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Colombia sube el tono y acusa a Daniel de «descarado» y «desconsiderado»

Con información de la Agencia AFP. | 16 de Diciembre de 2007 a las 00:00
El ministro del Interior y de Justicia de Colombia, Carlos Holguín, aseguró este domingo que la actitud del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, de tratar de hermano al líder de las FARC, Manuel Marulanda (alias 'Tirofijo'), es descarada y desconsiderada. "Esa es una actitud descarada, desconsiderada. Se trata de una persona que tiene unas concepciones muy equivocadas acerca de lo que nos corresponde como latinoamericanos de seguir luchando para que el terrorismo sea erradicado", precisó Holguín a periodistas. En sus declaraciones de este domingo, Holguín señaló: "todos sabemos que está en grave peligro la vida de Ingrid". Pero anotó que "toda la responsabilidad sobre la vida de ella es por cuenta de los desalmados de las FARC que no liberan a los secuestrados". La noche del sábado, el presidente Ortega, rechazó en Managua la denuncia del gobierno de Colombia de interferir en asuntos internos de ese país por pedir la liberación de Ingrid Betancourt, en poder de las guerrillas de las FARC. "No se trata de injerencia de nuestra parte, simplemente nos estamos sumando al clamor de los familiares de retenidos" y al esfuerzo de los presidentes Hugo Chávez de Venezuela y Nicolas Sarkozy, de Francia, dijo Ortega durante un acto oficial. La cancillería colombiana protestó el viernes a su par nicaragüense por declaraciones de Ortega "relacionadas con asuntos internos que son de exclusiva competencia" de ese país. "Quiero responder a esta protesta haciéndole saber, en primer lugar al pueblo colombiano, que es el que más demanda y exige la paz, y también al gobierno colombiano, que cuando se trata de salvar vidas, allí no existen fronteras, no existen diferencias", dijo Ortega. Ortega aceptó el 7 de diciembre participar de un esfuerzo internacional de liberar a Betancourt a pedido de Sarkozy e hizo un llamado al jefe de las FARC "nuestro querido hermano el comandante Manuel Marulanda" en ese sentido. Ortega insistió en llamar "hermano" a Marulanda, término que fue protestado por Colombia por emplear "un lenguaje familiar" con el líder de una organización "narcoterrorista" sin consideración a las miles de víctimas de lo que el gobierno derechista de Uribe califica como "sus delitos atroces". El mandatario nicaragüense agregó que la situación en Colombia, donde se encuentra en peligro la vida de los "retenidos de uno y otro bando", es una "obligación moral y ética y que trasciende al gobierno colombiano". Más adelante, Ortega se refirió a un planteamiento del presidente Uribe con el que prácticamente rechaza la posibilidad de liberar a Betancourt, quien también posee nacionalidad francesa, y a los "otros retenidos de uno y otro bando". Uribe "pone con condición que primero tiene que desmovilizarse la FARC. ¿Qué está diciendo allí? Está condenando a muerte a Ingrid Betancourt, eso es lo que está haciendo Álvaro Uribe, condenando a muerte a todos los que están retenidos de uno y otro lado", subrayó. En opinión de Ortega la situación en Colombia es parecida a la que vivió Nicaragua durante el primer gobierno sandinista (1979-1990), que se vio involucrada en una guerra civil en el marco de la guerra fría. Recordó que durante ese conflicto recibieron "con mucho aprecio la contribución del ex presidente colombiano Belisario Betancourt en el proceso de paz que desarrollamos los nicaragüenses con el Grupo de Contadora (Colombia, México, Panamá y Venezuela)". "Betancourt contribuyó a la lucha por la paz en nuestro país por un deber como latinoamericano, como ciudadano del mundo", añadió. Adicionalmente, Ortega ratificó su respaldo a las iniciativas de paz que ha desarrollado en Colombia el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y el de Francia, que abogan por la liberación de Betancourt y todos los secuestrados. "El llamado que le he hecho al hermano comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, comandante Manuel Marulanda, al querido hermano Marulanda, que dé ese paso de liberar a los secuestrados", insistió. "Yo sé que hay que darlo con mucho cuidado porque la liberación no puede proceder en la profundidad de la montaña, porque en el camino los pueden asesinar, esa es una realidad, para culpar a la guerrilla. Entonces tienen que crearse las condiciones para que se pueda dar ese paso", añadió. Al finalizar su respuesta verbal a la nota de protesta del Ministerio de Relaciones Exteriores en la semana que culmina, Ortega solicitó al gobierno de Colombia "que comprenda que no se trata de ninguna injerencia de nuestra parte, simplemente nos estamos sumando al clamor del pueblo colombiano, de los familiares de los retenidos, de Ingrid Betancourt, y a las iniciativas de nuestro hermano Hugo Chávez, y del presidente Sarkozy". "Nos estamos sumando a ese esfuerzo y nos mantenemos firmes en esa posición porque es defender los derechos humanos de esas personas que se encuentran en estas condiciones", enfatizó. "En Colombia se ha presentado "un escenario favorable para su liberación, pero dentro de poco como que se le lanzan las puertas encima a esos escenarios. Esperamos, confiamos en Dios y en la capacidad de recepción del gobierno de Colombia para que se termine este proceso y se logre la libertad de los secuestrados", señaló. "Ojalá que el presidente Uribe escuche este mensaje, y también tenemos la esperanza de que nuestro hermano el comandante Manuel Marulanda Vélez de las Farc, dé ese paso", remató Ortega.

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