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Es hora de luchar, no solo de protestar, dice la Red de Defensa del Consumidor. Llama a no pagar las facturas de energía eléctrica y a exigir expulsión de Unión Fenosa

Con información de las agencias AFP, NOTIMEX, Associated Press, ACAN-EFE y AFP. Desde Managua | 15 de Agosto de 2006 a las 00:00
La organización Red de Defensa del Consumidor llamó este martes a iniciar movilizaciones contra los cortes de energía eléctrica que aplica la empresa española Unión Fenosa, en perjuicio de la industria, el comercio, los servicios de salud, educación, agua y teléfono. "Llamamos a los usuarios a dejar de pagar las facturas de energía e iniciar una jornada de protestas cívicas para exigir la expulsión de (Unión) Fenosa, porque ya no podemos seguir aguantando más abusos de esta transnacional", exhortó la dirigente de la Red, Ruth Herrera. La Red exhortó a los pobladores a salir de sus casas con velas a expresar su inconformidad y molestia por los cortes que han dejado a oscuras a grandes sectores en Managua y ciudades del interior del país. "La crisis ha tocado fondo", sentenció Herrera, quien acusó a Unión Fenosa, a las empresas generadoras y al gobierno de coludirse para crear un caos energético que obligue al Congreso a aprobar el subsidio. Las protestas comenzaron el lunes de manera esporádica en dos municipios aledaños a Managua y este martes se han levantado algunos barrios de la ciudad capital, en donde están sin servicio de energía. Decenas de residentes de los repartos Tenderí, Santa Rosa, y Bello Horizonte, entre otros, se lanzaron espontáneamente a las calles este martes con cubas y mangueras como estandartes de censura a las autoridades capitalinas, quemaron neumáticos y obstaculizaron las calles en demanda de una solución inmediata al problema. "¡Queremos agua, queremos agua!", gritaban los habitantes de los barrios aledaños a la Rotonda Cristo Rey. "De aquí no nos vamos a mover. Ustedes deben de saber que tenemos cinco días sin agua y no nos vamos hasta que no se restablezca el servicio", dijo una de las vecinas del lugar, plantada junto a otras personas en una de las principales avenidas de la zona. "No queremos violencia, somos nicaragüenses, pero nuestras familias necesitan agua", dijo otro vecino. Un gran grupo de demandantes se agolpó a las puertas de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), en el sector de La Tenderí, que esta semana admitió que la distribución del preciado líquido se había reducido en 20 millones de galones. Los manifestantes rompieron el portón de acceso al local y trataron de tomarse las oficinas. Otro grupo rompió los pozos de suministro de agua de ENACAL, para poder hacerse con el líquido. Destacamentos adicionales de agentes del orden público fueron movilizados para calmar a la población y evitar disturbios mayores en las localidades al este de Managua, reportó un canal de la televisión local. Alrededor de un cuarto del total de usuarios nicaragüenses son perjudicados por los continuos cortes en el abastecimiento de agua, que esta semana llegaron a durar hasta dos días en algunas comunidades. Organizaciones sociales han convocado a marchas de protesta en los barrios de la capital y una manifestación masiva para este miércoles hacia las oficinas de la transnacional española. La convocatoria es respaldada por algunos medios de comunicación que llamaron a sonar las cacerolas y salir a las calles a protestar contra los apagones, y la indolencia del gobierno del presidente Enrique Bolaños, al que acusan de ser "cómplice" de la transnacional. El llamado fue hecho luego de que Unión Fenosa decidió el lunes incrementar los racionamientos de electricidad que sufre el país desde inicios de este año, debido "a un déficit de 140 megavatios hora, que equivale a un tercio de la demanda energética nacional", según un comunicado emitido por la empresa. Con esta medida, los cortes, que hace una semana duraban entre cuatro y seis horas diarias, llegaban este martes