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«Jamás voy a comprometer al Ejército en acciones en contra del pueblo». Discurso de Daniel Ortega

| 12 de Diciembre de 2007 a las 00:00
Discurso del Presidente Daniel Ortega en la Clausura de la XII Promoción de Cadetes del Ejército de Nicaragua. Escuela José Dolores Estrada. 11 de Diciembre de 2007
Buenas días hermanos nicaragüenses que han dado seguimiento a este acto, minuto a minuto, desde que venían ingresando los muchachos y muchachas recién graduados, en la transmisión en directo que agradecemos a los trabajadores del Canal 4. Estamos esperando todavía que Canal 2 nos transmita. Don Enrique estuvo por aquí, cuando llegué ya había salido, me comunicó el General Halleslevens. Yo dije: ¡qué suerte que está don Enrique! ojalá nos acompañe, porque entonces va a trasmitir el Canal 2. Pero, se fue don Enrique y nos quedamos con el Canal 4. ¡Pero bueno! nos están siguiendo, nos están escuchando y viendo, miles de familias nicaragüenses en todo nuestro país, porque el Canal 4 llega hasta comunidades como Waspán, como Las Minas, donde no llega el Canal 2 ¡allí llega el Canal 4! Audio: parte del discurso A uno de los muchachos, que es originario de Las Minas, le preguntaba por su madre y su padre, ambos ya fallecieron, pero yo le decía que ellos lo están acompañando en esta ceremonia, en este acto de graduación. (...) Queridos hermanos del Ejército Nacional, Ejército de Nicaragua, Ejército de la Patria, quiero empezar entregándole a ustedes, porque ustedes son guardadores de nuestros valores históricos, de esas gestas históricas; son guardadores de la gesta histórica de la Gran Batalla de San Jacinto, cuando se derrotó al expansionismo yanqui en nuestra Patria. Herederos de José Dolores Estrada, de Andrés Castro; herederos de Benjamín Zeledón; herederos de nuestra más grande gloria patriótica, nacional, el General de Hombres Libres Augusto C. Sandino. Y no estoy aquí nada más que reconociendo lo que reconocemos los nicaragüenses en el Preámbulo de nuestra Constitución; esta Constitución que se promulgó en enero de 1987, que ha tenido varias reformas, y cuyo Preámbulo dice lo siguiente: "Evocando la lucha de nuestros antepasados indígenas, del Cacique Diriangén, del Cacique Agateite, del Cacique Chontal, el espíritu de Unidad centroamericana y la tradición combativa de nuestro pueblo, que inspirado en el ejemplo del General José Dolores Estrada, Andrés Castro y Emmanuel Mongalo, derrotó el dominio filibustero y la intervención norteamericana en la Guerra Nacional. La Gesta antintervencionista de Benjamín Zeledón, que luchó frente a la intervención de las tropas yanquis. Al General de Hombres Libres, Augusto C. Sandino, Padre de la Revolución Popular y Antiimperialista." ¡Fíjense bien! estoy hablando de los grandes valores históricos, y sigue... "la acción heroica de Rigoberto López Pérez, el ejemplo de Carlos Fonseca; a todas las generaciones de héroes y mártires que forjaron y desarrollaron la lucha de liberación por la independencia nacional." Esto lo establece claramente nuestra Constitución y ustedes, el Ejército de nuestra Patria, el Ejército de Nicaragua, el Ejército de la Nación, son guardadores de ese Patrimonio Histórico. El 10 de enero en la Plaza de La Fe, el Presidente de Venezuela, nuestro querido hermano Hugo Chávez, me entregó la Réplica de la Espada de Bolívar, porque también nosotros somos guardadores de esos valores históricos... de la lucha de Morazán, ese gran patriota de origen hondureño luchando por la Unidad centroamericana; somos guardadores también de esa gesta heroica de Bolívar. Y yo quiero hoy, entregarles a ustedes, hermanos y hermanas del Ejército de nuestra Patria, en las manos de nuestro querido hermano el Comandante en Jefe del Ejército, Omar Halleslevens, quiero entregarles esta Réplica de la Espada de ese Gran Libertador, Simón Bolívar, para que ustedes la guarden con todos esos tesoros históricos. Estos son Tiempos de Libertad, donde tenemos que ir convirtiendo en una realidad el sueño de nuestros libertadores, el sueño de Sandino: la Unidad de nuestros pueblos, la Unidad de los pueblos de América Latina y El Caribe. Sandino, en