Escúchenos en línea

Human Rights se lamenta de democracias electoreras

EuropaPress. Desde Washington. | 1 de Febrero de 2008 a las 00:00
La organización humanitaria Human Rights Watch (HRW) lamentó este jueves que "el sólo hecho de celebrar elecciones" sea suficiente para que se califique de democráticos a regímenes en los que se violan los Derechos Humanos, como Kenia, Pakistán, Nigeria, Rusia o Bahrein. Asimismo, acusó a las "democracias establecidas", como la Unión Europea o Estados Unidos, de hacer la vista gorda frente los casos de abusos y de fraude electoral en estos países "por conveniencia política". "En la actualidad es muy fácil que los autócratas tengan éxito a la hora de instalar una democracia fraudulenta", declaró el director ejecutivo de Human Rights Watch, Kenneth Roth, con motivo de la presentación del Informe Mundial 2008 de la organización. "Eso se debe a que demasiados gobiernos occidentales insisten en que haya elecciones, pero no pasan de ahí", prosiguió. "No presionan a los gobiernos en cuestiones cruciales de Derechos Humanos que son precisamente las que permiten funcionar a la democracia, como la libertad de prensa, el derecho de reunión pacífica y la existencia de una sociedad civil que realmente pueda desafiar al poder", prosiguió. A juicio de HRW, con su estrategia de "permitir que los autócratas se hagan pasar por demócratas, sin exigirles que defiendan los derechos civiles y políticos que dan significado a la democracia, Estados Unidos, la Unión Europea y otras democracias influyentes arriesgan socavar los Derechos Humanos a nivel mundial". A lo largo de 2007, estos Estados que "se cubren con el manto de la democracia" --Kenia, Pakistán, Bahrein, Jordania, Nigeria, Rusia y Tailandia-- actuaron "como si el solo hecho de convocar elecciones fuera suficiente para demostrar que una nación es democrática", prosiguió HRW. Mientras tanto, "Washington, Bruselas y las capitales europeas les siguieron el juego", aseveró. En este sentido, Human Rights Watch citó el ejemplo del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, quien "ha hablado de su compromiso con la democracia en el extranjero, pero muy frecuentemente ha guardado silencio acerca de la necesidad de que todos los gobiernos respeten los Derechos Humanos". En su Informe Mundial 2008, Human Rights Watch examina la situación de los Derechos Humanos en más de 75 países. El documento identifica numerosas violaciones de Derechos Humanos en Chad, Colombia, la región de Ogaden en Etiopía, Irak, la República Democrática del Congo, Somalia, Sri Lanka y la región sudanesa de Darfur. También llama la atención sobre los abusos en "sociedades cerradas o duramente represivas", como las de Arabia Saudí, Birmania, China, Corea del Norte, Cuba, Eritrea, Irán, Libia y Vietnam. En cuanto a los abusos perpetrados en el marco de la "guerra contra el terrorismo", el informe denuncia sobre todo a los Gobiernos de Estados Unidos, Francia, Pakistán y Reino Unido, entre otros países. Los abusos graves contra los Derechos Humanos están empeorando la crisis humanitaria en las "tragedias olvidadas" de Somalia y la región de Ogadén, en el este de Etiopía, afirmó Roth. Asimismo, el informe advierte de que sobre el Gobierno de Sudán recae "la principal responsabilidad" de la crisis que desde hace cinco años se vive en Darfur, donde "alrededor de 2.4 millones de personas están desplazadas y 4 millones sobreviven con ayuda humanitaria". El documento recuerda también la represión policial y militar del pasado mes de septiembre en Birmania, donde centenares de personas "siguen detenidas arbitrariamente", y acusa tanto al Ejército de Sri Lanka como a los Tigres de Liberación de la Tierra Tamil (LTTE) de "ataques deliberados e indiscriminados contra civiles". En este país "centenares de personas han desaparecido y más de 20.000 se han visto obligadas a desplazarse", añade el informe. HRW denuncia también el bloqueo impuesto por Israel en la Franja de Gaza, que "niega a 1.4 millones de ciudadanos los alimentos, combustibles y medicamentos que necesitan para sobrevivir, un castigo colectivo que viola el Derecho Internacional". También acusa a los grupos armados palestinos de "ataques indiscriminados con cohetes sobre áreas pobladas de Israel". En cuanto a China, Human Rights Watch considera que una presión internacional persistente en torno a los Juegos Olímpicos de 2008 podría obligar a los dirigentes chinos a mejorar el respeto de los Derechos Humanos. Pese a ello, "la organización de las Olimpiadas está exacerbando problemas como los desalojos forzosos, los abusos contra los derechos laborales de los inmigrantes y el recurso a las detenciones domiciliarias para silenciar a disidentes", lamenta HRW. El informe también denuncia los abusos cometidos por Estados Unidos contra los prisioneros en la llamada "guerra contra el terrorismo" y recuerda que 275 personas permanecen recluidas en la base naval norteamericana de la Bahía de Guantánamo, en Cuba, "sin acusación formal". Algunos de ellos siguen retenidos pese a que ya se ha autorizado su puesta en libertad "porque no pueden regresar a sus propios países y ninguna nación está dispuesta a reasentarlos". Aparte, "Estados Unidos continúa teniendo la tasa de encarcelamientos más elevada del mundo y los hombres negros son encarcelados en una proporción seis veces superior a la de los hombres blancos", denuncia el informe de HRW. El informe llama la atención sobre la manipulación de elecciones en numerosos países, ya se trate de "fraudes evidentes" (Chad, Jordania, Kazajistán, Nigeria, Uzbekistán), de "control de la maquinaria electoral" (Azerbaiyán, Bahrein, Malasia, Tailandia, Zimbabue), de "bloqueo o disuasión a candidatos opositores" (Bielorrusia, Cuba, Egipto, Irán, Israel en los territorios palestinos ocupados, Libia, Turkmenistán, Uganda), de "violencia política" (Camboya, Etiopía, Líbano, República Democrática del Congo), de "represión contra los medios de comunicación y la sociedad civil" (Rusia, Túnez) y de "menoscabo del Estado de derecho" (China, Pakistán). "Muchas de estas tácticas son ilegales según el derecho nacional e internacional, pero los dirigentes extranjeros raras veces exigen cuentas por ellas a los gobiernos", según Human Rights Watch. "Las democracias establecidas a menudo renuncian a hacerlo por temor a perder su acceso a recursos u oportunidades comerciales, o debido a los requerimientos percibidos en el marco del combate al terrorismo", añade. En este sentido, Human Rights Watch advierte de que Estados Unidos y la Unión Europea deberían insistir en que los gobiernos hagan "algo más que celebrar elecciones" y exigir que defiendan los derechos garantizados por el Derecho Internacional. "Parece que Washington y los gobiernos europeos están dispuestos a aceptar incluso las elecciones más dudosas, siempre y cuando el 'vencedor' sea un aliado estratégico o comercial", denunció Roth. El informe lamenta que la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), "que se supone debe promover la democracia, los Derechos Humanos y la seguridad", haya aceptado que su Presidencia en 2010 la ocupe Kazajistán, un país "que posee grandes reservas de petróleo y gas codiciadas tanto por la Unión Europea como por Rusia". Esta decisión de la OSCE se produjo después que el partido gubernamental kazajo obtuviera todos los escaños en las elecciones parlamentarias del pasado mes de agosto, "en las cuales, según los propios observadores de la OSCE, los medios de comunicación fueron censurados, la oposición reprimida y el recuento de votos defectuoso".

Descarga la aplicación

en google play en google play