Escúchenos en línea

Gran repunte de la izquierda en Gran Bretaña

Londres. El Mundo. | 3 de Junio de 2017 a las 09:14
Gran repunte de la izquierda en Gran Bretaña

La 'premier' Theresa May se está desplomando en todos los frentes posibles en la recta final de las elecciones del 8 de junio. Por primera vez desde su llegada a Downing Street hace diez meses, hay más británicos "insatisfechos" (50%) que "satisfechos" (43%) con su liderazgo, según un reciente sondeo de Ipsos MORI para el Evening Standard.

La caída fulminante de la líder conservadora, que ha perdido 23 puntos en menos de un mes, coincide con el ascenso del laboristaJeremy Corbyn, que ha subido 11 puntos en la valoración del liderazgo y se ha puesto ya casi a la par que su rival en el terreno personal. El mismo sondeo pone a los laboristas a cinco puntos de los 'tories' (40% a 45%) y refleja una sustancial pérdida del apoyo a los conservadores entre las mujeres y la franja de votantes entre los 35 y los 54 años.

"Theresa May ha pasado en pocas semanas de ser el mayor activo a convertirse en el mayor lastre del Partido Conservador", sentenció Nigel Farage, ex líder del Partido de la Independencia del Reino Unido (Ukip), que advierte que la "premier" ha entrado en una peligrosa espiral: "Nadie puede creer ya nada de lo que dice".

Tras su deliberada ausencia en el debate de esta misma semana, la 'premier' ha tenido una última oportunidad para cambiar de rumbo en el 'Question Time' de la BBC, sometiéndose a las preguntas de los espectadores. May mejoró su actuación con respecto a su última aparición televisiva, pero fue bombardeada por los votantes por los recortes educativos y por la crisis de la sanidad pública.

"No hay un árbol mágico de dinero que pueda darnos todo lo que la gente quiera", dijo la 'premier' a la hora de justificar la austeridad que no cesa. "Pero vamos a dedicarle a la sanidad medio billón de libras de aquí al 2020, y a garantizar una mayor diversidad de nuestro sistema educativo, y a lograr un reparto más equitativo del dinero que se gasta por alumno".

En un reconocimiento implícito de su dificultad para ganarse a los británicos, May apeló a la "confianza" de los votantes y reiteró su empeño en lograr que "el Brexit sea un éxito", aunque advirtió que no está dispuesta a sellar un acuerdo a cualquier coste, ni quiso adelantar la cifra que considera justa en la factura de divorcio de la UE.

A Jeremy Corbyn le atacaron sobre todo por el flanco pacifista, por su negativa ser el "primero" en apretar el botón nuclear llegado el caso y sus muestras de debilidad ante "amenazas" como las de Corea del Norte o Irán. El líder laborista salió algo mejor parado ante las inevitables preguntas sobre sus pasados vínculos con miembros del IRA.

"Siempre he deplorado todo tipo de terrorismo, del IRA o de cualquier otro grupo", dijo. "Pero lo cierto es que para avanzar en un proceso de paz hay que sentarse a dialogar con la gente con la que no estás de acuerdo. Y el proceso de paz en Irlanda del Norte es ejemplo alabado e imitado en otras partes del mundo".

Aparentemente, el 'Question Time' de la BBC sirvió de poco para alterar la dinámica de campaña, que en la última semana se ha puesto muy cuesta arriba para Theresa May.

El último sondeo de Ipsos MORI refleja cómo el Partido Conservador ha ido perdiendo el apoyo en el grupo más significativo de votantes, entre los 35 y los 54 años, atrapados entre el cuidado de los niños y los mayores, y afectados directamente por las medidas impopulares del manifiesto conservador, como la supresión del almuerzo gratis a los hijos de familias con menos recursos en las escuelas o la reforma de las asistencia social para obligar a costear los cuidados a los jubilados propietarios de casas valoradas en más de 120.000 euros.

Antes de la presentación del programa conservador, hace dos semanas, los conservadores tenían conquistado al 52% de los votantes en ese fragmento de la población, frente al 34% de los laboristas. La nueva situación es muy distinta, con tan solo el 36% inclinándose por los 'tories' y un 46% dispuesto a votar laborista.

Jeremy Corbyn ha ganado también notablemente terreno entre las mujeres, que antes se inclinaban mayoritariamente hacia el lado conservador (49% a 35%) y ahora se encuentran ante un empate virtual (45% a 44%). La polémica reforma de la asistencia social -bautizada como el "impuesto de la demencia"- ha hecho también estragos entre los votantes de más 55 años, que suelen el colchón de salvación de los 'tories': el apoyo ha bajado del 70% al 57%.

En contraste, los laboristas no solo avanzan en todos los segmentos de la población sino que consolidan su apoyo superior al 70% entre los jóvenes entre 18 y 25 años. Se estima que la mayoría de los dos millones de votantes registrados en los dos últimos meses para poder votar el 8-J pertenecen precisamente a esa franja de edad, que puede ser decisiva en el caso de una alta participación.


Descarga la aplicación

en google play en google play