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Revolución Ciudadana a la Constitución de Ecuador (con audio)

Varias agencias. Desde Montecristi, Ecuador. | 30 de Noviembre de 2007 a las 00:00
El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, afirmó el viernes que la Asamblea Constituyente propiciará la concreción de la revolución ciudadana a través de un cambio radical, profundo y rápido de las estructuras vigentes. "Lo que ha sucedido en el país es algo maravilloso, mágico, así no lo entiendan o no lo quieran entender los derrotados", dijo Correa. "Por fin hay un proyecto verdaderamente nacional, con un inmenso capital político que permitirá con total legitimidad llevar adelante los cambios tan anhelados", señaló. AUDIO Con su tradicional camisa bordada de cuello alto, Correa ofreció un discurso en Montecristi, adonde llegaron unos 3.000 seguidores para respaldar la Asamblea, en un acto al que acudió su par colombiano Alvaro Uribe y los cancilleres de Bolivia David Choquehuanca; de Colombia, Fernando Araújo y de Venezuela, Nicolás Maduro. "Es el inicio, esperamos irreversible, de la revolución ciudadana", exclamó y reiteró además sus propuestas para que la nueva Constitución regule la economía, sepulte el neoliberalismo y la crisis política que impidió a sus tres antecesores elegidos en las urnas terminar el mandato en la última década. Dijo que "no le tengamos miedo al cambio" y habló de la necesidad de fomentar la democracia, de terminar con la inestabilidad política del país, de rescatar las capacidades del estado de regulación, control y planificación y de superar el modelo neoliberal que "desmontó toda la capacidad del estado (y) quiso privatizar hasta el propio estado". La Asamblea trabajará en un plazo máximo de ocho meses con la misión de redactar una nueva Constitución y reestructurar el marco institucional del Estado. "Todos los poderes constituidos estamos sometidos a este poder Constituyente. A través de esta Asamblea Nacional se va a dar la concreción de la revolución ciudadana", resaltó Correa desde el complejo Ciudad Alfaro en Montecristi. Al intervenir en el acto inaugural de la Constituyente, cuya primera sesión se realizó el jueves, Correa pidió a los asambleístas no tener miedo de tomar decisiones y cambiar los destinos del país, bajo la sombra de Eloy Alfaro. Rememoró que fueron muchas las voluntades y voces a favor de la instalación de esta Asamblea con plenos poderes, y esto fue posible gracias al voto mayoritario de los ecuatorianos en las urnas, que optaron "por el cambio". Tras agradecer la ratificación de él y su vicepresidente Lenín Moreno en sus cargos, señaló que ellos son simples soldados de esta revolución, que luchan por la patria nueva y no están al frente del país por vanidad personal, sino porque creen en su transformación. En una ceremonia indígena, el presidente de la Constituyente, Alberto Acosta, recibió el bastón de mando y el resto de sus compañeros levantaron sus manos para que recaiga sobre ellos la bendición de la Pachamama, o la diosa madre tierra en quichua. Correa también homenajeó a Eloy Alfaro, ex presidente y líder de la revolución liberal de inicio del siglo XX, en cuyo nombre se nombró la sede de la Asamblea. Sus restos fueron depositados en un mausoleo construido en este lugar. Como decía el "viejo luchador" Eloy Alfaro "nada soy, nada valgo, nada pretendo, nada quiero para mí, todo para vosotros que sois el pueblo que se ha hecho digno de ser libre", apuntó. "No estamos en esta hora de la Patria, en este cambio de época por vanidad personal ... estamos porque creemos firmemente en la transformación radical del país", afirmó. El mandatario llamó a "luchar por cambiar los destinos de Ecuador", y su cargo -dijo- "está a disposición" si con eso contribuye a la transformación. Entre las prioridades del gobierno, destacó la necesidad de que la Constituyente discuta leyes que permitan a los ecuatorianos más pobres tener las mismas oportunidades y exista un mejor control de las entidades del Estado. Correa reiteró sus críticas a la dolarización, esquema que rige desde el año 2000, pero pareció conformarse con que "al menos hasta contar con una moneda regional será ineludible mantener la dolarización, la cual creo que la gran mayoría del pueblo ecuatoriano ya la perciba como la barbaridad". También defendió la "propiedad inalienable e imprescriptible del estado sobre los recursos naturales no renovables y anticipó que "no puede haber contratos sobre esta clase de recursos que no contemplen regalías para el estado". Expresó la necesidad de expedir nuevas leyes de minería y petróleo. La nueva Carta Magna a redactar -a diferencia de la vigente- deberá establecer una verdadera democracia, un novedoso reordenamiento territorial, adecuadas autonomías y un sistema económico social más justo y solidario, aseveró. La nación requiere vías más directas de democracia y ello significará nuevos distritos para la elección de diputados, reglas más justas y la posibilidad de revocar el mandato de todas las dignidades de elección popular, indicó. Dijo que "no habrá verdadera estabilidad en las democracias de América Latina, mientras no exista una mínima y elemental democracia económica y social. La Asamblea inició sus sesiones el jueves e hizo sentir su poder al aprobar en su primer decreto la cesación del Congreso y de otros funcionarios como el ministro fiscal o el superintendente de bancos, en medio de acusaciones de sus opositores de ser una mayoría "dictatorial". Con 110 votos, la Constituyente declaró en receso a los 100 diputados del Congreso hasta cuando sea sometido a referendo, en 2008, la Carta Política que elaborarán los 130 asambleístas en los siguientes seis meses. Al mismo tiempo asumió las funciones legislativas, en lo que fue duramente criticado por la derecha que al grito de "dictadura" votó en contra de la resolución. Correa denunció como una distorsión que se juzgue de "paquetazo" las primeras resoluciones. "Ahora pareciera ser que tener mayoría en democracia es algo malo, pareciera ser que la democracia es sólo bueno cuando vencen los de siempre, cuando no hay peligro de que algo cambie", señaló. Luego advirtió que la "nueva Constitución tendrá que incluir controles y sanciones más rigurosas para los cotidianos abusos de la prensa", dado el rol "nefasto que ha jugado gran parte de la prensa en todo este proceso" de Constituyente. "Tratarán de desunirnos, tratarán de exacerbar vanidades y egoísmos, tratarán de quitarnos confianza en nosotros mismos, tratarán de distorsionarlo todo", advirtió. Se puede "seguir permitiendo que por factores claramente establecidos el Congreso pueda sustituir al presidente, pero en cuyo caso también se disuelve el Congreso y el encargado del poder llama a elecciones generales anticipadas", comentó.

