Escúchenos en línea

El mundo, indignado y temeroso por asesinato de Bhutto

Reuters. Desde Londres. | 27 de Diciembre de 2007 a las 00:00
Líderes mundiales manifestaron su consternación por el asesinato este jueves de la líder de la oposición pakistaní Benazir Bhutto y expresaron sus temores por el destino de ese país que cuenta con armamento nuclear. El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, condenó el asesinato como un "acto cobarde" e instó a los pakistaníes a seguir adelante con las previstas elecciones generales. Por su parte, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, lo calificó como "un brutal acto de terrorismo" que estaba desafiando al mundo. El primer ministro británico, Gordon Brown, dijo que Bhutto había arriesgado todo por intentar instaurar la democracia en su país, del cual Gran Bretaña fue poder colonial. "No se debe permitir que los terroristas maten la democracia en Pakistán," agregó. Bhutto fue asesinada en un ataque con arma de fuego y bomba cuando salía de un mitin de campaña para las elecciones del 8 de enero. La identidad del agresor no quedó inmediatamente clara, pero militantes islámicos han sido acusados con anterioridad de intentar asesinarla. "Con su muerte, el sub-continente ha perdido a una líder sobresaliente que trabajó por la democracia y la reconciliación en su país," dijo el primer ministro Manmohan Singh de India, el gigante vecino y rival nuclear de Pakistán. "La manera en que partió es un recordatorio de los peligros comunes que enfrenta nuestra región por los cobardes actos de terrorismo y de la necesidad de erradicar esta peligrosa amenaza," destacó. El presidente francés Nicolas Sarkozy calificó el asesinato como odioso. "Francia, al igual que la Unión Europea, está particularmente comprometida con la estabilidad y la democracia en Pakistán," dijo en una carta dirigida al presidente pakistaní, Pervez Musharraf.

Temor mundial

Pakistán ya era un motivo de gran preocupación mundial. El aliado de Estados Unidos ha luchado por contener la violencia islámica mientras que Musharraf, cuya popularidad ha caído en picada, sólo levantó un estado de excepción el 15 de diciembre luego de seis semanas. Bush instó a los pakistaníes a honrar la memoria de Bhutto siguiendo con el proceso democrático y dijo que aquellos que están detrás del ataque deben enfrentar a la justicia. "Estados Unidos condena fuertemente este acto cobarde de extremistas asesinos que están tratando de minar la democracia en Pakistán," dijo a periodistas en su casa de Texas. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo que el asesinato fue un "atroz crimen" y un "asalto a la estabilidad" en Pakistán. José Manuel Barroso, presidente del brazo ejecutivo de la Unión Europea, la Comisión Europea, dijo que fue "un ataque contra la democracia y contra Pakistán." La policía informó de que un suicida disparó contra la líder opositora de 54 años cuando estaba saliendo del lugar del mitin, celebrado en un parque, antes de inmolarse. También agregó que otras 16 personas murieron en la explosión. "Es un acto criminal y lo condenamos fuertemente," dijo el portavoz del ministerio iraní de Relaciones Exteriores Mohammad Ali Hosseini a la televisión estatal en el país vecino de Pakistán. "Ahora Pakistán necesita mucha calma y el retorno de la estabilidad," añadió. La Mancomunidad Británica de Naciones, que suspendió a Pakistán como miembro cuando Musharraf dictó el estado de emergencia, dijo que el asesinato marcó "un día oscuro para Pakistán y la Mancomunidad Británica de Naciones (Commonwealth)." El Rey de Arabia Saudita, Abdullah, expresó que quienes cometieron el ataque son "asesinos perversos que son distantes del Islam y de la moral." Un portavoz del Vaticano dijo que el Papa Benedicto XVI había recibido la noticia y agregó: "Es difícil ver una luz de esperanza, paz y reconciliación en ese país."

Descarga la aplicación

en google play en google play