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Posición del gobierno de Nicaragua sobre el conflicto con Colombia

| 8 de Febrero de 2008 a las 00:00
Viernes 8 de febrero de 2008 Intervención del Presidente Daniel Ortega Buenas noches, hermanos nicaragüenses, familias nicaragüenses. En el Artículo No. 1 de nuestra Constitución se establece con toda claridad, que "la Independencia, la Soberanía y la Autodeterminación nacional, son derechos irrenunciables del pueblo, y fundamento de la nación nicaragüense. Toda injerencia extranjera en los asuntos internos de Nicaragua o cualquier intento de menoscabar esos derechos, atenta contra la vida del pueblo. Es deber de todos los nicaragüenses, preservar y defender estos derechos". Así lo establece el Artículo 1 de la Constitución Política de la República de Nicaragua. Nicaragua ha venido privilegiando el Derecho Internacional para defender su soberanía. Diría que está entre las naciones que en América Latina y El Caribe, ha recurrido en más ocasiones, a la Corte Internacional de Justicia de La Haya para dirimir conflictos territoriales o guerras de agresión impuestas por potencias extranjeras. Nicaragua lo ha hecho, con lo que se conocía como el Territorio en Litigio con Honduras, que creaba tensiones con nuestros hermanos hondureños. Finalmente, la Corte Internacional de La Haya, a la que acudimos nicaragüenses y hondureños en aquellos tiempos, se pronunció en una Sentencia que benefició a Honduras, con una extensión territorial considerable en la Región Centroatlántica de nuestro país. Nicaragua respetó ese Fallo, esa Resolución. Luego, de los años 1979 en adelante, cuando se nos impone la guerra de parte del Imperio yanqui, nuestro Canciller, el Padre Miguel d’Escoto, recuerdo que en un momento determinado, me planteó que fuésemos a la Corte y yo le dije: ¡claro que sí, vamos a la Corte! Inmediatamente le respaldé la iniciativa. Cuando empezamos a compartir la iniciativa con Gobiernos amigos, nos encontramos con el escepticismo, que era explicable, y nos decían: esa es una batalla perdida, ¡ni se les ocurra ir a la Corte a pelear con el Imperio yanqui, con el Imperio del Norte! Pero, llenos de la convicción de que nuestra posición era justa y que Nicaragua ¡bien se merecía la Paz! fuimos a la Corte y finalmente, en un fallo histórico, en junio de 1986... ¡Se da un fallo sin precedentes! porque el Gobierno norteamericano, encabezado por Ronald Reagan, no el pueblo norteamericano, eso es importante tenerlo claro, fue el Gobierno, su política terrorista, la que fue condenada por la Corte. La Corte le dijo al Gobierno norteamericano, que debía suspender los actos de terrorismo en contra de Nicaragua y aún más... ¡que debía indemnizar a Nicaragua! Como era de esperarse, es la fecha y el Imperio todavía no acata el mandato de la Corte. Luego, fuimos a la Corte con nuestros hermanos hondureños para definir la delimitación de las fronteras marítimas. Finalmente, ustedes recuerdan hermanos nicaragüenses, el año pasado, el Presidente Manuel Zelaya de Honduras vino a la zona fronteriza de nuestro país y nos reunimos en Ocotal, para reconocer la Sentencia de la Corte, definiendo esa frontera marítima entre Honduras y Nicaragua, que también era motivo de muchas fricciones. Ambos hemos acatado y aún... y esto es muy importante para entender la actitud injerencista, intervencionista y neocolonialista del Gobierno colombiano... aún sin estar todavía exactamente definidos los límites, pero estando claros de que lo que antes decíamos, uno u otro, ya no es, no ha habido mayores conflictos en cuanto a ejercer nuestra soberanía, derecho de pesca, tránsito y todo lo demás en la zona. Igualmente nuestros hermanos hondureños y, ¡no se ha presentado mayor conflicto! Nos encontramos ante una tercera Sentencia de la Corte. Hay otra sentencia todavía esperando y es la que tiene que ver con el uso de las aguas del Río San Juan, donde, nadie discute que pertenece a Nicaragua, pero el Gobierno costarricense insiste en que tiene derecho a navegar por el Río San Juan, incluso armados. Ellos, que se precian de ser muy civilistas y de que no tienen ejército ¡insisten en el tráfico armado por el Río San Juan! Fuimos a la Corte y estamos esperando que ésta se pronuncie. Durará uno o dos años más, no estamos claros todavía de cuánto tiempo puede durar este proceso en la Corte. La cuarta Sentencia es la que emitió la Corte Internacional de Justicia sobre ese diferendo histórico entre Colombia y Nicaragua en la zona del Caribe; un diferendo que viene desde el siglo antepasado. Aquí, José Andrés Urtecho, uno de los grandes Cancilleres que ha