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A 41 años de la masacre del 22 de enero

| 22 de Enero de 2008 a las 00:00
El 22 de enero fue una trampa mortal para el pueblo. La sangre corrió como río por el pavimento, las cunetas y aceras, pero los ricos no quisieron exponerse. Hoy 41 años de lo que ahora conocemos como la masacre del 22 de enero de 1967. Lo que en realidad nunca supimos fue la cantidad de muertos ni heridos ni prisioneros...hay datos de 300 manifestantes muertos y 14 guardias nacionales!!! reseñó el profesor Silvio Mora, en uno de sus escritos en Bolsa de Noticias. Mora recordó que ese día nadie sospechaba que horas después nos atraparían tiempos malos. Subimos a los camiones de transportar reses y viajamos a Managua a la gran concentración que ingenuamente creímos botaría a Somoza reseña Mora. Eramos muy jóvenes e íbamos alegres portando mantas, pancartas y carteles con caricaturas de los gobernantes; todas las leyendas, símbolos y pintas eran protestas contra el régimen represivo...que se volvió un calvario durante 45 años!!! contó el profesor Mora. A las 10 de la mañana la Plaza de la República era pequeña y la Avenida Roosevelt se fue llenando de gente llegada de todos los rincones. La cabeza de la manifestación llegó hasta la esquina del Banco Central. Guardias con bayoneta calada y bala en boca impedía el paso de los manifestantes hacia la Loma de Tiscapa. Sujetos de ingrata recordación como Alesio Gutiérrez, Samuel Genie, Agustín Bodán, Juan Lee Wong e Iván Alegrett, revisaban los fusiles...la gente gritaba "guardia únete, guardia únete, guardia únete!!! El teniente Sixto Pineda quiso caer en gracia a sus superiores y desde una pipa bomberil lanzó chorros de agua a la gente. Mientras la presión agitaba se oyó un disparo de garand que acabó con la vida de Pineda, quien dobló sus rodillas, cayó al pavimento con los ojos en blanco y la boca abierta. Ahí comenzó una balacera infernal y cientos de manifestantes iban cayendo como tallos de chaguite. De los árboles se desgajaban como hojas y ráfagas penetraban el follaje... entonces, hubo olor a sangre, pólvora y muerte!!!. Somoza ordenó la movilización de todo un ejército que incluía unidades blindadas, aviones y helicópteros, como si se tratara de un enfrentamiento con otro ejército. La matanza en las calles, el horror y la desesperación atrapó a miles de personas...Fue una terrible pesadilla aquella noche que nadie durmió!!! La responsabilidad de la masacre recae sobre Fernando Aguero, quien soñó con una intervención yanqui que le daría el poder. Entre planes macabros y falsas promesas se concluyó el 22 de enero de 1967 no había dirigencia ni armas para enfrentar a la dictadura somocista. Cuatro años después -fresca la sangre de los caídos- Aguero Rocha y Somoza Debayle firmaron el pacto de traidores. Cornelio Hueck Plata y Arnoldo Lacayo Maison fueron los artífices del Kupia-Kumi. Aguero disfrutaba en una limousina negra tocar la pitoreta que le dejaba la vía libre. Se entregó al somocismo despojándose de todo rubor histórico. Somoza se afianzó en el poder liquidando a la oposición. Aguero es un hombre hundido en una pila de cadáveres... hoy, se le recuerda como el responsables de aquella masacre!!! El FSLN en medio de traiciones y muertes se levantó airoso como fuerza revolucionaria. Irrumpe y da al traste con las paralelas históricas que se repartieron el país desde 1821. El FSLN toma el poder en 1979 y contribuye a la formación de una nueva conciencia social. Durante 11 años luchó con la honda de David. Hoy, los cómplices de aquella espantosa masacre sólo son un recuerdo despreciable...el FSLN honra a sus mártires consagrando su recuerdo en el edificio de la Asamblea Nacional!!!

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