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Tras alza de precio, la especulación amenaza la seguridad alimentaria

Diario Los Andes. Desde Quito | 26 de Diciembre de 2007 a las 00:00
Según la Organización de las Naciones Unidas para la agricultura y la Alimentación (FAO), los precios de los alimentos aumentaron en 9% de 2005 a 2006, y en América Latina, los efectos del alza comienzan a reflejarse fuertemente en las tasas de inflación. Actualmente hay 37 países del mundo que afrontan crisis alimentarias debido a conflictos y desastres naturales, pero además, la seguridad alimentaria se ve afectada negativamente por subidas sin precedentes del precio de los alimentos básicos, originadas por unas reservas históricamente bajas, sequías e inundaciones relacionadas con el cambio climático, los altos precios del petróleo y una creciente demanda de biocombustibles. Esos factores han causado un alza en los precios de los alimentos de 9 por ciento entre 2005 y 2006. "Los altos precios agrícolas revierten una tendencia de baja de las últimas décadas y representan una oportunidad para los pequeños agricultores, lo que puede beneficiar a nuestra región. La mejora en los sueldos y el crecimiento económico reciente también permite que las personas compren más. No obstante, tenemos que tomar medidas para evitar que en el corto y mediano plazo la seguridad alimentaria de las personas sea amenazada", afirmó el representante regional de la FAO para América Latina y el Caribe, José Graziano da Silva. Según estimaciones de FAO a noviembre de 2007, los países de América Latina y El Caribe que se verían más afectados por el alta en los precios de los alimentos son Ecuador, Honduras, Haití y Nicaragua, los dos últimos afectados por inundaciones recientes que agravaron la situación en el país. La publicación Perspectivas Alimentarias de la FAO estima que el coste total de los alimentos importados por los denominados Países de Bajos Ingresos y con Déficit de Alimentos (PBIDA) en 2007, sería un 25 por ciento mayor que el año precedente, superando los 107 mil 000 millones de dólares EE.UU.

Consideraciones por el lado de la demanda

El crecimiento económico, particularmente en las economías en desarrollo -incluidas India y China- explica en gran medida la mayor demanda por alimentos. La demanda de cereales a nivel mundial, por ejemplo, creció alrededor de 8 por ciento entre 2000 y 2006. En las economías en desarrollo, la mejora en los ingresos ha impulsado también la demanda de alimentos de mayor valor agregado como frutas, hortalizas, carnes y lácteos, contribuyendo a presionar al alza los precios. Sumado a esto, se encuentra el deterioro sostenido del valor del dólar frente a otras monedas. Considerando que la mayoría del comercio de commodities agrícolas se expresa en dólares, este hecho ha contribuido a acentuar la presión sobre la demanda de dichos bienes, precisamente al reforzarse el ingreso real de la economía mundial frente a uno de los principales exportadores de productos primarios, como lo es Estados Unidos Los biocombustibles son otro factor que ha contribuido al rápido incremento de los precios de alimentos básicos. Motivado principalmente por los altos precios internacionales del petróleo, que también aumenta el costo de transporte de los productos, existe un fuerte aumento en la demanda por combustibles como el etanol y el biodiesel. Esto se ve reflejado especialmente en el caso del maíz, parte fundamental de la seguridad alimentaria de la región, y en particular de Centroamérica y México, el cual casi ha duplicado su precio desde el año 2000, dada su mayor utilización por la industria que elabora etanol. "Para el caso de América Latina, existe una gran oportunidad de reducir las fuertes presiones sobre la demanda de maíz provenientes de la industria del etanol, a través de satisfacer directamente la demanda de este combustible, principalmente por parte de EE.UU. por medio de fuentes alternativas", dijo Graziano da Silva.

Factores por el lado de la oferta

Los cambios dinámicos en la demanda de alimentos no han sido compensados con cambios de igual magnitud en la oferta, principalmente por reducciones en la producción y fuertes reducciones en los stocks mundiales de alimentos: la producción mundial sufrió una fuerte reducción de 2,4% del año 2005 al 2006, provocada principalmente por disminuciones en plantaciones y factores climáticos adversos.

Efectos sobre la seguridad alimentaria

Asimismo, la caída a niveles históricamente bajos en los stocks mundiales de cereales fue un factor determinante en la inflación de los commodities agrícolas. En América Latina, los efectos de alza en precios de los alimentos comienzan a reflejarse fuertemente en las tasas de inflación alrededor de la región. Este hecho está ligado a que los alimentos son un componente fundamental de la estructura de los índices de precios: en países como Chile, Argentina, Brasil y México el componente de alimentos está en un rango de 20 a 30 por ciento. "A nivel de los países, el efecto del aumento del precio depende de la posición relativa en el comercio mundial: será positivo si los países son exportadores netos de alimentos y negativo si son importadores netos", afirmó Jorge Ortega, oficial de Economía en Sistemas Alimentarios de la Oficina Regional de la FAO. A nivel de los hogares, el efecto dependerá si se es productor o comprador neto de alimentos y de la proporción del gasto en alimentos en el consumo total de los hogares, agregó el oficial. Si bien los altos precios agrícolas representan una oportunidad para los pequeños agricultores en los países en desarrollo, uno de los efectos adversos es la pérdida en el poder adquisitivo de los más pobres. Para entender mejor qué factores contribuyen para el alta de los precios de los alimentos en América Latina y El Caribe, la Oficina Regional de la FAO llevará a cabo un estudio de tres meses de duración sobre los determinantes de los precios de los alimentos y su impacto en la seguridad alimentaria y nutricional de América Latina y el Caribe.

FAO pide acción inmediata para reducir inseguridad alimentaria

Para hacer frente al aumento de los precios y evitar sus efectos negativos, la FAO pidió medidas inmediatas en apoyo a los países pobres más afectados por los drásticos incrementos del precio de los alimentos. "Se necesitan nuevas y urgentes medidas para prevenir un agravamiento de las crisis alimentarias emergentes y relanzar rápidamente la producción de los cultivos en los países más afectados", aseguró el Director General de la FAO, Jacques Diouf, en una conferencia de prensa el lunes 17 en la sede de la Organización en Roma. Actualmente, la FAO invierte más de 120 millones de dólares EE.UU. en la seguridad alimentaria en América Latina y El Caribe - más de 11 millones de dólares EE.UU en proyectos nacionales que benefician específicamente a Ecuador, Haití, Honduras y Nicaragua - y combatir el hambre sigue como una de las principales prioridades de su actuación en la Región.

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