tenido Nicaragua... en este libro, se menciona a cuatro Cancilleres dignos, que han defendido realmente la soberanía de Nicaragua, a lo largo de la historia de nuestro país: Anselmo Hilario Rivas, Diego Manuel Chamorro, José Andrés Urtecho, que es al que se refiere este libro y Miguel d’Escoto Brockmann... ¡los cuatro Cancilleres de la Dignidad! Hay un diplomático extraordinario que no podemos olvidar, que no llegó a ocupar el cargo de Canciller, pero, fue más que Canciller defendiendo la soberanía de nuestro país: José de Marcoleta. A José Andrés Urtecho le tocó, en los años 1920, 1922, 1923, defender la soberanía de Nicaragua en esta región, frente a Colombia, frente a la actitud de ese país, de querer adueñarse de territorio nicaragüense, tanto de las islas que ocuparon de hecho, San Andrés, Santa Catalina, Providencia, como de los Cayos adyacentes. El pecado original no está en Colombia, ¡está en el colonialismo! El colonialismo europeo que se estableció en América, para que no crean que la tenemos en contra de nuestros hermanos españoles; que además, no tienen porqué sentirse ofendidos de lo que hicieron sus antecesores. Si fueron piratas, bucaneros, asaltantes de territorios, ¡porque lo fueron! Si robaron tierras, si exterminaron poblados enteros. Lo hicieron los británicos en los Estados Unidos y Canadá; los franceses en Canadá, los españoles en gran parte de América; igualmente, los portugueses en regiones gigantescas como Brasil; incluso, los holandeses y otros países europeos, que se apropiaron de las islas del Caribe. Los que empezaron a definir estas fronteras fueron los que no eran dueños de estas tierras... ¡Ah! que se le ocurrió a sus Majestades en España, en 1803, dictar una ordenanza que fue interpretada por Colombia, como que les daba derecho a ir más allá de los límites que tenían y, por lo tanto, apoderarse de Nicaragua, pero que luego, otra resolución de sus Majestades en España, dictaba lo contrario y aclaraba que no era cierto. Desde allí se vino originando, o sea, el pecado original está en la política colonizadora que vino a trazarnos fronteras. Yo insisto en que lo ideal sería que no estuviéramos en estos diferendos, ni con costarricenses, ni hondureños, ni colombianos y que fuésemos una Gran Nación, una sola nación, con un mar común en el Pacífico, un mar común en el Atlántico y en El Caribe, con un continente común. Que fuésemos una Unidad, ¡seríamos más potentes! Pero, mientras se hace realidad la Unidad de los Pueblos Latinoamericanos y Caribeños, tenemos que seguir defendiendo nuestra soberanía. Fuimos a la Corte, donde ha habido resultados, y sobre esto, quiero que nos informe el compañero, el doctor Carlos Argüello, a quien le ha tocado estar en la Corte de La Haya desde los años 80 cuando libramos la batalla contra el Imperio del Norte, y ahora, en estos otros juicios. Le voy a pedir a Carlos que le explique un poco al pueblo, cómo tomamos la iniciativa para llevar el tema a la Corte, cómo se resistió Colombia y cómo se interpreta el Fallo, la Resolución. Carlos, por favor... Doctor Carlos Argüello, representante de Nicaragua en La Haya Muchas gracias, Presidente, como usted ha explicado, el problema con Colombia viene desde muchos años atrás, desafortunadamente. Con todo el historial que usted ha hecho, llegamos al año 1928, después que el Gobierno nicaragüense había apartado al Canciller Urtecho que estaba defendiendo la soberanía de Nicaragua y, en los momentos en que se encontraba ocupada por tropas extranjeras obligaron al país a firmar un Tratado en 1928. Ese Tratado que fue firmado a la fuerza, incluye únicamente el reconocimiento por parte de Nicaragua, de 3 islas en El Caribe, que se mencionaban específicamente, San Andrés, Providencia y Santa Catalina. Para ponerlo en perspectiva, podemos decir que esas tres islas juntas, sumaban una extensión de poco más de 40 km² o sea, un territorio que perfectamente cabe en una parte de la Isla de Ometepe. Pues bien, el propósito, contra la voluntad de Nicaragua, de ceder a Colombia ese pequeño territorio, no le bastó a Colombia, sino que 40 años después, inventó que también se había fijado un límite en el mar. De pronto, ya no sólo esas pequeñas islas se le habían cedido, sino que se le había reconocido un territorio 10 veces más extenso en el mar, 10 veces más extenso que el Gran Lago de Nicaragua. Eso es lo que significaba en el fondo, cuando Colombia alegó, por primera vez en 1968, 1969, que el Meridiano 82 era un límite que había sido establecido en 1928, 1930. Ante esa situación, en que prácticamente habían limitado los espacios marítimos de Nicaragua a menos de una