Independizar al estado del poder económico

En ese mismo sentido se pronunció el Presidente de la Constituyente, Alberto Acosta, que en un discurso posterior aseguró que la Asamblea cambió el equilibrio de fuerzas y permitirá romper la inestabilidad política. La Asamblea tiene el reto de independizar el Estado ecuatoriano de los poderes económicos y transnacionales, afirmó hoy Alberto Acosta, máximo representante de esa instancia. "Hemos llegado aquí a este punto usando la democracia, trabajando con la democracia, profundizando con la democracia; y con más democracia seguiremos adelante", resaltó Acosta en el acto inaugural de esta Asamblea. Puntualizó que "la tarea recién empieza", pues ahora el desafío "es desterrar de una vez por todas las fórmulas antidemocráticas que han surgido de gobiernos caudillistas y corruptos, cuyos compromisos nunca fue con la Patria sino con las demandas oligárquicas y transnacionales". "Nuestra propuesta fue muy clara desde un inicio; en lo social queremos que se priorice los gastos en educación y salud en tanto derechos humanos buscando maximizar su accesibilidad y calidad", aseveró. Acosta destacó que para la construcción de un nuevo país es necesario instituir en el Ecuador principios de transparencia y rendición de cuentas como pilares de las relaciones sociales. "El proyecto de la Revolución Ciudadana es el eje de nuestra propuesta; la propuesta de Acuerdo País para la Asamblea Constituyente", enfatizó. Al recordar el luchador independentista Eloy Alfaro, cuyos restos reposan desde hoy en un Mausoleo erigido en Montecristi, señaló que "han pasado casi 100 años desde su muerte y aún retumba en todo el país al grito de íViva Alfaro Carajo!". Alfaro tuvo el mérito de separar al Estado del poder de la Iglesia, y como resultado de esa separación, Ecuador recuperó la soberanía. Sin embargo, hoy el país enfrenta un reto de similar envergadura; "recuperar su soberanía, lo que significa independizar el Estado del poder económico y de los poderes transnacionales", señaló.

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