un documento que escribió en el año 1929 en la montaña, en El Chipote, y que lo envió a todos los Presidentes de América Latina en esa época, planteaba la necesidad de que los pueblos latinoamericanos, las naciones latinoamericanas tuviésemos nuestro propio componente militar, para defender la soberanía de las naciones latinoamericanas. Eso lo planteó Sandino desde las montañas del Chipote en el año 1929. Y hoy, esos sueños empiezan a hacerse realidad. Aquí mismo en Centro América, cada día nos unimos más los pueblos centroamericanos y con los pueblos, nos unimos las Fuerzas Armadas centroamericanas, los Ejércitos centroamericanos, luchando por objetivos comunes, y eso nos da una mejor posición para poder dialogar, para poder establecer relaciones con las grandes potencias, ya sea con la potencia norteamericana o con las europeas. Las potencias económicas que ejercen una dictadura global en el mundo, tienen sus componentes de integración, de unidad económica, ¡y defienden sus intereses! a costa de empobrecer a los pueblos de África, de Asia, de América Latina. Ellos tienen sus componentes militares... la OTAN es un componente militar de ellos; a los hermanos salvadoreños... ha de estar aquí algún hermano Agregado Militar de El Salvador ¿Ustedes cómo que están acercándose a la OTAN...? Como observadores. Pero claro, la OTAN tiene otros intereses, que no tienen nada que ver con los hermanos salvadoreños. Ahí están los ricos ¡ese es el club de los ricos, la OTAN! donde participan los Estados Unidos y los europeos ¡y son poseedores de armamentos atómicos! Por otro lado, se niegan a respetar el derecho de los pueblos, a desarrollar la energía atómica, con el cuento de que, detrás del desarrollo de energía atómica, vienen las armas atómicas. Nosotros estamos en contra de la carrera armamentista, pero ellos no tienen ninguna autoridad moral para decir quién debe de disponer y quién no, de armamento atómico. Tendrían esa autoridad moral y la van a tener, el día que renuncien y destruyan su armamento atómico, ¡que es una verdadera amenaza para la humanidad! No tiene nada que ver con los misiles SAM-7 que tiene este Ejército, ¡nada que ver! Una bomba atómica de ésas, como las que fueron lanzadas sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, que provocaron más de 250 mil muertos... ¡no tienen nada que ver con cohetes tierra-aire, que son totalmente defensivos! ¡Ah! pero para el imperio, el cohete tierra-aire es una amenaza. Y ahí entran en juego lo que ese gran estratega militar, un clásico, seguramente ustedes estudiaron y conocieron algo de Carl von Clausewitz ¡un genio militar de los clásicos! Nosotros, cuando estábamos en la guerrilla, con Omar, con Joaquín, con otros compañeros, y con Javier que también estuvo al frente del Ejército, conocimos algo de Clausewitz. Él decía, y con toda razón, que la guerra no era más que una prolongación de la política. Es decir, cuando los problemas de orden político no se logran resolver; los problemas que tienen que ver con políticas económicas, políticas de seguridad, y que dan lugar por lo tanto a las políticas imperialistas, entonces se impone la guerra, como único instrumento político para dilucidar esas contradicciones. Y los imperios, a lo largo de la historia, han buscado cómo fortalecer sus Fuerzas Armadas. Desde el Imperio Persa, el Imperio Romano; aquella famosa batalla de Las Termópilas, donde Leónidas, ese gran jefe, con un puñado de soldados enfrenta a las tropas de Jerjes, ¡que eran centenares de miles! que los estaban invadiendo. Y que, cuando están bañados de flechas a pleno día, y aquello está en una oscuridad total, le dice un soldado preocupado a Leónidas, vea la cantidad de flechas que están cayendo, y éste le responde: mejor, pelearemos a la sombra. Ahí combatieron en Las Termópilas y quedó aquella famosa frase: "Viajero, ve y di a Esparta que aquí murieron los héroes, los patriotas, para defender a Esparta." Los imperios por su propia naturaleza, están para dominar, para expandirse, ¿y qué es lo que guía a un imperio? Buscar el control de la economía. Todos los imperios han desarrollado sus políticas de seguridad, sus políticas económicas y las siguen