tercera parte de lo que en derecho le corresponde, y haciendo Colombia, permanentemente oídos sordos a los reclamos de Nicaragua, finalmente en 1980, el Gobierno sandinista optó por declarar la invalidez de toda esa actuación, que se había dado en un momento en que Nicaragua se encontraba ocupada. Esa era la situación hasta 1980. Posteriormente, continuaron las gestiones diplomáticas de Colombia para continuar encerrando y reafirmando sus posiciones. Una situación que nos llevó finalmente, a plantear una demanda a Colombia en el año 2001, ante la Corte Internacional de Justicia. Evidentemente, como Colombia sabía y sabe, que jurídicamente no tiene base para sustentar su criterio, lo que hizo fue intentar evitar la jurisdicción de la Corte y empezó a oponer una serie de excepciones para tratar de demostrar que la Corte no tenía competencia para conocer del asunto. Con eso, lo que logramos fue prolongar las cosas a cuatro, cinco años más, porque en definitiva, en diciembre del año pasado, la Corte falló a favor de la pretensión de Nicaragua y dijo que sí tenía jurisdicción para conocer del asunto. La Corte además, dejó claramente dicho, que el Meridiano 82 que se había mencionado en el Protocolo de Ratificación del Tratado de 1928, no era un límite en el mar. Y por consiguiente, no existía un límite marítimo entre Nicaragua y Colombia. También la Corte dejó claro que, con excepción de esas tres islas que específicamente se mencionaban, sí tenía jurisdicción para conocer el reclamo de Nicaragua, no sólo sobre los espacios marítimos, también sobre los Cayos que tradicionalmente se han reclamado, Roncador, Serrana, Quitasueño, y todos los otros que se encuentran en esa zona. Es decir, no sólo los tres cayos que menciono, sino cualquier otro cayo, isla, islote o piedra que se encuentre en esa zona, apartando esas tres islas mencionadas con sus nombres, quedaron incluidos en el juicio. Quiero dejar claro que la Corte no dijo que esas tres islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, fueran de Colombia. Lo único que la Corte dijo es que ella no tenía jurisdicción para conocer sobre eso. Lo que Colombia logró, atrasando 5 años el juicio y haciéndonos gastar más a nosotros y a su país, fue simplemente que el tema de esas tres islas específicas, no quedara incluido en la demanda. Todo lo demás, que era lo principal de la pretensión nicaragüense, la enorme cantidad de espacios marítimos, quedó bajo conocimiento de la Corte y es lo que, a partir de ahora, vamos a seguir discutiendo. Lo que tiene que quedar claro es que la Corte dijo, clarísimamente, con todas las palabras escritas, sin lugar a dudas, que el Meridiano 82 no es límite; por consiguiente, no existe la más mínima razón para que Colombia pretenda continuar diciendo que el 82 es un límite que tiene que respetarse, por una u otra razón. No existe límite, y eso no es un asunto excepcional; la mayor parte de los países no tienen límite en el mar y eso no significa que existan crisis o que vengan problemas. Todos los países, de manera civilizada y hermanable, se entienden. En lo que no puede insistir Colombia es que el Meridiano 82 sea un límite, eso desapareció. El 82 es nada más algo en la imaginación de los que no quieren respetar el Derecho Internacional. Esa es la situación hasta este momento, señor Presidente. Daniel Gracias, Doctor Carlos Argüello, Representante de Nicaragua ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya. El próximo lunes deben estar allá, porque tienen una comparecencia en la Corte. Tiene que comparecer la parte colombiana y la parte nicaragüense. Carlos Argüello Efectivamente, estamos citadas ambas partes, Colombia y Nicaragua, para el próximo lunes por la mañana, a una reunión con la Presidenta de la Corte para fijar los plazos para la continuación del juicio. La Corte en este momento, le fijará la obligación a Colombia, para que conteste la demanda de Nicaragua. La Corte ya dijo que no son válidas las excepciones de Colombia, y ésta no puede escaparse de la jurisdicción de la Corte, por lo que el lunes le va a fijar un plazo para decirle en cuánto tiempo tiene que contestar, oficialmente, el fondo de la demanda de Nicaragua. Ese es el siguiente paso, y posteriormente se le dará a conocer los resultados. Daniel Gracias, Carlos. Como pueden observar, hermanos nicaragüenses, en el mapa que tenemos aquí a la izquierda, y que también fue incorporado en el documento, talvez los compañeros nos ayudan con el puntero, para que nuestro pueblo pueda observar, fíjense bien... De Tasbapounie, que es un comunidad del pueblo miskito en la Costa del Caribe de Nicaragua, a San