "El costo de la electricidad es algo muy sensible en los hogares nicaragüenses", continuó, "pero Unión Fenosa no entiende de sentimientos, mientras el gobierno pretende facilitar los servicios a los más pobres". Precisamente de Unión Fenosa hablaba el presidente Daniel Ortega, en la pasada Cumbre Iberoamericana, cuando el Rey Juan Carlos, tras su incidente con Hugo Chávez, se levantó y se marchó visiblemente enojado. Por parte nicaragüense, sin embargo, no se da mayor importancia al incidente. "Las relaciones entre España y Nicaragua están bien", afirmó Coronel, testigo directo del momento, al tiempo que recordaba que "allí mismo Ortega se levantó y se fue a ver a Zapatero y éste le correspondió con un gesto de amistad". El viceministro de Exteriores reconoció que Ortega "usó palabras fuertes, como "ladrones" o "mafia", al recordar el comportamiento de Unión Fenosa", pero matizó que dichas palabras "no estaban dirigidas a España, ni al pueblo español, ni a Zapatero, sino a una empresa concreta". Coronel también trató de restar importancia al enfrentamiento con Chávez, que consideró "magnificado" y explicó que la interrupción del presidente venezolano a Zapatero "se produjo para decir que antes de respetar a Aznar, éste le debería haber respetado". Para el dirigente nicaragüense, el incidente "despertó la vieja confrontación Norte - Sur", ya que los países latinoamericanos esperaban "que España y Portugal estuvieran a su lado". En cambio sintieron que éstos marcaban una diferencia, que "Zapatero trató de negar, aunque Ortega le preguntó entonces porqué está España en la OTAN". En cualquier caso, Manuel Coronel trató una vez más de restar importancia al asunto afirmando que "quedó absorbido por la importancia propia de la Cumbre" y en concreto por el convenio multilateral sobre seguridad social. Dicho acuerdo debe beneficiar a todos los trabajadores latinoamericanos que trabajen fuera de su país, algo que hacen unos 300.000 nicaragüenses en la vecina Costa Rica. "Primero tenemos que lograr la protección legal de los trabajadores, aunque hay buena voluntad por parte del gobierno de Costa Rica", explicó. La situación, sin embargo, "se puede solucionar por sí sola en unos 10 años", puesto que Costa Rica "empieza a notar la fuerza del trabajo que llega de Nicaragua y en poco tiempo deseará que lleguen los trabajadores nicaragüenses". Coronel es, sin embargo, crítico al denunciar que la cooperación actual deja a los países subdesarrollados "atados a diferentes programas específicos y dejan poca libertad para resolver temas más complejos; además, gran parte de los recursos revierten nuevamente en los países de origen de la ayuda". Lo explicó con el ejemplo de la ayuda para construir un pozo, cuyo sistema para extraer el agua "se avería poco después y hay que volver al país de origen para poderlo arreglar si no queremos que sea una inversión inútil". En este sentido, el viceministro recordó que en los últimos 30 años "ha llegado a Nicaragua una ayuda de 53.000 millones de dólares para reducir la pobreza, pero sin embargo la pobreza ha crecido". Por ello, "las ayudas deben perder las connotaciones de dependencia y encontrar una forma justa de relaciones", para lo que solicita a Europa "que abra la disponibilidad financiera y cree un fondo al que puedan acceder los países centroamericanos en forma de crédito". La Conferencia de Palencia abordará igualmente la cooperación en casos de desastres naturales, que Coronel prefirió denominar como "manifestaciones naturales, que se convierten en desastres cuando encuentran las zonas en las que suceden en situación de debilidad". Como ejemplo puso a Cuba que, "a pesar de su pobreza tiene una gran capacidad de reacción", por lo que abogó por "encontrar una fórmula para ayudar a protegerse".

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