a 12 y 18 horas al día en algunos departamentos del país como Managua, Matagalpa, Estelí, Chinandega y Madriz, al norte del país, denunció Herrera en declaraciones a la AFP. "En Matagalpa, la actividad económica esta paralizada por falta de energía", señaló. "Esto es un caos, porque los racionamientos han afectado el funcionamiento de las bombas de agua potable, de las plantas de teléfono, y muchas escuelas y universidades nocturnas han tenido que suspender las clases por falta de luz", agregó. También se reportan afectaciones en los hospitales, donde las plantas de electricidad tardan en ponerse en marcha poniendo en peligro la vida de los pacientes más graves, mientras que las pérdidas en el comercio, la pequeña y mediana industria son incalculables, indicó. El presidente ejecutivo del ente regulador del sector, Instituto Nicaragüense de Energía (INE), David Castillo, se declaró incapaz de controlar o tomar medidas contra la empresa española y emplazó al presidente a buscar una solución. Castillo reconoció que "la crisis (energética) llegó a un punto que la solución inmediata es muy difícil" y solamente pueden encontrarse "paliativos". "La crisis es dura", declaró Castillo a un programa de la televisión y no descartó la posibilidad de replantear el modelo de mercado eléctrico en Nicaragua, privatizado a comienzos de 2000. El Centro Nacional de Despacho de Carga (CNDC) atribuyó los cortes a problemas técnicos en las plantas generadoras que administran el Estado y empresas privadas. Herrera afirmó, sin embargo, que los apagones se deben a una deuda de 30 millones de dólares que Unión Fenosa tiene con las empresas generadoras que le suministran energía, "porque envía todas sus ganancias a su casa matriz, en España". En represalia, algunas generadoras decidieron reducir su producción, mientras que otras no están trabajando con toda su capacidad debido a que los dueños "llevan años trabajando con las mismas plantas viejas, porque no quieren comprar maquinas nuevas", dijo Herrera. La crisis provocada por los apagones llevó al gobierno a pedir al Congreso aprobar un subsidio de nueve millones de dólares para que Unión Fenosa pueda pagar sus deudas. Los diputados de la oposición liberal y sandinista rechazaron, sin embargo, discutir la iniciativa, debido a las excesivas prerrogativas financieras que la transnacional ha recibido del gobierno. Unión Fenosa adquirió en 2001 la administración de las empresas estatales de electricidad con el compromiso de mejorar y extender el servicio en el país. Todavía no se conocen los resultados de una reunión de emergencia encabezada por el presidente Enrique Bolaños y los representantes del sistema energético de Nicaragua que se ha celebrado en toda la mañana de este martes para supuestamente elaborar las propuestas para evitar un colapso del sistema energético, que genera electricidad en un 70 por ciento en plantas térmicas, mismas que funcionan con bunker, un derivado del petróleo. Según Castillo, en el encuentro se pretendía determinar las responsabilidades de la trasnacional española Unión Fenosa y los generadores privados y estatales, que se acusan mutuamente por el racionamiento del servicio, agudizado desde el pasado fin de semana. La activista consideró que la reducción de la producción de energía eléctrica se debe a problemas técnicos en las plantas de generación, falta de inversión en el sector energético, escasez en el nivel de aguas en lagos artificiales y presiones financieras. La demanda nacional de electricidad y la generación son similares, por lo que cualquier eventualidad provoca racionamiento. El mandatario Bolaños se pondrá al frente de la búsqueda de soluciones ante el racionamiento de más de seis horas diarias del servicio que afrontan tanto en Managua como en el resto del país, por el déficit de 140 megavatios en la generación de electricidad. Los apagones -entre imprevistos y programados por Unión Fenosa- han dejado sin el servicio entre seis y ocho horas diarias a diferentes sectores.