desarrollando actualmente, con el fin de apoderarse de la riqueza global. En aquellos tiempos ¡claro! el mundo conocido llegaba nada más hasta donde cada quien tenía la oportunidad de llegar, por las vías de transportación que existían. Y no se sabía en América, nuestros antepasados indígenas no conocían de la existencia de Europa, ni éstos conocían de la existencia de América. Pero los europeos andaban ya con su estrategia imperialista, que se conoció como colonialismo: había que organizar grandes fuerzas militares para ocupar otras naciones, otros pueblos, y quedarse con la riqueza de esas naciones y de esos pueblos. Poner en esos países gobernadores, como aquel gobernador que tenían, si no me equivoco, los romanos, Poncio Pilatos, que es el que se lavó las manos cuando iban a asesinar a Cristo. Esa ha sido la historia de los imperios; así se apoderaron de África, así convirtieron en esclavos ¡a millones de seres humanos en África! ¿Quién les daba el derecho a ellos, para convertir en esclavos a quienes eran dueños de esas tierras, de esas riquezas? Simplemente, la concepción de seguridad del imperio, la política económica del imperio, las políticas colonialistas que se desarrollaban en esa época. Igual, los imperios haciendo lo mismo aquí en América, desde los Estados Unidos, donde exterminaron a los dueños de esas tierras... ¿quiénes fueron los que ocuparon en primer lugar los Estados Unidos? Un grupo de familias que llegaron de Inglaterra en una embarcación y empezaron la colonización, que en Estados Unidos significó el exterminio de los verdaderos dueños de esas tierras. Los dueños de las tierras en los Estados Unidos, en ese gran territorio norteamericano y ese gran territorio canadiense, no eran los europeos, eran nuestros hermanos de los pueblos originarios, pero los exterminaron y les robaron las tierras, les robaron las riquezas ¡eso hicieron! Los saquearon. Y sobre esos cimientos de genocidio, porque se cometió un verdadero genocidio en toda esta región, como se cometió un verdadero genocidio en África... ahí se levantaron los nuevos imperios ¡a costa de la sangre de nuestros antepasados indígenas! Porque todos nosotros tenemos sangre indígena ¡orgullosamente tenemos sangre indígena! Les decía que las políticas de seguridad, siguen siendo políticas que se corresponden con los intereses que dominan esas sociedades, independientemente de las Constituciones que tengan ¡fíjense bien! Tienen Constituciones muy buenas en los Estados Unidos y en Europa, pero, a la hora de ejercer su papel de dictadura global, las Constituciones pasan a un segundo plano; no se toma en cuenta al pueblo norteamericano. La política de seguridad... yo les explicaba cuando estábamos en la clausura, y leía incluso el reporte de un Coronel norteamericano, que había peleado en la Primera Guerra Mundial y había alcanzado el grado de Coronel. Yo les leía ese reporte ¡y es la verdad! dicha por un norteamericano, donde él, de la manera más clara, más ingenua, más sencilla, explica por qué la política de seguridad de los Estados Unidos, viene e interviene en Nicaragua, en Centro América, en El Caribe ¿por qué? porque aquí está ese paso natural, el Río San Juan, el Lago... ¡más en aquellos años! Él estuvo en Nicaragua en el año 1929 cuando estaba la lucha de Sandino; era un enviado del Presidente de los Estados Unidos, con plenos poderes, un procónsul. Y no había en ese momento más que el Ejército de Sandino, el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, era la única fuerza patriótica enfrentada a la intervención extranjera, a la intervención de los yanquis. En estos tiempos, tenemos siempre esas amenazas, porque la doctrina de seguridad de los Estados Unidos, dictada por la política económica de los Estados Unidos... ¡sí, política! El hombre, la mujer, es un ser político; las sociedades son políticas, ¡no existe la apoliticidad en el ser humano! Apolítico en un perro, un elefante, un león, un gato, los animales domésticos son apolíticos, pero los seres pensantes ¡no pueden serlo! porque viven una realidad, disciernen, piensan, lo que los lleva a tomar posiciones en su fuero interno; en ocasiones lo expresan públicamente también