Andrés, hay una distancia de 109.61 millas náuticas; de Corn Island, que es territorio nicaragüense, a San Andrés, hay una distancia de 83.69 millas náuticas; de Cayos Miskitos al Norte, a San Andrés, hay una distancia de 123.65 millas náuticas; y de San Juan de Nicaragua, que sería la distancia más lejana, hay 154.42 millas náuticas hacia San Andrés. Un poco arriba de San Andrés están, Santa Catalina y Providencia, es decir, estas tres islas están tan cerca de Nicaragua, como San Andrés. Por eso yo insisto que son las costillas, o los brazos de Nicaragua. Ahora, veamos las distancias de San Andrés hacia Punta Caribana en territorio colombiano, la distancia entre éstas es de 371.49 millas náuticas, es decir, 3 veces más. De San Andrés hacia Cartagena, que es donde se da el principal tráfico de todo tipo, es decir, de ahí sale la correntada de droga que va para el Norte, para el gran mercado norteamericano y que pasa bordeando toda esta zona, donde están marcando los compañeros. Esa es la zona de trasiego, donde están marcando los compañeros del Ejército es la zona donde se da el tráfico más intenso de droga que proviene de Colombia, y donde desgraciadamente, la droga cruza a todas las instituciones colombianas. Somos víctimas de una invasión colombiana por el narcotráfico. La distancia de San Andrés a Cartagena es de 388 millas náuticas y si vamos a tomar distancia de San Andrés a Portetico, que sería una de las mayores distancias de costas colombianas a San Andrés, estamos hablando de 584.77 millas náuticas. ¡Vean bien, hermanos nicaragüenses, la enorme distancia! Fíjense el contraste de la distancia de las líneas azules, con las líneas rojas y negras hacia San Andrés, ¡hay una enorme diferencia! Fíjense bien, cómo está en territorio nicaragüense. Luego, está otro elemento importantísimo que es la plataforma continental, cómo va a lo largo del territorio nicaragüense hasta el territorio hondureño ¡la gran plataforma continental! que es donde tenemos enormes recursos del mar, donde la profundidad llega a un máximo de 200 metros. Pueden observar la plataforma continental que es inmensa y está en territorio nicaragüense. Ahora, la plataforma continental en Colombia, apenas tiene una pequeña plataforma aquí entre Cartagena y Sincelejo, donde los hermanos colombianos tienen unas playas muy lindas, porque Colombia tiene playas muy bellas y un pueblo que quiere la Paz, amante de la Paz, que quiere la Unidad de los pueblos latinoamericanos y caribeños. Otro elemento importantísimo es que entre Colombia, es decir, las costas colombianas y la plataforma, que se va ensanchando en dos grandes bases, la primera está en los 200 metros y la segunda a un poco más de profundidad, luego nos encontramos con las aguas que le llaman aguas abisales, es decir, los grandes abismos marítimos, que hacen fronteras. Nos separa de Colombia esta enorme masa de aguas abisales, ¡fíjense bien! Es como un continente, tiene el tamaño de un continente toda esta enorme masa de aguas abisales que nos separa de Colombia, de Costa Rica, Nicaragua y Honduras. Porque en esta lucha tenemos que unirnos los centroamericanos, frente a una actitud expansionista, no del pueblo colombiano, sino de la oligarquía colombiana, sometida a los dictados de los intereses de las grandes trasnacionales, a los intereses del Imperio. Colombia es un país que está ocupado militarmente por los Estados Unidos. Le voy a pedir a nuestro querido hermano Steadman Fagoth, que aquí nos acompaña; también están nuestro hermano Brooklyn Rivera, líder del pueblo miskito; nuestro querido hermano Lumberto Campbell, que pertenece a esa comunidad negra, ¡orgullosamente negra! afrodescendiente, que ha venido poblando una buena parte de la zona costera del Caribe, sobre todo, al lado de las Islas Grande y Pequeña del Maíz y de Bluefields, con su cultura, con su música. También están los garífonas, los ramaquíes en las islas y en el norte, los hermanos mayangnas. Aquí hay una agresión contra toda Nicaragua y en contra de los pueblos originarios, que estaban en estas tierras ante de que llegaran los colonizadores y de que existiera Nicaragua, porque antes de que existiera Nicaragua, ¿quiénes eran lo que estaban ahí? El pueblo, la nación miskita; el pueblo, la nación mayangna; los pueblos ramaquíes. Cuando los colonizadores llegaron, la situación fue cambiando. Los colonizadores llegaron a las islas de El Caribe en el primer viaje de Colón y las ocuparon; luego, llegaron también otros países europeos a ocuparlas. Aquí no existía la población negra, la población de África, pero ¿qué pasó? desde África, a miles y miles de kilómetros, la