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Ejército pide «madurez» para resolver crisis entre el gobierno y la oposición

Agencia DPA. Desde Managua. | 27 de Noviembre de 2007 a las 00:00
El Ejército de Nicaragua guardó distancia hoy del enfrentamiento entre el presidente Daniel Ortega y el Parlamento, dominado por la oposición, y pidió a las partes que actúen con madurez para resolver la crisis. "Tengo la seguridad de que el Ejecutivo, la Asamblea y el Poder Judicial tienen la capacidad (de actuar) de forma madura, sabia, objetiva", declaró el jefe del Ejército, general Omar Halleslevens. Consultado por periodistas, el alto militar negó que Ortega lo haya citado a una reunión para solicitarle apoyo y reiteró que la entidad castrense se mantiene al margen del conflicto institucional. "Tenemos que dar la oportunidad para que sean el presidente de la República, la Asamblea Nacional o la Corte Suprema de Justicia los que le encuentren solución al problema", insistió Halleslevens. "Yo no voy a dar opiniones sobre si el presidente (Ortega) quiso decir tal o cual cosa, no voy a interpretar sus frases, lo mejor es dejar ahí y que sean los poderes los que salgan de esta situación", enfatizó el general de cuatro estrellas. "Los ejércitos a nivel mundial actualmente están llamados mas que todo a no meterse en las crisis o situaciones que se producen entre instituciones del Estado, y de esto estoy convencido, ya que son muchas las tareas que hacer en vez de dar declaraciones sobre si el Ejecutivo, el Legislativo o la Corte Suprema por separado toman decisiones", anotó el jefe militar. "El ejército de Nicaragua va a lo nuestro", añadió el general, quien explicó que hoy se otorgaron reconocimiento a militares de todos los rangos de la institución que se destacaron durante la emergencia creada por el huracán "Félix", que azotó el Caribe Norte en septiembre pasado. También mostró prudencia la jefa de la Policía, Aminta Granera, quien recordó que la entidad a su cargo es "un órgano apolítico y no deliberante", aunque -aclaró- "subordinado al poder civil a través del presidente de la República". La crisis surgió después de que el Parlamento prohibió a Ortega conformar los controvertidos CPC, células para-estatales que operan en barrios y municipios bajo la dirección de la primera dama Rosario Murillo, para "ejercer la democracia directa". El mandatario recurrió entonces al Poder Judicial, donde magistrados afines al gobernante Frente Sandinista anularon la decisión legislativa, tras lo cual la oposición amenazó con destituir al presidente de la Cámara, el sandinista René Núñez. En medio del conflicto, Ortega anunció ayer que si el Parlamento paralizara labores, "me obligarían a mí a gobernar por decreto", declaración que provocó alarma en sectores políticos locales. El mandatario dijo que el próximo viernes "formalizará" los CPC en un acto masivo en la Plaza de la Revolución, donde "vamos a instalar nuevamente todo esto de forma legal". "De tal manera que si ellos borran (vetan), nosotros volvemos a escribir la ley, y así vamos a estar: Ellos borran los CPC, nosotros volvemos a instalarlos; que viene y dice la Asamblea que no, yo al día siguiente dicto otra ley de que sí, ­y así vamos a estar!", sentenció. Para el diputado liberal Wilfredo Navarro, las palabras de Ortega constituyen "un peligro muy grave" para la independencia de los poderes y el Estado de Derecho. Mientras tanto, analistas políticos calificaron como "muy grave" el conflicto político surgido tras la formación de los polémicos Consejos de Poder Ciudadano (CPC), que Ortega pretende legalizar pese a una prohibición de la Asamblea Nacional (Congreso). "El Ejecutivo no puede promulgar leyes", advirtió por su parte el analista político Cairo Amador al señalar que la crisis podría afectar los planes del gobierno para combatir la pobreza. "Si la confrontación entre poderes persiste, digámosle adiós al desarrollo, porque la tensión genera incertidumbre y la incertidumbre ahuyenta la inversión", opinó.

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