y tienen la oportunidad incluso de expresarla de manera pacífica, cuando se realizan elecciones. Pero todos somos seres políticos y no hay un soldado, un policía, no hay un ciudadano nicaragüense de la ciudad y el campo, que no sea un ser político. Se le estaría descalificando, se le estaría restando un derecho humano consustancial al ser humano. Les decía que la política económica, la política de seguridad en estos tiempos, tiene que ver sobre todo, con el resguardo de la soberanía del país, de la nación; tiene que ver con la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado; tiene que ver con la lucha contra el terrorismo, ¡todo tipo de terrorismo! Porque hay desde terrorismo de Estado, que es el que ponen en práctica los Estados Unidos de Norteamérica, pasando por encima de instituciones como Naciones Unidas, incluso, pasando por encima de sus propios aparatos de inteligencia. Ahí han estado amenazando a Irán, mientras el aparato de inteligencia más experto, que reúne y coordina como 16 agencias de inteligencia en los Estados Unidos, llegó a la conclusión de que ¡es totalmente falso que Irán esté procesando todas las capacidades que tiene en el campo de energía atómica, para construir armamento atómico! Que Irán, lo que está es procesando y desarrollando, para a la vez, dar respuestas a sus grandes demandas energéticas y contribuir también con los países vecinos, porque la energía atómica es mucho más barata que la energía hidroeléctrica, que la geotérmica y que la térmica y además, es la menos contaminante, es la más limpia. Los países que ejercen la dictadura global y que tienen su integración, porque ellos están unidos militarmente y también económicamente, en el grupo que originalmente se conoció como el Grupo de los Siete y que ha ido creciendo. Estos países quieren, no solamente ser dueños exclusivos del armamento atómico, sino que también quieren ser dueños exclusivos de la energía atómica con fines pacíficos, y tener eso como un instrumento de chantaje, de presión, en contra de las naciones que tienen grandes dificultades en el campo energético. Es una situación que se ha venido complicando en el mundo en la medida que crece la demanda energética, por el tipo de modelo de desarrollo que se ha implantado, donde no hay límites de ningún tipo, entonces, la demanda es mucho mayor, y cobra mayor importancia la energía atómica. Vivimos en un mundo donde los poderosos están unidos. Por eso tenemos que unirnos nosotros, los centroamericanos, los latinoamericanos; unirnos en todos los campos, en el económico, en el militar, en el campo de la seguridad, para librar esta batalla contra el narcotráfico ¡y que no nos impongan las reglas los norteamericanos! Sino que inviertan en el fortalecimiento de las instituciones, la Policía, el Ejército, que se fortalezcan estas instituciones, y que ellos no nos impongan sus condiciones. Porque, de parte de los Estados Unidos, en lo que es la política de seguridad... y en esto no tiene nada que ver el Representante del Ejército norteamericano; nos encontramos con él y con la misión que vino a cooperar en los momentos del Huracán Félix; Garisch Roberto y Mayor Ritz, son dos hermanos norteamericanos que están aquí haciendo una labor para ayudar, pero ellos no definen la política de seguridad de los Estados Unidos, ellos no la pueden definir. Estoy seguro que ellos tienen la mejor buena intención en su trabajo aquí, en nuestro país y los hemos acogido y los acogemos, los respetamos como hermanos norteamericanos, pero la política de seguridad ¡no la pueden definir ellos! Ellos no pueden decidir si se invade Irak o no se invade; si se invade Irán o no se invade Irán; con todo lo catastrófico que ha sido para la política norteamericana, la aventura en Irak y la aventura en Afganistán. En la medida que nosotros trabajamos una relación seria y respetuosa con los países desarrollados, con los Estados Unidos; no una actitud servil, ¡no! Al que es servil, al que corre, después que escuche estas palabras mías, a decirle al señor Garisch: ¡no le haga caso! A ése... lo menosprecian. Se gana el menosprecio de los mismos norteamericanos, porque los serviles, los traidores, los