Recuerdan en Bolivia Batalla de San Jacinto

La Paz. Por Pedro Rioseco/PL | 13 de Septiembre de 2018 a las 08:55
Recuerdan en Bolivia Batalla de San Jacinto

La conmemoración aquí de la batalla de San Jacinto en Nicaragua contra el filibustero estadounidense William Walker, el 14 de septiembre de 1856, sirvió para destacar el triunfo sandinista en sus calles y recuperar la paz.

El nutrido acto en la vicepresidencia boliviana, organizado anoche por la embajada de Nicaragua en unión con organizaciones sociales y de solidaridad, con la presencia de diplomáticos y la Brigada Médica Cubana, fue un contundente rechazo a la injerencia de Estados Unidos.

Elías Chévez, embajador de Nicaragua, agradeció el apoyo de los oradores que le precedieron y de la solidaridad boliviana con la lucha de su pueblo por más de tres meses frente al intento de golpe de Estado financiado por Estados Unidos con más de 500 millones de dólares.

Las calles son nuevamente del pueblo, recalcó Chévez, hemos recuperado la paz, derrotado el golpismo y sus instrumentos, tanto los que usan sotana como los manipuladores de la prensa y de las redes sociales, y estamos haciendo justicia con los asesinos del pueblo.

El exministro boliviano, Hugo Móldiz, explicó la actual coyuntura internacional que fundamenta el interés de Washington por recuperar su hegemonía sobre América Latina, para lo cual requiere derrocar los gobiernos progresistas mediante una guerra híbrida no convencional.

Llamó a estudiar los hechos en Nicaragua, que calificó de 'laboratorio' de Estados Unidos para intentar romper el lazo emocional entre la revolución sandinista con el resto de los países de la región y entre sus líderes con su propio pueblo, promoviendo la duda con nuevos métodos.

Alertó que sobre eventuales errores de la izquierda se monta el enemigo, empeñado ahora no en eliminar físicamente a los dirigentes sino en destruirlos moralmente con el empleo masivo de mentiras bien manipuladas a través de las redes sociales y un terrorismo golpista.

Recordó Móldiz la similitud de acciones con las empleadas contra la revolución bolivariana en Venezuela y subrayó la necesidad de que el pueblo revolucionario ejerza el control de las calles con convicción, organización y movilización en todos los frentes.

En esta misma dirección abundaron los dirigentes sociales bolivianos Maria Nela Prada, quien recordó la vigencia del pensamiento del líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, y su ejemplo de que es posible vencer los ataques de Estados Unidos con el pueblo movilizado.

Gustavo Torrico, dirigente popular, recalcó la necesidad de mantener el dominio de las calles frente a los intentos de la derecha boliviana y las directrices desestabilizadoras que recibe de Washington, lo cual fue secundado por el dirigente estudiantil universitario, Mauro Pineda.