avaricia insaciable de los colonizadores, cometió uno de los más grandes genocidios de la humanidad, más grande que el que cometió Hitler en contra del pueblo judío, ¡mucho más grande! Millones de hermanos fueron esclavizados, sacados de África y trasladados hasta estas tierras, a estas islas, como esclavos. Cuando ellos lograban escapar, se venían a refugiar a estas costas y eso explica la presencia de nuestros hermanos afrodescendientes en la Costa del Caribe de Nicaragua. Le voy a pedir a nuestro hermano Steadman Fagoth, líder miskito, él ha sido pescador, un hombre que ha recorrido el Río Coco, lo conoce muy bien, ¡como sus manos! Así como conoce la zona del Litoral y la del Llano. Él es biólogo marino, es nuestro Director de Pesca y le voy a pedir que nos dé una pequeña idea de por qué ese interés de la oligarquía colombiana, no del pueblo colombiano, ¡de la oligarquía colombiana! por querer robarle al pueblo nicaragüense estos territorios. Estoy seguro que si esto fuese un desierto, no habría ningún problema; si sólo piedras hubiera ahí, ¡no habría ningún problema! se las dejarían a Nicaragua. Ah, pero ya nos va a explicar cuánta riqueza y, en qué extensión territorial de esa plataforma marítima, tiene nuestro país. Steadman Fagoth, Ministro de Pesca Gracias compañero Presidente. A partir de esos hechos desafortunados de 1928, en donde Colombia comienza a pretender enseñorearse a partir de este punto, que para efectos de referencia ponemos acá, el Paralelo 82, nos quieren dejar solamente con 60 mil kilómetros cuadrados para pescar. En estos 60 mil kilómetros cuadrados, no 71 como aparece en el mapa, aclarando eso; estos 11 mil, son producto de la penúltima Resolución, en donde adquirimos 1l mil 112 kilómetros cuadrados, que sumados a los que Colombia nos quiere dejar, que son 60 mil, dan un total de 71 mil kilómetros cuadrados. Pero, partiendo de los 60 mil que Colombia pretende dejarnos, hay tres estudios científicos con los que contamos, uno de los noruegos que son maestros en esto; dos, los rusos que son muy agresivos, y tres, de los nórdicos en Europa. Los tres estudios se aproximan. Estos científicos dicen que en esos 60 mil kilómetros cuadrados, sólo en escamas se cuenta con 100 mil toneladas métricas aproximadas, sin amenazar la extinción de una especie. En otras palabras, sin atentar contra nuestro ecosistema, una pesca sostenible, con esa capacidad de resistencia. Y si esa aproximación es cierta, multiplíquenlo por 250 en el mercado internacional...¡estamos hablando de 250 millones de dólares en escamas, es decir, pescado! Y no estamos tomando en cuenta crustáceos, langostas, camarones. Déjeme informarle al pueblo nicaragüense, que estas rayitas rojas que vemos, que se aproximan a 11 mil 112 kilómetros cuadrados, ahí acabamos de adquirir 3 bancos de pesca y cada uno, es más rico que los propios Cayos Miskitos. Ahí están las informaciones y las investigaciones. Los mismos noruegos dejaron ese estudio, el Banco Central lo tiene, nosotros lo tenemos es INPESCA. De tal manera que si a estos tres bancos le sumáramos los 100 mil, llegamos aproximadamente a 150 mil toneladas métricas. Aquí no estamos tomando en cuenta, de ninguna manera, por supuesto, lo que Colombia pretende arrebatarnos, que, ya lo dijo el doctor Carlos Argüello, son aproximadamente 100 mil kilómetros cuadrados. Y como explicaba y podemos demostrar en un mapa que preparamos, dicho sea de paso, con la Fuerza Naval, la extensión de nuestra plataforma llega más allá de este Paralelo 82. El Comandante Ortega fijó en un mapa, que esa extensión va mucho más allá al Este del 82, antes de entrar a un abismo y que, más o menos cubre un espacio de 100 mil kilómetros cuadrados. Con la referencia que nosotros tenemos y buena bibliografía que hay alrededor de eso, estamos hablando aproximadamente de 300 millones de dólares, sin meter todavía crustáceos, langostas y camarones. Ricos bancos en productos del mar. ¿Qué es lo que pretende Colombia ahí? Ellos saben que la sumatoria de eso, va mucho más allá que esos 300 millones, en esos 100 mil kilómetros cuadrados. El otro día, con el Comandante Campbell y el equipo del Ministerio de Minas e Hidrocarburos, estábamos viendo unas muestras de petróleo, casualmente tocando este tema de exploración, de explotación. No se requiere, compañero Presidente, como usted lo sabe, pero para conocimiento del pueblo nicaragüense, de mayores exploraciones, ¡ahí están exploradas! Bonitas reservas tenemos que, por efectos de seguridad nacional, acordamos precisamente guardarlos, por ahora. Voy a esbozar un poco alrededor de lo que realmente ellos nos han cercenado, si