aduladores, se ganan el menosprecio ¡ustedes bien lo saben! Ustedes que son hombres y mujeres de honor. Por muy potente y grande que sea un adversario, un enemigo, ¡nunca hay que ponérsele de rodillas! Siempre con el pecho descubierto, la frente en alto, defendiendo con dignidad lo que hay que defender, como lo hizo Andrés Castro cuando se quedó sin municiones y agarró la piedra para enfrentarse al invasor. En la medida que uno actúa de esa manera, se gana el respeto, y si nos unimos los centroamericanos, vamos a ser más fuertes. Estamos haciendo un esfuerzo de unidad en estos momentos, de cara a la lucha contra el narcotráfico; y le estamos planteando a los Estados Unidos que inviertan para su problema, para que le ayudemos a resolver su problema. No es cuestión de que ellos nos van a ayudar a nosotros, ¡el problema del narcotráfico lo tienen ellos! Las drogas se consumen en los Estados Unidos; ahí está el gran consumo mundial, ahí está el dinero para comprar la droga. Se produce en el Sur y nosotros estamos en el centro del Continente; nos contaminan con ese trasiego, nos trae problemas, pero, aquí no hay un gran consumo de droga, gracias a Dios, pero sí, nos contaminan con ese tráfico. Por eso es que les decimos, inviertan, y le estamos planteando a nivel centroamericano, que inviertan mil millones de dólares, que no es nada comparado con los grandes presupuestos que ellos tienen para la guerra en Irak, en Afganistán y en otras regiones. Queremos que ellos inviertan para una guerra contra el narcotráfico; una guerra que no está dirigida a destruir ciudades, a matar niños, a matar mujeres, a matar a la juventud, sino ¡al contrario! la guerra contra el narcotráfico y contra el crimen organizado, es una guerra que está dirigida a salvar a nuestros pueblos. Mañana tenemos una reunión en Guatemala con los Presidentes centroamericanos, nos vamos a reunir y este es un punto que vamos a abordar, porque ya estamos haciendo el planteamiento a los Estados Unidos. Yo quiero felicitar al Ejército por el trabajo que han venido desarrollando a nivel regional, a nivel centroamericano, porque se han venido acercando, fortaleciendo esas relaciones. Nosotros, no podemos descuidar la preparación técnico militar, de seguridad, en nuestra institución armada, esta institución del pueblo, ¡no la podemos descuidar, porque no estamos libres de amenazas! El hecho de que el Ejército priorice una serie de actividades humanitarias, como su participación en la batalla contra la destrucción provocada por el Huracán Félix, contra las inundaciones que bañaron después la Zona Norte, Central y la Zona del Pacífico de nuestro país, no significa que va a descuidar su preparación combativa y militar. Que el Ejército logre constituir una fuerza, un destacamento... esto me lo planteaba el General Halleslevens, después del acto que tuvimos de graduación hace unos pocos días; o sea, constituir una fuerza, un destacamento del Ejército, que tiene que ser muy especializado, para la protección y preservación de los bosques, de esa reserva de Bosawás, de las reservas que tenemos en la Zona Sur de nuestro país, la reserva Indio Maíz. Reservas grandes, medianas, pequeñas, es decir, no limitarnos a las grandes reservas de bosques, si no que también proteger, cuidar, recuperar y repoblar de bosques, aquellas reservas que han sido devastadas por diferentes razones. Yo le manifesté a nuestro hermano, el General Omar Halleslevens que podía contar con nosotros, que me presente la propuesta, el proyecto, y vamos a buscar los recursos. Nosotros quisiéramos que este Ejército no se viera enfrentado a ninguna acción bélica, pero el Ejército debe estar preparado. Les voy a plantear una situación, que es actual... dentro de tres días, la Corte Internacional de Justicia en La Haya, se va a pronunciar sobre la capacidad que tiene la Corte, de acoger la demanda que Nicaragua tiene en contra de Colombia; porque Colombia ha actuado como un imperio, ¡fíjense! tan distante que está y se ha metido en todo el Mar Caribe, apropiándose de las Islas de San Andrés, de los Cayos Roncador, Quitasueño, y se han apropiado ¿gracias a qué? Gracias a que, frente a nosotros, son una potencia militar. La