Disturbios y la violencia arrasan economía nacional

Managua. Agencias | 12 de Septiembre de 2018 a las 10:22
Disturbios y la violencia arrasan economía nacional

Una empresa extranjera de componentes para autos mantenía una reunión en un hotel de la ciudad de León el 20 de abril, cuando el humo procedente de un edificio de una universidad en llamas, a apenas un bloque de distancia, llenó el patio del establecimiento.

Los participantes acortaron rápidamente el encuentro y empezaron a cambiar sus planes de viaje para abandonar el país. En tres meses, ese hotel, El Convento, se vio obligado a cerrar por falta de clientes, igual que ocurrió con otro del mismo grupo en junio.

La economía se ha visto devastada por casi cinco meses de disturbios provocados por grupos violentos.

En junio, la actividad económica del país había caído un 12,1% en comparación con el 2018, según el Banco Central. Los economistas estiman que se han perdido 200.000 empleos, incluyendo hasta 70.000 en el sector turístico, que en los dos últimos años se convirtió en la principal fuente de divisas del país.

Mientras tanto, los ingresos de hoteles y restaurantes se desplomaron un 45% en junio frente a 2017, de acuerdo con el Banco Central. Del mismo modo, la construcción experimentó una caída del 35% y las ventas minoristas del 27%. Además se retiraron unos 900 millones de dólares en depósitos de las entidades financieras, que respondieron ajustando sus préstamos para preservar la liquidez, lo que también contribuyó a la desaceleración económica.

Líderes de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua reportó que más de 4.855 hectáreas (más de 12.000 acres) de terrenos privados fueron ocupadas por partidarios del gobierno en lo que, según líderes del sector, fueron confiscaciones en venganza por su respaldo a los manifestantes.

Más del 90 por ciento de los terrenos ocupados se utilizaba para la agricultura y ganadería, agregaron.

El gerente de los dos hoteles de León, Hugo Sevilla, sigue chequeando su correo electrónico, pero reconoce que “no he recibido solicitudes de extranjeros para reservaciones. Hemos recibido cinco, tal vez ocho, consultas de tarifas de (viajeros) nacionales, pero no reservaciones en firme”.

La ciudad León, la segunda más grande de Nicaragua, fue uno de los lugares que registró hechos violentos.

Por su lado, aerolíneas como American y United redujeron sus vuelos a la capital, Managua, de tres diarios a apenas uno. Spirit y Delta, entre otras, rebajaron también sus rutas, apuntó José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada.

Los principales destinos turísticos, incluyendo Granada y San Juan del Sur, un paraíso del surf en la costa del Pacifico, notaron las consecuencias de las protestas casi de inmediato. Hoteles y restaurantes redujeron sus horas abiertos, luego los días hasta que finalmente cerraron por completo.