usted me lo permite, que además de las escamas y los crustáceos en esa plataforma, si ustedes se fijan bien, Colombia al entrar hasta acá, si nosotros permitiésemos entrara hasta acá, a como se está enseñoreando hoy por hoy, de este Paralelo para el Oeste... ¿Qué es lo que hicieron allí? Nos cercenaron la comunicación con nuestra propia gente de San Andrés; cercenaron la comunicación de los que, tradicionalmente, han vivido en esta faja a lo ancho y largo del litoral, con Jamaica. ¡Te cercenaron, te cortaron! y eso no es un cuento de ahorita. Esa comunicación que es parte de la vida propia, esa interrelación se puede demostrar desde los escritos de los cronistas de la época, Tomás Ayón, Carmen Bonilla, Sofonías Salvatierra, te lo mencionan con claridad meridiana. En 1901 por ejemplo, en Bluefields habían 6 mil 200 habitantes, 750 eran directamente de Jamaica, que vivían en Bluefields; 250 afrodescendientes más, que no eran de Jamaica, suman un total de mil. Total que la sexta parte de esa población, gente que vino de otros lados, que eran afrodescendientes y la gran mayoría era de Jamaica. Jamaica ¡nuestra interpolación! San Andrés, tu vida, tu convivio, tu comunicación diaria, tu mercado, primero con los botes de vela, después con las goletas, finalmente con los vapores y todos los productos. En primer lugar están las escamas, con estas islas y de repente, del 28 para acá, Colombia se mete y te corta. Y ahora tu relación... ¡ideay! Imagínense, ahorita hay una empresa de Jamaica, trabajando en Tasbapounie. Los colombianos en alta mar: alto ahí, hay que registrarla... ¡te cortaron tu comunicación, tu interrelación! No solamente te corta tu espacio geográfico con ellos, además de tu biomasa, tu plata, tu subsistencia, tu identidad, tu relación intercultural, tu descendencia, tu gente, la música que se escucha en San Andrés la escuchan en Bluefields y en Bilwi, la misma música, el mismo reggae, el mismo calipso. Pero ahora, si usted se fija en el mapa, Colombia está de por medio, entre Jamaica y Nicaragua. Hay que lamentar eso. Sin embargo, también hay que lamentar otra cosa acá, que independientemente a la defensa de la soberanía que hicieran esos cuatro grandes Cancilleres que ha tenido Nicaragua y que los menciona Aldo Díaz en su libro, compañero Presidente, hay otra cosa que lamentar... la misma sociedad nicaragüense le ha dado la espalda al Caribe. Producto de ello, todas estas cosas. Nos hemos olvidado de que la puerta de entrada, esa puerta ancha al desarrollo, es de cara hacia El Caribe. ¡Eso nos hemos olvidado y le hemos dado la espalda al Caribe! Nicaragua sufre, pero muy particularmente esos indios, esos afrodescendientes que están ahí, que tienen sus familias en esas islas y que hay pasar por alta mar, pero que es una muralla de contención, improvisada, impuesta por Colombia y que efectivamente, no debe de asustarse cuando nosotros reclamamos soberanía en esta área. Aprovecho la oportunidad para hacer este llamado: que deberíamos unirnos todos los nicaragüenses, sin banderas políticas, para que Colombia reconozca nuestra soberanía, nosotros enseñorearnos sobre estos mares, y empezar a hacer uso de nuestros recursos naturales, llámese petróleo, escamas, crustáceos. Porque la verdad de todas estas cosas, es que hay muchos millones de dólares de por medio, que Nicaragua los está desaprovechando y ¡con tantas necesidades acá, compañero Presidente! De tal manera, que en resumen son 100 mil kilómetros cuadrados, más de 300 millones dólares, ¡no podemos quedarnos callados! tenemos que enseñorearnos sobre estos mares y Nicaragua entera, debe estar junta para respaldar esta posición. Muchas gracias. Daniel Gracias a nuestro querido hermano Steadman Fagoth. La nación miskita, el pueblo ramaquí, estaban en esas tierras y se desplazaban en esos mares con entera libertad, cuando no existía ni Colombia, ni existía Nicaragua. Ellos, los pueblos originarios, son los verdaderos dueños de esas tierras. Esta exposición que ha hecho Steadman, nos indica con toda claridad cómo desde el año 1928 hasta el 2008, estamos hablando de ¡80 años! Ochenta años de saqueos que ha sufrido el pueblo nicaragüense en la región del Caribe. Un saqueo que ha beneficiado a la oligarquía colombiana, a las transnacionales que negocian desde Colombia y que no le ha llevado ningún beneficio al pueblo colombiano, a la juventud, a las mujeres, a los campesinos colombianos. El negocio lo hacen a beneficio de quienes promueven y defienden el capitalismo salvaje como lo llamó Su Santidad Juan Pablo II. ¡Un saqueo! Es decir, es una deuda que tiene la oligarquía, no el pueblo... la oligarquía