Nicaragua semiparalizada y la población empieza a protestar en las calles

En medio del clamor de la población por la falta de agua y electricidad la distribuidora de energía la española Unión Fenosa anunció que el sistema de generación eléctrica está en "situación más crítica" que la semana pasada por lo que "las afectaciones serán mayores que las previstas a partir de este lunes". Los apagones eléctricos y cortes de agua se agudizaron este lunes a un nivel "crítico", mientras aumenta el descontento de la población que de manera espontánea bloqueó las calles en distintos puntos de la capital. Pese a un calendario de racionamiento eléctrico los cortes se realizan de forma sorpresiva, provocando daños en electrodomésticos y pérdidas de alimentos refrigerados, se quejaron vecinos. "Actualmente el sistema eléctrico de Nicaragua tiene un déficit de 140 MW/h equivalente a un tercio de la demanda energética nacional", que oscila cerca de los 500 megavatios hora, expuso Unión Fenosa en un comunicado en el que deslinda responsabilidad por dicha situación. Unión Fenosa afirmó que, entre las causas que originan ese déficit, está el bajo nivel de agua del lago Apanás, que incide en la baja producción de energía de las plantas hidroeléctricas Centroamérica y Santa Bárbara, ambas propiedad de la empresa estatal Hidrogesa, cuya producción no supera el 30 por ciento de su capacidad. Además, anotó que fallos técnicos en la empresa energética Corinto, la empresa Censa y la salida de operación de la planta Las Brisas le restan otros 72 megavatios hora al sistema eléctrico de este país. Pero "un giro inesperado" en el sistema ocurrió el fin de semana por una falla en la caldera de una de las unidades de la Planta Managua, propiedad de la estatal Generadora Central, S.A (Gecsa) lo que aumentó "el margen negativo de energía eléctrica", acotó. Unos 600.000 usuarios del servicio de energía eléctrica sufrirán apagones de ocho a 10 horas diarias ante el déficit de 140 megavatios por hora en la generación, informó Fenosa. La empresa española aseguró que, para amortiguar el impacto en la demanda de energía de sus clientes, contrató 40 megavatios hora en el mercado centroamericano y 35 megavatios hora mediante el funcionamiento de una planta de gasóleo de la planta Las Brisas. Sin embargo, agregó la fuente, esos 40 megavatios hora comprados a Panamá no ha sido posible importarla al país "por trabas surgidas en el sistema de interconexión con Costa Rica". El gerente de negocios de Unión Fenosa, José Ley Lau, dijo este lunes, en rueda de prensa, que también "arreglaron" importar 45 megavatios hora desde Guatemala, por siete horas, "sin embargo, por problemas que sucedieron en horas de la mañana en el sistema guatemalteco, no ha sido posible importar esa energía". "En total, eso nos suma 204 megavatios, de tal manera que el déficit que afrontamos en determinadas horas pueden exceder fácilmente los 100 megavatios", acotó Ley Lau. El racionamiento eléctrico de seis o más horas por sectores también generaba desabastecimiento de agua en medio de la indignación de pobladores que recorrían las calles con todo tipo de trastos en busca del líquido para satisfacer sus necesidades diarias. "Tenemos cinco días de estar en seco, andamos pidiendo agua de un lado a otro aunque sea tomar y para cocinar", dijo una pobladora de uno de los barrios en el sector oriental de Managua que bloquearon la vía por unas horas con baldes, tanques y carretones de mano. Vecinos del municipio de ciudad Sandino, 15 km al oeste de Managua, se manifestaron frente a las oficinas de la empresa nicaragüense de Acueductos y Alcantarillado (Enacal) para exigir el suministro de agua. "No tenemos agua ni para bañarnos, no enviamos a los niños a clase porque no hay agua para lavar la ropa, ni energía para planchar", dijo una de las manifestantes. En Tipitapa, 25 km al norte de Managua, cientos de habitantes salieron a las calles exigiendo el suministro de agua y electricidad. Una funcionaria de Enacal atribuyó la escasez de agua a los cortes de energía porque afectan el bombeo de agua y una vez restablecida la electricidad se debe esperar de dos a cuatro horas para que arranque el motor de los pozos de suministro. Asimismo, los continuos apagones afectan al comercio, según los empresarios nicaragüenses, aglutinados en el Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP), que no han cuantificado sus pérdidas. También, causan racionamiento de agua y atascos viales, ya que los semáforos no funcionan. Unión Fenosa indicó que la solución a este problema está "fuera de su ámbito de competencia". El presidente de la Empresa de Electricidad (Enel), Frank Kelly, dijo este lunes a los periodistas que el país necesita renovar viejas generadoras estatales que han salido del sistema energético porque tienen más de 50 años. Agregó que, por otra parte, Fenosa les debe 13,5 millones de dólares. El vocero de la distribuidora, Jorge Katín, dijo a la prensa que dos generadoras privadas, que no especificó, paralizaron su funcionamiento para obligar a Fenosa a pagarles facturas vencidas desde hace meses. La empresa española, que monopoliza la distribución de energía a nivel nacional desde el 2000, dijo que el servicio será normalizado una vez que las generadoras restablezcan su producción. Para paliar el déficit energético, el presidente Enrique Bolaños envió de urgencia al Parlamento, la semana pasada, un proyecto de ley para otorgar un subsidio de nueve millones de dólares en emisión de letras del tesoro a Unión Fenosa, bajo la figura de "ayudar" a pagar el consumo a los usuarios que gastan un mínimo de 150 kilovatios por hora al mes.

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