política exterior en este caso, que tiene que ver con una política expansionista de quienes han dominado la economía en Colombia, desarrolla una acción de fuerza. ¿Cuántos Presidentes colombianos hemos visto llegar en buques de guerra a San Andrés? ¡Ah! si nosotros tuviésemos buques de guerra, aviones de combate, si tuviésemos aviones MI-23 por ejemplo; si tuviésemos ese tipo de medios, estoy seguro que al Presidente de Colombia ¡ni se le ocurriría acercarse a San Andrés! A partir de lo que es una fortaleza militar que indiscutiblemente tiene Colombia, nosotros no podemos comparar su fortaleza militar con la nuestra. Ellos ¡abusan de esa fuerza! Como no queremos guerra con Colombia, ni nos interesa una guerra con un pueblo hermano, porque al final de cuentas son los pueblos los que sufren estas guerras, nosotros fuimos a la Corte Internacional de Justicia. Pero, viene Colombia y dice que la Corte no tiene por qué meterse, ni juzgar, ¡eso dice Colombia! Es decir el Gobierno colombiano, no el pueblo colombiano que merece todo mi respeto, mi cariño, todo mi amor; y siempre lo he dicho, incluso cuando yo he estado en Colombia lo he dicho: "¡que estos problemas no deberían de existir! que borremos las fronteras, que hagamos una Patria común, y dejemos de estar peleando por territorios." Pero desgraciadamente, hay una posición neoimperialista en las élites que dominan en Colombia, donde el pobre pueblo colombiano en nada se beneficia con esas políticas. Se benefician aquellos que se hacen cada día más ricos, pero el pueblo colombiano cada día más pobre, y con un conflicto interno enorme, ¡el más grande conflicto interno que tiene país alguno en América Latina, lo tiene Colombia! Colombia, con esa actitud de estar rechazando a la Corte, es decir... tenemos un problema, vos tenés tus argumentos, yo tengo los míos ¡vamos donde el Juez! Yo voy donde el Juez y vos me decís, yo no voy donde el Juez, porque él no tiene por qué meterse en esto ¿qué significa eso? Que estoy aceptando que tengo el caso perdido y estoy actuando fuera de la ley, porque estoy desconociendo a la Corte Internacional de Justicia. Eso es lo que Colombia ha alegado, y sobre esto se va a pronunciar la Corte el día 13; dirá si cabe o no su competencia para dilucidar este problema. Es un problema de soberanía para nosotros, donde ¡no se nos ocurre hacer el desplante de los Presidentes colombianos! porque no solamente el actual Presidente, sino todos los Presidentes que han venido desfilando en Colombia, como una muestra de su inseguridad, de que no son dueños de ese territorio, siempre hacen su viajecito en un buque de guerra colombiano, hacen una demostración de fuerza en San Andrés, levantan la bandera de Colombia y luego se regresan. Piensan que con eso se resolvió el problema y eso no es cierto; el problema no está resuelto, y por esa razón, nosotros recurrimos a la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Quiero hacerle un llamado al Gobierno de Colombia, al Presidente Uribe para que acepte al Juez, que no le huya al Juez, porque entonces lo que está haciendo es apostando a la ley del más fuerte, y eso, en estos tiempos ya no tiene cabida, cuando, tenemos que luchar por buscar siempre la solución pacífica como lo hicimos con Honduras recientemente. Fuimos a la Corte, salió una resolución y la hemos respetado; con el Presidente Oscar Arias estuvimos reunidos hace poco, y quedamos de esperar la sentencia de la Corte, partiendo del principio, en eso fue claro el Presidente Oscar Arias y el Canciller, de que el Río San Juan pertenece completito a Nicaragua ¡eso quedó totalmente claro en esa conversación con Costa Rica! Que sea la Corte la que defina, acerca de algunos reclamos que tiene Costa Rica, donde ¡no está reclamando potestad sobre el Río San Juan! Ustedes hermanos, como guardadores de la Soberanía del pueblo, de la nación, del país, aquí tienen el mandato constitucional, la Defensa Nacional, que se establece en los Artículos 92, 93, 94, 95, 96. Voy a mencionar el 96 que dice: "No habrá servicio militar obligatorio y se prohíbe toda forma de reclutamiento forzoso para integrar el Ejército de Nicaragua y la Policía Nacional." Esto