colombiana con la nación nicaragüense. Deuda que, si la pagaran, nosotros la compartiríamos con el pueblo colombiano. Steadman nos recordaba cómo están bloqueando la comunicación con Jamaica, porque ¡es un bloqueo el que sufre Nicaragua desde 1928, por la fuerza de las armas! Hay una fuerza militar allí. En San Andrés hay un Gobernador que responde al Gobierno nacional de Colombia, y si mal no recuerdo, en el año 1999, estando yo en Colombia durante la Presidencia del Doctor Pastrana, cuando se firmaron los Acuerdos de San Vicente del Caguán entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, y el Presidente Pastrana, cuando concluye el Acto, se me acerca un grupo de hermanos de ascendencia africana y me dicen que desean tomarse una foto. Y ustedes ¿de dónde son? les pregunto. Me responden: él es el Gobernador de San Andrés, allí vivimos, pero nacimos en Bluefields y nos sentimos nicaragüenses... así me lo dijeron, como en secreto. Y por allá, estaba el Presidente de Colombia cerca de donde estábamos conversando. Lo que esto demuestra es el vínculo, la relación estrecha, histórica, cultural, de todo tipo, entre estas islas y Nicaragua. Ha habido muchas informaciones después de la Primera Resolución que tomó la Corte en cuanto a definir, que tiene potestad para conocer sobre la definición de las fronteras marítimas, más allá del meridiano 82. Eso está claro. La Corte no ha dicho que San Andrés, Providencia y Santa Catalina le pertenezcan a Colombia, simplemente ¡no se pronuncia! A raíz de esta Resolución, las autoridades colombianas reaccionaron como si nada había pasado, como que todo sigue igual. Fíjense bien... es como que los hermanos hondureños después de la Resolución de la Corte, hubieran reaccionado como que nada ha pasado. Allá en el mapa, está la otra línea roja, el paralelo que nos definieron con Honduras. Es decir, Nicaragua planteaba que era un poco más hacia las aguas en territorio hondureño; Honduras planteaba que era más hacia las aguas en territorio nicaragüense; la Corte tiró una bisectriz en medio de las dos... un fallo salomónico. Hemos respetado eso, mientras se define totalmente y no ha habido problemas. Pero, tanto Honduras como Nicaragua, estamos convencidos que la situación cambió para ambos. Colombia, en una actitud prepotente del Gobierno, el Presidente y el Canciller de Colombia se han dado a la tarea de estar lanzando continuamente, declaraciones que son una amenaza para el Derecho Internacional; que son un desprecio para la Corte Internacional de Justicia de La Haya. La última amenaza fue el día 6 de febrero, a las 8:40 de la mañana. Desde la noche anterior llamaron a la Cancillería nicaragüense, preguntando por nuestro Canciller el Compañero Samuel Santos, expresando que el Canciller de Colombia tenía programado reunirse con él. Samuel se encontraba culminando una visita a Italia y España, por lo que instruí al compañero Vicecanciller Valdrack Jantzske, que también es originario de la Costa ¡costeño 100%! que respondiera al Embajador... "que el tema de Colombia lo está tratando personalmente el Presidente de Nicaragua; que el Canciller nicaragüense no tiene ninguna autorización para reunirse con el Canciller colombiano y que cualquier mensaje que deseen trasladar, se lo pueden trasladar a Valdrack, que atenderá la situación con Colombia, mientras el Canciller esté fuera." Eso fue por la noche del día 5 de febrero. A las 8:40 de la mañana del 6 de febrero, el Canciller de Colombia, Fernando Araujo, llama a la Cancillería, se comunica con nuestro hermano Valdrack... no fue una conversación, sino que de hecho fue lo que se conoce como una Nota Verbal de Protesta ¡de protesta y amenaza de parte de Colombia! El Canciller colombiano, rápidamente, sin mayores preámbulos dijo: 1. Colombia ve con mucha preocupación las declaraciones de los últimos días emitidas por el Presidente Daniel Ortega. 2. Colombia reitera su apego al Sistema Jurídico Internacional, a los Fallos de La Haya. No quiere que haya ninguna duda que es respetuosa del mismo. 3. La Corte lo que ha dicho es que tiene competencia sobre los juicios presentados y Colombia quiere reiterar que ninguna decisión se ha tomado sobre ninguno de los casos y, hasta que la Corte tome una decisión... 4. Colombia considera que es vital que se mantenga el status quo sobre la frontera entre ambos países en el Meridiano 82. Es necesario mantener al Meridiano 82 en el status quo actual como la frontera, ya que de lo contrario se crearía el caos. Es decir, ¡están desconociendo flagrantemente la Sentencia de la Corte! 