Escúchenos en línea

Un coloso de la arquitectura mundial, el comunista Oscar Niemeyer, cumple 100 años

Varias agencias. Desde Río de Janeiro, Brasil | 16 de Diciembre de 2007 a las 00:00
El afamado arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, orgulloso comunista, cumplirá 100 años el sábado, un nuevo logro en su monumental carrera. El hombre que diseñó los principales edificios de la capital brasileña y ayudó en el edificio de las Naciones Unidas en Nueva York, es una leyenda entre los arquitectos. En 1988 ganó el Premio de Arquitectura Pritzker, algo así como el Nóbel de la Arquitectura. Es un franco admirador y amigo del presidente de Cuba, Fidel Castro. El año pasado, le obsequió una escultura que se instalará en una plaza que se construirá en la Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI) de La Habana. La escultura pesa 9,5 toneladas y representa un monstruo con la boca abierta y un cubano haciéndole frente y empuñando una bandera. Según la descripción de la intelectual brasileña Marilia Guimarães, se trata de "una bandera frente a un imperio, con formas ovaladas en acero y mirando al cielo; por detrás de ella, el hombre cubano, imprescindible, invencible en su determinación de preservar su libertad y garantizar a cualquier precio lo conquistado en todos estos años". "Fidel soñó con colocarla en la UCI. Nació de una escultura regalada por Niemeyer a Fidel en la década de 1990, pero que entonces no pudo salir de Brasil", explicó. Niemeyer todavía está activo, perfectamente lúcido, e involucrado en diversos proyectos, principalmente esculturas y ajustes de algunas de sus obras antiguas, que están protegidas como patrimonio nacional o internacional, y por lo tanto, solo puede ser modificadas con la autorización de Niemeyer. En momentos que Niemeyer ingresa en su segundo siglo, aún tiene proyectos apilados en su escritorio y una visión fresca para el futuro. Ya fue invitado a diseñar un estadio con motivo del Campeonato Mundial de Fútbol de 2014 que será organizado por Brasil. Niemeyer ha vivido lo suficiente para ver el auge y la caída del régimen militar de su país, y sus diseños futurísticos de Brasilia han sido considerados como una visión de lo que será el futuro. "Brasilia fue una aventura", declaró Niemeyer en una reciente entrevista con la AP. "Fue construida a las corridas. No tuve tiempo para pensar mucho". Considerada ahora como un Monumento Cultural del Mundo por la UNESCO, Brasilia fue diseñada, construida e inaugurada en un período de cuatro años, en los años 60. En la actualidad tiene 2,2 millones de habitantes. Su Museo de Arte Contemporáneo en Niteroi con forma de platillo volador, ubicado al otro lado de la bahía de Río de Janeiro, parece un OVNI que acaba de aterrizar. Obliga a quienes lo están viendo a que reconsideren la bahía de Guanabara como si se abriera al océano Atlántico y a las montañas que la rodean, como si estuvieran viéndolos por primera vez con los ojos de un extraterrestre. Nacido en Río de Janeiro en 1907, Niemeyer se graduó de la Escuela Nacional de Artes de Brasil en 1934 y se unió a un equipo que trabajó con el arquitecto suizo Le Corbusier en un nuevo Ministerio de Educación y salud. En los años 40 volvió a trabajar con Le Corbusier y Sir Howard Robinson en el proyecto de la sede de la ONU. Durante la dictadura militar de Brasil su oficina fue invadida de sorpresa, sus proyectos comienzan a ser misteriosamente rechazados y pierde su clientela. En 1965, doscientos profesores, entre ellos Niemeyer, renuncian de la Universidade de Brasilia, en protesta contra la política universitaria. En ese mismo año viaja para Francia, para una exposición sobre su obra en el Museo de Louvre. El Ministro de Aeronáutica de la época dijo que "el lugar para un arquitecto comunista es Moscú". Niemeyer se vió obligado a exilarse en Europa en 1966, y escogió vivir en Paris. El miércoles, Francia honró a Niemeyer con la Legión de Honor, el mayor homenaje que ofrece ese país. Niemeyer vivió exiliado en Francia en 1964, después que fue obligado a salir del país debido afiliación al Partido Comunista. El gobierno ruso honró el viernes a Niemeyer con la Orden de Amistad y ya en 1964, el gobierno soviético de la época le había concedido el Premio Stalin de la Paz. A los 98 años, Niemeyer se casó con su antigua asistente Vera Lucía Cabrera, de 60 años, dos años después que su primera esposa Annita Baldo falleció.

Descarga la aplicación

en google play en google play