es bien importante, porque algunos hermanos nicaragüenses, a través de algunos medios de comunicación, se han dedicado siempre a esa campaña, a decir que si el Frente Sandinista regresa al Gobierno, va a volver el servicio militar... algo ¡totalmente absurdo! El servicio militar fue parte de una etapa heroica en la historia de Nicaragua, y los combatientes del servicio militar fueron combatientes heroicos, a los cuales guardamos reconocimiento, en esa etapa del Ejército Popular Sandinista ahora Ejército de Nicaragua. Pero fue una etapa; es como si quisiéramos regresar a la etapa de José Dolores Estrada y Andrés Castro, a pelear detrás de los corrales de piedra. No, ahora es otra la ciencia militar, está más desarrollada. En cuanto a lo que es el pueblo, ¡el pueblo que es el soberano! ¿Quién es el pueblo? la mamá y el padre de ustedes, los que tienen, gracias a Dios, a sus padres vivos; los hermanos de ustedes, los parientes de todos los hermanos de las Fuerzas Armadas. Ahí está el pueblo, ese es el pueblo; allá están todas aquellas madres, aquellas mujeres; y aquí hay otros familiares también ¡ese es el pueblo! Y al pueblo, no se le puede negar ni una pizca de sus derechos. Yo le puedo decir al pueblo nicaragüense, que el Ejército de Nicaragua y la Policía Nacional, mientras yo esté en la Presidencia de la República, jamás serán instrumentos para quitarle derechos al pueblo, para reprimir al pueblo... ¡eso jamás! El Ejército hace su trabajo de seguridad, su trabajo contra el narcotráfico. Yo jamás voy a comprometer al Ejército en acciones en contra del pueblo. Y ¿qué dice la Constitución? ¡Fíjense bien! En el Artículo 50, en los Derechos Políticos de los Ciudadanos: "Los ciudadanos tienen derecho de participar en igualdad de condiciones en los asuntos públicos y en la gestión estatal. Por medio de la ley se garantizará, nacional y localmente, la participación efectiva del pueblo." Fíjense bien lo que dice el Artículo 50, y yo ¡ya dicté la Ley! La he tenido que dictar 2, 3 veces, porque algunos se niegan a aceptar que el pueblo tiene derecho, como dice la Constitución, de participar en igualdad de condiciones, en los asuntos públicos y en la gestión estatal. Hay quienes dicen que ¡no! que el pueblo no tiene ese derecho; que eso debe de quedar nada más en manos de los altos dignatarios del Gobierno, en manos de los Ministros, en manos de los Diputados, en manos de los Alcaldes y... ¿quién pone a los Ministros, a los Diputados, si no es el pueblo? ¿Quién les da de comer a los Diputados y a los Ministros con sus impuestos, si no es el pueblo? Por eso la Constitución establece, con toda claridad, que el pueblo es el soberano y lo dice claramente aquí en el Artículo 50. Y en el Artículo 52, dice: "Los ciudadanos tienen derecho de hacer peticiones, denunciar anomalías y hacer críticas constructivas, en forma individual o colectiva, a los Poderes del Estado o cualquier autoridad; de obtener una pronta resolución o respuesta, y de que se les comunique lo resuelto en los plazos que la ley establezca." Fíjense bien, ¡la Constitución! Estoy leyendo dos artículos claves, el Artículo 50 y el 52, donde establece con toda claridad, que el pueblo tiene ese derecho, que no es cierto que un Ministro vale más que un ciudadano, por humilde y pobre que sea ese ciudadano. No es verdad que un Diputado vale más que un ciudadano, por humilde que sea ese ciudadano y por pobre que sea, ¡no! Al contrario, los ciudadanos valen más que los Ministros, que los Presidentes, que los Diputados, que los Magistrados, ¡porque son los ciudadanos los que mantienen a esas instituciones! Ellos les pagan. El pueblo nicaragüense debe de tener toda la seguridad que estas instituciones, jamás van a actuar en contra del pueblo. En contra de la delincuencia ¡ahí sí! En contra del narcotráfico, del crimen organizado ¡ahí sí! En contra de los que tratan de destruir más de lo que han destruido nuestros bosques, ¡ahí sí! En defensa y resguardo de la soberanía de nuestra Patria, en defensa del pueblo nicaragüense cuando lo atacan fenómenos naturales o enfermedades derivadas de esos fenómenos naturales. Ya ven ustedes lo eficiente que fue el Ejército, entre otras