5. Las declaraciones del Presidente Ortega sobre el derecho de pescadores nicaragüenses al Este del Meridiano 82, crea un caos y Colombia podría pensar que su frontera se extiende hasta las costas de Nicaragua. ¡Fíjense qué mensaje más pacífico el de la oligarquía proimperialista de Colombia! Un país que está ocupado por las tropas yanquis. Les voy a repetir esto, porque es lo más grave... "Las declaraciones del Presidente Ortega sobre el derecho de pescadores nicaragüenses al Este del Meridiano 82, crea un caos y Colombia podría pensar que su frontera se extiende hasta las costas de Nicaragua." 6. Colombia considera las declaraciones del Presidente Ortega como provocadoras y creadoras de caos. Esto es lo que trasladó en esa Nota Verbal el Canciller de Colombia, en nombre de la oligarquía colombiana, que es la que controla a ese país y pone en evidencia el desprecio al Derecho Internacional. Nosotros estamos seguros que algún día las fronteras se van a extender hasta las costas nicaragüenses, y que las fronteras de Nicaragua se van a extender hasta las costas colombianas... ¡el día que nos unamos, Colombia, Nicaragua y todos los pueblos latinoamericanos y caribeños! Entonces, sí, no habrá fronteras. Nosotros seguimos esta batalla dentro del marco del Derecho Internacional, pero más bien, yo creo que esta Declaración del Gobierno colombiano, es de provocación, de prepotencia, una actitud neoimperialista, neocolonialista, que condenamos y rechazamos. Aquí está el Jefe del Ejército, General Omar Halleslevens, quien ha sido claro y aquí, quiero ratificar lo que él expresó ayer: "él no puede estar esperando, como ningún miembro de nuestro Ejército, a que se le oriente defender la Soberanía... simplemente ¡se defiende la Soberanía del país!" Claro, que vamos a proteger a los pescadores nicaragüenses que vayan a pescar en toda esa región ¡los vamos a proteger! Independientemente de estas amenazas que lanza el Gobierno colombiano. Nuestros pescadores deben tener la seguridad, la convicción que el Gobierno no hace más que cumplir con lo que manda la Constitución de la República y que nuestras Fuerzas Armadas, en lo que corresponde al Ejército, a la Policía, e igualmente en la lucha contra el narcotráfico, vamos a ejercer esa vigilancia y patrullaje más allá del Meridiano 82. Y vamos a insistir con los norteamericanos en el patrullaje conjunto, que se extienda también más allá del Meridiano 82. Pero, mientras se habla este tema con los norteamericanos, mientras ellos toman una decisión, ¡que no será fácil para Estados Unidos por los intereses que tienen en Colombia! nosotros no vamos esperar a que se llegue a un acuerdo, sino que sencillamente, vamos a ampliar el área de patrullaje en contra del narcotráfico y el crimen organizado, donde Nicaragua se ha destacado, con el Ejército y la Policía, con ser el país que más duro ha golpeado al narcotráfico y al crimen organizado a lo largo de los últimos años, sobre todo en el 2007 que se incrementaron, se potenciaron estos golpes. Igualmente, vamos a proceder a enviar una carta al Secretario General de Naciones Unidas, señor Ban KiMoon. Aquí nos acompaña Mary Rubiales, una mujer que es nuestra Representante ante Naciones Unidas; también está Ana Isabel Morales, nuestra Ministra de Gobernación; Ruth Tapia, nuestra Secretaria de Defensa; Aminta Granera, nuestra Jefa de la Policía Nacional; Rosario... están aquí, cinco mujeres, en esta lucha para que tengamos el mayor número de mujeres en el Gobierno. La compañera Rubiales ha hecho las gestiones correspondientes para que el Secretario General de Naciones Unidas, reciba el día 13 de febrero, a nuestro Canciller Samuel Santos... ¡bienvenido Samuel! Anoche hablé por teléfono con Samuel y me desinformó, me dijo que venía hasta el sábado ¡se quería ir a descansar! Y entonces ni se me ocurrió que iba a estar en este encuentro con el pueblo nicaragüense, porque claro, viene de un viaje largo ¡con buenos resultados! en Italia y España. A Samuel le va a corresponder viajar a Nueva York y, en compañía de Mary, entregarle esta carta al señor Ban Kimoon, donde lo que hacemos es reafirmar nuestro principio de Soberanía, denunciar la actitud de Colombia y solicitarle que esta carta, la haga circular entre todos los países miembros de Naciones Unidas; que la Comunidad Internacional se vaya dando cuenta de la actitud prepotente, agresiva, amenazante, del Gobierno colombiano. Y que nosotros, vamos a continuar dando la batalla dentro del marco de las leyes internacionales, defendiendo a la vez, nuestro derecho a ejercer la Soberanía en ese mar territorial que históricamente le pertenece a Nicaragua.

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