¿Quién es Paz Varela, el capo colombiano vinculado al terrorista Félix Maradiaga?

Managua. Resistencia 2.0. | 10 de Octubre de 2018 a las 19:40
¿Quién es Paz Varela, el capo colombiano vinculado al terrorista Félix Maradiaga?
Julio César Paz Varela y Félix Maradiaga

Julio César Paz Varela es reconocido en Valle del Cauca por moverse en sectores influyentes y de aceptable capacidad económica, pero que en el mundo del narcotráfico recibía el alias de «J» y era considerado el mayor distribuidor de drogas sintéticas del “Clan Criminal de los Úsuga”.

La fiscalía nicaragüense presentó los vídeos donde aparece Félix Madariaga reunido en el IEEPP con el narcotraficante Julio César Paz Varela, "El Rey de la Droga Sintética", quién estuvo en Nicaragua como director de la Fundación Soy Humano.

Paz Varela firmó con Maradiaga un convenio en el 2011 para realizar supuestos diplomados y para la captación de fondos. Paz Varela huyó del país meses después del asesinato del cantante argentino Facundo Cabral y la captura del narcotraficante Henry Fariña, manteniendo el contacto con el director del IEEPP.

Alias “J” heredó el negocio ilegal de las drogas de síntesis tras la captura en Bogotá de Greylin Fernando Varón Cadena, alias “Martín Bala”. Aprovechó su edad y facilidad para hacer relaciones públicas, y conoció el mercado de este tipo de sustancias. Actualmente es considerado el principal proveedor de los nuevos alcaloides denominados ‘2CB’ y ‘cocaína rosada’.

Estos tipos de droga tienen un alto poder adictivo y Julio Cesar Paz Varela alias “J”, concentró su venta en establecimientos nocturnos de Cali y el eje cafetero, e impuso un precio por unidad de 150 mil pesos. Por el control que estructuró de esta actividad ilegal también lo llamaban “El capo de las drogas sintéticas”.

El narcotraficante comenzó a delinquir desde los 16 años de edad como sicario en Valle del Cauca. Fue reclutado por el “Clan Criminal de los Úsuga” en el año 2008, y allí ascendió posiciones gracias a la protección de alias “Martín Bala”.

Alias “J1” era el cabecilla de las denominadas “oficinas de cobro”, en por lo menos 2 comunas de Cali. Tenía a su cargo 200 hombres dedicados a la extorsión, venta de estupefacientes y homicidios selectivos. Sería el responsable de 8 muertes violentas en la capital de Valle del Cauca y otros municipios aledaños.

Los aparatos criminales que conformó los financiaba con las millonarias ganancias que obtenía por la distribución de las drogas sintéticas. Su perfil como traficante quedó en evidencia después de 3 operaciones, en las que fueron decomisadas varias papeletas de la denominada cocaína rosada, que era elaborada en casas de familia, en sectores populares de Cali.

En los últimos 2 años la Policía Nacional se ha incautado en el país de 275.871 unidades de drogas sintéticas. El año con mayor decomiso fue 2013, con 184.770 cápsulas, la mayoría de metanfetaminas, principal compuesto para la elaboración de los estupefacientes de síntesis.

En la actualidad, existen más de 230 modalidades sintéticas en Colombia (350 en el mundo), de las cuales 45 son comercializadas en Bogotá, específicamente en lugares de entretenimiento nocturno. Esta comercialización se da en las fiestas que se prolongan hasta la madrugada a puerta cerrada. Otras zonas en vigilancia están ubicadas en Cali, Medellín, Cartagena, Barranquilla y Santa Marta.