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Preocupa rebelión en Fuerzas Armadas de Honduras

Tegucigalpa. Proceso Digital. | 12 de Febrero de 2008 a las 00:00
La inveterada e histórica lucha de poder que ha existido en los mandos militares volvió a sacudir a las Fuerzas Armadas de Honduras, que este fin de semana vivió a lo interno una nueva crisis institucional cuando un grupo de oficiales se sublevaron y exigieron la renuncia del actual jefe del estado Mayor Conjunto de las FF AA, general Romero Vásquez Velásquez, según trascendió hoy en medios locales. El hecho se dio durante una reunión de alto nivel que la Junta de Comandantes, los comandantes de las diferentes unidades militares y altos oficiales encargados de otras dependencias, sostuvieron el fin de semana en la sede del Estado Mayor Conjunto de las FFAA en el barrio El Obelisco de Comayagüela, reveló una fuente militar citada por Radio Cadena Voces. Para ser preciso la reunión se celebró en el salón de sesiones, mejor conocido como el cine, en donde regularmente se reúnen los jerarcas militares a tratar los asuntos de la institución y otros temas de seguridad nacional. Los oficiales sublevados son los que integran la 17, 18 y 19 promoción, quienes, según esta fuente ligada al aparato militar, expresaron al alto mando militar su descontento por el hecho que el general Vásquez Velásquez, ya cumplió los 32 años de servicio que establece la ley orgánica de la Institución castrense, pero, contra esa ley orgánica, se ha mantenido en el cargo por influencias y otras maniobras políticas. De acuerdo a esta fuente, los militares sostuvieron una acalorada discusión porque consideran que la permanencia irregular del jefe del Estado Mayor está generando una presión en las promociones que tradicionalmente van asumiendo el relevó generacional y el mando de la institución armada hondureña. Pero el mayor malestar que prima en la nueva generación de oficiales, particularmente de la 17, 18 y 19 promoción que aspiran a ocupar los principales cargos dentro de las FFAA, es la politización a la que Vásquez Velásquez y el actual ministro Arístides Mejía, han llevado a la institución militar y el peligro que eso representa para el futuro proceso eleccionario que se celebra en noviembre de 2009. También, según la fuente, hay inconformidad debido a que en los últimos meses se han hecho jugosos incrementos, pero focalizados a ciertos oficiales o aquellos cercanos al alto mando. Como de todos es sabido, las Fuerzas Armadas tienen la responsabilidad constitucional de la custodia y el traslado del material electoral, pero se teme que el nivel de politización que ha alcanzado la institución castrense, enturbie y genere la manipulación del proceso electoral que está por celebrarse. Politización de la institución La fuente militar reveló que ante los reclamos de sus subordinados haciéndole ver las situaciones antes apuntadas, Vásquez Velásquez respondió diciendo que él no podía desacatar una orden directa del presidente de la República Manuel Zelaya, quien constitucionalmente es el comandante general de las FFAA. Los oficiales le reclamaron al general porque él no decidió rechazar la propuesta del presidente de perpetuarse en el cargo o de ampliar su periodo por más tiempo, a sabiendas de que eso iba a generar una crisis interna con las generaciones que están ascendiendo en la jerarquía militar y que no iban estar conformes con que él continuará ejerciendo el mando de las FF AA. Otro aspecto que trascendió durante la reunión es la cercanía y la alianza que el jefe militar ha entablado con el grupo conocido como los patricios por su afinidad con la actual presidenta del Consejo Central Ejecutivo del Partido Liberal, Patricia Rodas, y del cual forma parte el actual secretario de Defensa Arístides Mejía. Trascendió que ante el malestar generalizado de la oficialidad, Vásquez Velásquez arguyó que si se lo pedía el presidente Zelaya no le aceptaría la renuncia, pero los oficiales le increparon diciéndole que no estaban de acuerdo con el rumbo que el gobernante le estaba dando a las Fuerzas Armadas y a todo el país. Cabe señalar que el retiro del actual jefe del Estado Mayor debió hacerse efectivo en la última ceremonia de retiros que se celebraron el pasado 31 de enero pasado en las instalaciones de la Academia Militar Francisco Morazán, en donde unos 39 oficiales de alto rango pasaron a la situación de retiro, entre ellos, varios de sus compañeros en la Junta de Comandantes. En esa oportunidad pasaron a condición de retiro un total de dos Generales de División, 7 Generales de Brigada, 29 Coroneles y un Teniente Coronel respectivamente. Desde su misma fundación, el cuerpo castrense hondureño se ha caracterizado por la lucha de promociones de oficiales que ambicionan monopolizar los principales puestos de dirección del aparato armado, lo que ha derivado en las tradicionales "purgas", "golpes de barraca" y renuncias obligadas. Usualmente después de estas asonadas y sublevaciones, muchos oficiales son enviados a cargos en el extranjero, a agregadurías militares en países amigos o pasan a disposición, que es simplemente una forma de retirarlos obligatoriamente mientras les llega la jubilación o el ansiado retiro. Entrevistado esta mañana por RCV, el jefe del EMC, general Romero Vásquez Velásquez, admitió que el fin de semana hubo una reunión de la alta oficialidad, pero fue para hacer "entrega de algunos condecoraciones y ascensos". Reconoció que él ya cumplió los 32 años de servicio dentro de la institución militar, pero su permanencia como jefe del Estado Mayor de las FF AA, fue una decisión potestativa del presidente de la República y esa decisión no se discute. Aseguró que dentro de la institución hay "un ambiente de cordialidad y que la mayoría de oficiales respaldaron en su momento la decisión del presidente de mantenerlo en el cargo y que incluso a él y a sus compañeros oficiales "los tomó por sorpresa" la determinación de mantenerlo al frente de la institución.

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