cosas, porque ya lo mencionaba Omar, la Fuerza Aérea, la Marina, todo el trabajo que tuvieron, que fue realmente extraordinario. Pero también, el Cuerpo Médico del Ejército, cuando apareció la peste de la leptospirosis en Chinandega. Si no ha sido por el Cuerpo Médico que llegó con sus hospitalitos de campaña allá, esa peste hubiera sido inmanejable. Allí se instalaron las casas de campaña, se utilizaron las camillas que tiene el Ejército como camas, para poder darles lugar a todos los pacientes y ¡eso fue determinante para que el Ministerio de Salud, con la participación de los Consejos del Poder Ciudadano, pudiese enfrentar esa situación! Participaron los Consejos del Poder Ciudadano; participaron Organismos No Gubernamentales en toda esa lucha, a los cuales yo felicité en su momento, cuando me los encontré en Waspán, en Tasba Pri; en diferentes comunidades me encontré a los Consejos del Poder Ciudadano y a Organismos No Gubernamentales que trabajan con una actitud constructiva a favor del pueblo nicaragüense. Pero el Ejército y el Cuerpo Médico Militar ¡fue determinante! con toda la logística que ellos tenían; de lo contrario ¡quién sabe qué hubiera pasado! Gracias a Dios teníamos ahí al Ejército, y mis felicitaciones también para los hermanos del Cuerpo Médico del Ejército. Nosotros estamos desarrollando un Programa que se llama Programa Hambre Cero, a algunos no le gusta... ¿qué vamos a hacer? hay libertad de expresión. Pero el Artículo 63 de la Constitución dice: "Es derecho de los nicaragüenses estar protegidos contra el hambre. El Estado promoverá programas que aseguren una adecuada disponibilidad de alimentos y una distribución equitativa de los mismos." Yo no estoy haciendo más que cumplir con lo que manda la Constitución; y voy a seguir cumpliendo con lo que manda la Constitución, en beneficio del pueblo y de los pobres. Estoy seguro que son problemas que iremos superando con el paso del tiempo, que Nicaragua pueda desarrollarse más y mejor. Quiero felicitarlos a ustedes, muchachos y muchachas; son muchachos y muchachas que están saliendo de la universidad, se están graduando en la universidad, porque ustedes entran como bachilleres, y se están graduando como profesionales. Es una carrera universitaria que, me recordaba el General Halleslevens, está reconocida por el Consejo Nacional de Universidades, el CNU. Es importante estimular a nuestra juventud, muchachos y muchachas, a incorporarse a esta carrera tan noble, como ya lo expresaba muy bien Su Eminencia el Cardenal Obando, que dio un mensaje de una gran profundidad, de una gran sensibilidad religiosa, haciendo una lectura de lo que significa esta disposición de ustedes, muchachos y muchachas, de hacer estas carreras. No es más que la disposición de cumplir con lo que manda Cristo, Amar al prójimo, y estar dispuesto a dar la vida por el prójimo... ¡fíjense qué hermoso! Qué bien lo dijo Su Eminencia el Cardenal, que estuvo recientemente en el Vaticano, en un Consistorio y le pedí que saludara a Su Santidad Benedicto XVI. Tuvo la oportunidad de conversar con el Papa, y le pedí que le llevara el saludo del pueblo nicaragüense y mis saludos. Hemos escuchado estas palabras profundas y hermosas del Cardenal. Hemos entregado en público, porque había que hacer la diferencia, como decía el General Halleslevens, hemos entregado la computadora a los 4 primeros lugares, pero, más que la computadora, les hemos entregado el reconocimiento moral y ese diploma. Este es un grupo de 30 muchachos y muchachas; ya 4 recibieron la computadora; a los otros 26 les va a llegar la computadora la próxima semana, para que todos tengan su computadora. Yo estoy seguro que los hermanos que ocuparon los primeros lugares, estarán bien satisfechos y bien contentos, porque son muchachos y muchachas que se les ve en la mirada, que tienen un corazón noble, un corazón solidario y una gran fortaleza y dignidad, que es lo que necesitamos en esta institución del pueblo. ¡Que viva el Ejército de Nicaragua! ¡Que viva el pueblo de Nicaragua! ¡Que viva la Unidad Latinoamericana y Caribeña! ¡Sandino vive, la lucha sigue! ¡Patria Libre o Morir!

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